{"id":27396,"date":"2012-07-20T01:40:29","date_gmt":"2012-07-20T06:10:29","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=27396"},"modified":"2012-07-21T08:16:52","modified_gmt":"2012-07-21T12:46:52","slug":"confucio-se-quiere-realizar-un-peeling","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/27396","title":{"rendered":"Confucio se quiere realizar un \u201cPeeling\u201d"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_27397\" aria-describedby=\"caption-attachment-27397\" style=\"width: 191px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-27397 \" title=\"Confucius_Tang_Dynasty\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2012\/07\/Confucius_Tang_Dynasty.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"350\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-27397\" class=\"wp-caption-text\">Grabado que representa a Confucio<\/figcaption><\/figure>\n<p>Un anciano en una mecedora, al fondo la marcha f\u00fanebre de Chopin y al cerrar la escena aparece un campo verde \u00a0con la voz del locutor en \u201coff\u201d hablando del \u201cjardin de los recuerdos\u201d\u2026 el proximo camposanto que se abrir\u00e1 en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n acostumbran presentar im\u00e1genes en donde la belleza esta relacionada con hermosas(os) \u00a0j\u00f3venes que muestran por ejemplo, el jab\u00f3n que permite que tengas una \u201cpiel sana y bella\u201d \u00a0mientras que los adultos mayores \u00a0son raramente utilizados como modelos, o, si lo son, promocionan mayormente un nuevo cementerio, o el mejor laxante. Ese estereotipo de ancianos desamparados, enfermos y que en muchos casos son considerados una carga familiar, se contradice\u00a0 con los valores que nuestros ancestros ten\u00edan de ellos y que en algunas culturas persisten como baluartes de moralidad, religiosidad y experiencia lo que los hac\u00eda objeto de veneraci\u00f3n y respeto.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La paradoja actual es tratar de definir al envejecimiento como una enfermedad, incongruencia tal que es como definir el proceso vital tambi\u00e9n como una enfermedad. Siempre vamos a conseguir quien nos refute y nos diga que el\u00a0 envejecimiento\u00a0 es un proceso\u00a0 de deterioro y\u00a0 p\u00e9rdida de\u00a0 oportunidad para el crecimiento y enriquecimiento que comienza en el nacimiento. No obstante, aunque es cierto que la\u00a0 incidencia de las enfermedades puede aumentar con la edad, no es menos cierto que una persona de\u00a0 70 a\u00f1os puede ser mas sana que otra de\u00a0 siete.<\/p>\n<p>Una vez establecida la antesala nos vemos ante el escenario real que actualmente se presenta, pues el ser humano es un ente bio-psico-social y su satisfactoria inclusi\u00f3n en la sociedad a la que pertenece lo beneficia en los tres \u00f3rdenes mencionados siempre y cuando est\u00e9n correctamente balanceados. \u00a0Redondeando la idea podr\u00edamos decir que el m\u00e9dico no debe intervenir en el proceso de envejecimiento cuando su participaci\u00f3n redunda negativamente aunque sea en m\u00ednima parte en la salud de la persona.<\/p>\n<p>Todo lo anterior se expuso \u00a0con la finalidad de contrastar el mensaje de presentar al envejecimiento como objeto de tratamiento (no puede realizarse tratamiento a\u00a0 procesos fisiol\u00f3gicos,\u00a0 como respiraci\u00f3n o alimentaci\u00f3n). El abandono de la idea de que el envejecimiento es la adquisici\u00f3n de madurez, experiencia y sabidur\u00eda, y el mensaje de que el envejecimiento es igual a perdida, ha hecho que la gente este dispuesta a someterse a t\u00e9cnicas a veces invasivas en \u00a0una b\u00fasqueda de la eterna juventud al margen de la salud.<\/p>\n<p>Uno no se imagina a Confucio permutado en un joven apuesto o al Papa o a un piache con juventud o con \u00a0el vigor de una estrella de Rock.<\/p>\n<p>\u00a0Detr\u00e1s de toda esta nueva onda de ver al envejecimiento como una enfermedad existe un fin comercial, ya que se intenta vender la \u00a0insatisfacci\u00f3n por la apariencia y afianzar la idea de que \u00a0los procedimientos cosm\u00e9ticos son requisito \u00a0para una buena salud.\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; No estoy hablando de las perturbaciones funcionales del envejecimiento,\u00a0 como es la disminuci\u00f3n de la funci\u00f3n barrera de la piel y la regulaci\u00f3n t\u00e9rmica- estoy refiri\u00e9ndome al patr\u00f3n de conducta a seguir para, utilizando los innegables avances biotecnol\u00f3gicos tales como el l\u00e1ser, peeling qu\u00edmico, etc, mantener el precepto m\u00e9dico fundamental que nos delimita como profesionales y no como arribistas.<\/p>\n<p>Indudablemente el buen aspecto f\u00edsico ayuda a sentirse bien y es potestad de cada persona utilizar los recursos que le permitan lograrlo, el m\u00e9dico puede ayudar pero sin comprometer su misi\u00f3n y mucho menos su \u00e9tica invaluable. Entonces \u00bfalterar la piel sana envejecida es correcto? Una discusi\u00f3n sana que nos lleve a conclusiones moralmente equilibradas ser\u00eda bienvenida.<\/p>\n<p>La comunidad dermatol\u00f3gica no puede evadir que muchos de sus profesionales se est\u00e1n dedicando casi exclusivamente a los tratamientos cosm\u00e9ticos olvidando las ense\u00f1anzas que obtuvieron en sus postgrados, no solo porque es materialmente productivo sino porque es gratificante proporcionar efectos inmediatos en contraparte de pacientes con \u00falceras persistentes u otras afecciones similares cuyo tratamiento puede ser decepcionante. Entonces \u00bfqui\u00e9n se va a encargar de esos pacientes si los j\u00f3venes dermat\u00f3logos se dedican a la cosm\u00e9tica? Otro s\u00ed, vale la pena hacernos m\u00e1s\u00a0 preguntas:<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 estamos realizando estos procedimientos? \u00bfQu\u00e9 objetivos estamos tratando de lograr? \u00a0\u00a0\u00a0\u00bfCu\u00e1l es su impacto en nuestros pacientes? En la profesi\u00f3n? En la sociedad?\u00a0<\/p>\n<p>Si creemos que la Medicina \u00a0se convierte en\u00a0 Medicina s\u00f3lo cuando se utiliza para promover\u00a0 salud, prevenci\u00f3n y curaci\u00f3n, nos planteamos que nuestra \u00a0justificaci\u00f3n moral como \u00a0dermat\u00f3logos es espec\u00edficamente el tratamiento de la piel enferma, nuestra moral se tambalea cuando comenzamos a \u00a0alterar la piel sana, envejecida, o no? o tambi\u00e9n estamos tratando la psiquis del paciente, o lo estamos salvando de caer en las redes de inexpertos que lo van a perjudicar enormemente.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, quiz\u00e1s podr\u00edamos\u00a0 invocar la autoestima de nuestros pacientes, es decir que el procedimiento cosm\u00e9tico llevar\u00eda al paciente a una curaci\u00f3n , no para el cuerpo, sino para la mente, una especie de psicoterapia inmediata producto de la visi\u00f3n de una piel aparentemente mas joven. \u00a0Aqu\u00ed ingresamos al subjetivo \u00a0mundo del \u201cyo\u201d idealizado que tenga el paciente. Lo que habr\u00eda que evaluar es si esa persona en realidad \u00bfcree que se escapo de los estragos del tiempo con esa ilusi\u00f3n de su falso yo?,\u00a0 en su fuero interno \u00e9l sabe que esa piel exfoliada en un peeling tiene en verdad 60 a\u00f1os y no 40 a\u00f1os como dice su disfraz est\u00e9tico.- pero tal vez est\u00e1 feliz con la juventud prolongada siempre que no lo perjudique en su salud.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s la respuesta estar\u00eda en\u00a0 redefinir la Medicina como la ciencia que se \u00a0esfuerza por hacer que la gente sea feliz, un poco siguiendo la definici\u00f3n de la OMS <strong>\u00a0<\/strong>(1946): \u00ab<em>estado de completo bienestar f\u00edsico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.<\/em> Si lo vemos as\u00ed es inexorable que estamos viendo al paciente como el consumidor final de la atenci\u00f3n medica y su satisfacci\u00f3n es su objetivo y no su salud desde el punto de vista de enfermedad. Si el paciente cree que verse \u00a0m\u00e1s joven har\u00e1 que se sienta mejor, \u00bfqui\u00e9nes somos nosotros para decir que ellos est\u00e1n equivocados?\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es donde la l\u00ednea de la moral se comienza a estrechar, porque por un lado el paciente quiere intervenir directamente sobre su cuerpo y por otro lado el m\u00e9dico tiene \u00a0el control para bien o para mal de ese bienestar, tiene el poder y autoridad por lo que \u00a0se corre el riesgo de que la Medicina\u00a0 se convierta en un producto susceptible de comercio, \u00a0s\u00f3lo otra manera de ganarse la vida. El valor de un procedimiento m\u00e9dico est\u00e1 determinado por la capacidad que tenemos los m\u00e9dicos de hacer bien, no\u00a0 s\u00f3lo la de hacer sentir a sus pacientes felices. Si utilizamos nuestra experticia solo para seguir\u00a0 los deseos del paciente, corremos el riesgo de utilizar la tecnolog\u00eda m\u00e9dica para satisfacer casi cualquier capricho.<\/p>\n<p>Nuestra \u00a0responsabilidad se encuentra esencialmente al servicio, no s\u00f3lo de nuestros pacientes, sino de su salud. Es por ello que este Editorial pretende ser un exhorto a utilizar nuestro \u00a0juicio cl\u00ednico en nombre del bienestar de los pacientes. Recordar nuestro Juramento Hipocr\u00e1tico\u00a0 para aplicar nuestras habilidades de acuerdo a nuestra \u00bb capacidad y\u00a0 juicio\u00bb \u00a0(No s\u00f3lo destreza t\u00e9cnica), y mantener a nuestros pacientes a salvo de \u00abda\u00f1os e injusticias \u00bb (No s\u00f3lo de las practicas comerciales).<\/p>\n<p>No es que no oigamos las opiniones y\u00a0 deseos de nuestros pacientes, lo que si debemos interiorizar es que al final somos nosotros \u00a0aferrados a nuestro c\u00f3digo de \u00e9tica el que decide que conducta beneficia al paciente.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, hago un llamado fundamental a los j\u00f3venes m\u00e9dicos en formaci\u00f3n dermatol\u00f3gica y a todos los que en sus manos tienen los mecanismos adecuados para que no perdamos el norte y no nos dejemos influir por el canto de las sirenas.\u00a0<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda consultada:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small;\"><em>RINGEL, E.W. The morality of cosmetic surgery for aging Archives of Dermatology1998 Vol: 134 Nro: 4 P\u00e1gs: 427-431<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: x-large;\"><em>Un anciano en una mecedora, al fondo la marcha f\u00fanebre de Chopin y al cerrar la escena aparece un campo verde  con la voz del locutor en \u201coff\u201d hablando del \u201cjardin de los recuerdos\u201d\u2026 el proximo camposanto que se abrir\u00e1 en la regi\u00f3n.<\/em><\/span><\/p>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">Los medios de comunicaci\u00f3n acostumbran presentar im\u00e1genes en donde la belleza esta relacionada con hermosas(os)  j\u00f3venes que muestran por ejemplo, el jab\u00f3n que permite que tengas una \u201cpiel sana y bella\u201d  mientras que los adultos mayores  son raramente utilizados como modelos, o, si lo son, promocionan mayormente un nuevo cementerio, o el mejor laxante. <\/div>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">Ese estereotipo de ancianos desamparados, enfermos y que en muchos casos son considerados una carga familiar, se contradice  con los valores que nuestros ancestros ten\u00edan de ellos y que en algunas culturas persisten como baluartes de moralidad, religiosidad y experiencia lo que los hac\u00eda objeto de veneraci\u00f3n y respeto.<\/div>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":27397,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,574],"tags":[],"class_list":["post-27396","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial","category-seccion-inicial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27396"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27396\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27397"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}