{"id":23124,"date":"2011-09-30T23:15:46","date_gmt":"2011-10-01T03:45:46","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=23124"},"modified":"2011-10-03T08:30:21","modified_gmt":"2011-10-03T13:00:21","slug":"la-muerte-de-la-conversacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/23124","title":{"rendered":"La muerte de la conversaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-size: xx-small;\"><em>A quienes se interesan por la conversaci\u00f3n les recomiendo buscar Theodore Zeldin la obra de este estudioso brit\u00e1nico sobre esta materia tan importante\u00a0<\/em><\/span><a style=\"font-size: xx-small; font-style: italic;\" href=\"http:\/\/www.lecturalia.com\/libro\/56336\/historia-intima-de-la-humanidad\" target=\"_blank\">www.lecturalia.com\/libro\/56336\/historia-intima-de-la-humanidad<\/a>\u00a0<\/span><em><span style=\"font-size: xx-small;\">Francisco Kerdel Vegas<\/span><\/em><\/p>\n<p><strong>A continuaci\u00f3n reproducimos el texto completo escrito por Theodore Zeldin<\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a1Por fin alguien lo hizo! Acabo de leer en Internet que a la entrada de algunos restaurantes europeos les decomisan a los clientes sus tel\u00e9fonos celulares.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la nota, se trata de una corriente de personas que busca recobrar el placer de comer, beber y conversar sin que los ring tones interrumpan, ni los comensales den vueltas como gatos entre las mesas mientras hablan a gritos.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La noticia me produjo envidia de la buena.<\/p>\n<p>Personalmente, ya no recuerdo lo que es sostener una conversaci\u00f3n de corrido, larga y profunda, bebiendo caf\u00e9 o chocolate, sin que mi interlocutor &#8211; incluyendo a mis hijos- me deje con la palabra en la boca, porque suena su celular.<\/p>\n<p>En ocasiones es peor.<\/p>\n<p>Hace poco estaba en una reuni\u00f3n de trabajo que simplemente se disolvi\u00f3 porque tres de las cinco personas que est\u00e1bamos en la mesa empezaron a atender sus llamadas urgentes por celular.<\/p>\n<p>Era un caos indescriptible de conversaciones al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Gracias al celular, la conversaci\u00f3n se est\u00e1 convirtiendo en un esbozo telegr\u00e1fico que no llega a ning\u00fan lado.<\/p>\n<p>El tel\u00e9fono se ha convertido en un verdadero intruso.<\/p>\n<p>Cada vez es peor.<\/p>\n<p>Antes, la gente sol\u00eda buscar un rinc\u00f3n para hablar. Ahora se ha perdido el pudor.<\/p>\n<p>Todo el mundo grita por su celular, desde el lugar mismo en que se encuentra.<\/p>\n<p>La batalla, por ejemplo, contra los conductores que manejan con una mano, mientras la otra, adem\u00e1s de sus ojos y su cerebro se concentran en contestar el celular, parece perdida. Hasta los motociclistas manejan con una sola mano mientras atienden o env\u00edan un mensaje de texto por su celular.<\/p>\n<p>Aunque la gente piensa que puede hablar o escribir al tiempo que se conduce, hay que estar en un accidente causado por un adicto al tel\u00e9fono para darse cuenta de que no es as\u00ed.<\/p>\n<p>No niego las virtudes de la comunicaci\u00f3n por celular.<\/p>\n<p>La velocidad, el don de la ubicuidad que produce y por supuesto, la integraci\u00f3n que ha propiciado para muchos sectores antes al margen de la telefon\u00eda.<\/p>\n<p>Pero me preocupa que mientras m\u00e1s nos comunicamos en la distancia, menos nos hablamos cuando estamos cerca. Mucha raz\u00f3n tiene el que dijo que el celular sirve para acercar a las personas lejanas y alejar a las cercanas&#8230;!<\/p>\n<p>Me impresiona la dependencia que tenemos del tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Preferimos perder la c\u00e9dula que el m\u00f3vil, pues con frecuencia, la tarjeta sim funciona m\u00e1s que nuestra propia memoria.<\/p>\n<p>El celular m\u00e1s que un instrumento, parece una extensi\u00f3n del cuerpo, y casi nadie puede resistir la sensaci\u00f3n de abandono y soledad cuando pasan las horas y este no suena.<\/p>\n<p>Por eso quiz\u00e1 algunos nunca lo apagan.<\/p>\n<p>\u00a1Ni en el cine, ni en el banco, ni en un concierto! He visto a m\u00e1s de uno contestar en voz baja para decir: \u00abEstoy en el cine, en el banco o en el Teresa Carre\u00f1o oyendo la filarm\u00f3nica, ahora te llamo\u00bb.<\/p>\n<p>Es algo que por m\u00e1s que intento, no puedo entender.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n puedo percibir la sensaci\u00f3n de desamparo que se produce en muchas personas cuando las azafatas dicen en el avi\u00f3n que est\u00e1 a punto de despegar que es hora de apagar los celulares.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n he sido testigo de la inquietud que se desata cuando suena uno de los ring tone m\u00e1s populares y todos en acto reflejo nos llevamos la mano al bolsillo o la cartera, buscando el propio aparato.<\/p>\n<p>Pero de todos, los Blackberry merecen cap\u00edtulo aparte.<\/p>\n<p>\u00a1Enajenados y autistas!<\/p>\n<p>As\u00ed he visto a muchos de mis colegas, absortos en el chat de este nuevo invento.<\/p>\n<p>La escena suele repetirse.<\/p>\n<p>El Blackberry en el escritorio, o al llegar a un restaurant o en cualquier reuni\u00f3n o visita familiar es colocado en un lugar donde pueda estar a la vista de todos.<\/p>\n<p>He observado familias en un restaurante donde cada uno est\u00e1 pendiente mas del celular que de compartir un rato agradable juntos.<\/p>\n<p>Un pitido que anuncia la llegada de un mensaje, y cada uno se lanza sobre el tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Casi nadie puede abstenerse de contestar de inmediato.<\/p>\n<p>He estado con personas que despu\u00e9s de teclear un rato, masajear la bolita, y sonre\u00edr me miran y dicen:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfDe qu\u00e9 est\u00e1bamos hablando?\u00bb. Pero ya la conversaci\u00f3n se ha ido al traste.<\/p>\n<p>No conozco a nadie que tenga Blackberry y no sea adicto a \u00e9ste.<\/p>\n<p>Alguien me dec\u00eda que antes, en las ma\u00f1anas al levantarse, su primer instinto era tomarse un buen caf\u00e9. Ahora su primer acto cotidiano es tomar su aparato y responder al instante todos sus mensajes.<\/p>\n<p>Es la tiran\u00eda de lo instant\u00e1neo, de lo simult\u00e1neo, de lo disperso, de la sobredosis de informaci\u00f3n y de la conexi\u00f3n con un mundo virtual que terminar\u00e1 acabando con el otrora delicioso placer de conversar con el otro, frente a frente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A quienes se interesan por la conversaci\u00f3n les recomiendo buscar Theodore Zeldin la obra de este estudioso brit\u00e1nico sobre esta materia tan importante\u00a0www.lecturalia.com\/libro\/56336\/historia-intima-de-la-humanidad\u00a0Francisco Kerdel Vegas A continuaci\u00f3n reproducimos el texto completo escrito por Theodore Zeldin: \u00a1Por fin alguien lo hizo! 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