{"id":1614,"date":"2007-12-15T07:39:00","date_gmt":"2007-12-15T11:39:00","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=1614"},"modified":"2007-12-15T07:39:00","modified_gmt":"2007-12-15T11:39:00","slug":"61a-paradoja-literatura-medica-cientifica-vs-literatura-medica-de-divulgacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/1614","title":{"rendered":"61a Paradoja:  Literatura m\u00e9dica cient\u00edfica vs. literatura m\u00e9dica de divulgaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>La  divulgaci\u00f3n de los conocimientos m\u00e9dicos a los profesionales se hace a trav\u00e9s de  libros y revistas cient\u00edficas.&nbsp; Antes de la invenci\u00f3n de la imprenta con  tipos removibles por Gutenberg, los libros en forma de rollos de papiro,  pergamino, tabletas de arcilla cocida, etc., eran pocos, y costosos (ten\u00edan que  ser copiados a mano) y su acceso limitado a unos pocas personas instruidas e  interesadas.&nbsp; Todo ello cambi\u00f3 radicalmente a mediados del siglo XV con el  advenimiento de la imprenta.&nbsp; Los libros de los cl\u00e1sicos fueron traducidos  del griego al \u00e1rabe y al latin y m\u00e1s tarde a las lenguas  vern\u00e1culas.<\/p>\n<p><!--more--> <\/p>\n<p>Las  escuelas de medicina de Salerno primero y m\u00e1s tarde las de las universidades de  Padua, Bolonia, Par\u00eds y Montpellier, todas ellas c\u00e9lebres por sus contribuciones  a la medicina, mantuvieron vivo el inter\u00e9s en el estudio de los cl\u00e1sicos y a la  vez&nbsp; crearon las condiciones indispensables para el avance y el progreso de  la medicina.<\/p>\n<p>Los  textos de Hip\u00f3crates y Galeno fueron le\u00eddos y estudiados con detenimiento por  los interesados.<\/p>\n<p>Hubo  autores de grandes tratados m\u00e9dicos como es el caso del persa Ibn Sina, conocido  en el mundo occidental como Avicena, que representaban aut\u00e9nticas compilaciones  de los conocimientos m\u00e9dicos hasta la \u00e9poca.<\/p>\n<p>En  el \u00faltimo siglo el libro m\u00e9dico m\u00e1s influyente ha sido sin duda el texto escrito  por Sir William Osler (1849-1919), titulado &quot;<em>Los Principios y Pr\u00e1ctica de  la  Medicina<\/em>&quot;, con el subt\u00edtulo: &quot;Dise\u00f1ado para el Uso de  Quienes la  Ejercen y de los Estudiantes de Medicina&quot;. <sup>[125]<\/sup><\/p>\n<p>Aunque  tal como lo menciona en el t\u00edtulo este libro estaba destinado a m\u00e9dicos y  estudiantes de medicina, curiosamente, y debido muy especialmente a sus  cualidades literarias (bien raras en un libro de texto de medicina),&nbsp;  atrajo la atenci\u00f3n de muchos legos, entre ellos un personaje influyente, el  Reverendo Frederick T. Gates, ministro de la confesi\u00f3n baptista quien era amigo  y confidente y adem\u00e1s trabajaba en las actividades filantr\u00f3picas del  multimillonario norteamericano John D. Rockefeller, quien el julio de 1897,  despu\u00e9s de leer, cubiera-a-cubierta, todo el libro manifest\u00f3:&nbsp; &quot;Le\u00ed todo el  libro sin saltar ninguna parte del mismo.&nbsp; Y hablo de \u00e9sto no para celebrar  mi industria o inteligencia sino para dar testimonio del encanto de Osler, pues  es uno de los pocos libros cient\u00edficos que pos\u00e9en una gran calidad literaria &#8230;  V\u00ed claramente del trabajo de este hombre esclarecido, capaz y honesto, quiz\u00e1 el  m\u00e1s notable profesional en su campo en todo el mundo, que la medicina ten\u00eda -con  las pocas excepciones &#8230; anotadas- ninguna cura, y que lo que la medicina, hasta  1897, pod\u00eda hacer, era sugerir alguna medida de alivio &#8230; M\u00e1s all\u00e1 de ello, la  medicina curativa no hab\u00eda progresado &#8230; Se me hizo claro que la medicina  dif\u00edcilmente pod\u00eda aspirar a ser una ciencia hasta que fuera bien dotada, y que  hombres calificados pudieran darse por completo a su estudio ininterrumpido y a  la investigaci\u00f3n, con salarios generosos, de manera independiente del ejercicio  privado de la medicina &#8230;&quot;<\/p>\n<p>Con  la caracter\u00edstica eficiencia y determinaci\u00f3n norteamericanas, la fascinaci\u00f3n del  Reverendo Gates por la sinceridad y el estilo literario de Osler determinaron  una cadena de eventos que condujeron eventualmente a la creaci\u00f3n del Instituto  Rockefeller en 1901 y de la Fundaci\u00f3n Rockefeller  en 1913.&nbsp; Seguido de las sustanciales donaciones de fondos del mismo origen  a la Facultad  de Medicina de la  Universidad de Harvard en Boston, y a la de la Universidad Johns  Hopkins y su hospital en Baltimore, que fueron determinantes en crear los  cambios necesarios en la ense\u00f1anza y pr\u00e1ctica de la medicina, con consecuencias  bien conocida en el \u00e1mbito nacional y mundial.<\/p>\n<p>Aparentemente  Osler hab\u00eda tenido muchas dudas y reticencia en aceptar la proposici\u00f3n de la  casa editora Appleton de New York, para escribir este libro, pues desde su punto  de vista requer\u00eda un esfuerzo intelectual considerable que lo apartar\u00eda  temporalmente de sus pacientes -como en efecto lo hizo-, y jam\u00e1s nadie imagin\u00f3  las futuras consecuencias del &quot;nihilismo terap\u00e9utico&quot;&nbsp; de Osler (que  incluso lleg\u00f3 a calificarse en forma humor\u00edstica de &lsquo;paranoia anti-terap\u00e9utica  baltimorense&#39;), pudiese llegar a llamar la atenci\u00f3n del sentido filantr\u00f3pico y  humanista de uno de los hombres m\u00e1s ricos del mundo y focalizar all\u00ed su  munificencia.<\/p>\n<p>Lo  m\u00e1s grave es que Osler ten\u00eda toda la raz\u00f3n, pues aunque dio su lugar apropiado a  la efectividad terap\u00e9utica de medicinas tales como el hierro para la anemia, la  quinina para el paludismo, la nitroglicerina y el nitrito de amilo para la  angina de pecho y la morfina (llamada por \u00e9l &quot;G.O.M.&quot; &#8211; &lsquo;God&#39;s own medicine&#39;, la  medicina de Dios-) para el dolor, se neg\u00f3 rotundamente a dar espacio en su libro  a muchas de las prescripciones de polifarmacia u homeop\u00e1ticas en boga en esa  \u00e9poca.<\/p>\n<p>Una  edici\u00f3n sucedi\u00f3 a otra.&nbsp; Para 1905 se hab\u00edan imprimido ya 105.000 copias y  las regal\u00edas llegaban a los 54.512 d\u00f3lares (equivalentes a m\u00e1s de un mill\u00f3n de  d\u00f3lares actuales), d\u00e1ndole as\u00ed una relativa, y poco com\u00fan, independencia  econ\u00f3mica al autor.&nbsp; Se llegaron a vender 500.000 copias del libro en 16  ediciones sucesivas hasta el a\u00f1o de 1947&nbsp; (55 a\u00f1os despu\u00e9s de la primera  edici\u00f3n), muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de su autor.&nbsp; El libro fue  traducido al franc\u00e9s, alem\u00e1n, chino, espa\u00f1ol y portugu\u00e9s.<\/p>\n<p>Un  siglo m\u00e1s tarde, con todo lo que ha pasado en el campo de las ciencias m\u00e9dicas  (en parte consecuencia del impacto que produjo la publicaci\u00f3n de esta obra),  para que este libro puiese ser de alguna utilidad a m\u00e9dicos o estudiantes,  tendr\u00eda que ser vuelto a escribir de la primera a la \u00faltima p\u00e1gina.&nbsp; Se  trata en verdad de un esfuerzo bien fugaz, ya que al salir publicado un libro  m\u00e9dico, ya es obsoleto y necesita m\u00faltiples revisiones.&nbsp; El caso del libro  de Osler es notable, por las razones expuestas, y tuvo esa influencia  determinante por el enorme prestigio del autor y la precisi\u00f3n, claridad y  amenidad del libro, lo que fue resumido por el Bibliotecario de la &quot;Bodleian  Library&quot; de la  Universidad de Oxford, Falconer Madan, al afirmar que Osler  &quot;hab\u00eda tenido \u00e9xito en hacer literatura con un tratado cient\u00edfico&quot;,&nbsp; algo  que no ha ocurrido sino en forma excepcional.<\/p>\n<p>En  la actualidad hay una inmensa proliferaci\u00f3n de revistas cient\u00edficas y  m\u00e9dicas.&nbsp; S\u00f3lo vamos a mencionar algunas, que por su enorme influencia se  destacan en foma evidente.&nbsp; Entre las cient\u00edficas en general, est\u00e1n  <em>Nature<\/em> (Gran Breta\u00f1a) y <em>Science<\/em> (Estados Unidos).&nbsp; Entre las  m\u00e9dicas en general, est\u00e1n <em>Lancet<\/em> (Gran Breta\u00f1a),<em> Journal of the  American Medical Association JAMA <\/em>(Estados Unidos), <em>&nbsp;British Medical  Journal<\/em> (Gran Breta\u00f1a),&nbsp; <em>New England Journal of Medicine<\/em>  (Estados Unidos), <em>Journal of the Royal Society of Medicine <\/em>(Gran  Breta\u00f1a), <em>American Journal of Medicine<\/em> (Estados Unidos), y <em>Annals of  Internal Medicine<\/em> (Estados Unidos).&nbsp;<\/p>\n<p>Son  revistas costosas, pero afortunadamente los res\u00famenes de los art\u00edculos  publicados pueden accederse en la respectivas p\u00e1ginas de la Web con un computador conectado  a Internet, y en algunos casos (por ejemplo el <em>British Medical Journal<\/em>)  la totalidad de los trabajos impresos, de manera gratuita, a todos los  interesados en cualquier parte del mundo.<\/p>\n<p>La  predominancia del ingl\u00e9s como lingua franca de la ciencia y de la medicina no ha  hecho sino pronunciarse en las \u00faltimas d\u00e9cadas, y se observa que la autor\u00eda de  los trabajos publicados en las revistas mencionadas tiene una cuota  internacional que igualmente va en aumento, lo que pone en evidencia el rol de  difusi\u00f3n a nivel mundial que han aceptado estas famosas  publicaciones.<\/p>\n<p>En  Venezuela la revisa cient\u00edfica m\u00e1s influyente es <em>Acta Cient\u00edfica<\/em> y la  m\u00e9dica es <em>Gaceta M\u00e9dica de Caracas<\/em>, esta \u00faltima el \u00f3rgano oficial de  la Academia  Nacional de Medicina, fundada por el doctor Luis Razetti en  1897, la m\u00e1s antigua y prestigiosa de las publicaciones cient\u00edficas y m\u00e9dicas  del pa\u00eds.<\/p>\n<p>En  lo que se refiere a divulgaci\u00f3n en general de la ciencia, entre los no  iniciados, es decir entre un p\u00fablico interesado en los avances cient\u00edficos, pero  sin una formaci\u00f3n espec\u00edfica en el campo, se destacan las revistas <em>Scientific  American<\/em> (mensual, Estados Unidos) y <em>News Scientist<\/em> (semanal, Gran  Breta\u00f1a).&nbsp; Nuevamente en este sector el ingl\u00e9s es el idioma internacional  de las comunicaciones.<\/p>\n<p>El  inter\u00e9s del p\u00fablico en las ciencias de la salud y en los avances m\u00e9dicos se  refleja en el inmenso n\u00famero de art\u00edculos y reportajes sobre medicina en los  semanarios de mayor divulgaci\u00f3n internacional (por ejemplo <em>Times<\/em> y  <em>Newsweek<\/em> en Estados Unidos y <em>The Economist <\/em>en Gran Breta\u00f1a), al  igual que en la prensa diaria de las m\u00e1s importantes metr\u00f3polis del mundo, como  son Nueva York, Londres y Par\u00eds.&nbsp; Columnas de aparici\u00f3n regular, escritas  por m\u00e9dicos distinguidos y sobre temas m\u00e9dicos, son una caracter\u00edstica de muchos  de estos peri\u00f3dicos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La divulgaci\u00f3n de los conocimientos m\u00e9dicos a los profesionales se hace a trav\u00e9s de libros y revistas cient\u00edficas.&nbsp; Antes de la invenci\u00f3n de la imprenta con tipos removibles por Gutenberg, los libros en forma de rollos de papiro, pergamino, tabletas de arcilla cocida, etc., eran pocos, y costosos (ten\u00edan que ser copiados a mano) y &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-1614","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-de-bitacoramedica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1614"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1614\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}