{"id":3031,"date":"2008-06-14T18:56:22","date_gmt":"2008-06-14T22:56:22","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=3031"},"modified":"2008-06-14T19:07:25","modified_gmt":"2008-06-14T23:07:25","slug":"71a-paradoja-productos-farmaceuticos-naturales-vs-farmacos-sinteticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/3031","title":{"rendered":"71a Paradoja: Productos farmac\u00e9uticos naturales vs. f\u00e1rmacos sint\u00e9ticos"},"content":{"rendered":"<p>La historia reciente nos ense\u00f1a como ambas estrategias son ampliamente utilizadas por la industria para proveer un mercado siempre hambriento de nuevos medicamentos&nbsp; contra enfermedades contra las cuales con anterioridad carec\u00edamos de armas demostradamente efectivas, o bien de nuevos f\u00e1rmacos m\u00e1s efectivos que los actualmente en uso.<\/p>\n<p><!--more--> <\/p>\n<p>No hay dudas de que la medicina tiene mucho que ganar de ese gran depositario de la biodiversidad que es la naturaleza.&nbsp; Lo que generalmente sucede es que la estrategia de producir un f\u00e1rmaco sint\u00e9ticamente (y con frecuencia a un menor costo) ocurre como consecuencia de su identificaci\u00f3n en la naturaleza y comprobada su acci\u00f3n medicinal.<\/p>\n<p>Los productos farmac\u00e9uticos actualmente en uso vienen en buena parte de especies salvajes.&nbsp; En los EE.UU. cerca de una cuarta parte de todas las prescripciones m\u00e9dicas son substancias extra\u00eddas de plantas.&nbsp; Otro 13 % se originan de microorganismos y 3% de animales.&nbsp; Increible pero cierto, que nueve de cada diez f\u00e1rmacos se originaron en organismos.&nbsp; La venta, sin prescripciones (de libre venta al p\u00fablico), se estim\u00f3 en 1980, en unos 20 millardos de d\u00f3lares y en 84 millardos en escala mundial. [141]\n<p>&quot;A pesar de su obvio potencial, solamente una diminuta fracci\u00f3n de la biodiversidad ha sido utilizada en medicina.&nbsp; La estrechez de la base se ilustra por la predominancia de los hongos ascomicetos en el control de enfermedades bacterianas.&nbsp; Aunque s\u00f3lo se han estudiado treinta mil especies de ascomicetos, y ellos componen el 2% de la totalidad de las especies conocidas,&nbsp; han proporcionado ya el 85 % de los antibi\u00f3ticos actualmente en uso.&quot; [142]\n<p>La bioexploraci\u00f3n es el estudio de esa biodiversidad en la b\u00fasqueda de esos recursos naturales potencialmente \u00fatiles.<\/p>\n<p>Aquellos pa\u00edses que todav\u00eda tienen en su territorio una proporci\u00f3n significativa de selva tropical h\u00fameda, como es el caso de Venezuela -con la mayor parte de la cuenca del Orinoco y parte de las cuencas del Amazonas y Esequibo-,&nbsp; tienen adem\u00e1s de una singular riqueza potencial, una ineludible responsabilidad por conservarla y con ella los ecosistemas que albergan con una cantidad de especies de fauna y flora, cuyas posibilidades terap\u00e9uticas todav\u00eda permanecen&nbsp; casi totalmente v\u00edrgenes a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Dada la escasa capa vegetal de esa parte del mundo sabemos de antemano que si se permite talar los \u00e1rboles para explotar la madera y dedicar la tierra a la ganader\u00eda o a la agricultura, no tendr\u00e1n sino una productividad aceptable sino para contadas cosechas (al contrario de lo que sucedi\u00f3 generaciones atr\u00e1s en los pa\u00edses de tierras templadas, lo que permiti\u00f3 una explotaci\u00f3n agr\u00edcola mantenida), por ello esa alternativa, aunque tentadora en el presente tiene un futuro econ\u00f3mico muy limitado.<\/p>\n<p>Esa es la raz\u00f3n por la cual muchas organizaciones no-gubernamentales se han dedicado con entusiasmo a tratar de convencer a los gobiernos de los pa\u00edses que a\u00fan mantienen segmentos importantes de la selva tropical que existen otras alternativas, que combinando inteligentemente el ecoturismo, la bioexploraci\u00f3n, y tal vez en un futuro pr\u00f3ximo, intercambios de tierras v\u00edrgenes por cr\u00e9ditos de carb\u00f3n (una de las estrategias propuestas por los conservacionistas para disminuir el calentamiento del planeta), puede resultar m\u00e1s provechoso que la tala de esos bosques y que la agricultura (de un \u00e9xito fugaz) que pueda plantarse en los terrenos as\u00ed obtenidos.&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan las cifras de la FAO,&nbsp; Venezuela todav\u00eda tiene 457.000 Km2 de bosques tropicales, casi la mitad de su territorio, pero el futuro no se visualiza despejado ya que con una tasa de desforestaci\u00f3n (1980-1990) de 5.990 Km2 por a\u00f1o, lo que representa un porcentaje de 1,31 por a\u00f1o (superior a los de Bolivia con 1,16; Brasil con 0,90; Colombia con 0,68; y Per\u00fa con 0,40; y menor tan s\u00f3lo que Ecuador con 1,98; entre los pa\u00edses amaz\u00f3nicos), nuevamente nos colocamos desfavorablemente en un \u00e1rea tan cr\u00edtica, a\u00fan entre los pa\u00edses de la regi\u00f3n, todos acosados por las mismas tentaciones y miop\u00eda en sus pol\u00edticas p\u00fablicas conservacionistas. [143]\n<p>Es oportuno recordar que debemos evitar lo ocurrido en las zonas templadas, ya que en gran parte de nuestro territorio carecemos -como ya se ha explicado- la opci\u00f3n de revertir la utilizaci\u00f3n de la tierra en el futuro. M\u00e1s del m\u00e1s del 60% de los bosques de la zona templada se perdieron frente a la tala para proporcionar tierras para la agricultura (lo mismo que 45% de la selva tropical h\u00fameda y 70% de la selva tropical seca).<\/p>\n<p>La buena noticia respecto a estas negativas realidades es que las organizaciones no-gubernamentales (las llamadas NGO, utilizando el acr\u00f3nimo en ingl\u00e9s) se han hecho m\u00e1s creativas y han&nbsp; dise\u00f1ado programas para obtener donaciones destinadas a comprar la deuda comercial de los pa\u00edses (con frecuencia pa\u00edses del Tercer Mundo, fuertemente endeudados, algunos al borde de la insolvencia), con importantes descuentos, y dedicar los fondos as\u00ed obtenidos a comprar tierras y convertirlas en reservas, educaci\u00f3n ambiental y mejorar el manejo de las reservas ya existentes.&nbsp; Pa\u00edses como Bolivia, Costa Rica, Rep\u00fablica Dominicana, Ecuador, M\u00e9xico, Madagascar, Zambia, Filipinas y Polonia, han favorecido este tipo de estategias, llegando a acuerdos para implementarlos. [144] Nuevamente y desafortunadamente es evidente que en Venezuela vamos a la zaga en desarrollar estrategias conservacionistas como las aqu\u00ed destacadas.<\/p>\n<p>Hace aproximadamente un a\u00f1o (mayo 2002) visit\u00e9 en sus oficinas de Washington, D.C. al doctor Richard Rice, economista ecol\u00f3gico y arquitecto del programa de concesiones para la conservaci\u00f3n llamadas &quot;warp-speed conservation&quot;&nbsp; llevadas a cabo por la organizaci\u00f3n &lsquo;Conservation International&#39;, para la cual trabaja, con el objeto de enterarme de los detalles de ese programa, tal como apareci\u00f3 descrito en la revista &lsquo;Scientific American&#39; de mayo de 2002, pudiendo comprobar los adelantos de dichas ideas y su exitosa implementaci\u00f3n en el vecino pa\u00eds de Guyana.<\/p>\n<p>En base al \u00e9xito de este tipo de visi\u00f3n realista del problema, los propietarios actuales de las tierras con selva tropical (tr\u00e1tese de Gobiernos o particulares) podr\u00e1n determinar si sus intereses econ\u00f3micos quedan favorecidos llegando a este tipo de acuerdos, y adem\u00e1s servir a la causa de la conservaci\u00f3n, de importancia capital para el futuro de nuestra especie.<\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas el CONICIT conoci\u00f3 de las ideas del bioqu\u00edmico brit\u00e1nico doctor Conrad Gorinsky (hijo de un inmigrante polaco y la hija de un cacique amerindio de la zona del Rupununi en Guyana y educado en Inglaterra), recomendado por el entonces embajador de Venezuela en la Gran Breta\u00f1a&nbsp; doctor Juan Manuel Sucre Tr\u00edas, respecto al desarrollo de la nueva disciplina, la etnobot\u00e1nica, basada en la tradici\u00f3n oral de los amerindios, transmitida de generaci\u00f3n a generaci\u00f3n, referente a indicaciones m\u00e9dicas de ciertas plantas, disciplina en la cual ten\u00eda especial competencia.&nbsp; La visita propiciada por el organismo oficial, para establecer un programa cooperativo de investigaci\u00f3n en esa nueva e interesante \u00e1rea para Venezuela, fue interrumpida abruptamente, sin que el invitado fuese informado de las razones para llevarla a su fin de esa manera.&nbsp; Todo ello hace sospechar del complejo que tenemos para sentarnos a negociar y lograr de que de una mesa de negociaci\u00f3n, inteligentemente manejada, salgan acuerdos ventajosos para ambas partes.&nbsp; Tal vez la falta de experiencia que tenemos y pasadas negativas transacciones, todo ello sustentado siempre en la supuesta riqueza petrolera que nos transform\u00f3 en un pa\u00eds rentista, carente de creatividad e iniciativas, nos hayan creado esa psicolog\u00eda negativa que paraliza toda acci\u00f3n creadora.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia reciente nos ense\u00f1a como ambas estrategias son ampliamente utilizadas por la industria para proveer un mercado siempre hambriento de nuevos medicamentos&nbsp; contra enfermedades contra las cuales con anterioridad carec\u00edamos de armas demostradamente efectivas, o bien de nuevos f\u00e1rmacos m\u00e1s efectivos que los actualmente en uso.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[80,81],"class_list":["post-3031","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-de-bitacoramedica","tag-naturales","tag-sinteticos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3031"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3031\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}