{"id":2120,"date":"2008-02-22T15:31:02","date_gmt":"2008-02-22T19:31:02","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=2120"},"modified":"2008-02-22T16:09:50","modified_gmt":"2008-02-22T20:09:50","slug":"poesia-y-prosa-relato-la-apuesta-de-martha-minino-y-poema-cuento-a-mi-hija-de-antonio-rondon-lugo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/2120","title":{"rendered":"Poesia y Prosa: Relato \u00abLa apuesta\u00bb de Martha Mini\u00f1o y Poema \u00abCuento a mi hija\u00bb de Antonio Rond\u00f3n Lugo"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><strong>LA APUESTA<\/strong><br \/> Por MarthaMini\u00f1o<br \/> 13-02-08<\/p>\n<p align=\"left\"><strong>CUENTO A MI HIJA (Para M\u00e9lida)<\/strong><br \/> Antonio Rond\u00f3n Lugo<br \/> Caracas, 1965<\/p>\n<p align=\"left\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>LA APUESTA<\/strong><br \/> Por  MarthaMini\u00f1o<\/p>\n<p align=\"center\">13-02-08&nbsp;<\/p>\n<p>Todo comenz\u00f3 como una apuesta, muy interesante,  peligrosa, pero muy atractiva, un juego que ambos no se propusieron pero que  surgi\u00f3 sin saberlo. Dio vueltas y vueltas al asunto y entendi\u00f3 que el peligro se  encontraba acechando, pero que el placer ser\u00eda mucho mayor y mayor al saber el  tipo de riesgos, el pensar en una asechanza, o que alguien se enterase, en  cumplir su apuesta a escondidas o mejor, a\u00fan a plena luz del d\u00eda, tal vez en la  oficina, casi a la vista de todos, pero mucho mejor a\u00fan a solas, sabiendo que  disfrutar\u00eda ese momento.<\/p>\n<p>La apuesta surgi\u00f3 as\u00ed de repente y empez\u00f3 a tomar forma,  ambos se conoc\u00edan hac\u00eda muchos a\u00f1os, se ve\u00edan todos los d\u00edas y ambos se sent\u00edan  c\u00f3modos uno con el otro, pero nunca el tema del sexo hab\u00eda surgido entre los  dos. Ahora se ve\u00edan hombre y mujer separados s\u00f3lo por barreras sociales y el  temor de ser encontrados, separados por el miedo a un sentimiento de culpa al  verse atrapados en un laberinto de sensaciones dif\u00edcil de dejar atr\u00e1s, separados  por miedo a perderse uno en el otro, separados por la inmensa soledad que  exist\u00eda en ambos.<\/p>\n<p>La apuesta sigui\u00f3 en pie, nunca se mencion\u00f3 de nuevo y  siguieron el curso de sus rutinarias vidas, sabiendo que cada cual miraba al  otro con deseo y no se atrev\u00edan a expresarlo. Por eso, ella no le extra\u00f1o  encontrarle sentado en las escaleras una tarde de verano, le esperaba sonre\u00eddo.  Sin decir palabras entraron en el min\u00fasculo apartamento y en silencio ella le  desvisti\u00f3 y admir\u00f3 su musculoso cuerpo, mientras el maravillado se extasiaba con  la tersa carne que ahora pod\u00eda aprisionar entre sus dedos y su boca, sin&nbsp; poder creer que era realmente  cierto.<\/p>\n<p>El encuentro fue corto, la estad\u00eda de la cabeza de ella  en su pecho breve, la culpa, las horas volando en el reloj, el miedo a dejar  rienda suelta a los sentimientos aprisionados todos esos meses fueron  suficientes para separarles y hacerles  vestir.<\/p>\n<p>Pero la apuesta sigui\u00f3 en pie, no hab\u00eda finalizado, un  encuentro, s\u00f3lo un encuentro y seguir con sus vidas, no era suficiente y se  encaprich\u00f3 con ella, la idealiz\u00f3 y so\u00f1\u00f3 tibias noches de humedad amorosa con su  cuerpo. Nuevamente el encuentro fue ef\u00edmero porque el miedo a la prisi\u00f3n de esta  sensualidad nunca antes experimentada pod\u00eda cambiarle la vida, por lo que cada  vez m\u00e1s so\u00f1\u00f3 con ella y ella tambi\u00e9n, porque todas las noches en su soledad  apartaba los mejores recuerdos de esos encuentros y los reviv\u00eda hasta quedar  exhausta, de modo que al d\u00eda siguiente al verle, \u00e9l no sab\u00eda por qu\u00e9 ella  irradiaba tanta belleza o por qu\u00e9 cada d\u00eda era mas  tigresa.<\/p>\n<p>Los encuentros se reanudaron, no hab\u00edan finalizado su  apuesta, ella segu\u00eda el curso de esa corriente atrevida y sensual, \u00e9l dirig\u00eda a  d\u00f3nde ir\u00eda a correr el disfrute compartido, tan s\u00f3lo una vez m\u00e1s, ya  finalizar\u00eda, pero siempre encontraba una excusa para seguir prolongando esa  apuesta que&nbsp; tanto tiempo iba  consumiendo.<\/p>\n<p>Ambos segu\u00edan sus vidas cada uno la suya. Ella conoci\u00f3  m\u00e1s gente y as\u00ed conoci\u00f3 a otro hombre, un amigo, una persona de hablar  inteligente, sereno, quien tambi\u00e9n ten\u00eda su  vida.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n compartieron buenos momentos, siempre como  amigos, se tornaron confidentes y ese otro fue&nbsp; como su \u00e1ngel de la guarda, su protector  compa\u00f1ero. Ella solitaria compart\u00eda detalles que el otro empez\u00f3 a conocer y  sospech\u00f3 de la peligrosa intimidad que ella sosten\u00eda y sinti\u00f3, celos? Bien, si,  aunque no lo quiso admitir, le dol\u00eda verla fr\u00e1gil y que fuese herida, que su  cuerpo fuese objeto de un caprichoso pretendiente que sal\u00eda furtivamente de su  escondite, que su piel tuviese otros dedos que se adue\u00f1asen de ella, que su pelo  no cubriese su pecho y no poder beber su  aliento.<\/p>\n<p>En silencio la escuchaba, sin saber atento de la apuesta,  s\u00f3lo de eso otro alguien invisible que su vida aparentemente manejaba. Y el  deseo hizo que se arriesgase, en un paseo le tom\u00f3 la mano y con el soplar del  viento, al protegerla, un beso en el cuello.<\/p>\n<p>Nunca te atrever\u00edas, s\u00f3lo una noche con tu mejor amigo ?  Ella sonri\u00f3, pues conoc\u00eda la respuesta a esa  pregunta.<\/p>\n<hr width=\"100%\" size=\"1\" noshade=\"noshade\" \/>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><u>CUENTO A MI HIJA<\/u><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><u>&nbsp;<\/u><\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  (Para M\u00e9lida)<\/strong><\/p>\n<p><strong><u>&nbsp;<\/u><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">Tus ojos brillan haciendo  ruido,<\/p>\n<p align=\"center\">miran y hablan, se duermen  luego,<\/p>\n<p align=\"center\">fingen entonces que son de  ni\u00f1as;<\/p>\n<p align=\"center\">son mariposas,<\/p>\n<p align=\"center\">son avecillas que buscan siempre llegar al  nido,<\/p>\n<p align=\"center\">llegar al n\u00e9ctar.<\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">Ellos ya quieren jugar  conmigo,<\/p>\n<p align=\"center\">preparo entonces la casa  azul,<\/p>\n<p align=\"center\">les traigo el viento,<\/p>\n<p align=\"center\">llamo a los cielos para que  manden<\/p>\n<p align=\"center\">cinco estrellitas y diez  querubines;<\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">ven mariposa,<\/p>\n<p align=\"center\">mira lo suave que silba el  viento,<\/p>\n<p align=\"center\">los caminos que van al  monte,<\/p>\n<p align=\"center\">se van limpiando d\u00e1ndote  paso,<\/p>\n<p align=\"center\">el agua dulce te est\u00e1  esperando,<\/p>\n<p align=\"center\">te est\u00e1 mirando,<\/p>\n<p align=\"center\">la bulla toda se fu\u00e9 muy  lejos<\/p>\n<p align=\"center\">yo la encerr\u00e9 en un cofrecito y la llave la tir\u00e9 al  mar<\/p>\n<p align=\"center\">ven mariposa,<\/p>\n<p align=\"center\">que yo te adoro y el juego va a  comenzar;<\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">pero miro sus ojos,<\/p>\n<p align=\"center\">y me doy cuenta,<\/p>\n<p align=\"center\">que est\u00e1n so\u00f1ando,<\/p>\n<p align=\"center\">porque jugaron al dulce  sue\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Antonio Rond\u00f3n Lugo<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Caracas, 1965<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA APUESTA Por MarthaMini\u00f1o 13-02-08 CUENTO A MI HIJA (Para M\u00e9lida) Antonio Rond\u00f3n Lugo Caracas, 1965<\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44],"tags":[],"class_list":["post-2120","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-poesia-y-prosa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2120"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2120\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}