{"id":11393,"date":"2009-11-06T20:17:26","date_gmt":"2009-11-07T00:17:26","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=11393"},"modified":"2009-11-06T20:17:38","modified_gmt":"2009-11-07T00:17:38","slug":"novedad-medica-prevencion-de-la-hipertension","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/11393","title":{"rendered":"Novedad M\u00e9dica: Prevenci\u00f3n de la hipertensi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Tomado de Bitacoramedica.com<br \/>\n <\/strong><span lang=\"EN-US\" xml:lang=\"EN-US\">Octubre   26, 2009<\/span><\/p>\n<p>Sin duda el tratamiento   de la hipertensi\u00f3n ha sido uno de los grandes logros de la medicina en los   \u00faltimos 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Recuerdo de mis d\u00edas de   estudiante de medicina, la pasant\u00eda de cl\u00ednica quir\u00fargica en el Servicio del Dr.   Miguel P\u00e9rez Carre\u00f1o, en el Hospital Vargas y sus esfuerzos por introducir en   nuestro medio la operaci\u00f3n inventada por Reginald Smithwick, jefe del   Departamento de Cirug\u00eda de la Universidad de Boston, la   simpatectom\u00eda lumbodorsal bilateral y esplanectom\u00eda con resecci\u00f3n de los   ganglios del sistema simp\u00e1tico, una compleja y riesgosa intervenci\u00f3n quir\u00fargica   en dos tiempos, para combatir esa enfermedad terrible que es la hipertensi\u00f3n   arterial.<\/p>\n<p>No imaginaba en ese   momento que pocos meses m\u00e1s tarde me tocar\u00eda descubrir, por accidente, que un   t\u00edo pol\u00edtico sufr\u00eda -asintom\u00e1ticamente, como suele suceder- de una severa   hipertensi\u00f3n esencial, que lo obligar\u00eda a viajar a Boston para someterse a dicha   operaci\u00f3n, a la cual no lograr\u00eda sobrevivir.<\/p>\n<p>Afortunadamente los   avances de la terap\u00e9utica m\u00e9dica permiten hoy en d\u00eda controlar los efectos   devastadores de la hipertensi\u00f3n arterial como principal factor de riesgo en las   enfermedades cardiovasculares (incluyendo infartos del miocardio y accidentes   cerebrovasculares), y renales.<\/p>\n<p>Las estad\u00edsticas   norteamericanas revelan que la enfermedad afecta a 43 millones de adultos, de   los cuales el 31% lo ignoran; 17% lo saben, pero no hacen nada para impedirlo;   29% est\u00e1n siendo tratados sin resultados y solamente un 23% est\u00e1 siendo   controlado de manera satisfactoria. Es muy probable que estas cifras o parecidas   se repitan en otros universos poblacionales, entre ellos, el   nuestro.<\/p>\n<p>Est\u00e1 ya firmemente   demostrado que el control preventivo de la presi\u00f3n arterial alta (por encima de   140\/90 mm Hg) reduce considerablemente las enfermedades cardiovasculares y las   renales.<\/p>\n<p>En la prevenci\u00f3n   primaria de la hipertensi\u00f3n se incluyen la reducci\u00f3n del sodio (sal com\u00fan),   disminuci\u00f3n de la ingesti\u00f3n de alcohol, p\u00e9rdida de peso corporal, y ejercicio   regular, al margen del tratamiento -hoy en d\u00eda, altamente efectivo-, con   f\u00e1rmacos, cinco de ellos muy difundidos y probados con \u00e9xito (diur\u00e9ticos,   bloqueadores beta-receptores, inhibidores de la enzima que convierte la   angiotensina, bloqueadores de los canales de calcio y bloqueadores de los   receptores de angiotensina).<\/p>\n<p>Se trata pues de una de   tantas \u201cenfermedades silentes\u201d, que sin producir s\u00edntomas, est\u00e1 lenta, pero   seguramente minando la salud de la persona que la sufre, hasta que de pronto se   manifiesta en forma sorpresiva con una enfermedad grave y a menudo mortal, y por   lo tanto una de muchas que puede ser tratada exitosamente con simples cambios   del \u201cestilo de vida\u201d del paciente, acompa\u00f1ado en ocasiones con f\u00e1rmacos   efectivos que se han incorporado recientemente (y que seguramente se seguir\u00e1n   incorporando en lo sucesivo) al armamentarium terap\u00e9utico aceptado y probado de   la medicina basada en la evidencia. Todo esfuerzo encaminado a detectar   precozmente una enfermedad -muchas veces eliminando o aminorando sus factores   causales- es parte de la estrategia de educaci\u00f3n en medicina preventiva, que   convierte al paciente en activo colaborador o socio del m\u00e9dico tratante. Por   ello es tan importante proporcionar al gran p\u00fablico los medios y maneras de   informarse id\u00f3neamente de todo lo que puede y debe hacer para mantener un   \u201cestilo de vida\u201d saludable, de acuerdo con las normas aconsejadas por los   avances cient\u00edficos m\u00e1s recientes.<\/p>\n<p>El Internet y m\u00e1s   recientemente el \u201cmicroblogging\u201d (tipo Twitter) permiten hacer llegar mensajes   cortos y concisos (de menos de 140 caracteres) sobre medicina preventiva, no   s\u00f3lo mediante las computadoras sino tambi\u00e9n a los tel\u00e9fonos celulares, a la   totalidad de la poblaci\u00f3n, con los consejos autorizados para detectar sin   p\u00e9rdida de tiempo esas enfermedades silentes (tal como son la hipertensi\u00f3n   arterial, la diabetes, el glaucoma, la obesidad, y tantas otras, incluyendo   tumores malignos de diferentes \u00f3rganos).<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tomado de Bitacoramedica.com Octubre 26, 2009 Sin duda el tratamiento de la hipertensi\u00f3n ha sido uno de los grandes logros de la medicina en los \u00faltimos 50 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-11393","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-de-bitacoramedica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11393"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11393\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}