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La otra medicina

Lo que aquí llamamos “La otra medicina” es un concepto que no debería ser entendido como el resultado e impacto de los asombrosos desarrollos  de la genética, la inmunología y otras tantas especialidades y disciplinas auxiliares que han revolucionado el diagnóstico y las diferentes terapéuticas de las patologías.

Tampoco debería  ser entendido este concepto, como una derivación de los enfoques alternativos, holísticos, energéticos, biorreguladores, etc. que están presentes en el campo de la medicina.

La otra medicina está estrechamente relacionada con la revolución digital, también llamada la Tercera Revolución Industrial,  con sus avanzadísimos logros en el campo de la imagen, la telemática, el procesamiento de datos con tecnologías que se expresan a través de lo virtual.

Ahora bien, la otra medicina posee varios actores porque, si bien es cierto que el médico es el principal usuario de estas tecnologías, no es menos cierto también que el paciente es otro actor esencial dentro de este enfoque: en mi caso un porcentaje alto de pacientes se presentan con información acerca de su dolencia, ampliamente recabada en Internet.

El paciente, dentro de este enfoque, ya no es aquel sujeto pasivo, ignorante de lo que tiene y aún más, incapaz de interpretar lo que el médico le dice. El paciente, dentro de la perspectiva de este enfoque es un ser interactivo, dotado de cierto criterio válido sobre su diagnostico y tratamiento en la misma medida en que investiga sobre su quebranto.

Pongamos un ejemplo: Ana Luisa era una paciente recepcionista de una dependencia gubernamental del Estado que llegó al consultorio con sospecha de lupus eritematoso cutáneo. Ana Luisa traía información obtenida a través de google, en donde mostraba  su posible diagnóstico e incluso su tentativo  tratamiento y hasta los grupos de trabajo experimentales sobre su presunta patología.  Evidentemente, la paciente tenía un padecimiento que calzaba más o menos bien con sus pesquisas, claro está faltaban algunas precisiones.

Se trata entonces de un fenómeno compatible con los avances que depara la globalización y  la era del conocimiento. En todo caso, es una especie de apropiación del conocimiento científico por parte de cualquier ciudadano mediante la información digitalizada.

Tal situación ya tiene en el ambiente de las ciencias médicas un resultado palpable, como lo es el surgimiento de una nueva conciencia de la medicina, del médico y del paciente. En efecto un porcentaje considerable de mis pacientes en su primera consulta y aun más en las sucesivas refieren consideraciones médicas obtenidas en la red sobre sus padecimientos.

La velocidad con que se operan los cambios en cada campo de la cultura nos debería alertar sobre cómo continuarán siendo los que ya se han hecho presentes en la medicina. Con esto no pretendemos desmeritar los enfoques de la medicina tradicional; sin embargo, estos nuevos enfoque virtuales en la medicina a la par de poder lograr una relación personal con el paciente, tienen la ventaja de superar los límites impuesto por el tiempo y el espacio. En esa dirección nos encaminamos en las nuevas prácticas médicas. Por ejemplo,  en las extensas profundidades del llano colombo-venezolano, un llanero trasplantado de riñón pudiera ser evaluado desde cualquier centro médico del país.

Independientemente de nuestra histórica resistencia al cambio, la medicina irá por esos predios.

En un primer momento los médicos nos impresionamos por el correo electrónico, iniciamos el interesante mundo de los foros de discusión de casos clínicos copiando y reenviando mensajes, el intercambio de opiniones entre colegas de todas las partes del mundo, era sólo un preámbulo del inconmensurable mundo digital que nos venía.

Cuando ya nos encontrabamos con un confortable modus operandi del correo electrónico hace su aparacion en la palestra las páginas web dinámicas con sus bases de datos y las posibilidades de plasmar comentarios que serian almacenados y de fácil lectura para posteriores discusiones, esta herramienta fue bautizada como Blogs, en este entorno es donde madura la idea de Piel Latinoamericana como un blog de discusión y consulta.
Pero la historia continua y llegan las redes sociales como Facebook, instagram, snapchat etc y los medios de comunicación móviles como twitter que nos han acercado a la inmediatez, movilidad y globalización del ejercicio médico.

Somos un mundo que avanza muy rápido, no hemos terminado de acostumbrarnos a nuestros móviles y sus aplicaciones y de seguro ya aparece una tecnología nuevas en la veredas digitales que harán de nuestro ejercicio médico una actividad muy compartida, globalizada, fácil, agradable, amigable e inmediata.

Sirvan estas referencias para intentar explicarnos las claras tendencias que se están perfilando en el servicio de la  medicina, una vez que el paciente indaga sobre su diagnóstico, tratamiento y pronóstico; y recuerden queridos lectores de no embarcarnos en esta nave , la perderemos y nos quedaremos varado en el puerto del olvido.

Acerca de Rolando Hernández Pérez

Médico Dermatólogo. Jefe Servicio Dermatología Hospital Universitario "Dr. Luis Razetti" Barinas. Profesor Facultad de Medicina ULA. Ex-Presidente SVDMQE. Co-editor y fundador de Piel-L Latinoamericana.

10 comentarios

  1. Salome Salloum Salazar

    Muy cierto,
    Muchos pacientes indagan por todas esas vías que Ud. menciona y buscan todas las alternativas posibles para tratar su enfermedad. Sin embargo todos, sin excepción, terminan necesitando la guía y orientación del médico

  2. Carolina Cequeda

    De acuerdo con Dra Salomé..muy bien informados más siempre necesitarán de nosotros para ajustar y adecuar sus tratamientos..las redes se prestan para exagerar o para minimizar las patologías.Amen delcontacto ,la palabra orientadora ,y tranquilizante que solola damos nosotros los médicos tratantesEso si no lo ofrece Dr Google..

  3. Maria Bibiana Leroux

    Estoy de acuerdo con Ud, Rolando, esto nos pasa todo el tiempo. Los pacientes saben hasta los efectos colaterales de los medicamentos que vamos a indicarles… Y preguntan a la luz de Dr Google. Lo que creo es que debemos continuar manteniendo a discreción del publico en general, las páginas dedicadas sólo a profesionales.
    Estamos en la barca… mar adentro! Saludos Bibiana

  4. Salvio Serrano Ortega

    Como siempre, totalmente de acuerdo contigo. Cuando yo hice mi tesis doctoral buscaba la bibliografia en el “Index medicus” pasando hoja a hoja y anotando en unas fichas los articulos y su contenido. Era lo que había. Ahora tenemos una vision rapidisima de los articulos que te interesan y, encima, gratuita. Es lo que hay. Pero si te paras te quedas atras y te olvidas y se olvidan.
    No hay más remedio que estar al dia y asumir los progresos de la medicina. Es nuestra vida.
    Enhorabuena por tu artículo.
    Saludos

  5. William Abramovits

    La queja tradicional por estos lares, refiriéndose a las salas de espera, se expresa bien en la frase “the doctor will see you now”, recién leí un libro titulado “The patient will see you now” sobre un mundo Orwelliano donde los pacientes, usando la tecnología que nos envuelve progresivamente, vendrán a vernos solo cuando las redes no les den diagnósticos o tratamientos satisfactorios; el médico progresivamente será relegado a un papel de consultante para segundas opiniones. (lo que me recuerda a la señora sifting a la que le diagnostican sarna y se queja: imposible! soy muy limpia y vivo en el Country Club; demando una segunda opinión. El médico responde: también es fea)
    En lo personal, esto de la tecnología reemplazándonos me parece estupendo.
    Pensando en mis hijos y nietos que tienen una buena probabilidad de caer en manos de profesionales mediocres, nuestra substitución por computadoras es probable que los lleve a una mas exitosa resolución de sus enfermedades – aquellas que no se puedan prevenir o evitar via ingeniería genética.
    En previo envío ya conversábamos de la humanización de los robots – quienes pudieran expresar el cariño y calor humano del que hoy los pacientes prescinden viniendo de nosotros los profesionales de la medicina. Mi próximo matrimonio será con una robota de esas.

  6. Homero Penagos

    Buenisima observacion sobre los cuturor medicos. Yo estoy muy preocupado al ver el rumbo actual.de los internos y residentes y su poco interes en aprender. La menor forma es con los mayores. Pero ellos ni leen ni buscan ayuda. Si. Tal vez sea mejos un robot?

  7. Rescato lo positivo de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TICs). El trabajo colectivo gracias a los correos electrónicos, blogs, redes sociales que permite la participación de personas, profesionales desde cualquier región del globo lo que incorpora una inteligencia colectiva que enriquece las experiencias individuales.

    Para los profesionales y los pacientes la democratización del acceso al conocimiento a partir de las TICs y de la aparición de Internet, la red de redes. El acceso al conocimiento es un bien común. Aqui aparecen algunos conflictos con los derechos de propiedad intelectual que valiendose del mismo ejercen un abuso por parte de las grandes empresas para el cobro de valores excesivos en nuevos medicamentos.
    A modo de ejemplo un tratamiento para carcinoma basocelular avanzado recurrente o metastásico cuesta la friolera suma de USS 13.500 al mes aproximadamente. Los nuevos tratamientos para melanoma, carcinomas espinocelulares, psoriasis, hidrosadenitis supurativa, vitiligo, alopecia areata, etc van a ser inalcanzables para la mayoría de la población.

    La revolución digital y el acceso a la información nos lleva a lo que se denomina sociedad del conocimiento.
    Los actores que poseen la información tienen el poder. Se produce un paso del Capitalismo Industrial al Capitalismo Cognitivo, un ejemplo de este último es el desarrollo de software privativo, o la apropiación de datos personales por Facebook o Google, entre otros.
    El software es una idea que un desarrollador o programador escribe para que las máquinas realicen tareas.
    Las tecnologías del desarrollo del software siguen su avance, hace unas pocos semanas se publico en la revista Nature el desarrollo de software para la inteligencia artificial (AI) y su Deep Neural Networks.
    La inteligencia artificial o inteligencia cumputacional es la inteligencia exhibida por las máquinas. Los algoritmos de Deep Learning (aprendizaje profundo) están potenciados por los avances de las computadoras y por grandes base de datos. Recientemente han demostrado capacidad de reconocimiento visual que exceden las performances humanas por ejemplo jugando a juegos de Atari, en el reconocimiento de objetos e incluso facial.1
    En el paper publicado en Nature se investiga la capacidad de los nuevos algoritmos para reconocer lesiones benignas de malignas cutáneas.1
    En este trabajo se utiliza una arquitectura GoogleNet Inception versión 3.1 Este es el verdadero Dr Google!!
    O sea los grandes capitalistas cognitivos financieros están investigando en desarrollo de Inteligencia artificial y desarrollando ideas y conocimiento que son bienes públicos y deben estar disponibles para la humanidad a diferencia de los nuevos fármacos privativos.
    La efectividad del deep learning se aplica a la evaluación de imágenes, por lo que, se puede aplicar en dermatología en general y en patología tumoral específicamente.1 Otras especialidades pueden adoptar estas nuevas tecnologías como oftalmología, otorrilaringología, diagnóstico por imágenes y anatomía patológica.1
    Estos avances van a producir una mejoría en los diagnósticos médicos y no creo que reemplacen por el momento a los profesionales.
    El proceso de salud enfermedad es muy complejo por lo que creo que las nuevas tecnologías van a aportar al entendimiento de los procesos, al diagnóstico y al seguimiento de múltiples patologías.
    En otras áreas donde las tareas son repetitivas se piensa que la AI va a reemplazar la mano de obra humana, llevando a crisis de desocupación.
    Es un escenario extremadamente complejo que se acerca a nuestro presente.
    El conocimiento no debe ser privatizado. El conocimiento es un bien infinito y público y por lo tanto de libre acceso.
    Piel L es un ejemplo de producción colaborativa del conocimiento.
    La nueva medicina se acompaña de la tecnología, de la revolución digital del conocimiento con los beneficios que traen las mismas y con nuevas problemáticas que se tendrán que pensar y resolver para que entre todos se ofrezcan nuevas alternativas de diagnóstico y tratamiento a nuestros pacientes. Para que el desarrollo de los conocimientos y los avances en la ciencia puede ser disfrutados por la mayor cantidad de personas. Valores como la supremacía del valor de uso, distribución social de los beneficios y priorizar los humano antes que lo monetario.
    Saludos a todos. Gracias por leer.
    Disculpas por la extensión del comentario

    1. Steva A; et al. Dermatologist-level classification of skin cancer with deep neural networks. Nature, 542:115-125. (2017)

  8. Gustavo Acevedo Sucre

    Gusto en saludarles. Siempre veo con sumo placer y beneplácito la aparición de medios virtuales de información de todo tipo que contribuyen en buena medida a la formación o desinformación. Consideró que a la par de todos estos avances debe estar el de la formación cultural y moral de la población.De lo contrario todos los beneficios que deberían aportar todos los avances de la tecnología actual más bien se convertirían en desventajas ya que al no saber interpretarla pudiera llevar a las personas asiduas a la lectura de artículos medicos a cometer múltiples errores que en algunas oportunidades pudieran ser dañinos. Amigo Rolando, comparto contigo tu visión, ese es el norte.

  9. Muy buena editotrial. Gracias Rolando

  10. Sergio D\'Alonzo

    Exelente!

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