{"id":16910,"date":"2010-09-10T14:16:46","date_gmt":"2010-09-10T18:16:46","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=16910"},"modified":"2010-09-10T14:16:46","modified_gmt":"2010-09-10T18:16:46","slug":"eritema-discromico-perstans-su-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/16910","title":{"rendered":"Eritema discr\u00f3mico perstans. Su Historia"},"content":{"rendered":"<p>Tomado de\u00a0<a href=\"http:\/\/www.bitacoramedica.com\/\" target=\"_blank\">www.bitacoramedica.com<br \/>\n <\/a>julio 27, 2009<\/p>\n<p>La observaci\u00f3n de manchas pigmentadas color pizarra (tonos de gris con matices azulados) en varios pacientes del Hospital Vargas que no pod\u00edamos clasificar y por lo tanto encasillar con un determinado nombre nos llev\u00f3 al doctor Jacinto CONVIT, al Dr. Gustavo RODR\u00cdGUEZ GARCILAZO y a m\u00ed, a pensar que tal vez se trataba de una enfermedad de la piel, concretamente del pigmento de la piel, que no hab\u00eda sido descrita hasta ese momento.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El examen muy cuidadoso y el repetido seguimiento de estos casos nos permiti\u00f3 ver que algunas veces y en las etapas precoces del proceso en el borde de la mancha hiperpigmentada hab\u00eda una discreta, m\u00ednima elevaci\u00f3n de la piel de color rosado (eritematosa), que incluso pod\u00eda palparse como una especie de cordelito.\u00a0 La toma de biopsias en ese borde activo de las lesiones nos dio valiosa informaci\u00f3n sobre una degeneraci\u00f3n vacuolar de las c\u00e9lulas de la capa basal de la epidermis.\u00a0 En resumen era una enfermedad con manchas hiperpigmentadas\u00a0 de color ceniza o pizarra (con una tonalidad algunas veces azulada (por el conocido efecto Tyndall, de la melanina depositada en la dermis), que crec\u00edan en la periferia por el avance de un borde definido inflamatorio, cuya actividad no estaba siempre presente y que ten\u00eda unas caracter\u00edsticas histopatol\u00f3gicas propias bien definidas.\u00a0 En cuanto a la evoluci\u00f3n era asintom\u00e1tica y muy lenta, y no ten\u00edamos la menor idea de la posible causa, ni de ning\u00fan tratamiento efectivo.<\/p>\n<p>Ciertamente no era una enfermedad frecuente, pero en el curso de unos meses, ya conscientes y alertas del fen\u00f3meno, pudimos reunir cinco casos de lo que est\u00e1bamos convencidos que era una enfermedad no descrita hasta aquel momento.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda es altamente improbable descubrir, identificar y distinguir \u00a0una nueva enfermedad de otros procesos patol\u00f3gicos en el \u00f3rgano cut\u00e1neo entre los cientos de enfermedades ya descritas a lo largo de la historia y especialmente de los siglos XVIII y XIX cuando la dermatolog\u00eda se desarroll\u00f3 como especialidad y quienes la cultivaban en pa\u00edses como Francia, Inglaterra, Alemania y Austria se interesaban en describir al m\u00e1s m\u00ednimo detalle las morfolog\u00edas macro y microsc\u00f3picas de lo que observaban a simple vista y\u00a0 en el microscopio en biopsias de piel de las partes afectadas, con toda minucia y un \u201cpreciosismo\u201d dif\u00edcil de imitar.<\/p>\n<p>Para quienes se inician en el estudio de la especialidad es una compleja tarea memorizar todas esas variantes morfol\u00f3gicas que establecen un cierto orden y concierto en un universo de tan numerosas variantes.\u00a0\u00a0 El mayor reto para el principiante es poder identificar unas determinadas caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas con una entidad establecida, o lo que es lo mismo establecer un diagn\u00f3stico, lo que luego se traduce por el mejor conocimiento de la historia natural de la enfermedad, su evoluci\u00f3n y tal vez su posible tratamiento y curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aquel viejo proverbio que reza, \u201cno hay nada nuevo bajo el sol\u201d, tambi\u00e9n se aplica a los diagn\u00f3sticos dermatol\u00f3gicos, que aunque son numerosos, han sido observados y descritos al detalle por los grandes cl\u00ednicos de esa etapa formativa en el desarrollo de la especialidad.\u00a0 Para la reputaci\u00f3n del especialista nada puede ser m\u00e1s embarazoso y desacreditante que pretender estar descubriendo una nueva entidad patol\u00f3gica, que ya ha sido identificada y descrita previamente.<\/p>\n<p>Por ello\u00a0\u00a0CONVIT, \u00a0RODR\u00cdGUEZ-GARCILAZO y yo, tomamos muchas precauciones antes de afirmar \u2013como en efecto lo hicimos en 1960- en una publicaci\u00f3n en una acreditada revista en ingl\u00e9s, que hab\u00edamos observado una \u201cnueva enfermedad\u201d de la piel en cinco pacientes cuidadosamente seguidos por largo tiempo.<\/p>\n<p>Se trataba de una enfermedad del pigmento cut\u00e1neo; a primera vista manchas de color pizarra en diversas partes del cuerpo, que recordaban las que produce una trepanomatosis end\u00e9mica en Venezuela y en otros pa\u00edses del tr\u00f3pico, la pinta (conocida en Venezuela como \u201ccarare\u201d o \u201ccarate\u201d).\u00a0 En esta enfermedad infecto-contagiosa producida por el\u00a0<em>Treponema carateum <\/em>las pruebas de laboratorio que permiten identificar la s\u00edfilis (producida por un microorganismo muy pr\u00f3ximo, el<em>Treponema pallidum<\/em>) son siempre positivas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n recordaban los cambios de la pigmentaci\u00f3n tal como ocurren en otras enfermedades de la piel como el liquen plano y el eritema fijo medicamentoso, pero era relativamente f\u00e1cil descartar esas afecciones que tienen otras caracter\u00edsticas evolutivas y morfolog\u00eda macro y microsc\u00f3pica.<\/p>\n<p>En fin, se trataba de un proceso diferente que no encajaba con nada de lo anteriormente descrito.<\/p>\n<p>En una publicaci\u00f3n, la \u201cCarta Dermatol\u00f3gica\u201d, \u00a0\u00a0que enviaba regularmente por correo el profesor Orlando CA\u00d1IZARES desde Nueva York, mencionaba que el Dr. Oswaldo RAM\u00cdREZ de El Salvador hab\u00eda observado una enfermedad del pigmento, que por su color peculiar parecido al gris de la ceniza, hab\u00eda denominado \u201clos cenicientos\u201d.\u00a0 Esa descripci\u00f3n del cambio de color de la piel ciertamente se parec\u00eda al de nuestros casos.\u00a0 Nada sab\u00edamos en ese entonces de si los casos de RAM\u00cdREZ ten\u00edan el caracter\u00edstico borde inflamatorio y si en el examen histopatol\u00f3gico pod\u00eda observarse la degeneraci\u00f3n vacuolar de la capa basal de nuestros casos.<\/p>\n<p>Quedaba sin embargo la duda de\u00a0 s\u00ed lo que observaba RAM\u00cdREZ en EL Salvador era lo mismo que observ\u00e1bamos nosotros en Venezuela.<\/p>\n<p>Recuerdo haber llevado todo el material disponible, incluyendo numerosas transparencias a todo color, l\u00e1minas con tejidos de biopsias tomadas en diferentes etapas de la evoluci\u00f3n del proceso, para presentarlas en consulta a \u201cexpertos\u201d en pigmento durante la reuni\u00f3n anual de la Academia Americana de Dermatolog\u00eda en Chicago.\u00a0 Era un fr\u00edo mes de diciembre en esa ciudad famosa por sus vientos g\u00e9lidos, y all\u00ed asist\u00ed a una conferencia que dictaba el profesor Thomas FITZPATRICK de la Universidad de Harvard, considerado como la m\u00e1xima autoridad mundial en materia de pigmento cut\u00e1neo.\u00a0\u00a0 Al terminar su exposici\u00f3n se le acercaron varios de los presentes y deliberadamente me qued\u00e9 de \u00faltimo, y un tanto inhibido lo abord\u00e9 con mi consulta.\u00a0 Muy a mi sorpresa demostr\u00f3 mucho inter\u00e9s en el asunto y me propuso que fu\u00e9semos a mi habitaci\u00f3n del hotel Palmer House (donde se celebraba el congreso) y all\u00ed pudo ver con toda calma las fotograf\u00edas que hab\u00eda tra\u00eddo desde Venezuela.\u00a0 Despu\u00e9s de o\u00edrme y examinar todo el material, me hizo varias preguntas y finalmente dio su veredicto:\u00a0 \u201cNo hay la menor duda, se trata de una nueva enfermedad, y lo puedo afirmar por cuanto yo he observado \u2013cuando estaba en Portland, Oregon-, una paciente\u00a0 de etnia india americana, con esa misma enfermedad y como no ten\u00eda manera de encasillarla con alg\u00fan diagn\u00f3stico, le puse el nombre de la paciente \u201d \u2026 creo que dijo \u201cenfermedad de Mollberg\u201d (que tal era el nombre de su paciente).\u00a0 Es m\u00e1s, generosamente me dijo que si quer\u00edamos pod\u00eda enviarnos los detalles de la historia cl\u00ednica de ese caso para que la incorpor\u00e1ramos a nuestra serie.<\/p>\n<p>Resultado de esta reuni\u00f3n fue que al regresar a Caracas, pude informar a mis colegas, de la favorable opini\u00f3n del gran experto en pigmento, que efectivamente estaba convencido de que se trataba de una enfermedad, que\u00a0 si no era nueva, por lo menos no hab\u00eda sido descrita con anterioridad.<\/p>\n<p>Meses m\u00e1s tarde durante una visita a Caracas de mi profesor y mentor doctor Marion B. SULZBERGER\u00a0 de Nueva York, tuvimos la oportunidad de mostrarle los casos y tratando de buscarle un nombre descriptivo al proceso optamos por \u201clatinizar\u201d los tres rasgos sobresalientes de la dolencia: rojez, es decir inflamaci\u00f3n, aunque limitada y muy discreta (<strong>eritema<\/strong>), que deja una pigmentaci\u00f3n oscura, cenicienta o pizarra (<strong>discr\u00f3mico<\/strong>) que permanece por mucho tiempo (<strong>perstans<\/strong>).\u00a0 Adem\u00e1s el doctor SULZBERGER nos anim\u00f3 a que public\u00e1ramos \u00a0nuestro descubrimiento en el \u201c<em>Journal of Investigative Dermatology<\/em>\u201d, revista fundada por \u00e9l, como en efecto lo hicimos poco tiempo despu\u00e9s.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, y en numerosas oportunidades, pudimos cotejar nuestros casos con los de RAM\u00cdREZ y llegar a la conclusi\u00f3n de que se trataba de la misma enfermedad y \u00e9l pudo comprobar en sus pacientes tanto el borde eritematoso de las lesiones, como la histopatolog\u00eda descrita por nosotros en Venezuela.<\/p>\n<p>En casos como el que describo muchas veces se establecen est\u00e9riles diatribas y los conocidos \u201cfeudos\u201d, \u00a0por el honor que representa ser \u201cdescubridor\u201d de una nueva enfermedad.\u00a0 Felizmente no sucedi\u00f3 as\u00ed entre nosotros y ambas denominaciones\u00a0 (\u201ceritema discr\u00f3mico perstans\u201d\u00a0 y \u201ccenicientos\u201d) se encuentran bien asentados en todos los libros de texto de la especialidad y desde entonces se han descrito cientos de casos pr\u00e1cticamente en todas partes del mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tomado de\u00a0www.bitacoramedica.com julio 27, 2009 La observaci\u00f3n de manchas pigmentadas color pizarra (tonos de gris con matices azulados) en varios pacientes del Hospital Vargas que no pod\u00edamos clasificar y por lo tanto encasillar con un determinado nombre nos llev\u00f3 al doctor Jacinto CONVIT, al Dr. Gustavo RODR\u00cdGUEZ GARCILAZO y a m\u00ed, a pensar que tal &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[144],"class_list":["post-16910","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-de-bitacoramedica","tag-eritema"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16910"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16910\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16910"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}