{"id":2587,"date":"2008-04-11T22:44:26","date_gmt":"2008-04-12T02:44:26","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=2587"},"modified":"2008-04-11T22:44:26","modified_gmt":"2008-04-12T02:44:26","slug":"66a-paradoja-prolongacion-de-la-vida-vs-calidad-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/2587","title":{"rendered":"66a Paradoja:  Prolongaci\u00f3n de la vida vs. calidad de la vida"},"content":{"rendered":"<p>La consecuencia previsible a mediano plazo para las proyecciones etarias disponibles actualmente son verdaderamente alarmantes para los pa\u00edses desarrollados del Norte, y aunque hasta ahora el principal motivo de preocupaci\u00f3n deriva de una masa gigante, en crecimiento,&nbsp; de gente jubilada y retirada, y de un grupo, en franca disminuci\u00f3n,&nbsp; que trabaja y produce, existen las m\u00e1s variadas consecuencias para este gran logro de la medicina contempor\u00e1nea &hellip; la prolongaci\u00f3n de la vida, la mayor parte de ellas negativas para una sociedad vigorosa y saludable, a la que todos aspiramos.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p> El paradigma en la acci\u00f3n de la profesi\u00f3n m\u00e9dica establece, sin lugar a dudas, que toda acci\u00f3n destinada a derrotar las enfermedades y prolongar la vida es algo positivo.<\/p>\n<p> Hasta hace una generaci\u00f3n no est\u00e1bamos en capacidad de juzgar la trampa que se nos ha tendido, pues puede tratarse en efecto de uno de tantos &ldquo;contratos faustianos&rdquo;, en el cual para obtener el supuesto beneficio de una larga vida, hemos comprometido seriamente la &ldquo;calidad&rdquo; de esa vida, al sobrepasar la octava y novena d\u00e9cadas, algo que como estamos viendo, no ocurre impunemente.<\/p>\n<p> Uno de los graves problemas que tenemos que enfrentar es el de la dependencia, y minusval\u00eda en general, de los ancianos, en una sociedad donde la familia tiende a disgregarse y donde las responsabilidades de la generaci\u00f3n adulta que trabaja y produce se centran &ndash;con cierta raz\u00f3n-, en sus hijos, ni\u00f1os y adolescentes, y casi desaparecen, esfum\u00e1ndose gradualmente, en lo que se refiere a sus padres y la generaci\u00f3n de los ancianos.<\/p>\n<p> La amenaza m\u00e1s grave que se cierne sobre el anciano es la enfermedad de Alzheimer (con el da\u00f1o cerebral existente, que ocasiona p\u00e9rdida de la memoria y demencia).&nbsp; A los 65 a\u00f1os, solamente una persona en cien, desarrolla esta dolencia; a los 85 es una de cada seis.<\/p>\n<p> Se han separado dos categor\u00edas en este per\u00edodo avanzado de la vida.&nbsp; La Categor\u00eda I se extiende de la edad de la jubilaci\u00f3n (aunque en la actualidad es muy variable, se entiende desde la \u00e9poca de Bismarck, cuando introdujo en Alemania la seguridad social, que es a los 65 a\u00f1os &hellip; en esa \u00e9poca&nbsp;&nbsp; &ndash;finales del siglo XIX-, en que muy pocos llegaban a esa edad) hasta los 80 a\u00f1os, y es posiblemente la edad en que los ciudadanos de los pa\u00edses desarrollados esperan disfrutar de un merecido descanso, viajar, pasar el tiempo con sus &lsquo;hobbies&rsquo; (en caso de que su buena salud se los permita).<\/p>\n<p> La Categor\u00eda II, es mucho m\u00e1s problem\u00e1tica, se extiende m\u00e1s all\u00e1 de los 80 a\u00f1os, y es en esa etapa donde se observa un creciente dependencia, donde la persona v\u00e9 sus capacidades sensoriales, locomotoras y mentales declinar continuamente y llega a una degradante situaci\u00f3n de dependencia infantil.<\/p>\n<p> Las investigaciones relacionadas con las &ldquo;c\u00e9lulas madre&rdquo; (&ldquo;stem cells&rdquo; en ingl\u00e9s) pueda que resuelvan el problema de generar nuevos \u00f3rganos con que reemplazar los ya gastados y agotados en su capacidad funcional, pero si estas promesas no coinciden con un tratamiento efectivo del mal de Alzheimer, \u00bf;de qu\u00e9 nos servir\u00e1 tener miles de viejos que puedan vivir hasta los 122,45 a\u00f1os (el r\u00e9cord establecido y l\u00edmite superior de la expectaci\u00f3n de vida de nuestra especie, por Madame Jeanne Calmet en el Sur de Francia), confinados por lustros y hasta d\u00e9cadas a hogares de ancianos?<\/p>\n<p> El caso de Madame Calmet es verdasderamente excepcional en muchos sentidos y recuerdo que en uno de sus \u00faltimos cumplea\u00f1os al ser interrogada por un curioso periodista con la pregunta de rigor: \u00bf;a qu\u00e9 atribuye su larga vida?, contest\u00f3 casi de inmediato: &ldquo;Creo que Dios se olvid\u00f3 de m\u00ed&rdquo;, dando as\u00ed muestras no s\u00f3lo de permanecer alerta, sino de un sentido del humor fuera de lo com\u00fan.<\/p>\n<p> \u00bf;Habr\u00e1 aumentado esa edad m\u00e1xima a que puede alcanzar nuestra especie (cada especie tiene un l\u00edmite superior bien establecido) en los \u00faltimos a\u00f1os?&nbsp;&nbsp; La respuesta a esa pregunta parece ser afirmativa y se ha informado que de 1969 a 1999 el m\u00e1ximo lapso de vida aument\u00f3 en 1,1 a\u00f1os por d\u00e9cada (www.therubins.com\/aging\/maximum.htm).<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p> Recuerdo el caso de un intelectual y pol\u00edtico distinguido de Colombia, quien habi\u00e9ndose casado muy joven con una mujer muy inteligente y preparada (nacida en Venezuela y educada en los Estados Unidod) que le llevaba unos cuantos a\u00f1os, describ\u00eda su relaci\u00f3n muy especial con ella, diciendo que hab\u00eda tenido con su esposa, toda la gama de posibilidades de una relaci\u00f3n de ese tipo,&nbsp; ya que al comienzo ella fue su&nbsp; gu\u00eda, inspiradora y maestra, luego fue su compa\u00f1era por muchos a\u00f1os, y al final de su vida, \u00e9l pas\u00f3 a ser su ni\u00f1ero, tal era el grado de dependencia de la anciana.<\/p>\n<p> Arturo Uslar Pietri, al final de su larga vida, al preguntarle como se encontraba me contest\u00f3,&nbsp;&nbsp; &ldquo;la vejez es un naufragio&rdquo;.&nbsp; &iexcl;Qu\u00e9 mejor met\u00e1fora para describir la tragedia de lo que representa la ancianidad!<\/p>\n<p> Llega efectivamente el momento al final del ciclo biol\u00f3gico en que la muerte parece una bendici\u00f3n si permanecer con vida lo es tan s\u00f3lo como un vegetal.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p> Un colega contest\u00f3 una vez a un paciente interesado en sus consejos para alcanzar una marcada longevidad:&nbsp; &ldquo;Si quiere vivir muchos a\u00f1os escoja bien a sus abuelos&rdquo;, dando a entender la importancia de los genes y la herencia en determinar ese azaroso factor de la terminaci\u00f3n de la vida ven cada ser humano.&nbsp; La eterna controversia entre naturaleza y medio ambiente (lo que en ingl\u00e9s se codifica como &ldquo;nature vs. nurture&rdquo;, aprovechando la similitud fon\u00e9tica de dos palabras con muy distintas connotaciones), se extiende a este campo de la longevidad, por cuanto el hombre tiene en sus manos prolongar su existencia \u00fatil mediante un estilo de vida sano, evitando los excesos, comiendo lo necesario, haciendo ejercicio y absteni\u00e9ndose de fumar, consumo alcoh\u00f3lico excesivo, etc., siempre y cuando dentro de la &ldquo;loter\u00eda gen\u00e9tica&rdquo; disponga de esa &ldquo;carta ganadora&rdquo; que le otorga esa posibilidad de acceder a la longevidad.&nbsp; Dados los problemas de la longevidad despu\u00e9s de cierta edad avanzada, tal vez no sea un car\u00e1cter extremadamente deseable, mientras no tengamos armas terap\u00e9uticas contra la enfermedad de Alzheimer y la demencia senil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La consecuencia previsible a mediano plazo para las proyecciones etarias disponibles actualmente son verdaderamente alarmantes para los pa\u00edses desarrollados del Norte, y aunque hasta ahora el principal motivo de preocupaci\u00f3n deriva de una masa gigante, en crecimiento,&nbsp; de gente jubilada y retirada, y de un grupo, en franca disminuci\u00f3n,&nbsp; que trabaja y produce, existen las &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-2587","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-de-bitacoramedica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2587"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2587\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}