{"id":10120,"date":"2009-09-18T12:20:56","date_gmt":"2009-09-18T16:20:56","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=10120"},"modified":"2009-09-19T05:04:28","modified_gmt":"2009-09-19T09:04:28","slug":"complicaciones-quirurgicas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/10120","title":{"rendered":"Complicaciones quirurgicas"},"content":{"rendered":"<p>Las complicaciones en la cirug\u00eda dermatol\u00f3gica hay que tenerlas en cuenta, pues se presentan m\u00e1s o menos frecuentemente a todos los que se dedican a este campo de la especialidad, nadie es inmune a ellas. Deben ser separadas de los cambios estructurales propios de la cirug\u00eda, y que son variaciones esperadas en el curso de la convalecencia. Lo importante es prevenirlas, y en caso de que ocurran, saber como repararlas.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\n Localizaci\u00f3n de la cicatriz. Cuando la responsabilidad de crear una herida cortante depende del cirujano, se deben seguir las l\u00edneas de tensi\u00f3n (RSTL), o hacerlas coincidir con ellas, colocarlas en una arruga o paralela a \u00e9stas. Hay diagramas que se\u00f1alan los ejes apropiados para cada zona corporal. Una manera practica de buscarlas es pellizcando la piel con los dedos \u00edndice y pulgar, provocando pliegues, \u00e9stos se producen con facilidad y se extienden bastante cuando coinciden con las l\u00edneas de tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Si la zona donde se tiene que trabajar esta alterada, bien por la patolog\u00eda en la que vamos a intervenir o por presencia de retracciones cicatriciales, se buscan en la regi\u00f3n contralateral. Es una buena costumbre dibujar con un marcador, donde vamos a realizar los cortes, de esta manera se evitan cicatrices inest\u00e9ticas.<\/p>\n<p>Descargar presentaci\u00f3n completa a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2009\/09\/Complicaciones.pdf\">Complicaciones.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las complicaciones en la cirug\u00eda dermatol\u00f3gica hay que tenerlas en cuenta, pues se presentan m\u00e1s o menos frecuentemente a todos los que se dedican a este campo de la especialidad, nadie es inmune a ellas. Deben ser separadas de los cambios estructurales propios de la cirug\u00eda, y que son variaciones esperadas en el curso de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-10120","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-el-escalpelo-de-la-piel"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10120"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10120\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}