{"id":26674,"date":"2012-06-01T02:04:12","date_gmt":"2012-06-01T06:34:12","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=26674"},"modified":"2017-03-30T21:51:43","modified_gmt":"2017-03-31T02:21:43","slug":"prurigo-nodular-revision-del-tema-a-proposito-de-un-caso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/26674","title":{"rendered":"Pr\u00farigo Nodular, revisi\u00f3n del tema a prop\u00f3sito de un caso"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>* Dra. Laura Mola Reyes, <br \/>** Dr. Rigoberto Garc\u00eda G\u00f3mez, <br \/>*** Dra. Sonia E. Collazo Caballero, <br \/>****Dr. Ernesto Arteaga Hern\u00e1ndez.\u00a0<\/strong><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\"><em>* Especialista de Primer Grado en Medicina General Integral. M\u00e1ster en Urgencias M\u00e9dicas en Atenci\u00f3n Primaria de Salud. Residente de Dermatolog\u00eda. Hospital Hermanos Ameijeiras, Ciudad de La Habana, Cuba.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\"><em>** Especialista de Segundo Grado en Dermatolog\u00eda. Especialista de Primer Grado en MGI. Profesor instructor. M\u00e1ster en Enfermedades Infecciosas. Hospital Hermanos Ameijeiras, Ciudad de La Habana, Cuba.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\"><em>*** Especialista de Segundo Grado en Dermatolog\u00eda. Profesora Consultante de Dermatolog\u00eda. M\u00e1ster en Enfermedades Infecciosas. Hospital Hermanos Ameijeiras, Ciudad de La Habana, Cuba.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\"><em>**** Especialista de Segundo grado en Anatom\u00eda Patol\u00f3gica. Profesor auxiliar. Hospital Hermanos Ameijeiras, Ciudad de La Habana, Cuba.\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p>El Pr\u00farigo Nodular de Hyde es una dermatosis cr\u00f3nica pruriginosa de evoluci\u00f3n cr\u00f3nica caracterizada por lesiones de aspecto nodular, que se ubican fundamentalmente en las superficies extensoras de los miembros en forma diseminada con tendencia a la generalizaci\u00f3n. A pesar de las numerosas opciones terap\u00e9uticas, muchos tratamientos muestran refractariedad. Se presenta el caso de una mujer de 44 a\u00f1os con lesiones en miembros inferiores de 5 a\u00f1os de evoluci\u00f3n y se realiza una breve revisi\u00f3n del tema.<\/p>\n<p>Palabras claves: Pr\u00farigo Nodular<\/p>\n<p><strong>Abstract:<\/strong><\/p>\n<p>Hyde\u2019s Nodular Prurigo is a chronic pruritic dermatosis characterized by nodular lesions, which are mainly located on the extensor surfaces of the limbs, wich are disseminated with a tendency to generalization. Despite numerous therapeutic options, many treatments show to be heat-resistant. We present the case of a 44-year-old-woman with lesions in lower limbs of 5 years of evolution, and a short literature review is performed.<\/p>\n<p>Key words: Nodular Prurigo<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p>El Pr\u00farigo Nodular de Hyde (PNH), es una dermatosis cr\u00f3nica pruriginosa, cuyo diagn\u00f3stico se realiza por correlaci\u00f3n cl\u00ednico-patol\u00f3gica. Se ha descrito como una enfermedad poco frecuente, pruriginosa, de evoluci\u00f3n cr\u00f3nica y por brotes; caracterizada por lesiones de aspecto papular o nodular, m\u00faltiples o solitarios que se ubican en las superficies extensoras de los miembros, principalmente las inferiores, en forma diseminada con tendencia a la generalizaci\u00f3n y a la simetr\u00eda. Tiene suma importancia por el intenso y persistente prurito que produce y que se hace casi incontrolable.Se presenta este caso por la escasa frecuencia de esta patolog\u00eda, as\u00ed como por la refractariedad al tratamiento. (1-8)<\/p>\n<p><strong>Caso cl\u00ednico<\/strong><\/p>\n<p>Se trata de una paciente asi\u00e1tica de 44 a\u00f1os de edad que consult\u00f3 porque desde hace 5 a\u00f1os viene presentando lesiones papulares en la superficie extensoras de las piernas acompa\u00f1adas de prurito. Al examen f\u00edsico dermatol\u00f3gico se observaron lesiones papulosas eritemato-viol\u00e1ceas que med\u00edan de 0,5 cm a 1 cm de di\u00e1metro ubicadas sobre la superficie extensora de piernas, las mismas hac\u00edan relieve sobre la piel, sin tendencia a confluir. Algunas ten\u00edan la superficie excoriada y con costras hem\u00e1ticas producto del rascado. (Figuras 1 y 2)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-26721\" title=\"prurigo-1\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2012\/06\/prurigo-1.jpg\" alt=\"\" width=\"339\" height=\"305\" \/><br \/>(Figuras 1 y 2: Fotos cl\u00ednicas)<\/p>\n<p>Con la impresi\u00f3n diagn\u00f3stica de un pr\u00farigo nodular se le indic\u00f3 estudio histopatol\u00f3gico que confirm\u00f3 el pensamiento cl\u00ednico al mostrar hiperqueratosis sin paraqueratosis, hiperplasia epid\u00e9rmica irregular, acantosis con papilomatosis. En la dermis se observ\u00f3 un proceso inflamatorio constituido por c\u00e9lulas mononucleares con escasos eosin\u00f3filos. (Figuras 3 y 4)\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-26723\" title=\"prurigo-2\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2012\/06\/prurigo-2.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"217\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/prurigo-2.jpg 500w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/prurigo-2-390x169.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><br \/>(Figuras 3 y 4: Histopatolog\u00eda)<\/p>\n<p>Se le impuso tratamiento con corticoide de alta potencia (Clobetasol en ung\u00fcento 2 veces al d\u00eda) con el empleo concomitante de vendaje oclusivo, y antihistam\u00ednico v\u00eda oral. Al mes de tratamiento, mejor\u00f3 el estado de algunas lesiones pero continuaron apareciendo nuevas, sin resoluci\u00f3n completa del cuadro, por lo que se decidi\u00f3 realizar chequeo m\u00e9dico protocolizado para comenzar con Ciclosporina A a la dosis de 3 mg\/kg\/d\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Discusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En 1880 Hardaway realiza la descripci\u00f3n de una enfermedad rara, en una mujer que presentaba m\u00faltiples \u201ctumores\u201d de la piel asociados a prurito. Posteriormente, en 1908 Newins Hyde, profesor de dermatolog\u00eda del Rusch Medical Collage, describe un caso en Chicago y propone el nombre de Pr\u00farigo Nodularis. Darier posteriormente agrega el apellido Hyde, conocido desde entonces como Pr\u00farigo Nodular de Hyde. (4,5)<\/p>\n<p><strong>Epidemiolog\u00eda<\/strong>:<\/p>\n<p>Puede ocurrir a cualquier edad, pero muchos de los pacientes est\u00e1n entre el tercer y quinto decenio de la vida. Predomina en mujeres con una proporci\u00f3n de 9: 1. (3)<\/p>\n<p>En los pacientes en los que coexiste dermatitis at\u00f3pica se ha encontrado un comienzo m\u00e1s temprano (hombres: 19 a\u00f1os) comparado con el grupo de los no at\u00f3picos (hombres: 48 a\u00f1os) (1,2)<\/p>\n<p><strong>Etiopatog\u00e9nesis<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de que suele clasificarse como una enfermedad de etiolog\u00eda desconocida, la mayor parte de los autores reconocen signos de dermatitis at\u00f3pica en un porcentaje considerable de los pacientes. As\u00ed, Payne et al destacan este antecedente en alrededor de la mitad de los casos en una serie de 67 enfermos. Incluso se ha sugerido que los individuos con PN desarrollado en el contexto de una dermatitis at\u00f3pica representar\u00edan un subgrupo diferenciado, en el que la enfermedad ocurrir\u00eda a una edad m\u00e1s temprana como un patr\u00f3n de hipersensibilidad frente a ant\u00edgenos ambientales o picaduras. (1,9)<\/p>\n<p>Se encuentra en muchos pacientes con esta afecci\u00f3n un aumento en los niveles de Inmunoglobulina E (4)<\/p>\n<p>Se han detectado numerosos posibles factores etiopatog\u00e9nicos locales, como picaduras de insectos, foliculitis y eccema numular, infecci\u00f3n por micobacterias, enfermedad obstructiva biliar (intr\u00ednseca, extr\u00ednseca o por drogas), leucemia, policitemia vera, estasis venosa, tumores s\u00f3lidos, s\u00edndrome carcinoide, hipotiroidismo e hipertiroidismo, diabetes, parasitosis, reacciones a drogas, enteropat\u00edas inducidas por gluten u otra forma de malabsorci\u00f3n. (7)<\/p>\n<p>Entre otros factores que predisponen al desarrollo de PN se citan diversos trastornos metab\u00f3licos, deficiencia alimentaria, anemia ferrop\u00e9nica, hepatopat\u00edas, insuficiencia renal cr\u00f3nica o enfermedad de Hodgkin\u2013 o psicol\u00f3gicos \u2013depresi\u00f3n, ansiedad, trastornos ansioso-depresivos. (4)<\/p>\n<p>Un estudio de pacientes con pr\u00farigo nodular encontr\u00f3 que aproximadamente la mitad de 46 pacientes tuvo una historia de depresi\u00f3n, ansiedad, u otros trastornos psicol\u00f3gicos tratables. (1, 10)<\/p>\n<p>En algunos casos se ha interpretado como una manifestaci\u00f3n cl\u00ednica peculiar de una dermatitis de contacto al\u00e9rgica frente a metales o perfumes, lo que vendr\u00eda apoyado no s\u00f3lo por la positividad de las pruebas epicut\u00e1neas correspondientes, sino tambi\u00e9n por la mejor\u00eda observada al evitar el contacto con los alergenos implicados. En la \u00faltima d\u00e9cada, el PN se ha se\u00f1alado como una manifestaci\u00f3n cut\u00e1nea frecuente en individuos infectados por el VIH, cit\u00e1ndose la prevalencia en este colectivo en alrededor del 6%. (9)<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n principal en la etiopatogenia del PN, todav\u00eda por resolver, radica en si esta enfermedad debe considerarse como un cuadro reactivo secundario al rascamiento o si representa una enfermedad primaria en la que el prurito es s\u00f3lo un s\u00edntoma asociado. Apoyan el primer supuesto el frecuente desarrollo del PN en el contexto de procesos en los que el prurito es un s\u00edntoma predominante como la dermatitis at\u00f3pica o diversos trastornos metab\u00f3licos o psicol\u00f3gicos. En defensa del concepto del PN entendido como una dermatosis primaria se han esgrimido la presencia en las lesiones de una hiperplasia neuronal en las papilas d\u00e9rmicas asociada a un incremento de neurop\u00e9ptidos como la sustancia P, p\u00e9ptidos vaso activos intestinales y la prote\u00edna asociada al gen de la calcitonina, de un n\u00famero aumentado de mastocitos, bas\u00f3filos, eosin\u00f3filos o interleucinas como la IL-6. Sigue sin poder establecerse si estas alteraciones deben considerarse primarias o secundarias al proceso inflamatorio. (9)<\/p>\n<p>Se considera una patolog\u00eda de origen neurog\u00e9nico, puesto que se presentan numerosas manifestaciones de inestabilidad neurocirculatoria. Se ha demostrado un aumento en el n\u00famero de nervios y c\u00e9lulas de Merkel en la dermis. Algunos autores sugieren que este hecho se halla ligado directamente a la patogenia de este trastorno y no se observa en el liquen simple cr\u00f3nico. (7)<\/p>\n<p>Sigue sin poder establecerse si estas alteraciones deben considerarse primarias o secundarias al proceso inflamatorio. (9)<\/p>\n<p><strong>Cuadro cl\u00ednico<\/strong><\/p>\n<p>La dermatosis es bilateral con tendencia a la simetr\u00eda. Las lesiones elementales que caracterizan a esta dermatosis, son n\u00f3dulos de 0,5 a 2cm de di\u00e1metro, numerosos, casi siempre m\u00e1s de 20, diseminados por las superficies de extensi\u00f3n de los miembros, inexistentes o muy escasos en el tronco, pr\u00e1cticamente nunca en la cara, de color caf\u00e9 oscuro, de superficie seca rugosa, ocasionalmente excoriada con micro costras hem\u00e1ticas, de consistencia s\u00f3lida y persistencia tenaz, no hay tendencia a la resoluci\u00f3n espont\u00e1nea. Dejan hiper o hipopigmentaci\u00f3n con o sin cicatriz discr\u00f3mica. (1-4 ,6,7)<\/p>\n<p>La piel entre las lesiones ha sido descrita como normal, as\u00ed como tambi\u00e9n xer\u00f3tica o liquenificada en otros casos. (3)<\/p>\n<p>El prurito del que se quejan los pacientes es desesperante y casi inaguantable y aumenta con la ansiedad, angustia, fatiga, menstruaci\u00f3n y menopausia. Hay lesiones que persisten de 15 a 25 a\u00f1os. (1-8)<\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico diferencial<\/strong><\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico diferencial debe plantearse con el liquen plano hipertr\u00f3fico, donde generalmente se observan lesiones t\u00edpicas de liquen plano en otra localizaci\u00f3n. La hiperplasia pseudocarcinomatosa o pseudoepiteliomatosa puede observarse en otros procesos inflamatorios y proliferativos cr\u00f3nicos, como bromoderma, iododerma, blastomicosis, pioderma vegetante, hidradenitis supurativa o en el lecho de \u00falceras cr\u00f3nicas, como la del pioderma gangrenoso, el lupus vulgar, escrofuloderma y gomas. Tambi\u00e9n debe diferenciarse con la escabiosis, urticaria y varicela. (7)<\/p>\n<p>Otros diagn\u00f3sticos diferenciales incluyen: excoriaciones neur\u00f3ticas, queratoacantoma solitario o m\u00faltiple, prurigo act\u00ednico, verrugas vulgares, dermatitis cr\u00f3nica, lepra lepromatosa nodular, liquen amiloide, reticulosis maligna o leucemia, colagenosis perforante reactiva, micosis fungoide. (3)<\/p>\n<p><strong>Histopatolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Los hallazgos histopatol\u00f3gicos en las lesiones de pr\u00farigo nodular no son m\u00e1s que una exageraci\u00f3n de los de la liquenificaci\u00f3n. (11)<\/p>\n<p>Existe hiperplasia epid\u00e9rmica irregular que puede rodear los anexos cut\u00e1neos y dar origen a una hiperplasia pseudoepiteliomatosa. La capa c\u00f3rnea muestra hiperqueratosis, que puede ser vertical en \u00a8bloque\u00a8 con \u00e1rea de paraqueratosis y ocasionalmente exulceraciones. (3,4)<\/p>\n<p>En la dermis superior hay notorio infiltrado mononuclear especialmente de linfocitos con escasos eosin\u00f3filos, mastocitos, algunos macr\u00f3fagos y melan\u00f3fagos, lo mismo que eritrocitos extrabasales. En la dermis papilar hay haces col\u00e1genos engrosados y de orientaci\u00f3n vertical, fibroblastos prominentes, incluso esclerosis y vasos abundantes y dilatados. (4)<\/p>\n<p>Aunque no siempre se encuentran, se han descrito cambios neurales, con hiperplasia de las fibrillas y proliferaci\u00f3n de las c\u00e9lulas de Schwann, como un neuroma verdadero. Si estas alteraciones no se visualizan con hematoxilina y eosina debe efectuarse tinci\u00f3n tricr\u00f3mica de Masson, o mejor, t\u00e9cnicas de inmunohistoqu\u00edmica, como la prote\u00edna S-100. (3)\u00a0<\/p>\n<p><strong>Tratamiento<\/strong><\/p>\n<p>Hay que tener en cuenta la expansi\u00f3n de las lesiones desde el punto de vista local y la existencia o no de trastornos emocionales. (9)<\/p>\n<p>Desde el punto de vista t\u00f3pico es posible, si son pocas lesiones, la infiltraci\u00f3n con Triamcinolona diluyendo 10mg en 4cc de Xiloca\u00edna al 1%, o la aplicaci\u00f3n t\u00f3pica de<\/p>\n<p>ung\u00fcento potente de corticoesteroides o de Capsaicina al 0,025 a 03% que neutralizar\u00eda los neurop\u00e9ptidos que est\u00e1n aumentados en las lesiones del Pr\u00farigo Nodular. (9)<\/p>\n<p>Se propone tambi\u00e9n el uso de antipruriginosos t\u00f3picos (mentol, alcanfor, fenol, \u00e1cido salic\u00edlico al 1-2% o pramoxina \u2013sustancia con efecto antipruriginoso derivado de su acci\u00f3n anest\u00e9sica t\u00f3pica). (9)<\/p>\n<p>Los anest\u00e9sicos t\u00f3picos tales como benzoca\u00edna, alcohol benc\u00edlico, dibuca\u00edna o tetraca\u00edna pueden mejorar moment\u00e1neamente el prurito. Sin embargo, estas \u00faltimas sustancias tienen un gran poder sensibilizante y no es raro que su empleo desencadene un eccema de contacto al\u00e9rgico que agravar\u00e1 la sintomatolog\u00eda, por lo que no deben contemplarse como una opci\u00f3n terap\u00e9utica de primera l\u00ednea. (9)<\/p>\n<p>En muchos casos es necesario, adem\u00e1s, el tratamiento sist\u00e9mico con antihistam\u00ednicos con acci\u00f3n central como la hidroxicina o corticoesteroides por v\u00eda oral o parenteral, que servir\u00edan como antipruriginosos y antiinflamatorios, con estricto control para evitar los efectos adversos de estos f\u00e1rmacos. (3,9)<\/p>\n<p>Asimismo, la Talidomida ha sido usada en casos ya desesperantes muchas veces con \u00e9xito, pero su utilizaci\u00f3n debe ser muy vigilada ya que tiene efectos teratog\u00e9nicos. (3,9,12)\u00a0<\/p>\n<p>Pero sigue siendo el tratamiento m\u00e1s eficaz, inclusive como prueba terap\u00e9utica; sus beneficios se relacionan con su acci\u00f3n sedante sobre el sistema nervioso central, lo que disminuye la percepci\u00f3n de est\u00edmulos perif\u00e9ricos, como el prurito y la neurotoxicidad directa del f\u00e1rmaco sobre las terminaciones nerviosas perif\u00e9ricas. (7,9)<\/p>\n<p>En pacientes que presenten claros signos depresivos o ansiedad notoria, se deben usar antidepresivos y ansiol\u00edticos que frecuentemente colaboran para aliviar la sintomatolog\u00eda y han mostrado una ayuda al tratamiento convencional en la mejor\u00eda del cuadro cl\u00ednico. (4)<\/p>\n<p>Otras opciones terap\u00e9uticas incluyen ciclosporina A, azatioprina, retinoides. La vitamina D3 t\u00f3pica tambi\u00e9n ser\u00eda efectiva, especialmente en los casos resistentes a los esteroides. Existen tratamientos f\u00edsicos v\u00e1lidos, como la criocirug\u00eda o la fototerapia y el uso de vendas el\u00e1sticas oclusivas para bloquear el circulo vicioso prurito-rascado-prurito. Con el rasurado (curettage) o extirpaci\u00f3n quir\u00fargica, las lesiones reinciden en el mismo sitio.(7)<\/p>\n<p>El tacrolim\u00fas y pimecrolim\u00fas tienen eficacia equivalente. (3)<\/p>\n<p>La radioterapia tiene acci\u00f3n limitada. Se obtienen resultados moderados con Clofazimina, 100 a 300 mg\/d\u00eda. (3)<\/p>\n<p>Se han usado tratamientos combinados: Fototerapia y talidomida; crioterapia y corticoides intralesionales. Otros tratamientos incluyen: Benoxaprofeno, l\u00e1ser de colorante pulsado, interfer\u00f3n y balneoterapia. (9)<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p>A pesar del considerable n\u00famero de propuestas disponibles, sigue sin existir un tratamiento protocolizado o una opci\u00f3n considerada como eficaz para la mayor\u00eda de los pacientes. La respuesta terap\u00e9utica podr\u00eda considerarse no pocas veces anecd\u00f3tica. Queda, como en el caso de otras dermatosis cr\u00f3nicas, mucho por hacer por los pacientes de PN.\u00a0<\/p>\n<p><em><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas:<\/strong><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">1. Burgin S. Nummular eczema and Lichen simplex chronicus\/ Prurigo Nodularis. [En]: Fitzpatrick\u00b4s Dermatology in General Medicine. Seventh edition. . McGraw-Hill; 2008. Section 14.Chapter 15. Pp.: 158-162<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">2. Wolff Klaus, Allen Johnson Richard: Prurigo Nodularis. [En]: Fitzpatrick\u00b4s Color Atlas and Synopsis of Clinical Dermatology. Sixth edition. 2009. Section 2. Pp.: 44.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">3. Arenas Guzm\u00e1n, Roberto y cols. Dermatolog\u00eda, atlas, diagn\u00f3stico y tratamiento. Cuarta edici\u00f3n. 2009.Cap. 17. Pp.: 104-106.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">4. Cort\u00e9s Cort\u00e9s A; Cardona Giraldo CL; Cort\u00e9s Ballesteros AM; G\u00f3mez cadavid E; Londo\u00f1o MJ. Pr\u00farigo nodular: presentaci\u00f3n de un caso cl\u00ednico. Medicina UPB, vol. 26, n\u00fam. 1, 2007, pp. 67-74. Disponible en: http:\/\/redalyc.uaemex.mx<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">5. Navarrete G, Medina D, Olgu\u00edn G, Navarrete G, Medina D, Olgu\u00edn G. Pr\u00farigo Nodular de Hyde: presentaci\u00f3n de un caso. Rev Cent Dermatol Pascua. 2004;13<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">6. E- medicine. Prurigo nodularis.Article last updated: sep 26, 2008.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">7. Lezcano L, Di Martino Ortiz B, Rodr\u00edguez Masi M, Knopfelmacher O, Bolla de Lezcano L. Prurigo nodular.Arch. argent. pediatr. v.106 n.5 Buenos Aires sep.\/oct. 2008<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">8. Tamayo-S\u00e1nchez L, Bettancourt MS, Harper J, et al. Lichen Simplex Chronicus and Prurigo. En: Textbook of Pediatric Dermatology. Harper J, Oranje A, Eds. Londres: Blackwell Sci; 2000. P\u00e1gs. 279-281.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">9. Carrascosa JM, Ferr\u00e1ndiz C. Estrategias terap\u00e9uticas en el prurigo nodular. Piel 2001; 16: 360-364.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">10. Schneider G. Psychological factors in Pr\u00farigo Nodularis. Br J Dermatol.2006; 154: 61<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">11. Requena L. Liquenificaci\u00f3n y p\u00farigo nodular. Tema 85. En: Dermatolog\u00eda: Correlaci\u00f3n cl\u00ednico-patol\u00f3gica. Pp: 347-350.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\">12. Alfadley A, Al-Hawsawi K, Thestrup-Pedrsen K, Al-Aboud K. Treatment of prurigo nodularis with thalidomide: a case report and review of the literature. Int J Dermatol 2003; 42: 372-375.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Pr\u00farigo Nodular de Hyde es una dermatosis cr\u00f3nica pruriginosa de evoluci\u00f3n cr\u00f3nica caracterizada por lesiones de aspecto nodular, que se ubican fundamentalmente en las superficies extensoras de los miembros en forma diseminada con tendencia a la generalizaci\u00f3n. A pesar de las numerosas opciones terap\u00e9uticas, muchos tratamientos muestran refractariedad. Se presenta el caso de una mujer de 44 a\u00f1os con lesiones en miembros inferiores de 5 a\u00f1os de evoluci\u00f3n y se realiza una breve revisi\u00f3n del tema.<\/p>\n","protected":false},"author":68,"featured_media":26721,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11,609],"tags":[597],"class_list":["post-26674","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-secciones-de-colaboradores","category-terapeutica-dermatologica","tag-prurigo-nodular"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/68"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26674"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26674\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26721"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}