{"id":2958,"date":"2008-05-30T23:44:02","date_gmt":"2008-05-31T03:44:02","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=2958"},"modified":"2008-05-31T08:05:22","modified_gmt":"2008-05-31T12:05:22","slug":"como-lo-hago-no-13-ulcera-cronica-del-talon-con-exposicion-del-calcaneo-en-diabetico-insulino-dependiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/2958","title":{"rendered":"COMO LO HAGO No. 13:  \u00f9lcera cr\u00f2nica del tal\u00f2n con exposici\u00f2n del c\u00e0lcaneo en diab\u00e8tico insulino-dependiente"},"content":{"rendered":"<p>El caso cuya soluci\u00f3n mostramos es el de la foto 13a. que corresponde a una zona ulcerada del tal&ograve;n de un paciente diab&egrave;tico insulino-dependiente con exposici&ograve;n del hueso c&agrave;lcaneo. Seg\u00fan refiere, dicha lesi\u00f3n apareci\u00f3 unos 7 a\u00f1os antes de consultar y fu\u00e9 creciendo progresivamente hasta alcanzar el tama\u00f1o que se observa en la foto. Le fu&egrave; sugerida la amputaci&ograve;n en diversos centros como &ugrave;ltima medida debido al hecho de que no hab&igrave;a respondido a m&ugrave;ltiples tratamientos.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/199\/13a.jpg\" alt=\"13a.jpg\" \/> <\/p>\n<p>DIAGN\u00d3STICO: &ugrave;lcera cr&ograve;nica del tal&ograve;n con exposici&ograve;n del c&agrave;lcaneo en diab&egrave;tico insulino-dependiente<\/p>\n<p>PROCEDIMIENTO EMPLEADO:<\/p>\n<p>El paciente es previamente manejado por un equipo multidisciplinario (pi&egrave; diab&egrave;tico y &ugrave;lceras cr&ograve;nicas) del que formamos parte. El protocolo incluye la evaluci&ograve;n y los tratamiento necesarios por parte del equipo para garantizar de que el paciente llegue a la sala operatoria en las mejores condiciones posibles para tratar de garantizar la viabilidad de eventuales procedimientos realizados; &egrave;stos incluyen el manejo preoperatorio adecuado de las cifras de insulina, infecci&ograve;n sist&egrave;mica y\/o local, cifras de hemoglobina y hem&ograve;tocrito, estado nutricional, evaluaci&ograve;n y manejo de eventuales problemas<\/p>\n<p>Se realiza una primera intervenci&ograve;n. En la foto 13a. Se observa el estado de la &ugrave;lcera como lleg&ograve; a la sala operatoria en la que, sin alg&ugrave;n tipo de anestesia -y sin dolor para el paciente- se procedi&ograve; a realizar una necrectom&igrave;a o limpieza quir&ugrave;rgica. Se realiz&ograve; en primer lugar una limpieza quir&ugrave;rgica tratando de eliminar todo el tejido blando afectado mediante tratamiento con l&agrave;ser de CO<strong>2<\/strong> aplicado primero en modo de onda continua a una potencia de 30 watts, con lo que se logr&ograve; destruir un un notable espesor de tejido necr&ograve;tico blando de la &ugrave;lcera. A continuaci&ograve;n, para limpiar a&ugrave;n m&agrave;s el el fondo de la &ugrave;lcera, se procedi&ograve; a aplicar laser CO<strong>2<\/strong><strong> <\/strong>superpulsado, aunque de modo continuo -no en disparos separados sino en un haz de luz de alta energ&igrave;a aplicado como un cauterizador de 5 mm. de di&agrave;metro. Y para minimizar el da\u00f1o t\u00e9rmico producido por el CO<strong>2<\/strong>, eliminar el tejido &quot;carbonizado&quot; y dejar la superficie lo m&agrave;s limpia posible se emple&ograve; a continuaci&ograve;n l\u00e1ser Erbium, 4 mm de di\u00e1metro, potencia 20 vatios. Con ello obtuvimos un fondo de \u00falcera como se observa en la foto 13b.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/199\/13b.jpg\" alt=\"13b.jpg\" \/> <\/p>\n<p>El paciente es manejado en el post operatorio y se logra que en 3 meses la &ugrave;lcera mejore notablemente hasta llegar al estado en que se observa en la foto 13c.&nbsp;A los 3 meses el paciente nos es re-enviado para nuevo tratamiento quir&ugrave;rgico. Llega a la sala operatoria como se observa en la foto 13c. N&ograve;tese que la &ugrave;lcera se ha rellenado notoriamente y disminuido notoriamente de tama\u00f1o.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/199\/13c.jpg\" alt=\"13c.jpg\" \/> <\/p>\n<p>Procedimos a realizar en primer lugar una remoci&ograve;n del tejido &ograve;seo afectado del c&agrave;lcaneo mediante una gubia, eliminando todo el tejido friable o de aspecto afectado hasta llegar a hueso de aspecto sano con una superficie limpia y sangrante. Inmediatamente despu&egrave;s de procedi&ograve; a tratar el hueso y el resto de la &ugrave;lcera mediante l&agrave;ser de CO<strong>2<\/strong> aplicado primer en modo de onda continua a una potencia de 30 watts, con lo que se logr&ograve; destruir un ulterior espesor de hueso y un notable espesor de tejido necr&ograve;tico blando del &ugrave;lcera. A continuaci&ograve;n, para limpiar a&ugrave;n m&agrave;s el hueso y el fondo de la &ugrave;lcera, se procedi&ograve; a aplicar laser CO<strong>2<\/strong><strong> <\/strong>superpulsado, aunque de modo continuo -no en disparos separados sino en un haz de luz de alta energ&igrave;a aplicado como un cauterizador de 5 mm. de di&agrave;metro. Y para minimizar el da\u00f1o t\u00e9rmico producido por el CO<strong>2<\/strong>, eliminar el tejido &quot;carbonizado&quot; y dejar la superficie completamente limpia se emple&ograve; a continuaci&ograve;n l\u00e1ser Erbium, 4 mm de di\u00e1metro, potencia 20 vatios. Con ello se obtiene la &ugrave;lcera como se observa en la 13d. con un fondo de \u00falcera de caracter&igrave;sticas adecuadas para poder aplicar injertos como se observa en la foto.<\/p>\n<p>&nbsp;<img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/199\/13d.jpg\" alt=\"13d.jpg\" \/><\/p>\n<p>A continuaci&ograve;n se procede a anestesiar un &agrave;rea cuadrada de unos 4 cm de lado, de la cual &nbsp;procedimos a obtener unos injertos muy delgados, que incluyen epidermis y un delgado espesor de dermis que se aplican al fondo de la &ugrave;lcera, dejando un espacio entre ellos, como se observa en la foto 13e. Fijamos los injertos al fondo de la &ugrave;lcera mediante cianacrilato para uso m&egrave;dico (aunque puede perfectamente usarse pega loca o krazy-glue) para garantizar que &egrave;stos no se desplazen y luego cubrimos el todo con un estrato grueso de gasa vaselinada, algod&ograve;n en rollo y bendaje que no<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/199\/13e.jpg\" alt=\"13e.jpg\" \/> <\/p>\n<p>El paciente evoluciona satisfactoriamente y la foto 13f. muestra el resultado 2 meses despu&egrave;s.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/199\/13f.jpg\" alt=\"13f.jpg\" \/> <\/p>\n<p>El paciente es manejado ambulatoriamente con medidas locales y tratamiento sist&egrave;mico y en la foto 13f. se observa el estado de la &ugrave;lcera 1 a\u00f1o despu&egrave;s de la &ugrave;ltima intervenci&ograve;n.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/199\/13g.jpg\" alt=\"13g.jpg\" \/> <\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n se muestra la foto 14a que corresponde a una zona lesi&ograve;n eritemato-verrugosa, de unos 3 cm. de di&agrave;metro del borde externo del pie, en un paciente de 58 a\u00f1os. Seg\u00fan refiere, dicha lesi\u00f3n apareci\u00f3 unos 6 a\u00f1os antes de consultar y fu\u00e9 creciendo progresivamente hasta alcanzar el tama\u00f1o que se observa en la foto.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/199\/14a.jpg\" alt=\"14a.jpg\" \/> <\/p>\n<p>\u00bf;Cu\u00e1l es tu diagn\u00f3stico?<\/p>\n<p>\u00bf;C\u00f3mo la tratar\u00edas?<\/p>\n<p>&#8230;.en la pr\u00f3xima entrega el COMO LO HICE.<\/p>\n<p>Espero vuestra participaci\u00f3n porqu\u00e9, como todos sabemos, hay diferentes maneras de tratar una misma lesi\u00f3n. Con vuestras sugerencias todos aprendemos.<\/p>\n<p>Cordiales saludos,<\/p>\n<p>Vito Abrusci Ventura<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El caso cuya soluci\u00f3n mostramos es el de la foto 13a. que corresponde a una zona ulcerada del tal&ograve;n de un paciente diab&egrave;tico insulino-dependiente con exposici&ograve;n del hueso c&agrave;lcaneo. 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