{"id":120,"date":"2007-02-08T18:54:33","date_gmt":"2007-02-08T22:54:33","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=120"},"modified":"2007-02-08T18:54:43","modified_gmt":"2007-02-08T22:54:43","slug":"un-cuento-de-fantasmas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/120","title":{"rendered":"Un Cuento de Fantasmas"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><strong>Por Martha Mini\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p>Claro que la casa estaba llena de fantasmas. Por todos lados hab\u00eda silenciosas sombras y visiones terror\u00edficas de s\u00e1banas transparentes que se paseaban alegremente como por su casa. Hasta las apariciones de otros vecindarios hab\u00edan venido, atra\u00eddas por la fama de esta truculenta casa de espectros.<\/p>\n<p><!--more--> <\/p>\n<p>Y la misma no era algo que llamase la atenci\u00f3n para ser una vivienda del terror ideal, una humilde construcci\u00f3n de madera de pino, con techo de aguas, macetas de flores en las ventanas, ya que eran de las pocas cosas que los aparecidos respetaban, o tal vez porque la luz del sol les imped\u00eda salir; las ventanas de vidrio, constantemente reemplazadas por las grietas, fisuras y boquetes que inexplicablemente sufr\u00edan,&nbsp; una enorme y pesada puerta de madera en el frente, cuyos goznes compet\u00edan con su chirriar con los ruidos dizque espeluznantes de la casa,&nbsp; un sobrio manubrio de bronce que abr\u00eda en el momento menos esperado; un camino de piedrecillas con muchas curvas llegaba hasta el lugar, que se encontraba rodeado por un inmenso pinar, entre el cual resonaba el viento y que alegres difuntos encapuchados o horribles criaturas del otro mundo se regocijaban en aullar, lo que la gente llamaba viento de las brujas.<\/p>\n<p>Pues aqu\u00ed viv\u00eda yo, o m\u00e1s bien, sobreviv\u00eda a las constantes diabluras sobrenaturales que estos traviesos amigos invisibles, que se desternillaban de la risa cada vez que experimentaba un sobresalto con sus levitaciones, cerrar y abrir de puertas, dibujos en las paredes, golpes en las paredes o cuando simplemente halaban las s\u00e1banas de mi cama o la cola del infeliz gato, que resoplaba y gru\u00f1\u00eda ferozmente y siempre andaba a la cacer\u00eda de imaginarios ratones.<\/p>\n<p>Ya se pueden imaginar, mi vida no era nada aburrida y estaba llena de espantos, sustos, sorpresas y pataletas. Ellos se divert\u00edan de lo lindo con sus bellaquer\u00edas y travesuras del m\u00e1s all\u00e1. Poco a poco me acostumbr\u00e9 a ver caballeros andantes sin cabeza montados en caballos tambi\u00e9n decapitados, s\u00e1banas transparentes volando, unas muy claras y limpias, otras, seg\u00fan la \u00e9poca o del humor, ra\u00eddas y andrajosas, esqueletos completos deambulando por las paredes, o bien sus calaveras conversando alegremente como buenas comadres o haciendo m\u00fasica a modo de marimba con tibias y h\u00fameros, damas silenciosas de la noche o espectros de caras largas y dientes afilados que se transformaban en cualquier cosa o peque\u00f1os enanitos que corr\u00edan y desaparec\u00edan en cualquier rinc\u00f3n, en fin, hab\u00eda visto casi de todo y mi casa era un caos, todo un manicomio de ultratumba.<\/p>\n<p>Las puertas se abr\u00edan y cerraban, las ventanas por igual y a veces aparec\u00edan rotas sin ninguna explicaci\u00f3n; todos mis libros experimentaban mudanzas del librero al suelo, el escritorio, que nunca permanec\u00eda organizado, un revuelo de desorden siempre desarreglaba el trabajo del d\u00eda anterior. La cocina era todo un espect\u00e1culo, un concierto de ollas, sartenes, cucharas; la vajilla de loza tuvo que ser guardada y reemplazada por utensilios de pl\u00e1stico que in\u00fatilmente los&nbsp; muy pillos no pod\u00edan romper o da\u00f1ar; cada instrumento el\u00e9ctrico era en un principio un misterio, misterio que se resolv\u00eda, ya que estos fantasmas conoc\u00edan la electricidad, por lo que el horno microondas, la batidora, el cuchillo el\u00e9ctrico y otros artilugios dom\u00e9sticos eran sus juguetes preferidos y frecuentemente encend\u00edan e iniciaban la preparaci\u00f3n de imaginarios y nada apetecibles alimentos.<\/p>\n<p>Ni hablar de los instrumentos del jard\u00edn, la podadora encend\u00eda y cruzaba por todos lados, menos por el c\u00e9sped, y las tijeras siempre iban a parar al jard\u00edn. Los maceteros en las ventanas siempre luc\u00edan frescos llenos de flores, como si unas manos invisibles les cuidasen y pusieran alimento enriquecido y abono.<\/p>\n<p>Dej\u00e9 de ver televisi\u00f3n, tal parece ser que uno de ellos no le gustaba el baseball y me cambiaba el canal en la mejor parte del juego, para ver recetas de cocinas y que se yo, para exasperaci\u00f3n m\u00eda y parece ser, de los otros, ya que se armaba un suceder r\u00e1pido de canales que no paraba hasta cuando el arbito gritaba safe o llegaba al extra-inning.<\/p>\n<p>Sin embargo, respetaban la m\u00fasica y eso parec\u00eda tranquilizarles, por lo que&nbsp; por lo general no me molestaban, a menos de que alguno de ellos estuviese demasiado aburrido y se contentara con armar ruidos extra\u00f1os o apagase el aparato.<\/p>\n<p>Parec\u00eda que mis amigos eran exclusivamente noct\u00e1mbulos, ya que durante el d\u00eda no se escuchaba ning\u00fan ruido y s\u00f3lo al caer la noche iniciaban su concierto de ruidos y divertimento de retozos espectrales, por lo que decid\u00ed que era mejor escribir de noche, a pesar deque me movieran el rat\u00f3n de la computadora o escribieran en el teclado saludando o diciendo cuanta groser\u00eda se les ocurriera,&nbsp; y descansar durante el d\u00eda, al igual que mis trasnochados espectros, el gato hac\u00eda lo mismo.<\/p>\n<p>La gente evitaba verme o al menos, visitarme a la casa, ya que la fama de trasegados de mis invisibles hu\u00e9spedes pon\u00eda los pelos de punta a cualquiera y se hab\u00eda dado a conocer en todos los pueblos de a la redonda y aunque no me negaban el saludo, lo hac\u00edan con suspicacia y a veces con un leve arqueamiento de las cejas.<\/p>\n<p>El \u00fanico que no se quejaba era el reparador de ventanas, puesto que varias veces al a\u00f1o deb\u00eda de cambiar los vidrios que mis ruidosos habitantes romp\u00edan o desfiguraban muy desternillados de la risa.<\/p>\n<p>Con el tiempo llegu\u00e9 a pensar que mis fantasmas sin juicio eran o hab\u00edan sido alguna vez una tanda de payasos y uno de ellos, al menos, era un c\u00f3mico, pues era quien siempre hacia las travesuras mas endiabladas e hilarantes, y m\u00e1s que susto me provocaban ataques de risa y los resoplidos y maullidos de mal humor del gato, que no paraba de protestar con las bromas y los cascabeles que aparec\u00edan en su collar, s\u00f3lo me hac\u00edan re\u00edr y soltar la carcajada.<\/p>\n<p>As\u00ed, me acostumbr\u00e9 a mis lun\u00e1ticos del m\u00e1s all\u00e1 y mi sanatorio de orates fantasmales parec\u00eda crecer cada d\u00eda y las travesuras tambi\u00e9n. Durante mucho tiempo viv\u00eda pl\u00e1cidamente entre sustos, brincos, risas, carcajadas y tropiezos con mi pandilla de espectros bufones.&nbsp; Todo cambi\u00f3 un d\u00eda.<\/p>\n<p>Se acercaba la Navidad, yo sab\u00eda que pronto mis alegres loquitos iban a hacer de las suyas con las guirnaldas y el arbolito y que los cascabeles no ser\u00edan suficientes para fastidiar al gato.<\/p>\n<p>La casa entr\u00f3 en una terrible calma, una quietud y una penumbra que me angustiaron. Parec\u00eda estar vac\u00eda con un \u00e9xodo masivo de fantasmas, espectros, aparecidos, esqueletos y cosas del m\u00e1s all\u00e1, que no se veian ni sent\u00edan por ninguna parte.<\/p>\n<p>Nada se mov\u00eda, nada halaba la cola al gato, mi computadora permanec\u00eda tranquila sin ninguna palabra que no fuesen las m\u00edas. No hubo pinturas en la paredes ni ventanas rotas, dejaron de verse las sabanas flotantes y los objetos permanecieron en su lugar, tampoco hubo risas en medio de la nada, ni huesos y calaveras en el techo, ni murci\u00e9lagos ni hombres lobo desternillados de la risa, todo era demasiado tranquilo, demasiado tranquilo para mi propia inquietud, habituado a esta cofrad\u00eda de chistosas e indomables \u00e1nimas sin oficio m\u00e1s que el de espantar y molestar. Hasta el gato se sent\u00eda curioso con tanta quietud.<\/p>\n<p>Pero la casa no estaba vac\u00eda, no se encontraba sola, hab\u00eda algo y yo no lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>Pues un buen d\u00eda, una semana a los sumo, se manifest\u00f3. Un alboroto de ollas y sartenes, l\u00e1mparas balance\u00e1ndose, mientras las&nbsp; luces&nbsp; encend\u00edan y apagaban junto a retumbar de las paredes me hicieron creer que mis inquilinos de ultratumba hab\u00edan retornado de sus vacaciones.<\/p>\n<p>Por primera vez se me erizaron los pelos de punta y un fuerte fr\u00edo me cal\u00f3 hasta el tu\u00e9tano acompa\u00f1ado de una sensaci\u00f3n de malestar que desconoc\u00eda con mis antiguos hu\u00e9spedes.<\/p>\n<p>Como una enorme sombra, algo oscuro me arrop\u00f3 y se hizo due\u00f1o de la vivienda. Don gato sali\u00f3 erizado y no volvi\u00f3, al parecer la correr\u00edas de ratones fuera del hogar eran &nbsp;m\u00e1s atractivas&nbsp; que esta nueva presencia.<\/p>\n<p>Pues si,&nbsp; ten\u00eda un nuevo habitante, s\u00f3lo que desconoc\u00eda qui\u00e9n era y cu\u00e1les eran sus intenciones y al parecer, hab\u00eda desterrado a los chiflados y se hab\u00eda adue\u00f1ado del lugar. Hab\u00eda que conocer qu\u00e9 intentaba hacer y cu\u00e1les eran sus planes fantasmag\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Pronto me lo hizo saber. Todo lo que viv\u00ed en un pasado con mis antiguos camaradas espectrales fue un juego de ni\u00f1os, una parodia, si podemos llamarle as\u00ed de peque\u00f1os y asustadizos fantasmas deseosos de hacerse notar. Esta presencia era un terrible y desalmado espectro decidido a espantarme y hacerme morir del susto y disfrutaba con ello, con lo que no cont\u00f3 fue que ya estaba entrenado y a pesar del miedo que me pod\u00eda inspirar, le hac\u00eda ver que le prestaba poca atenci\u00f3n y a no temerle.<\/p>\n<p>No se content\u00f3 con halarme las s\u00e1banas, las escond\u00eda o aparec\u00edan rotas, hechas jirones: ventanas rotas, bombillos que estallaban y un constante esc\u00e1ndalo en la cocina, apariciones de cabezas volantes, sangre en las paredes y la escalera acompa\u00f1ados de pesadillas no fueron lo suficiente, lo m\u00e1s curioso es que no atent\u00f3 contra mi vida, tal vez porque sab\u00eda que me convertir\u00eda tambi\u00e9n en fantasma y ser\u00eda su peor enemigo y no unir\u00eda fuerzas con \u00e9l.<\/p>\n<p>A la larga supe que mi espeluznante compa\u00f1ero era ella, o al menos as\u00ed lo parec\u00eda, ya que nunca los maceteros dejaron de estar bien cuidados y llenos de flores, o al menos hab\u00eda sido jardinero en vida, pero m\u00e1s cosas apuntaron hacia su lado femenino, y es que tiraba las cosas de manera hist\u00e9rica y a veces se escuchaba un d\u00e9bil llanto, mientras una cabeza de larga cabellera caminaba con una t\u00fanica transparente que se colaba entre los retazos de la luz de la luna; detestaba la televisi\u00f3n, pero al igual que los otros, se aquietaba con la m\u00fasica y parec\u00eda saborear el &quot;Claro de luna&quot; de Beethoven, pero su ira se tornaba inmensa cando molesto de sus andanzas y actos me quejaba o me burlaba con t\u00e9rminos hirientes de fantasma an\u00e9mico y enfermizo y que hab\u00eda sido expulsado de la escuela de espectros por mal estudiante, entonces era cuando un fr\u00edo g\u00e9lido invad\u00eda la habitaci\u00f3n y suced\u00edan los m\u00e1s diversos fen\u00f3menos hasta no quedar una bombilla a salvo.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n me acostumbr\u00e9 a esta presencia y aprend\u00ed a no molestarle y dejarle con sus peri\u00f3dicos ataques de histeria femenina, pues al parecer y eso suced\u00eda, se hab\u00eda apoderado de la casa, su contenido, mi persona y despachado a cualquier aparici\u00f3n u otra vibraci\u00f3n de fuera de este mundo para ella sola, en otras palabras ten\u00eda un fantasma ego\u00edsta.<\/p>\n<p>De este modo transcurri\u00f3 un buen tiempo, pero no me habituaba a esta \u00fanica compa\u00f1\u00eda,&nbsp; no me quejaba, al menos no me romp\u00edan los vidrios de las ventanas y eso me aseguraba un gasto menos, lo malo fue que el gato no retorn\u00f3, no quiso volver y lo ve\u00eda&nbsp; en el jard\u00edn, cada vez que trataba de atraparle sal\u00eda corriendo y s\u00f3lo una vez pude llevarle a la casa&nbsp; y sali\u00f3 disparado como si le estuviesen dando de escobazos. Me sent\u00eda solo y abandonado, ya me fastidiaba tanto Beethoven, el aparato se encend\u00eda solo y pod\u00eda tocar la melod\u00eda una y otra vez para mi desespero.<\/p>\n<p>Luego me enter\u00e9 de un nuevo hogar de fantasmas, al parecer la troup\u00e9 espectral hab\u00eda anidado en una vieja granja abandonada y all\u00ed hac\u00edan de las suyas cuando pod\u00edan, ya que eran pocos los mortales que acertaban a pasar por all\u00ed, de modo que se mor\u00edan, as\u00ed supuse yo, de puro aburrimiento al no asustar a nadie e imagino que sus bellaquer\u00edas no fueron bien vistas por los difuntos habitantes del cementerio.<\/p>\n<p>Tenia que idear un plan, lo suponen descabellado?&nbsp; Pues si, descabellado, pues a nadie se le ocurre buscar fantasmas que le asusten y lo maten de un espanto para mudarlos en su casa, nadie dir\u00eda yo, claro, menos yo, ademas, quer\u00eda a mi gato de vuelta.<\/p>\n<p>Decid\u00ed tomar vacaciones, irme y retornar y encontrar la casa vac\u00eda sin ning\u00fan elemento del m\u00e1s all\u00e1. Arm\u00e9 mis maletas y no sin mucho esfuerzo, pues manos invisibles se dieron a la tarea de abrirlas varias veces y desparramar la ropa por todos lados, march\u00e9 a la costa. Cuando retorn\u00e9,&nbsp; aquello era un caos, parec\u00eda que el polvo de cien a\u00f1os y todas las ara\u00f1as hab\u00edan anidado y hecho una convenci\u00f3n, sus telara\u00f1as lo invad\u00edan todo; me cost\u00f3 una semana limpiar y dejar ordenado el lugar, ella se re\u00eda sola sin dej\u00e1rmelo saber y me mov\u00eda las cosas para desesperarme, s\u00f3lo los maceteros segu\u00edan intactos llenos de flores.<\/p>\n<p>Cambi\u00e9 la m\u00fasica, invariablemente se deten\u00eda y surg\u00eda el &lsquo;Claro de luna&quot;, los partidos de pelota&nbsp; le molestaban, aparec\u00edan en la pantalla escenas de cocina o programas religiosos, los maceteros segu\u00edan llenos de flores.<\/p>\n<p>Me concentr\u00e9 en arrancar cuanta flor o todo lo que significase femenino, lo cierto es que ya estaba harto de esta suegra espectral, que se comportaba como buena suegra&nbsp; impertinente y no me dejaba la vida tranquila y cada d\u00eda a\u00f1oraba m\u00e1s a mis majaderos amigos, me sent\u00eda desesperado, por lo que decid\u00ed abandonar la casa, aunque s\u00f3lo por una tarde, deb\u00eda de caminar, salir y correr en b\u00fasqueda de aire puro, ideas brillantes y de c\u00f3mo espantar a un espanto.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, caminando y caminando, llegu\u00e9 al cementerio, un bonito lugar&nbsp; cuyos espectros se encuentran en paz, al menos aqu\u00ed no le molestan a uno. Me sent\u00e9 en una vieja y olvidada tumba, el aire se corr\u00eda entre las cruces, estatuas y las flores que les cubr\u00edan, todas bien arregladas y con un detalle de alg\u00fan ser querido,&nbsp; pues mira que era curioso, todas estaban bien cuidadas y limpias de maleza, todas menos donde me encontraba sentado, polvo, malas hierbas y moho por doquier, apenas se pod\u00eda leer el nombre, \u00bf;Elvira ? Y cu\u00e1l ser\u00eda su apellido? Las letras luc\u00edan muy borrosas y apenas se distingu\u00eda una fecha, 1934.<\/p>\n<p>Horror &iexcl; Cu\u00e1nto tiempo, pero m\u00e1s que curiosidad por los a\u00f1os, quise saber&nbsp; por qu\u00e9 su tumba estaba olvidada y descuidada.<\/p>\n<p>En el pueblo hice algunas indagaciones, pero nada me condujo a nada, alguien me dijo que consultara con el cura p\u00e1rroco de otro pueblo. Llegu\u00e9 a la casa y curioso, ese d\u00eda s\u00f3lo se movieron algunas cacerolas y no sent\u00ed el fr\u00edo del Hades. Esa noche dorm\u00ed sin sobresaltos.<\/p>\n<p>Me encamin\u00e9 al pueblo mencionado y busqu\u00e9 al sacerdote, in\u00fatil,&nbsp; hab\u00eda muerto, pero su sucesor me cont\u00f3 una curiosa historia que \u00e9ste le hab\u00eda relatado, se trataba de una mujer que vivi\u00f3 sola toda su vida, no se relacionaba con nadie y cuyo car\u00e1cter amargado le trajo la desidia de los dem\u00e1s, s\u00f3lo se contentaba con tocar el piano y seg\u00fan dec\u00edan, una vez fue una famosa concertista que se hab\u00eda retirado al ver finalizada su carrera por la artritis o una discusi\u00f3n con su agente, quien sabe, ser\u00eda por casualidad una fan\u00e1tica int\u00e9rprete de las sonatas de Beethoven, pregunt\u00e9, pero \u00e9l lo desconoc\u00eda; tambi\u00e9n agreg\u00f3, manten\u00eda un hermoso jard\u00edn cultivado con muchas flores. Al morir nadie asisti\u00f3 a su funeral, nadie nunca le llev\u00f3 flores y su nombre qued\u00f3 olvidado, bien ni tan olvidado, la Elvira se hac\u00eda sentir muy bien en mi casa y sus dotes de diva me ten\u00edan exasperado.<\/p>\n<p>Bien, ya sab\u00eda quien era mi molestoso intruso, hab\u00eda que planificar su destierro al plano de los difuntos desesperados. Me devan\u00e9 los sesos pensando en c\u00f3mo pod\u00eda hacer salir a aquella frustrada diva que ven\u00eda a romper con mi rutina.<\/p>\n<p>Me met\u00ed en el peri\u00f3dico local y abr\u00ed los viejos vol\u00famenes de microfilmes, all\u00ed me enter\u00e9 de su apellido, G\u00e1lvez, busqu\u00e9, busqu\u00e9, nada espectacular, se hab\u00eda graduado con buenas notas del conservatorio y asistido a una academia en el extranjero, donde se hab\u00eda hecho famosa, muchas giras y conciertos, le gustaba de interpretar las sonatas de Beethoven, en particular &quot;Claro de luna&quot;, suspir\u00e9, suerte que no ten\u00eda piano en la casa, menudo l\u00edo adem\u00e1s de todo el desorden; segu\u00ed leyendo,&nbsp; se retir\u00f3&nbsp; temprano y cort\u00f3 una promisoria carrera debido a una rara enfermedad que le consumi\u00f3 hasta los huesos; segu\u00ed repasando y s\u00f3lo encontr\u00e9&nbsp; una escueta nota mortuoria que informaba de su muerte, no familiares.<\/p>\n<p>Me conmovi\u00f3 ver su fotograf\u00eda, una mujer de bonitas facciones y un talento hecho a\u00f1icos por la enfermedad.<\/p>\n<p>Tras muchos d\u00edas de revuelos, alborotos y m\u00e1s &quot;Claros de Luna&quot; march\u00e9 armado de muchos cachivaches al cementerio. Limpi\u00e9 y libr\u00e9 de malezas su tumba, al no poder arreglar su l\u00e1pida, pagu\u00e9 al sepulturero local para que le confeccionara una en loza de m\u00e1rmol con su nombre y la inscripci\u00f3n de pianista. Tras lo cual coloqu\u00e9 unos hermosos&nbsp; lirios blancos e hice sonar en el tocadiscos&nbsp; port\u00e1til que llevaba las notas de &quot;Claro de Luna&quot;, que&nbsp; inundaron el camposanto, una sensaci\u00f3n de enorme&nbsp; quietud se apoder\u00f3 de la atm\u00f3sfera y una fr\u00e1gil brisa se col\u00f3 entre los arbustos y las lozas, el sol iniciaba su descenso.<\/p>\n<p>Esa tarde llegu\u00e9 contento con la idea de que hab\u00eda hecho algo que pod\u00eda compensar el olvido de esta artista. Curioso, pero al entrar a la casa sent\u00ed una inmensa calma, nada se mov\u00eda y todo se encontraba en orden, por respeto decid\u00ed no ver el partido de baseball esa noche y mantener ese orden de tranquilidad.<\/p>\n<p>Que bien, todo se mantuvo as\u00ed por varios d\u00edas, mientras, la florister\u00eda local enviaba flores frescas a Elvira, regularmente pagaba a un jardinero para mantener limpia su tumba. Imagino que ella agradecida pudo marchar al cementerio y as\u00ed, descansar en paz.<\/p>\n<p>Pues era paz que sent\u00eda en la casa, de modo que pude convencer a don gato de retornar, tras mimos, ruegos y rica comida de at\u00fan, pude sentir su ronroneo en mucho tiempo mientras escrib\u00eda en la computadora.<\/p>\n<p>Pero la calma dur\u00f3 poco, una noche, mientras ve\u00eda un partido de basquetball, la televisi\u00f3n inici\u00f3 una serie de cambios sucesivos, las ventanas abrieron y cerraron, los muebles se movieron y algunos objetos empezaron a levitar,&nbsp; el gato peg\u00f3 un brinco&nbsp; gru\u00f1endo e inici\u00f3 una cacer\u00eda de invisibles ratones, me lo imagin\u00e9 y lo confirm\u00e9, s\u00e1banas volantes, cabezas sin cuerpos, hombres lobos, risas y aullidos, concierto en la cocina y agitaci\u00f3n de las cortinas.<\/p>\n<p>Mis locos de ultratumba hab\u00edan vuelto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Martha Mini\u00f1o Claro que la casa estaba llena de fantasmas. 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