{"id":27139,"date":"2012-07-06T03:32:52","date_gmt":"2012-07-06T08:02:52","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=27139"},"modified":"2012-07-08T03:33:03","modified_gmt":"2012-07-08T08:03:03","slug":"adriano-historia-augusta-y-margueritte-yourcenar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/27139","title":{"rendered":"Adriano, Historia Augusta y Margueritte Yourcenar&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>Esta tarde vienen a mi mente, y las busco, las palabras con las que seg\u00fan la Historia Augusta, se despidi\u00f3 de sus amigos, Adriano, uno de los m\u00e1s aut\u00e9nticos emperadores romanos. Estas hermosas palabras, y otras muchas, fueron recogidas por la sublime escritora francesa Marguerite Yourcenar en uno de los mejores libros que han pasado por mi vida: Memorias de Adriano.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Animula vagula blandula<br \/> Hospes comesque corporis<br \/> Quae nunc abibis in loca<br \/> Pallidula, rigida, nudula<br \/> Nec ut soles dabis iocos<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hadrianus<em>-Imperator Caesar Divi Traiani filius Traianus Hadrianus Augustus<\/em><\/strong><\/p>\n<p>M\u00ednima Alma m\u00eda, tierna y flotante,<br \/>hu\u00e9sped y compa\u00f1era de mi cuerpo,<br \/>descender\u00e1s a esos parajes p\u00e1lidos, r\u00edgidos y desnudos,<br \/>donde habr\u00e1s de renunciar a los juegos de anta\u00f1o.<\/p>\n<p>Todav\u00eda un instante miremos juntos las riberas familiares,<br \/>los objetos que sin duda no volveremos a ver.<br \/>Tratemos de entrar en la muerte con los ojos abiertos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_27140\" aria-describedby=\"caption-attachment-27140\" style=\"width: 169px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-27140\" title=\"publio\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2012\/07\/publio.jpg\" alt=\"\" width=\"169\" height=\"211\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-27140\" class=\"wp-caption-text\">Publio Elio Adriano (117-138d.C.)<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se dice, que cuando el proyecto de este libro, tomaba forma en su mente, Yourcenar se encontr\u00f3 con esta frase:<\/p>\n<p>\u201cCuando los dioses ya no exist\u00edan y Cristo no hab\u00eda aparecido a\u00fan, hubo un momento \u00fanico, desde Cicer\u00f3n hasta Marco Aurelio, en que solo estuvo el hombre\u00bb. (Flaubert), lo cual le dio el toque de gracia a su decisi\u00f3n, para la satisfacci\u00f3n de cuantos amamos la literatura.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una de las mejores investigaciones acerca de la vida y obra de Adriano que se han realizado ,la escritora decide dar forma a su novela en g\u00e9nero epistolar, donde el emperador escribe una carta a Marco Aurelio su hijo adoptivo y heredero al imperio. En dicha carta, Adriano expresa todos sus pensamientos acerca de temas tan profundos, como pueden ser la vida y la muerte, la enfermedad, el sue\u00f1o, el placer, la poes\u00eda.<\/p>\n<p><em>Acerca del Sue\u00f1o:<\/em><\/p>\n<p>\u201cDe todas las felicidades que lentamente me abandonan, el sue\u00f1o es una de las m\u00e1s preciosas y tambi\u00e9n de las m\u00e1s comunes. Un hombre que duerme poco y mal, apoyado en una pila de almohadones, tiene tiempo para meditar sobre esta voluptuosidad particular. Concedo que el sue\u00f1o m\u00e1s perfecto sigue siendo casi por necesidad un anexo del amor: reposo reflejo, reflejado en dos cuerpos. Pero lo que aqu\u00ed me interesa es el misterio espec\u00edfico del sue\u00f1o por el sue\u00f1o mismo, la inevitable sumersi\u00f3n que noche a noche cumple osadamente el hombre desnudo, solo y desarmado, en un oc\u00e9ano donde todo cambia, los colores y las densidades, hasta el ritmo del aliento, y donde nos encontramos con los muertos. Lo que nos tranquiliza en el sue\u00f1o es que volvemos a salir de \u00e9l, y que salimos inmutables, pues una interdicci\u00f3n extra\u00f1a nos impide traer con nosotros el residuo exacto de nuestros ensue\u00f1os. Tambi\u00e9n nos tranquiliza el que nos cure de la fatiga, pero esa cura temporaria se cumple por el m\u00e1s radical de los procedimientos, el dejar de ser.<br \/> All\u00ed, como en otras cosas, el placer y el arte consisten en abandonarse conscientemente a esa bienhechora inconsciencia, en aceptar ser, sutilmente, m\u00e1s d\u00e9bil, m\u00e1s pesado, m\u00e1s liviano y m\u00e1s confuso que uno mismo\u201d.<\/p>\n<p><em>Acerca de la Enfermedad:<\/em><em><\/em><\/p>\n<p>\u00abQuerido Marco:<\/p>\n<p>He ido esta ma\u00f1ana a ver a mi m\u00e9dico Herm\u00f3genes, que acaba de regresar a la Villa despu\u00e9s de un largo viaje por Asia. El examen deb\u00eda hacerse en ayunas; hab\u00edamos convenido encontrarnos en las primeras horas del d\u00eda. Me tend\u00ed sobre un lecho luego de despojarme del manto y la t\u00fanica. Te evito detalles que te resultar\u00edan tan desagradables como a m\u00ed mismo, y la descripci\u00f3n del cuerpo de un hombre que envejece y se prepara a morir de una hidropes\u00eda del coraz\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>Digamos solamente que tos\u00ed, respir\u00e9 y contuve el aliento conforme a las indicaciones de Herm\u00f3genes, alarmado a pesar suyo por el r\u00e1pido progreso de la enfermedad, y pronto a descargar el peso de la culpa en el joven Iollas, que me atendi\u00f3 durante su ausencia. Es dif\u00edcil seguir siendo emperador ante un m\u00e9dico, y tambi\u00e9n es dif\u00edcil guardar la calidad de hombre. El ojo de Herm\u00f3genes s\u00f3lo ve\u00eda en m\u00ed un saco de humores, una triste amalgama de linfa y de sangre. Esta ma\u00f1ana pens\u00e9 por primera vez que mi cuerpo, ese compa\u00f1ero fiel, ese amigo m\u00e1s seguro y mejor conocido que mi alma, no es m\u00e1s que un monstruo solapado que acabar\u00e1 por devorar a su amo. Haya paz&#8230;Amo mi cuerpo; me ha servido bien, y de todos modos no le escatimo los cuidados necesarios. Pero ya no cuento, como Herm\u00f3genes finge contar, con las virtudes maravillosas de las plantas y el dosaje exacto de las sales minerales que ha ido a buscar a Oriente. Este hombre, tan sutil sin embargo, abund\u00f3 en vagas f\u00f3rmulas de aliento, demasiado triviales para enga\u00f1ar a nadie.\u00bb<\/p>\n<p><em>Acerca de los Poetas:<\/em><\/p>\n<p>Los poetas nos transportan a un mundo m\u00e1s vasto o m\u00e1s hermoso, m\u00e1s ardiente o m\u00e1s dulce que el que nos ha sido dado, diferente de \u00e9l y casi inhabitable en la pr\u00e1ctica..\u00bb\u00a0<\/p>\n<p><strong>COLABORACION DE LA DRA RAQUEL M RAMOS M.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta tarde vienen a mi mente, y las busco, las palabras con las que seg\u00fan la Historia Augusta, se despidi\u00f3 de sus amigos, Adriano, uno de los m\u00e1s aut\u00e9nticos emperadores romanos. Estas hermosas palabras, y otras muchas, fueron recogidas por la sublime escritora francesa Marguerite Yourcenar en uno de los mejores libros que han pasado &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":27140,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11,9],"tags":[],"class_list":["post-27139","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-secciones-de-colaboradores","category-dermatologia-y-arte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27139","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27139"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27139\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}