{"id":2614,"date":"2008-04-18T23:25:34","date_gmt":"2008-04-19T03:25:34","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=2614"},"modified":"2008-04-19T16:12:18","modified_gmt":"2008-04-19T20:12:18","slug":"editorial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/2614","title":{"rendered":"Aproximaci\u00f3n al ideal de una belleza humana"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/195\/belleza.jpg\" title=\"belleza.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/195\/belleza.miniatura.jpg\" alt=\"belleza.jpg\" width=\"128\" height=\"84\" align=\"left\" \/><\/a>En una sencilla y sobria edici\u00f3n&nbsp; espa\u00f1ola titulada <strong><em>Peque\u00f1as doctrinas de la soledad<\/em><\/strong>, su autor Miguel Moray cita esta reveladora experiencia: &quot;De entre las particularidades&nbsp; de la pr\u00e1ctica educadora de S\u00f3crates, Di\u00f3genes Laercio destaca que exhortaba a los j\u00f3venes&nbsp; a que se mirasen frecuentemente en el espejo, a fin de hacerse dignos de la belleza, si la ten\u00edan; y si eran feos, para que disimulasen la fealdad con sabidur\u00eda.<\/p>\n<p><!--more--> <\/p>\n<p>Dos&nbsp; mil a\u00f1os despu\u00e9s podr\u00edamos preguntarnos acerca de, \u00bf;Cu\u00e1l ser\u00eda el contenido principal de esa sabidur\u00eda que era capaz de disipar lo feo en los j\u00f3venes atenienses?<\/p>\n<p>Cuando pensamos en la sabidur\u00eda de los griegos, vienen a nosotros algunas intemporales frases que son la manifestaci\u00f3n viva de los ideales que dieron origen a eso que llamamos Occidente.&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de esos ideales, exhorta a conocerse a s\u00ed mismo. Otro advierte que la salud del cuerpoes consecuencia de la mente. En estas dos frases: &quot;con\u00f3cete a ti mismo&quot; y &quot;cuerpo sano en mente sana&quot; hay una sabidur\u00eda que apunta hacia la unidad e integraci\u00f3n del Ser humano, condici\u00f3n esta vital&nbsp; para alcanzar un estado ideal de equilibrio.<\/p>\n<p>Conocerse a s\u00ed mismo, es una tarea que solo puede darse en la voluntaria introspecci\u00f3n&nbsp; y en el di\u00e1logo \u00edngrimo y franco con nuestro propio ser. Adem\u00e1s, no es dif\u00edcil inferir que esta cita reflexiva forma parte de la sabidur\u00eda necesaria para disipar lo feo. Se trata, as\u00ed lo creo, de un transitar sincero&nbsp; y honesto por el complejo territorio del alma, del esp\u00edritu, de la mente, del cuerpo; identificando lo que somos y como somos.&nbsp;<\/p>\n<p>Al identificar lo que somos y como somos, comparecemos ante nuestra virtudes y defectos, asimismo ante nuestras&nbsp; bellezas y feuras; pero sobre todo, avanzamos hacia la com\u00fan-uni\u00f3n con el Ser que nos habita, es decir, ante el permanente riesgo de escindirnos -enfermarnos-, nos integramos en el ser que somos&#8230;<\/p>\n<p>As\u00ed, el con\u00f3cete a ti mismo es una forma de reconocerse como individualidad particular\u00edsima en el mundo, y es un paso muy cercano para la aceptaci\u00f3n propia y la consecuente b\u00fasqueda del equilibrio y el bienestar.<\/p>\n<p>Retomar el tema que nos convoca y visto lo anterior, podr\u00edamos afirmar que se trata de la belleza ideal del ser humano: hombre, mujer, ni\u00f1o, viejo, blanco, negro, indio, mulato, zambo, mestizo, culto, ignorante, rico, pobre, escu\u00e1lido o rojito, etc., es decir, se trata de la belleza capaz de ser alcanzada por un ser humano.&nbsp;<\/p>\n<p>Por otra parte, creo que se impone idealizar la belleza desde atributos universales intr\u00ednsecos a la condici\u00f3n humana, y alcanzables, independientemente de la raza, de su estatus social, de su edad, de la religi\u00f3n que profese; en fin, damos por un hecho que ese estado ideal de la belleza humana existe como una potencia en el hombre y que de lo que podr\u00eda tratarse ser\u00e1 de una conquista de ese ideal o de un rescate de esas condiciones&nbsp; que por alguna raz\u00f3n se han ocultado.<\/p>\n<p>Y si admitimos que el bienestar psicol\u00f3gico del individuo es un estado indispensable para la salud de su cuerpo y para su sano desenvolvimiento y aceptaci\u00f3n en la vida familiar y social, estamos admitiendo tambi\u00e9n que ese ideal de la belleza humana debe ser un estado inmanente al Ser y como tal debe irrumpir de los m\u00e1s profundos estratos de la existencia, con lo cual arribamos a una primera conclusi\u00f3n al afirmar que belleza humana es igual a bienestar.<\/p>\n<p>Para complementar lo anterior, invocamos otro pensamiento griego que ha llegado con mucha fuerza hasta nuestros d\u00edas&nbsp; y que ayuda a sostener el&nbsp; razonamiento anterior: &quot;Mente sana en cuerpo sano&quot;&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan este pensamiento, una mente sana tendr\u00e1 necesariamente su correlato&nbsp; en un cuerpo sano; es decir, las patolog\u00edas y desajustes sicol\u00f3gicos en el individuo no proveer\u00e1n al cuerpo de&nbsp; salud.<\/p>\n<p>Si desde estas condiciones corporales y s\u00edquicas de naturaleza end\u00f3genas, se asumen aquellos preceptos universales de la buena alimentaci\u00f3n, la higiene y el desarrollo de la espiritualidad, podr\u00edamos estar describiendo, no el ideal de la belleza humana, sino las condiciones necesarias para idealizar la belleza humana.&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy por segundo a\u00f1o consecutivo la Sociedad Venezolana de Dermatolog\u00eda y Cirug\u00eda Dermatol\u00f3gica -SVDCD-&nbsp; presenta ante ustedes la II edici\u00f3n de la Jornadas de Est\u00e9tica y Antienvejecimiento\/2008.<\/p>\n<p>Felicitamos a la Junta Directiva de la Sociedad Venezolana de Dermatolog\u00eda y Cirug\u00eda Dermatol\u00f3gica (SVDCD)&nbsp; por lo atinado del programa y la calidad de los invitados internacionales y nacionales.<\/p>\n<p>Especial reconocimiento a sus coordinadoras Dras. Elda Giansante y Nahir Hela Loyo que han puesto todo su empe\u00f1o y esfuerzo en el \u00e9xito del mismo.<\/p>\n<p>Los editores<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p><em>Discurso pronunciado por el Dr. Rolando Hern\u00e1ndez P\u00e9rez durante el acto inaugural de las II Jornadas de est\u00e9tica y antienvejecimiento. Gran Meli\u00e1 Caracas, 17 de Abril del 2008.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una sencilla y sobria edici\u00f3n&nbsp; espa\u00f1ola titulada Peque\u00f1as doctrinas de la soledad, su autor Miguel Moray cita esta reveladora experiencia: &quot;De entre las particularidades&nbsp; de la pr\u00e1ctica educadora de S\u00f3crates, Di\u00f3genes Laercio destaca que exhortaba a los j\u00f3venes&nbsp; a que se mirasen frecuentemente en el espejo, a fin de hacerse dignos de la belleza, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-2614","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2614"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2614\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}