{"id":176,"date":"2007-02-22T23:40:13","date_gmt":"2007-02-23T03:40:13","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=176"},"modified":"2007-02-22T23:40:13","modified_gmt":"2007-02-23T03:40:13","slug":"42-tiempo-de-ocio-vs-tiempo-de-reflexion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/176","title":{"rendered":"42: Tiempo de ocio vs. tiempo de reflexi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Se dice -y probablemente con cierta raz\u00f3n- que las notables contribuciones de los griegos y la civilizaci\u00f3n hel\u00e9nica a la cultura universal se deben en parte al sistema esclavista prevalente en la \u00e9poca, que permit\u00eda a los ciudadanos de las diversas ciudades-estados desligarse de toda actividad dom\u00e9stica (relegada a los esclavos) y disponer as\u00ed del tiempo de ocio necesario para meditar, pensar, razonar, discutir y escribir.&nbsp;<\/p>\n<p><!--more--> <\/p>\n<p>Al disminuir o cesar la importancia de la fuerza f\u00edsica (en la que la mujer est\u00e1 en desventaja frente al hombre) con el advenimiento de las m\u00e1quinas, las diferencias en el sexo en lo que se refiere a trabajo intelectual se han hecho borrosas o han desaparecido por completo, y con el descubrimiento de la computadora, el cerebro humano (masculino o femenino) ha podido confiarle muchas de&nbsp; las tareas anal\u00edticas a la m\u00e1quina,&nbsp; y concentrarse en la s\u00edntesis, que parece ser la funci\u00f3n superior de ese \u00f3rgano.<\/p>\n<p>Hay quienes han sugerido que las extremas temperaturas de los pa\u00edses c\u00e1lidos del tr\u00f3pico son un \u00f3bice para la labor intelectual fecunda, y si ello tiene algo de cierto, es posible que el aire acondicionado libere el potencial intelectual de los habitantes de ese amplio sector de la geograf\u00eda del planeta.<\/p>\n<p>La tesis que asocia el ocio (me refiero al ocio de la actividad f\u00edsica rutinaria y extenuante) a la actividad intelectual, tiene sin duda sus m\u00e9ritos, y una lectura somera de las biograf\u00edas de los grandes pensadores pone de manifiesto que dispusieron del tiempo (simult\u00e1neamente con cierta autonom\u00eda econ\u00f3mica)&nbsp; para pensar.&nbsp; Lo que un hombre agudo como fue el publicista Carlos Eduardo Fr\u00edas, capt\u00f3 perfectamente al enunciar que&nbsp; para ser productivo, intelectualmente hablando,&nbsp; &quot;hab\u00eda que comprar la libertad de pensar&quot;.<\/p>\n<p>Reflexionando sobre la creatividad de los escoceses alguien puntualiz\u00f3 que debido a la severidad de su clima invernal, durante meses no pod\u00edan hacer otra cosa que sentarse frente a la chimenea y &quot;tejer calceta&quot;, lo que ciertamente les daba tiempo para pensar.<\/p>\n<p>Abraham Flexner (1866-1959), educador,&nbsp; y la persona que ha tenido m\u00e1s influencia en todo lo que se refiere a la educaci\u00f3n m\u00e9dica contempor\u00e1nea (Informe Flexner <a href=\"#_ftn1\"><sup>[93]<\/sup><\/a>), no abrigaba dudas al respecto y lo expres\u00f3 muy claramente al apoyar con convicci\u00f3n y denuedo el sistema de profesores a tiempo completo en las Facultades de Medicina de las universidades, pensando que los docentes as\u00ed contratados ser\u00edan capaces de &lsquo;dedicar su tiempo y energ\u00eda al estudio y experimentaci\u00f3n cuidadosos, mientras le\u00edan en muchas lenguas, conversaban, discut\u00edan y reflexionaban sin prisa &#8230; por cuanto el m\u00e9dico lidia con el mecanismo m\u00e1s complicado, el cuerpo humano&#39;. <a href=\"#_ftn2\"><sup>[94]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Este sistema elimina o aten\u00faa la posible codicia de un m\u00e9dico con \u00e9xito en su ejercicio profesional privado, al intentar establecer una verdadera industria con sus conocimientos,&nbsp; pues fija cuotas poco flexibles y dentro de tiempos razonables para ese tipo de ejercicio profesional.&nbsp; Tales exageraciones en el ejercicio profesional privado existieron y todav\u00eda existen, y recuerdo a un colega que se vanagloriaba de tener largas colas de pacientes esper\u00e1ndolo a diario para poder consultarlo hasta altas horas de la madrugada.&nbsp; Tal exceso de trabajo &quot;rutinario&quot; ciertamente no induce al pensamiento creativo.<\/p>\n<p>As\u00ed me lo coment\u00f3 en una ocasi\u00f3n en Cambridge uno de los matem\u00e1ticos m\u00e1s distinguidos de nuestro tiempo, vecino de la casa donde resid\u00eda, quien contest\u00e1ndome una observaci\u00f3n medio-\u00e1cida, medio-humor\u00edstica, de mi parte, referente al tiempo que pasaba en su jard\u00edn jugando con un hur\u00f3n, me contest\u00f3 muy seriamente:&nbsp; &quot;Recuerde usted que la Universidad me paga para pensar &#8230; y es en esas ocasiones cuando pienso mejor.&quot;<\/p>\n<p>Tal deber\u00eda ser el efecto y consecuencia de consideraciones laborales especiales a los docentes, como por ejemplo el llamado &quot;a\u00f1o sab\u00e1tico&quot;,&nbsp; que efectiva y razonablemente empleado deber\u00eda dar lugar al progreso y productividad intelectuales medibles entre los profesores universitarios, algo que todav\u00eda est\u00e1 por probarse en nuestro medio.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se dice -y probablemente con cierta raz\u00f3n- que las notables contribuciones de los griegos y la civilizaci\u00f3n hel\u00e9nica a la cultura universal se deben en parte al sistema esclavista prevalente en la \u00e9poca, que permit\u00eda a los ciudadanos de las diversas ciudades-estados desligarse de toda actividad dom\u00e9stica (relegada a los esclavos) y disponer as\u00ed del &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-176","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-de-bitacoramedica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=176"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}