{"id":23978,"date":"2011-12-16T12:05:24","date_gmt":"2011-12-16T16:35:24","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=23978"},"modified":"2012-01-13T05:08:08","modified_gmt":"2012-01-13T09:38:08","slug":"el-futuro-de-la-dermatologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/23978","title":{"rendered":"El futuro de la dermatolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Francisco Kerdel-Vegas<\/strong><\/em><br \/><span style=\"font-size: xx-small;\"><em><strong>Comit\u00e9 Editorial \u00a0Piel Latinoamericana Venezuela<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-24316\" title=\"the-future\" src=\"http:\/\/www2.piel-l.org\/wp-content\/uploads\/\/2011\/12\/the-future-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/the-future-150x150.jpg 150w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/the-future-290x290.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Los editores de Piel Latinoamericana me han solicitado un art\u00edculo para una edici\u00f3n extraordinaria de la publicaci\u00f3n, y aunque soy consciente de los riesgos en que se incurre al tratar de hilvanar ideas sobre el futuro, pienso que al dejarlo de hacer se corren peores consecuencias. En primer lugar que quede claro que enfermos de la piel -el \u00f3rgano m\u00e1s extenso, m\u00e1s pesado y m\u00e1s expuesto del cuerpo- siempre habr\u00e1. Lo que ha de cambiar, y a veces m\u00e1s de lo que desear\u00edamos, es el ejercicio profesional del dermat\u00f3logo, tal como lo concebimos actualmente.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Por lo tanto la necesidad de disponer de especialistas bien formados se mantendr\u00e1 en toda sociedad civilizada. Esos cambios son necesarios y muchas veces deseables y var\u00edan con el tiempo, los pa\u00edses y sus culturas. Por ejemplo, es evidente que pa\u00edses como Gran Breta\u00f1a necesitan menos dermat\u00f3logos -con una medicina socializada que reglamenta que el acceso al especialista, lo que debe obtenerse a trav\u00e9s del m\u00e9dico general de familia a cargo del paciente, quien refiere el caso al dermat\u00f3logo solo cuando su asistencia \u00abprimaria\u00bb no obtiene resultados o bien cuando se trata de una enfermedad de la piel poco com\u00fan que no logra diagnosticar-, que en los Estados Unidos, donde los pacientes, al observar cualquier anomal\u00eda en su piel -lo que no requiere ning\u00fan aparato o instrumnento que no sea la propia vista del sujeto-, consultan al dermat\u00f3logo de su preferencia (que es el sistema que utilizamos en general en Am\u00e9rica Latina).<\/p>\n<p>Pienso que no es dif\u00edcil vaticinar que la soluci\u00f3n que adopten los pa\u00edses -sin distingo de ideolog\u00edas pol\u00edticas-, ser\u00e1 la m\u00e1s econ\u00f3mica posible y por ello las autoridades exigir\u00e1n a los docentes universitarios proporcionar m\u00e1s conocimientos b\u00e1sicos de dermatolog\u00eda a los estudiantes de medicina y a otras profesiones de la salud (enfermeras, t\u00e9cnicos y nuevas profesiones como por ejemplo el \u00abAsistente M\u00e9dico\u00bb, que ha aparecido en los \u00faltimos a\u00f1os en los Estados Unidos, y colabora efectivamente con el m\u00e9dico bajo su directa supervisi\u00f3n), para que puedan resolver en el primer nivel de asistencia (Ambulatorios, Dispensarios, Barrio Adentro 1, o como quiera llam\u00e1rselos) la inmensa mayor\u00eda de los problemas de la patolog\u00eda cut\u00e1nea. Es f\u00e1cil colegir que es mucho m\u00e1s econ\u00f3mico formar estos recursos humanos que dermat\u00f3logos, y por lo tanto es prudente prever esa posibilidad y que las sociedades de dermatolog\u00eda, los docentes de la especialidad y los responsables de trazar las pol\u00edticas p\u00fablicas de salud, tomen en cuenta que lo m\u00e1s probable es que la atenci\u00f3n dermatol\u00f3gica primaria se desplace hacia ese recurso humano, cuya formaci\u00f3n requiere mucho menos tiempo y por lo tanto resulta mucho menos costoso. Pienso que estos cambios, que de hecho est\u00e1n ocurriendo en muchas otras especialidades, tardar\u00e1n m\u00e1s tiempo en imponerse en nuestra especialidad, debido al simple hecho de que el paciente observa a diario su piel y se apercibe de cualquier cambio, y piensa -con buenas razones-, que no quiere perder tiempo, incluyendo a un intermediario, y desea de inmediato la mejor y m\u00e1s calificada atenci\u00f3n que el especialista puede proporcionarle. Este razonamiento que es v\u00e1lido en la pr\u00e1ctica privada actual en nuestro medio, deja de serlo cuando existe un servicio de salud \u00fanico eficiente, y el acceso directo al dermat\u00f3loogo queda reglamenriamente eliminado, como sucede en muchos pa\u00edses que disponen de esos servicios.<\/p>\n<p>La posici\u00f3n invariable de nuestros docentes debe ser y seguramente ser\u00e1, ense\u00f1ar la dermatolog\u00eda con el mismo inter\u00e9s, entusiasmo, m\u00edstica y desprendimiento de siempre, a sabiendas de que todo ello puede cambiar profundamente en un lapso muy breve y que no sabemos exactamente lo que est\u00e1 en juego y c\u00f3mo podremos adaptarnos a situaciones que se escapan completamente a nuestro control.&#8211;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Kerdel-VegasComit\u00e9 Editorial \u00a0Piel Latinoamericana Venezuela Los editores de Piel Latinoamericana me han solicitado un art\u00edculo para una edici\u00f3n extraordinaria de la publicaci\u00f3n, y aunque soy consciente de los riesgos en que se incurre al tratar de hilvanar ideas sobre el futuro, pienso que al dejarlo de hacer se corren peores consecuencias. 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