{"id":10210,"date":"2009-09-25T19:28:12","date_gmt":"2009-09-25T23:28:12","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=10210"},"modified":"2009-09-25T19:28:12","modified_gmt":"2009-09-25T23:28:12","slug":"la-caja-de-secretos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/10210","title":{"rendered":"La caja de secretos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Por Martha Mini\u00f1o<\/p>\n<p>Carlota recibi\u00f3 la cajita cuando era muy peque\u00f1a, siete u ocho a\u00f1os tal vez, era una imitaci\u00f3n de cajita fuerte con una tonadita melcochosa que se escuchaba al abrir su peque\u00f1a puertecita y que ella no dejaba de escuchar embobada, mientras mov\u00eda su cabecita. Toda plateada ella, ten\u00eda\u00a0 impresas unas delicadas letras, CGS, las siglas de la compa\u00f1\u00eda que la representaba, peor que el padre ingenioso, le dijo al entregarle, que significaban Caja para Guardar Secretos, y con sonrisa enigm\u00e1tica se la entreg\u00f3 con un gui\u00f1o y una se\u00f1a de que la escondiese de su mam\u00e1 o cualquier indiscreto que hurgase sus secretos.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Y as\u00ed, rodeada de duendes, gnomos, hadas y fantas\u00edas, y miles de mundos imaginarios que le hac\u00edan suspirar o so\u00f1ar, Carlota fue creando sus propios secretos, que a los ojos de una ni\u00f1a curiosa eran infinitos, maravillosos y llenos de un colorido fuera de este mundo, donde los soles iluminaban de verde y el cielo ostentaba dos o tres lunas, pod\u00edas volar y hablar con todos los animalitos, donde las mu\u00f1ecas cobraban vida y hasta los caramelos eran de fantas\u00eda.<\/p>\n<p>Pero el tiempo pas\u00f3, Elisa dej\u00f3 atr\u00e1s las trenzas y abri\u00f3 sus ojos al mundo, dej\u00f3 atr\u00e1s los sue\u00f1os y la imaginaci\u00f3n, su cajita, ahora sin m\u00fasica, s\u00f3lo escond\u00eda los papelitos con los nombres de chicos y amores imaginarios que encerraba en r\u00fasticos corazones, alg\u00fan mech\u00f3n de pelo, flores secas de alg\u00fan baile olvidado, amores tristes y pasados que nunca se conjugaron y que hirieron su pecho, pecho que creci\u00f3 dando cabida a amores y desamores y que luego iban a parar a\u00a0 alg\u00fan rinconcito de su adorada cajita, como si all\u00ed existiese un rinc\u00f3n de un nunca jam\u00e1s olvidado al que iban a caer todas las penas, desgracias, amarguras, desalientos junto a sonrisas, quereres, noches inolvidables junto a un\u00a0 primer beso bajo la lluvia que no le dej\u00f3 dormir mientras todav\u00eda sent\u00eda el extra\u00f1o temblor y el hormigueo de sus labios y su boca, dejando para siempre su ni\u00f1ez, empezando as\u00ed sus primeros pasos como mujer.<\/p>\n<p>Escribi\u00f3 y guard\u00f3 sus sue\u00f1os, sus anhelos, y all\u00ed los escondi\u00f3, la cajita no parec\u00eda tener fondo jam\u00e1s, y en ella se reunieron cientos de objetos que alguna vez le fueron preciados s\u00f3lo para ella y no pod\u00edan ser parte de este mundo. En este apartado rinc\u00f3n fueron a parar sus tesoros que ahora pose\u00edan otra vida, sus anillos y alaborios de adolescente, y luego, los anillos de compromiso y mucho mas luego a\u00fan, el de boda, junto a muchas marcas que le fue dejando la vida. Un mech\u00f3n de cada uno de sus hijos, cortados al nacer y que ahora parec\u00edan olvidados junto a otros papeles, p\u00e9talos y l\u00e1grimas que fueron cayendo en la enorme y peque\u00f1a cajita de secretos, mientras all\u00e1 en el fondo, se amontonaban como peque\u00f1as piedrecitas los mundos olvidados de muchos a\u00f1os, creando un caleidoscopio de vivencias, que le hac\u00edan recordar con sonrisas o con tristeza cuando abr\u00eda la caja y hurgaba en su interior.<\/p>\n<p>El tiempo se fue acumulando y tambi\u00e9n se fue acumulando una vida interior en la cajita de secretos, y que la p\u00e1tina de Cronos no parec\u00eda afectar a Carlota, pues ella, surcada de arrugas, segu\u00eda siendo la misma mujer joven, la ni\u00f1a de anta\u00f1o, un d\u00eda llena de trenzas, otro, con el pelo todo largo, cay\u00e9ndole sobre los hombros, mientras miraba al mundo con los ojos muy abiertos, mientras sus recuerdos bailaban una danza desordenada ante sus casi ciegos ojos.<\/p>\n<p>Ahora, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os y muchos hijos, viv\u00eda sola, dejada atr\u00e1s en un hospicio, nunca acompa\u00f1ada, excepto por sus memorias, quienes acud\u00edan gozosas y sonrientes al abrir la vieja cajita.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 atr\u00e1s los recuerdos dolorosos, los dej\u00f3 a un lado y busc\u00f3 sonrisas y placeres, quereres f\u00e1ciles que no le robasen el sue\u00f1o, vidas e im\u00e1genes que se complac\u00eda en vivir y que no le torturasen la artritis de sus viejos huesos. Todos ellos acudieron complacientes a sacar una sonrisa de la solitaria Carlota, que ahora agonizaba en una cama, sola, sin compa\u00f1\u00eda, sin compa\u00f1\u00eda?<\/p>\n<p>Tal vez si alguien hubiese visto la ventana hubiese visto a una peque\u00f1a ni\u00f1a de trenzas danzando y jugando con j\u00fabilo junto a sus fantas\u00edas, duendes y hadas, gnomos, sonrientes en un mundo de soles verdes y dos lunas, mientras ella gozosa giraba y se tornaba ni\u00f1a-mujer, mujer-ni\u00f1a en una sola danza de alborozo.<\/p>\n<p>Carlota mor\u00eda con la caja de secretos abierta en sus manos, al abrirla, encontraron que estaba vac\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Martha Mini\u00f1o Carlota recibi\u00f3 la cajita cuando era muy peque\u00f1a, siete u ocho a\u00f1os tal vez, era una imitaci\u00f3n de cajita fuerte con una tonadita melcochosa que se escuchaba al abrir su peque\u00f1a puertecita y que ella no dejaba de escuchar embobada, mientras mov\u00eda su cabecita. 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