{"id":2463,"date":"2008-04-05T22:37:08","date_gmt":"2008-04-06T02:37:08","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=2463"},"modified":"2008-04-05T22:37:08","modified_gmt":"2008-04-06T02:37:08","slug":"discurso-pronunciado-por-el-dr-jose-a-corado-r-en-ocasion-del-dia-del-medico-10-de-marzo-de-2007","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/2463","title":{"rendered":"Discurso pronunciado por el Dr.  Jos\u00e9 A. Corado R. en ocasi\u00f3n del D\u00eda del M\u00e9dico, 10 de marzo de 2007"},"content":{"rendered":"<p><strong>Dermatologia y Oratoria<\/strong>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiero agradecer, en primer lugar a mi padre muerto y a mis&nbsp; hermanos, al Dr. Guada Lacau,  lamentablemente muerto, al Dr. Pepe L\u00f3pez,&nbsp;  al Dr. Nelson Orta y mi estimada y siempre bien querida Dra. Sioly de  Orta, al Dr. Antonio Eblen ilustre decano de la FCS y mejor amigo, a mi querido padrino  Dr. Miguel Malpica, al Dr. Luis Enrique Torres Agudo  obstetra de mis dos hijas, al Dr. Efra\u00edn Sukerman de las generaciones  intermedias, pero no menos maestro). Les agradezco mucho haber influido  positivamente en mi vida.&nbsp;<\/p>\n<p><!--more--> <\/p>\n<p>Cuando acept\u00e9, de manera audaz, dirigirme a Uds. \u00e9sta noche, una especie  de nubarr\u00f3n nubl\u00f3 mi mente. Reconozco que agarr\u00e9 el camino f\u00e1cil: el de plantear  casi exclusivamente preguntas y, escog\u00ed un modelo sencillo. Lo aprendimos, al  menos a identificarlo, en nuestra formaci\u00f3n en la escuela secundaria: el de las  ecuaciones. Ocurro pues, ante ustedes, determinado, vengo impregnado por el  aroma de tres flores y un capullo, endulzado por la miel de tres reinas y un  abejorro, encadenado por la pasi\u00f3n a mis amores: mis estudiantes, el sal\u00f3n, el  laboratorio, el consultorio y la universidad y, estimulado por tres factores de  una ecuaci\u00f3n: el paciente, la medicina y el m\u00e9dico.<\/p>\n<p>Deambulando por los pasillos del hospital, el joven m\u00e9dico cavilaba sobre  su labor. Centenares de veces le sucedi\u00f3 aquello y siempre conclu\u00eda en la  &quot;incomodidad&quot; que sent\u00eda ejerciendo su profesi\u00f3n.&nbsp; Esa profesi\u00f3n digna, magn\u00edfica&#8230;..la  mejor de todas. Esa incomodidad lo llev\u00f3 a perderse en sus metas, en su  vocaci\u00f3n, en sus m\u00e1s \u00edntimos deseos. Hab\u00eda construido un modelo &quot;te\u00f3rico&quot; de su  actividad que, al confrontarlo con la realidad, hab\u00eda evidenciado un desacuerdo  mayor, pues no hab\u00eda correspondencia entre lo que anidaba su esp\u00edritu y  la realidad.  Intu\u00eda que no pod\u00eda haber mayor alegr\u00eda que aquella producida  por la correspondencia entre lo concebido y lo vivido. Para huir de ese reto  escogi\u00f3 estudiar una realidad que, en lugar de ofrecer explicaciones, m\u00e1s bien  lo exhortaba a plantearse preguntas&nbsp;  y, sobre todo, la mejor manera de responderlas. En el camino, retom\u00f3 la  senda inicial mucho m\u00e1s motivado en atender, lo mejor, posible a sus pacientes.  Aunque parezca mentira, fue la simple lectura de m\u00faltiples ecuaciones  incomprensibles lo que produjo aquel cambio. Fue la precisi\u00f3n de las mismas la  que lo convenci\u00f3 que su labor de m\u00e9dico depend\u00eda de una ecuaci\u00f3n donde \u00e9l estaba  incluido como factor, variable, complejo, inmanejable, incuantificable, a veces,  e influ\u00edble por demasiados factores externos. Tres factores fundamentales, como  dije antes,&nbsp; tiene esa ecuaci\u00f3n, y  siempre surgen millones de preguntas cada vez que se intenta analizar cada uno  de ellos y sus interrelaciones.<\/p>\n<p>Partamos de lo que deber\u00eda ser una certeza: Ellos tienen relaciones  directas y positivas, quiero decir, que cuando uno o dos de ellos mejora el otro  tambi\u00e9n lo hace. Si es al contrario, dicho factor empeora. No se concibe una  relaci\u00f3n inversa entre ellos por la simple raz\u00f3n que el resultado, la salud,  derecho mayor, se ver\u00eda sensiblemente afectado. Claro, siempre con el esp\u00edritu  objetivo, adquirido con la lectura de tantas ecuaciones, si la confrontaci\u00f3n del  modelo con la realidad revela un desacuerdo mayor&nbsp; no queda m\u00e1s remedio que plantearse  alguna de las siguientes alternativas:<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;a-&nbsp;&nbsp; Se cometi\u00f3 un error en el  planteamiento inicial<\/p>\n<p>b-&nbsp;&nbsp;&nbsp;  Las  hip\u00f3tesis de inicio son incorrectas o demasiado  simplificadoras<\/p>\n<p>c-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  Tengo ideas  incoherentes sobre el problema planteado<\/p>\n<p>d-&nbsp;&nbsp;&nbsp;  Un nuevo  principio viene de ser descubierto y no me he dado  cuenta<\/p>\n<p>Como el problema es la salud y la ecuaci\u00f3n o modelo para explicarla&nbsp; comporta dos variables o factores casi  incontrolables: la medicina y el m\u00e9dico, es probable que el joven m\u00e9dico, sujeto  y objeto de observaci\u00f3n a la vez, haya cometido un error en el planteamiento  inicial. Analicemos cada uno de esos factores o variables para tratar de  explicar el desacuerdo o &quot;incomodidad&quot;.<\/p>\n<p>Empecemos por la  medicina. Esa bella dama cambiante, compleja, seductora,  apasionante, pero tambi\u00e9n implacable por inaccesible y porque te confronta a  aspectos humanos como la muerte, la sangre, la enfermedad, el sexo, la violencia  que despiertan miedos, discriminaciones y otros sentimientos perniciosos que  interfieren sensiblemente en su ejercicio, pero que tambi\u00e9n motivan&nbsp; a realizar los actos m\u00e1s bellos del ser  humano. O que extrae, en muchos de nosotros, los talentos m\u00e1s incre\u00edbles o las  conductas m\u00e1s tiernas, generosas o solidarias que se puedan conocer. No creo,  pues, mentir si digo que no hay profesi\u00f3n como \u00e9sta. No creo, pues, mentir si  digo que exige, de qui\u00e9n la ejerce, sus mejores habilidades, sus mejores  sentimientos, sus mejores inteligencias, sus mejores comportamientos, su mayor  estabilidad y su mayor entrega. No creo exagerar, tampoco, si digo que cualquier  falla de \u00e9ste factor, siendo la relaci\u00f3n tan estrecha con los otros dos,  desatar\u00eda consecuencias de orden catastr\u00f3fico.&nbsp; Sobre todo para el tercero&nbsp; y m\u00e1s importante de los factores: el  paciente. Debemos, pues,&nbsp; hacer el  an\u00e1lisis de cada factor suponiendo, inicialmente, que los otros dos se mantienen  constantes o invariables, Setteris Paribus, dicen los  expertos.<\/p>\n<p>Dos revoluciones mayores han afectado a esta dama. La primera es la  revoluci\u00f3n terap\u00e9utica que comienza, con las sulfas, a finales de los a\u00f1os 30  del siglo pasado. Esta revoluci\u00f3n cambia el destino del hombre. La expectativa  de vida se eleva considerablemente. Sin embargo, ella es emp\u00edrica como lo  testimonia el descubrimiento de la penicilina, feliz alianza de genio y suerte.  La segunda es mucho m\u00e1s racional. Se ubica desde el \u00faltimo tercio del siglo  pasado hasta nuestros d\u00edas. Es la revoluci\u00f3n biol\u00f3gica. Se inici\u00f3, as\u00ed, lo que  hoy llamamos patolog\u00eda molecular. Una primera constataci\u00f3n nos permite hacernos  la siguiente pregunta, \u00bf;Estaremos viviendo en nuestro pa\u00eds las dos revoluciones  al mismo tiempo? Tengo la impresi\u00f3n que hay regiones del mismo que apenas  comienzan a recibir los beneficios de la primera revoluci\u00f3n y otras que ya  disfrutan los beneficios de la segunda. Segunda pregunta,  \u00bf;Porqu\u00e9 no todos tienen igual acceso a la misma medicina?.<\/p>\n<p>Segunda constataci\u00f3n: \u00e9sta bella dama puede hacer mal y, adem\u00e1s, dej\u00f3 de  ser magia para convertirse en ciencia. Moli&egrave;re ya lo expresaba sarc\u00e1sticamente,  en el siglo XVII, en una&nbsp; de sus  grandes obras, el Enfermo Imaginario, &quot;&#8230;..la mayor\u00eda de los hombres mueren de  sus remedios y no de sus enfermedades&#8230;.&quot;. Yo dir\u00eda que, hoy d\u00eda, los hombres (y  las sociedades), pueden morir, mucho m\u00e1s, por su inevitable deseo de controlar a  la naturaleza que por las enfermedades naturales que lo agobian. Ha alcanzado un  poder tal, la medicina y la ciencia,&nbsp;  que se ha hecho necesario preveer las consecuencias de ese poder, medir  ese poder, fortalecer sus aspectos positivos y disminuir los negativos. Toman  mayor importancia tanto los principios como los comportamientos involucrados en  el ejercicio de la  medicina. Toma mayor importancia la interacci\u00f3n entre los otros  dos factores de la ecuaci\u00f3n (los que dijimos invariables de inicio): el m\u00e9dico y  el paciente. Siempre escuchamos de nuestros maestros que la clave de la medicina  es la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente. Surgen, pues, otras preguntas,\u00bf;Tenemos  consciencia plena de la importancia de renovar, mejorar, actualizar, evaluar, la  relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente?, \u00bf;C\u00f3mo influye el dinero, gobierno y sociedad en esa  relaci\u00f3n?. Me detengo aqu\u00ed par reanalizar nuestro modelo, nuestra ecuaci\u00f3n y, me  doy cuenta, que he planteado mal el problema y, ya, algunas de las hip\u00f3tesis son  demasiado reductoras o err\u00f3neas. Dos en particular: <strong>la medicina siempre hace bien;<\/strong> <strong>la medicina es un saber y un hacer  cient\u00edfico y objetivo<\/strong>. El hecho de que la revoluci\u00f3n terap\u00e9utica concierne  m\u00e1s bien al medicamento y a la \u00e9tica de su aplicaci\u00f3n, de la prevenci\u00f3n de las  enfermedades y de la investigaci\u00f3n cl\u00ednica y que la revoluci\u00f3n biol\u00f3gica toca lo  m\u00e1s profundo del ser humano y de la sociedad, ya que concierne el control de la  reproducci\u00f3n,&nbsp; de la herencia y del  sistema nervioso, confirman \u00e9sta idea&nbsp;<\/p>\n<p>Pasemos igual, al segundo factor, el paciente, y resaltemos un punto  clave. Con la aparici\u00f3n de Claude Bernard y el determinismo biol\u00f3gico se  decantan dos visiones contrapuestas que han influido, de manera considerable,  nuestra relaci\u00f3n con el paciente. Unos consideraban que las manifestaciones de  todo cuerpo vivo tienen relaci\u00f3n causal absoluta con condiciones de orden  f\u00edsico-qu\u00edmico, concepci\u00f3n muy semejante a la de las religiones que conciben,  con antelaci\u00f3n, el destino del hombre independientemente de sus obras. Mientras,  otros consideraban al determinismo como un m\u00e9todo de trabajo, como una actitud  que permit\u00eda esclarecer misterios y enigmas de la naturaleza. En la primera  visi\u00f3n no existen ni la libertad ni la \u00e9tica, mientras que, en la segunda, se  acepta la existencia de la libertad del alma humana y la \u00e9tica que inspirada por  ese esp\u00edritu de libertad, defiende al individuo \u00fanico, diferente de otros  hombres, con su dignidad. A ese individuo, en medicina, lo llamamos paciente. Y  espero que \u00e9sta hip\u00f3tesis si sea aceptada como correcta. Quiero decir,  nuestro(s) paciente(s) es un <strong>individuo  \u00fanico, libre, definido por su aptitud para aprender en sociedad, aut\u00f3nomo y  dotado de dignidad.&nbsp; <\/strong>Hoy d\u00eda, en  pleno siglo XXI, no concibo a nadie en desacuerdo con \u00e9sta hip\u00f3tesis, no quita  que es verdaderamente inc\u00f3modo pensar en \u00e9ste factor como independiente, libre,  digno, cuando es tan dependiente de los otros dos factores. Casi se puede decir,  de manera absoluta, que el paciente es una variable dependiente y la medicina y  el m\u00e9dico son variables independientes. Bueno, es un decir porque hoy d\u00eda, a  \u00e9stas dos \u00faltimas no las controla nadie. Adem\u00e1s, el factor paciente, perdonen  ustedes la frialdad del t\u00e9rmino, pero estamos analizando la ecuaci\u00f3n, tambi\u00e9n es  sujeto-objeto. \u00bf;Puedo decir, que es por lo menos extra\u00f1o, que un factor sea tan  \u00fanico, aut\u00f3nomo y libre y, al mismo tiempo, sea tan dependiente de los otros dos  factores, como si en lugar de ser sujeto-objeto, fuese nada m\u00e1s  objeto?.<\/p>\n<p>Hablar del paciente es hablar de la historia del hombre a trav\u00e9s de los  tiempos. De eso soy incapaz. S\u00f3lo puedo constatar que se le concibe diferente,  seg\u00fan las regiones del mundo. Es, con demasiada frecuencia, olvidado, sobre todo  en los momentos conflictivos, y sufre de desnutrici\u00f3n, enfermedades nuevas y  viejas, miseria, violencia, y las inclemencias de la naturaleza por virtud de  nuestro desapego y descuido del ambiente. Es conejillo de indias, blanco de las  balas o cohetes que nosotros, con nuestras guerras y conflictos, provocamos d\u00eda  a d\u00eda. Irrespetamos su humanidad, porque de eso se trata, y su dignidad. Los  exhorto a preguntarse. \u00bf;Esto empeora o mejora con el paso del tiempo? \u00bf;Qu\u00e9 pasa  en ciertos pa\u00edses o regiones del mundo como la nuestra?. Repito, es imposible  para m\u00ed abordar ese tema tan complejo y dif\u00edcil. S\u00f3lo quiero, muy modesta y  sencillamente, abordar el tema de la dignidad del paciente. Comenzar por  decirles que, adem\u00e1s de su car\u00e1cter biol\u00f3gico \u00fanico, el paciente es una persona  y,&nbsp; a la persona, se le concibe como  un valor, en s\u00ed misma, y la dimensi\u00f3n personal de la existencia y la autonom\u00eda  de conductas y comportamientos existen en funci\u00f3n de los acuerdos, de la  organizaci\u00f3n entre esa persona y la sociedad humana. Es as\u00ed, como el hombre, la  persona, transcienden el \u00e1mbito de los elementos y de las mol\u00e9culas que lo  forman. Aparece la cultura.  La persona es concebida, entonces, como inseparable de su  c\u00f3digo ling&uuml;\u00edstico, de su c\u00f3digo gen\u00e9tico, de su c\u00f3digo social. Es como si la  evoluci\u00f3n natural lo hiciera Homo y su biograf\u00eda, su historia, su cultura, lo  hiciera Sapiens. La consagraci\u00f3n de su valor como persona, y erigirla en&nbsp; una regla, es lo que intenta la moral y  la \u00e9tica.  Como este conjunto de ideas y valores ha sido manipulado y  tergiversado, a trav\u00e9s de la historia, es bueno recordar, tambi\u00e9n, que nuestros  pacientes no son una cosa biol\u00f3gica, pero tampoco una convenci\u00f3n social e  ideol\u00f3gica arbitraria. Hay que rechazar, en consecuencia, el sustancialismo  reductor y el relativismo destructor, para mantener una especie de tensi\u00f3n  fecunda entre los dos, sobre todo nosotros los m\u00e9dicos, sometidos como estamos a  las inclemencias cotidianas, como dicen nuestras autoridades,&nbsp; agobiados por lo urgente olvidando, con  frecuencia, lo importante. Dec\u00eda que me interesaba la dignidad y el respeto  debido al paciente. Respetarlo quiere decir que en mi conducta con \u00e9l, debo  ocuparme de su libertad as\u00ed como me preocupo de la m\u00eda. Por eso la \u00e9tica coloca el  respeto de la libertad y la dignidad de la persona en el primer rango de  prioridades, porque la dignidad no es una cosa que me constri\u00f1e sino un valor  que yo decido reconocer y que pertenece a la humanidad misma. La dignidad, a\u00fan  cuando no queramos reconocerlo, es el grito reivindicativo de millones de  personas a quienes les hemos quitado la libertad. Es como una luz, la  dignidad, que proyecta la libertad sobre los seres humanos. Es \u00e9sta cualidad  corp\u00f3rea, la que tenemos que encadenar al cuerpo del hombre, de nuestros  pacientes, si deseamos&nbsp; hacer  relevante lo que hay de humanidad en nuestra profesi\u00f3n. Este valor no tiene  precio, ergo, no est\u00e1 sometido a las leyes del mercado. Termino&nbsp; record\u00e1ndoles lo que nos dijo Enmanuel  Kant &quot;&#8230;lo que tiene precio puede ser reemplazado por otra cosa equivalente, por  lo contrario, lo que es superior a cualquier precio, lo que no admite  equivalentes, es lo que se llama dignidad&#8230;.&quot;&nbsp; Esta frase me parece de&nbsp; una importancia capital porque si hay  algo, omnipotente y omnipresente, que pueda irrespetar a la persona, a nuestros  pacientes, desde la miseria que lo aplasta hasta la ideolog\u00eda que lo niega,  desde las inhumanas costumbres ancestrales hasta las m\u00e1s inquietantes  tecnolog\u00edas modernas, ese es el dinero.<\/p>\n<p>Estoy obligado a tomar en cuenta el tercer y \u00faltimo factor incluido en  la ecuaci\u00f3n.  Digo desde ya, que faltan variables o factores (se dieron  cuenta cuando analizamos los dos anteriores?) demasiado influyentes en  la realidad.  Vamos a intentar &quot;tocarlos&quot; en este \u00faltimo  punto.<\/p>\n<p>Quiero empezar por&nbsp;  parafrasear a mi amigo,&nbsp; el  Prof. Antonio Eblen, decano de nuestra querida FCS, qui\u00e9n, en ocasi\u00f3n de un  discurso en el paraninfo universitario, expres\u00f3&nbsp; &quot;&#8230;..incluso el individuo mejor dotado,  sea poeta, f\u00edsico, bi\u00f3logo o m\u00e9dico, no desarrollar\u00e1 su potencial completo o no  aportar\u00e1 su total contribuci\u00f3n a su \u00e9poca si su imaginaci\u00f3n no ha sido iluminada  por las aspiraciones y realizaciones de los que le han precedido&#8230;..&quot;. Creo,  pues, conveniente, resaltar la labor hist\u00f3rica y hasta heroica de nuestros  ilustres sanitaristas: Arnoldo Gabald\u00f3n y el Paludismo, Jacinto Convit y Mart\u00edn  Vegas y la  Lepra,&nbsp; El Dr. Jos\u00e9  Francisco  Torrealba y Enrique Tejera y el Chagas,&nbsp; el Dr. Felix Pifano y la Leishmaniasis y  Esquistosomiasis, El Dr. Miguel Layriise y Tulio Harends y el grupo Diego,&nbsp; el Dr. Dar\u00edo Curiel y la viruela, el Dr.  Pastor Oropeza y la atenci\u00f3n Pedi\u00e1trica.  No paso por alto a nuestros ilustres Inaudy Bol\u00edvar, Guillermo  Mujica, Jos\u00e9 Enrique  L\u00f3pez, a mi querido padrino Dr. Miguel Malpica, para recalcar  el hecho de que, todav\u00eda vivos, contin\u00faan motiv\u00e1ndonos a ser cada vez mejores  m\u00e9dicos. De la misma manera, no puedo olvidar al Dr. David Ortiz y a nuestro  insigne Dr. Witremundo Torrealba. Llama mi atenci\u00f3n, sin embargo, que a pesar de  \u00e9sta herencia, se observa, actualmente, una tremenda deficiencia, no s\u00f3lo de  sanitaristas sino tambi\u00e9n de m\u00e9dicos de familia y de epidemi\u00f3logos. Y me  pregunto, les pregunto. \u00bf;Estamos honrando la memoria de estos gloriosos  antepasados?, \u00bf;Porque \u00e9sta evoluci\u00f3n de la salud en Venezuela? \u00bf;Cual debe ser el  papel de la  Universidad, del gobierno, de los gremios,&nbsp; en la b\u00fasqueda de la reactivaci\u00f3n  eficiente de la actividad sanitaria en Venezuela?. Yo creo que \u00e9sta realidad, si  convienen que es exacta mi apreciaci\u00f3n, interpela profundamente a  la  Universidad, al gremio, a la sociedad, a todos los m\u00e9dicos de  este pa\u00eds. Por eso, en las escuelas, universidades, hospitales, todos esos  lugares donde el m\u00e9dico cumple o debiera cumplir uno de sus nobles objetivos,  como lo es la transmisi\u00f3n de conocimientos, debe esforzarse por ense\u00f1ar, sobre  todo en estos momentos, el conocimiento subjetivo, el&nbsp; relacionado con los fines de nuestra  acci\u00f3n y los valores que deben definirlos. Es evidente que si la humanidad  poseyese solamente el saber objetivo o cient\u00edfico ser\u00eda desastroso porque no  sabr\u00eda que hacer y no lo podr\u00eda hacer.<\/p>\n<p>Me estoy refiriendo, en s\u00edntesis, a la \u00e9tica y responsabilidad del  m\u00e9dico, teniendo como norte que no es suficiente la intenci\u00f3n (el mundo, y  nuestro pa\u00eds particularmente en estos momentos est\u00e1 verdaderamente pre\u00f1ado de  buenas), que es necesaria la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Analicemos concienzudamente nuestro momento actual, desde nuestra  perspectiva, pero tambi\u00e9n desde una perspectiva m\u00e1s general a fin de esbozar un  intento de respuesta. Hasta hace muy pocos a\u00f1os,(sigue siendo as\u00ed  lamentablemente) nuestra sociedad, nuestro pa\u00eds, estaba inmerso en una ola de  economicismo, mercantilismo, individualismo, superespecializaci\u00f3n, af\u00e1n de lucro  y satisfacci\u00f3n exclusivamente personal, donde era m\u00e1s importante la salud de un  banco o de una entidad financiera que la salud de la poblaci\u00f3n. Donde  pr\u00e1cticamente todo era un producto vendible y sometido a las leyes del mercado.  Las leyes del mercado y el &quot;competitivismo&quot; han sometido, han alienado la  actividad m\u00e9dica con desprecio por la salud p\u00fablica, con desprecio por la  dignidad humana, con profunda discriminaci\u00f3n del desamparado. Es realmente&nbsp; preocupante ver a nuestros reci\u00e9n  graduados convertirse en &quot;carrieristas&quot;, &quot;diplomistas&quot; desesperados por comenzar  la especialidad que ofrece mejores ingresos econ\u00f3micos, con desmedro de uno de  los principios fundamentales de la formaci\u00f3n del m\u00e9dico como es la larga y  progresiva acumulaci\u00f3n de experiencias vitales y acad\u00e9micas con nuestros  enfermos. Nuestra democracia privilegi\u00f3 lo econ\u00f3mico, lo t\u00e9cnico, lo selectivo.  Se conformaron \u00e9lites con muy poca formaci\u00f3n pol\u00edtica y social. Olvidamos la  educaci\u00f3n, olvidamos los valores de nuestros antepasados. Se perdi\u00f3 la vocaci\u00f3n  p\u00fablica. Fuimos pasivos, negligentes ante el dolor ajeno, ante la enfermedad y,  lo m\u00e1s importante, un desprecio total por las ideolog\u00edas cuando es incontestable  que el resultado de las acciones del hombre nunca estar\u00e1 desligado de su  concepci\u00f3n de la humanidad y del mundo y de&nbsp; las relaciones que conllevan la vida en  sociedad. El resultado de todo esto no puede ser m\u00e1s preocupante.<\/p>\n<p>Estamos inmersos, ahora, en el otro extremo: en el colectivismo  desenfrenado, en una hiperideologizaci\u00f3n e hiperpolitizaci\u00f3n no s\u00f3lo de la  actividad m\u00e9dica sino de las actividades generales del pa\u00eds. Se intenta imponer  una sola visi\u00f3n del mundo y de la humanidad. Ahora se  desprecia al individuo, su dignidad, su capacidad, sus iniciativas, su potencial  para ofrecer a la colectividad lo mejor de s\u00ed mismo. Se privilegia el  &quot;asistencialismo&quot;. Se privilegia el &quot;paternalismo&quot;.Vivimos adorando y haciendo  eleg\u00edas a un l\u00edder salido de un cuartel, con una formaci\u00f3n evidentemente  trasnochada, autoritaria, con desprecio por la civilidad y por la civilizaci\u00f3n  que le ofreci\u00f3 un marco de formaci\u00f3n, que ahora desprecia, en lugar de dar su  mejor esfuerzo por mejorarla sin exclusiones, sin violencia, sin cinismo.&nbsp;<\/p>\n<p>Vivimos, ahora, despu\u00e9s de casi 10 a\u00f1os, en una mescolanza de  postmodernismo relativista donde no tiene cabida la \u00e9tica y donde actividades  como la medicina sist\u00e9mica o la implantaci\u00f3n de un modelo de medicina  proveniente de un pa\u00eds donde no se respeta la liberad y la dignidad del hombre,  est\u00e1n acabando con el esp\u00edritu y prop\u00f3sito de una profesi\u00f3n cuyas ra\u00edces m\u00e1s  profundas invocan los m\u00e1s altos y nobles sentimientos del ser humano. Aqu\u00ed hay  m\u00e9dicos privilegiados que, haciendo la misma actividad&nbsp; que otros, reciben un sueldo m\u00e1s  elevado. En este pa\u00eds hay hospitales o centros de salud donde es imposible  atender a nadie. Aqu\u00ed resurgen enfermedades desaparecidas hace tiempo, y  aparecen nuevas. Aqu\u00ed aumentan sus tasas de morbimortalidad patolog\u00edas  totalmente prevenibles.&nbsp; En este  pa\u00eds, la tasa desnutrici\u00f3n, dependiendo de los estados, alcanza muchas veces  hasta 20% de la  poblaci\u00f3n. Nuestro estado no escapa a tal situaci\u00f3n. Nuestros  reci\u00e9n graduados sufren vejaciones por parte de las autoridades y, en lugar de  ex\u00e1menes de evaluaci\u00f3n de capacidades, en el dise\u00f1o e implementaci\u00f3n de  programas que precisamente&nbsp; ayudan a  solucionar los problemas de los que estamos hablando, les hacen encuestas  pol\u00edticas para evaluar si est\u00e1n o no&nbsp;  de acuerdo con el gobierno y, en funci\u00f3n de eso, asignarle los cargos.  Nuestras estructuras hospitalarias est\u00e1n concebidas para dar un mal servicio.  Incluso si uno observa la estructura de cargos del Ministerio de Salud y  Desarrollo Social se dar\u00e1 cuenta que hay mucho m\u00e1s cargos para especialistas que  para m\u00e9dicos generales o familiares.<\/p>\n<p>Por otro lado, tambi\u00e9n es verdad que la tasa de ocupaci\u00f3n hospitalaria  alcanza, apenas en algunas regiones, el 50%. Es l\u00f3gico pensar, entonces, que, o  los servicios est\u00e1n sobre dimensionados o simplemente fallan en su labor.&nbsp; Tambi\u00e9n es verdad que una de las causas  fundamentales de suspensi\u00f3n de intervenciones quir\u00fargicas es la prolongaci\u00f3n del  tiempo quir\u00fargico, y no pensamos en el tremendo impacto que esto tiene en las  programaciones de las actividades hospitalarias; tambi\u00e9n es verdad que somos  capaces de suspender una consulta externa, a pesar de que las citas son ubicadas  6 meses despu\u00e9s, porque no hay nadie que haga una historia cl\u00ednica, pero en la  cl\u00ednica o en nuestro consultorio privado las hacemos, por decenas, todos los  d\u00edas. El rendimiento o la eficiencia de una consulta externa de cualquiera de  los hospitales de este pa\u00eds alcanza, apenas,&nbsp; 30%. Es l\u00f3gico, al menos en parte, que  las emergencias est\u00e9n totalmente abarrotadas. Nuestro cumplimiento deja mucho  que desear. Trabajamos pocas horas al d\u00eda en los hospitales p\u00fablicos, cuando  nuestra contrataci\u00f3n exige mucho m\u00e1s tiempo. Es f\u00e1cilmente demostrable que  nuestra presencia, en el hospital privado, es mucho m\u00e1s importante que en el  hospital p\u00fablico. Los hospitales de este pa\u00eds se paralizan, pr\u00e1cticamente, en  horas de la tarde, salvo las secciones de emergencias. Si nos comparamos con  pa\u00edses del mundo desarrollado, en especial de la Europa Occidental,  nos damos cuenta que los hospitales p\u00fablicos, en los mismos, son \u00edconos,  s\u00edmbolos de la  asistencia. En esas sociedades es un orgullo ser atendidos en  los hospitales p\u00fablicos, con sus grandes maestros, con sus excelentes servicios.  Y, no son pa\u00edses comunistas, son simplemente pa\u00edses con un alto contenido  humanista, con sensibilidad por el pr\u00f3jimo.&nbsp; Aqu\u00ed, el promedio de intervenciones  semanales de un especialista quir\u00fargico, en nuestros hospitales p\u00fablicos,  es&nbsp; de, apenas, 1 y en algunos casos  2, por semana. Las razones que damos para no realizar nuestra labor son, en  oportunidades, risibles. Un caos pues, nuestra situaci\u00f3n de salud. No hay otra  manera de describirla. Repito, \u00e9sta realidad nos interpela en lo m\u00e1s profundo de  nuestros cimientos. Nos exige un cambio. Debemos abordar, en consecuencia, los  aspectos \u00e9ticos y sociales de nuestra actividad y, para ello, tenemos que volver  a las fuentes originales, a las ra\u00edces a la raz\u00f3n de ser de nuestra profesi\u00f3n.  Tenemos que comenzar, al menos, con un vuelo rasante por la historia de la  medicina, desde este punto de vista y, luego, esbozar aspectos pr\u00e1cticos de  nuestra acci\u00f3n, acciones concretas para cambiar esta situaci\u00f3n, sin oponernos,  al contrario,&nbsp; a esa divisi\u00f3n en  revoluci\u00f3n terap\u00e9utica y biol\u00f3gica que hice antes, desde el punto de vista  cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Quiero resaltar los momentos de inflexi\u00f3n en la aparici\u00f3n de los c\u00f3digos  \u00e9ticos y morales que rigen nuestra profesi\u00f3n, tratando de convencerlos que la  historia de la medicina es tambi\u00e9n la historia de la filosof\u00eda y de las ideas.  Dir\u00eda que hay tres momentos cumbre y tres c\u00f3digos  cumbres:<\/p>\n<p>a-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  El paso de  la medicina pre-cient\u00edfica a la cient\u00edfico-naturalista y el c\u00f3digo  hipocr\u00e1tico<\/p>\n<p>b-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  Las primeras  acciones en Medicina Social (salud p\u00fablica y medicina preventiva) comandadas por  Percival durante los siglos XVIII y XIX y la aparici\u00f3n por primera vez de la  c\u00f3digo de \u00e9tica profesional o de la \u00e9tica m\u00e9dica<\/p>\n<p>c-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  La  integraci\u00f3n de los hechos de la ciencia con los valores humanos, por Van Potter,  y la aparici\u00f3n del c\u00f3digo de bio\u00e9tica<\/p>\n<p>En la primera etapa, la de Hip\u00f3crates, el m\u00e9dico se  convierte en un conocedor del arte y de la ciencia de la medicina. Para poner en  pr\u00e1ctica su arte, el m\u00e9dico actuaba en estrecha relaci\u00f3n con el paciente y sus  familiares y todos deb\u00edan cooperar con el m\u00e9dico y acatar sus \u00f3rdenes. En la  segunda etapa, la de  Percival,&nbsp; las  enfermedades ven\u00e9reas y las frecuentes epidemias permiten al m\u00e9dico comenzar a  relacionar pobreza y enfermedad, y surgen las ideas sociol\u00f3gicas y sanitarias.  Es bueno recordar que, el c\u00f3digo de \u00e9tica inspirado en estos valores, establec\u00eda  el principio de autoridad moral, el de la independencia de los m\u00e9dicos en su  servicio al enfermo, la responsabilidad profesional en el cuidado del mismo, el  honor individual del profesional y la autonom\u00eda del enfermo. La tercera etapa,  la de la bio\u00e9tica, surge como consecuencia del avasallante avance de la  biotecnolog\u00eda y, simult\u00e1neamente, con el surgimiento de complejos problemas  \u00e9ticos derivados del exceso de especializaci\u00f3n y de la aplicaci\u00f3n de  biotecnolog\u00edas. Estamos viviendo esa etapa y, durante \u00e9sta, el m\u00e9dico se plantea  el volver a las humanidades, volver a una medicina antropol\u00f3gica m\u00e1s centrada en  el hombre, en el ser humano,&nbsp;  tomando en cuenta que el desarrollo de la medicina biomolecular&nbsp; ha llegado al extremo de poder  desvirtuar la naturaleza \u00edntima del hombre o que la especializaci\u00f3n no nos  permite un abordaje integral del paciente. A la luz de \u00e9sta historia, \u00bf;Nosotros,  en la  Universidad, debemos redise\u00f1ar nuestros objetivos en funci\u00f3n de  una &quot;redistribuci\u00f3n&quot; del aprendizaje en salud p\u00fablica, epidemiolog\u00eda y medicina  familiar necesarias para la atenci\u00f3n de nuestras comunidades?. \u00bf;Les parece que  debemos recuperar las comunidades? \u00bf;Les parece que debemos acercarnos y ser m\u00e1s  humanos con nuestros pacientes? \u00bf;Les parece que debemos tomar acciones gremiales  y colectivas a fin de evitar lo inaceptable y colaborar en lo realizable? \u00bf;Les  parece que debemos pensar y actuar m\u00e1s con el que sufre?. \u00bf;Son estas razones  para impulsarnos a actuar, a pensar, a hacer nuestro trabajo de otra  manera?,&nbsp; Si la respuesta es  afirmativa, voy a esbozarles lo que me parece el como lo podemos hacer. En  primer lugar, con nuestra acci\u00f3n cotidiana, esa del d\u00eda a d\u00eda en nuestros  hospitales y centros de salud, en nuestra universidad y en la calle. En segundo lugar,  promoviendo discusiones, charlas, debates, donde se propongan acciones concretas  y efectivas de pol\u00edticas de salud, tanto desde el punto de vista formativo como  de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica diaria, y, tercero una adecuada interrelaci\u00f3n con los  actores sociales, sobre todo de las comunidades, estados y regiones m\u00e1s  necesitadas de nuestro pa\u00eds, a fin de compartir y convivir con los problemas de  salud comunitarios y en particular para encontrar soluciones a los mismos. Creo  tambi\u00e9n que esto no tendr\u00eda sentido real sino se hace con pasi\u00f3n. El sacrificio  de s\u00ed mismo, porque es sacrificio lo que estoy proponiendo, no es dif\u00edcil (y  aunque lo fuera!!) si uno est\u00e1 pose\u00eddo por la pasi\u00f3n. La medicina es sacrificio  y si no se hace con pasi\u00f3n no se hace bien.<\/p>\n<p>Quiero finalizar retomando la ecuaci\u00f3n para, definitivamente, decir que  el joven m\u00e9dico del inicio de estas palabras, plante\u00f3 mal el problema; las  hip\u00f3tesis son err\u00f3neas en su mayor\u00eda; tenemos muchas ideas incoherentes sobre el  tema y no aparecen nuevas ideas, descubrimientos o soluciones. Es buena la  ocasi\u00f3n, entonces, para decirles que nos demos la mano, que nos dispongamos con  todo nuestro esfuerzo a plantear otro modelo te\u00f3rico y de acci\u00f3n. Yo s\u00e9 que  podemos, tenemos muchas reservas morales e intelectuales para hacerlo. Ustedes  son testimonio de lo que estoy diciendo. Lo veo en sus caras. En sus cuerpos. En  sus ojos. No dejemos &quot;depreciar&quot; y &quot;despreciar&quot;&nbsp; nuestra profesi\u00f3n. Por que la medicina  y, a trav\u00e9s de ella, nuestros pacientes,<\/p>\n<p>es belleza,&#8230;. es alegr\u00eda,<\/p>\n<p>es entrega y devoci\u00f3n<\/p>\n<p>es esperanza y armon\u00eda<\/p>\n<p>es pensamiento y consagraci\u00f3n<\/p>\n<p>es arte y filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Hag\u00e1mosla con pasi\u00f3n<\/p>\n<p>sin que nos falte un d\u00eda!!!!!&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>GRACIAS!!!!!<\/p>\n<hr width=\"100%\" size=\"1\" noshade=\"noshade\" \/>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/193\/da.jpg\" alt=\"da.jpg\" width=\"96\" height=\"119\" align=\"left\" \/><em>&quot;Jos\u00e9 A. Corado Ram\u00edrez, nace el 22 de  Junio de 1956 en el Estado Gu\u00e1rico, Venezuela. Hace sus estudios de pregrado en  la Universidad de Carabobo, donde obtiene el t\u00edtulo de M\u00e9dico Cirujano en 1980.  Realiza estudios de Especializaci\u00f3n en Inmunolog\u00eda: &quot;Estudios especiales de  Inmunolog\u00eda y Estudios especiales de Hematolog\u00eda&quot; en la Universidad de la  Franche-Comte-Besacom, Francia, en 1985; luego &quot;Estudios de Especializaci\u00f3n en  Inmunolog\u00eda General e Inmunopatolog\u00eda&quot; en el Instituto Pasteur, 1986. Maestr\u00eda  de Inmunolog\u00eda en el mismo Instituto en 1988. Doctorado de Inmunolog\u00eda en el  Instituto Pasteur y la Universidad de Par\u00eds en 1991 (Menci\u00f3n Summa Cum  Laude).<\/em><\/p>\n<p><em>Es premio nacional de Inmunolog\u00eda  2006. Se desempe\u00f1a como profesor de la C\u00e1tedra de Fisiopatolog\u00eda y es Director  de LA Unidad de Investigaciones en Inmunolog\u00eda (UNIVENIM) de la Facultad de  Ciencias de la Salud de la Universidad de Carabobo.<\/em><\/p>\n<p><em>Corado no es s\u00f3lo un hombre de  ciencia.&nbsp; Lo caracteriza la pasi\u00f3n  por la ense\u00f1anza, que lo hace ser admirado y querido por sus estudiantes de la  facultad, a la que yo pienso ha modificado radicalmente. Con sus &quot;muchachos&quot;  practica importantes obras de tipo social: Ayuda a hospicios, ancianatos,  programas de ayuda a pacientes con HIV, jornadas anuales en el Estado Amazonas  de salud preventiva y curativa&quot;.<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p> <em><br \/> <\/em> <\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dermatologia y Oratoria&nbsp; Quiero agradecer, en primer lugar a mi padre muerto y a mis&nbsp; hermanos, al Dr. Guada Lacau, lamentablemente muerto, al Dr. Pepe L\u00f3pez,&nbsp; al Dr. Nelson Orta y mi estimada y siempre bien querida Dra. Sioly de Orta, al Dr. Antonio Eblen ilustre decano de la FCS y mejor amigo, a mi &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-2463","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-dermatologia-y-arte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}