{"id":1264,"date":"2007-11-02T19:00:43","date_gmt":"2007-11-02T23:00:43","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=1264"},"modified":"2007-11-02T19:00:43","modified_gmt":"2007-11-02T23:00:43","slug":"oratoria-tuve-una-vez-un-sueno-martin-luther-king-jr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/1264","title":{"rendered":"ORATORIA: \u201cTuve una vez un sue\u00f1o\u201d. Martin Luther King Jr."},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2007\/10\/177\/rev-martin-luther-king-jr.jpg\" title=\"rev-martin-luther-king-jr.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2007\/10\/177\/rev-martin-luther-king-jr.miniatura.jpg\" alt=\"rev-martin-luther-king-jr.jpg\" width=\"110\" height=\"128\" align=\"left\" \/><\/a>&quot;Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que ser\u00e1 ante la  historia la mayor manifestaci\u00f3n por la libertad en la historia de nuestro  pa\u00eds.&nbsp; <\/p>\n<p>Hace cien a\u00f1os, un gran estadounidense, cuya simb\u00f3lica sombra nos cobija  hoy, firm\u00f3 la Proclama de la emancipaci\u00f3n. Este  trascendental decreto signific\u00f3 como un gran rayo de luz y de esperanza para  millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita  injusticia. Lleg\u00f3 como un precioso amanecer al final de una larga noche de  cautiverio. Pero, cien a\u00f1os despu\u00e9s, el negro a\u00fan no es libre; cien a\u00f1os  despu\u00e9s, la vida del negro es a\u00fan tristemente lacerada por las esposas de la  segregaci\u00f3n y las cadenas de la discriminaci\u00f3n; cien a\u00f1os despu\u00e9s, el negro vive  en una isla solitaria en medio de un inmenso oc\u00e9ano de prosperidad material;  cien a\u00f1os despu\u00e9s, el negro todav\u00eda languidece en las esquinas de la sociedad  estadounidense y se encuentra desterrado en su propia  tierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<!--more--><\/p>\n<p>Por eso, hoy hemos venido aqu\u00ed a dramatizar una condici\u00f3n vergonzosa. En  cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro pa\u00eds, a cobrar un cheque.  Cuando los arquitectos de nuestra rep\u00fablica escribieron las magn\u00edficas palabras  de la Constituci\u00f3n y de la Declaraci\u00f3n de Independencia, firmaron un pagar\u00e9 del  que todo estadounidense habr\u00eda de ser heredero. Este documento era la promesa de  que a todos los hombres, les ser\u00edan garantizados los inalienables derechos a la  vida, la libertad y la b\u00fasqueda de la  felicidad.<\/p>\n<p>Es obvio hoy en d\u00eda, que Estados Unidos ha incumplido ese pagar\u00e9 en lo  que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada  obligaci\u00f3n, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque  que ha sido devuelto con el sello de &quot;fondos insuficientes&quot;. Pero nos rehusamos  a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya  suficientes fondos en las grandes b\u00f3vedas de la oportunidad de este pa\u00eds. Por  eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmar\u00e1 de las riquezas  de la libertad y de la seguridad de justicia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos  de Am\u00e9rica la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el  lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento  de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del  oscuro y desolado valle de la segregaci\u00f3n hacia el camino soleado de la justicia  racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los  hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro pa\u00eds de las arenas  movedizas de la injusticia racial hacia la roca s\u00f3lida de la  hermandad.<\/p>\n<p>Ser\u00eda fatal para la naci\u00f3n pasar por alto la urgencia del momento y no  darle la importancia a la decisi\u00f3n de los negros. Este verano, ardiente por el  leg\u00edtimo descontento de los negros, no pasar\u00e1 hasta que no haya un oto\u00f1o  vigorizante de libertad e igualdad.<\/p>\n<p>1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes ten\u00edan la esperanza de  que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentir\u00e1 contentos, tendr\u00e1n un  rudo despertar si el pa\u00eds retorna a lo mismo de siempre. No habr\u00e1 ni descanso ni  tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus  derechos de ciudadan\u00eda. Los remolinos de la rebeli\u00f3n continuar\u00e1n sacudiendo los  cimientos de nuestra naci\u00f3n hasta que surja el esplendoroso d\u00eda de la  justicia.<\/p>\n<p>Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el c\u00e1lido umbral  que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar  cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos  corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa  de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el  camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos  permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia f\u00edsica. Una y otra  vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza  f\u00edsica con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a  la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente  blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su  presencia aqu\u00ed hoy, han llegado a comprender que su destino est\u00e1 unido al  nuestro y su libertad est\u00e1 inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar  solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante.  No podemos volver atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, &quot;\u00bf;Cu\u00e1ndo  quedar\u00e1n satisfechos?&quot;<\/p>\n<p>Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de  tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los  hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros  s\u00f3lo podamos trasladarnos de un gueto peque\u00f1o a un gueto m\u00e1s grande. Nunca  podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisip\u00ed no pueda votar y un  negro de Nueva York considere que no hay por qu\u00e9 votar. No, no; no estamos  satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que &quot;la justicia ruede como el  agua y la rectitud como una poderosa  corriente&quot;.<\/p>\n<p>S\u00e9 que algunos de ustedes han venido hasta aqu\u00ed debido a grandes pruebas  y tribulaciones. Algunos han llegado reci\u00e9n salidos de angostas celdas. Algunos  de ustedes han llegado de sitios donde en su b\u00fasqueda de la libertad, han sido  golpeados por las tormentas de la persecuci\u00f3n y derribados por los vientos de la  brutalidad polic\u00edaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo.  Contin\u00faen trabajando con la convicci\u00f3n de que el sufrimiento que no es merecido,  es emancipador.<\/p>\n<p>Regresen a Misisip\u00ed, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a  Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del  Norte, sabiendo que de alguna manera esta situaci\u00f3n puede y ser\u00e1 cambiada. No  nos revolquemos en el valle de la desesperanza.<\/p>\n<p>Hoy les digo a ustedes, amigos m\u00edos, que a pesar de las dificultades del  momento, yo a\u00fan tengo un sue\u00f1o. Es un sue\u00f1o profundamente arraigado en el sue\u00f1o  &quot;americano&quot;.<\/p>\n<p>Sue\u00f1o que un d\u00eda esta naci\u00f3n se levantar\u00e1 y vivir\u00e1 el verdadero  significado de su credo: &quot;Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos  los hombres son creados iguales&quot;.<\/p>\n<p>Sue\u00f1o que un d\u00eda, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los  antiguos esclavos y los hijos de los antiguos due\u00f1os de esclavos, se puedan  sentar juntos a la mesa de la hermandad.<\/p>\n<p>Sue\u00f1o que un d\u00eda, incluso el estado de Misisip\u00ed, un estado que se sofoca  con el calor de la injusticia y de la opresi\u00f3n, se convertir\u00e1 en un oasis de  libertad y justicia.<\/p>\n<p>Sue\u00f1o que mis cuatro hijos vivir\u00e1n un d\u00eda en un pa\u00eds en el cual no ser\u00e1n  juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su  personalidad.<\/p>\n<p>&iexcl;Hoy tengo un sue\u00f1o!<\/p>\n<p>Sue\u00f1o que un d\u00eda, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de  interposici\u00f3n entre las razas y anulaci\u00f3n de los negros, se convierta en un  sitio donde los ni\u00f1os y ni\u00f1as negras, puedan unir sus manos con las de los ni\u00f1os  y ni\u00f1as blancas y caminar unidos, como hermanos y  hermanas.<\/p>\n<p>&iexcl;Hoy tengo un sue\u00f1o!<\/p>\n<p>Sue\u00f1o que alg\u00fan d\u00eda los valles ser\u00e1n cumbres, y las colinas y monta\u00f1as  ser\u00e1n llanos, los sitios m\u00e1s escarpados ser\u00e1n nivelados y los torcidos ser\u00e1n  enderezados, y la gloria de Dios ser\u00e1 revelada, y se unir\u00e1 todo el g\u00e9nero  humano.<\/p>\n<p>Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con  esta fe podremos esculpir de la monta\u00f1a de la desesperanza una piedra de  esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra  naci\u00f3n, en una hermosa sinfon\u00eda de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar  juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la c\u00e1rcel juntos, defender la libertad  juntos, sabiendo que alg\u00fan d\u00eda seremos libres.<\/p>\n<p>Ese ser\u00e1 el d\u00eda cuando todos los hijos de Dios podr\u00e1n cantar el himno con  un nuevo significado, &quot;Mi pa\u00eds es tuyo. Dulce tierra de libertad, a t\u00ed te canto.  Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los  peregrinos, de cada costado de la monta\u00f1a, que repique la libertad&quot;. Y si  Estados Unidos ha de ser grande, esto tendr\u00e1 que hacerse  realidad.<\/p>\n<p>Por eso, &iexcl;que repique la libertad desde la c\u00faspide de los montes  prodigiosos de Nueva Hampshire! &iexcl;Que repique la libertad desde las poderosas  monta\u00f1as de Nueva York! &iexcl;Que repique la libertad desde las alturas de las  Alleghenies de Pensilvania! &iexcl;Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas  de nieve en Colorado! &iexcl;Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de  California! Pero no s\u00f3lo eso: ! &iexcl;Que repique la libertad desde la Monta\u00f1a de  Piedra de Georgia! &iexcl;Que repique la libertad desde la Monta\u00f1a Lookout de Tennesse!  &iexcl;Que repique la libertad desde cada peque\u00f1a colina y monta\u00f1a de Misisip\u00ed! &quot;De  cada costado de la monta\u00f1a, que repique la  libertad&quot;.<\/p>\n<p>Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada  caser\u00edo, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del d\u00eda  cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, jud\u00edos y cristianos,  protestantes y cat\u00f3licos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo  espiritual negro: &quot;&iexcl;Libres al fin! &iexcl;Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente,  &iexcl;somos libres al fin!&quot;<\/p>\n<p>Washington, DC<br \/> 28 Agosto 1963.<\/p>\n<p>Martin Luther King Jr.<br \/> (1929-1968)&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&quot;Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que ser\u00e1 ante la historia la mayor manifestaci\u00f3n por la libertad en la historia de nuestro pa\u00eds.&nbsp; Hace cien a\u00f1os, un gran estadounidense, cuya simb\u00f3lica sombra nos cobija hoy, firm\u00f3 la Proclama de la emancipaci\u00f3n. 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