{"id":3132,"date":"2008-06-28T04:15:16","date_gmt":"2008-06-28T08:15:16","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=3132"},"modified":"2008-06-28T04:15:16","modified_gmt":"2008-06-28T08:15:16","slug":"leche-de-vaca-y-acne-mito-o-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/3132","title":{"rendered":"Leche de vaca y acn\u00e9: mito \u00f3 realidad?"},"content":{"rendered":"<p>Publicaciones recientes plantean la relaci\u00f3n entre el consumo de leche como favorecedora de acn\u00e9<sup>1-3<\/sup>. Adebamowo y col<sup>2<\/sup> en un estudio prospectivo encontraron una asociaci\u00f3n positiva entre el consumo de leche descremada y acn\u00e9, en pacientes de sexo masculino de 9 a 15 a\u00f1os. En un estudio randomizado, Rich-Edwards y col<sup>3<\/sup> demostraron en ni\u00f1os prepuberales&nbsp; el aumento de IGF-1 despu\u00e9s de un mes del consumo de leche.<\/p>\n<p><!--more--> <\/p>\n<p>Como en ese estudio, se utiliz\u00f3 s\u00f3lo leche que proven\u00eda de lecher\u00edas que no utilizaban somatotropina bovina, el autor concluye que la composici\u00f3n de la leche fue la que estimul\u00f3 el eje somatotr\u00f3pico en los ni\u00f1os estudiados.&nbsp; <\/p>\n<p>La leche de vaca tiene un alto valor nutricional por su composici\u00f3n proteica, el contenido de calcio, vitamina D, A, B<sub>12<\/sub>&nbsp; y riboflavina, que son especialmente importantes en personas adultas mayores, en las cuales por razones fisiol\u00f3gicas asociadas al envejecimiento son m\u00e1s vulnerables para obtener una alimentaci\u00f3n equilibrada. Adem\u00e1s los programas de alimentaci\u00f3n con leche de vaca fortificada han permitido disminuir significativamente la desnutrici\u00f3n infantil y mejorar la ingesta de mujeres embarazadas. &nbsp;La absorci\u00f3n de calcio depende de diversos factores como la edad del paciente, y factores dietarios como la presencia de oligosac\u00e1ridos, fibra, fitatos, lactosa y&nbsp; oxalato. Una taza de leche es equivalente a un 23% de las recomendaciones de este mineral<sup>4<\/sup>, similar al de una tajada de quesillo o un vaso de yogourth. 100 cc de leche de vaca aportan 125 mg de calcio, equivalente al de una taza de espinaca o br\u00f3coli.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a la importancia del consumo leche como fuente de aporte de calcio para prevenir la osteoporosis, recientemente se han planteado otros factores que tendr\u00edan mayor o similar relevancia en la determinaci\u00f3n de la densidad \u00f3sea. Entre \u00e9stos se encuentran el ejercicio, &nbsp;los niveles de vitamina D, magnesio, zinc, h\u00e1bito tab\u00e1quico, consumo de prote\u00ednas, frutas y verduras, soya, nivel de sodio dietario, factores gen\u00e9ticos, y la edad de la menarqu\u00eda<sup>5-9<\/sup>. Una elevada ingesta de prote\u00ednas animales aumenta la reabsorci\u00f3n \u00f3sea, por el rol &quot;buffer&quot; del hueso frente a la acidosis. En forma opuesta, el consumo de frutas y verduras, por su acci\u00f3n alcalinizante, mejora la densidad \u00f3sea. El mayor consumo de sodio en la dieta actual, es otro factor favorecedor de osteoporosis por su acci\u00f3n hipercalci\u00farica<sup>10<\/sup>.<\/p>\n<p>Recientemente se ha estudiado la importancia de la vitamina D en la formaci\u00f3n de la masa \u00f3sea. A pesar su s\u00edntesis end\u00f3gena, algunos estudios han demostrado niveles bajos de vitamina D, especialmente en pacientes mayores<sup>12-14 <\/sup>.Estudios de suplementaci\u00f3n demuestran su rol en la prevenci\u00f3n de fracturas por osteoporosis<sup>15,16<\/sup>, lo que plantea la utilidad de la suplementaci\u00f3n con vitamina D y el mayor consumo de alimentos como salm\u00f3n y sardinas, por su alto contenido.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Por qu\u00e9 la leche agravar\u00eda el acn\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>De acuerdo a nuestra revisi\u00f3n, un elevado consumo de leche participar\u00eda en la patogenia del acn\u00e9, por dos mecanismos. Primero, existe una asociaci\u00f3n entre IGF-1 y acn\u00e9<sup>17,18<\/sup>. Incluso los niveles de IGF-1<sup>17<\/sup> se correlacionan positivamente con el n\u00famero de lesiones de acn\u00e9. El IGF-1 estimula la hiperqueratosis folicular y la secreci\u00f3n seb\u00e1cea, favoreciendo la patog\u00e9nesis del acn\u00e9<sup>19,21 <\/sup>. Adem\u00e1s se debe considerar que normalmente en la adolescencia existe&nbsp; una activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica del eje somatotr\u00f3pico, lo que contribuye a\u00fan m\u00e1s a esta elevaci\u00f3n del IGF-1. Por otra parte, la ingesta de leche aumenta el IGF-1, de acuerdo a un estudio en pre- adolescentes<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre el tipo de alimento consumido y la secreci\u00f3n de insulina est\u00e1 ampliamente demostrada, y como vimos previamente los valores de IGF-1 son potenciados por la insulina. Los alimentos que estimulan una mayor secreci\u00f3n de insulina, aumentarian los niveles de IGF-1, disminuyendo la IGFBP-1, y &nbsp;disminuir\u00edan tambi\u00e9n la SHBG<sup>21. <\/sup>Esto aumenta los andr\u00f3genos circulantes y la secreci\u00f3n seb\u00e1cea.<\/p>\n<p>Smith et al<sup>22,23<\/sup> demostraron que una dieta con alta carga glic\u00e9mica, aumenta las lesiones de acn\u00e9 asociado a un alza de IGF-1 y disminuye la prote\u00edna transportadora de andr\u00f3genos, el SHBG . Lo contrario ocurri\u00f3 en pacientes con una dieta con baja carga glic\u00e9mica. Si la leche es o n\u00f3 un alimento hiperinsulin\u00e9mico ha sido un tema de controversia. Si consideramos s\u00f3lo su \u00edndice glic\u00e9mico, \u00e9ste es relativamente bajo, lo que orientar\u00eda ha pensar que es un d\u00e9bil estimulante de la insulina. Pero diversos estudios demuestran que la leche s\u00ed es un alimento hiperinsulin\u00e9mico, y esta secreci\u00f3n elevada de insulina se debe al tipo de composici\u00f3n proteica que posee<sup>24<\/sup>. Esto concuerda con la mayor respuesta insulin\u00e9mica producida por el suero de la leche<sup>25<\/sup>.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El segundo mecanismo por el que la leche agravar\u00eda el acn\u00e9, es por su contenido de hormonas esteroidales<sup>26<\/sup>. Adem\u00e1s del contenido normal en la leche, podr\u00edan reflejar el aporte ex\u00f3geno.<\/p>\n<p>En resumen, el estilo de dieta occidental participar\u00eda en la patog\u00e9nesis del acn\u00e9, mediado por la ingesta de alimentos como la leche, con un alta respuesta insulin\u00e9mica. Considerando el alto valor nutricional la leche y la existencia de otros factores asociados a la prevenci\u00f3n de la osteoporosis, estos estudios permitir\u00edan sugerir una disminuci\u00f3n de su consumo en pacientes con acn\u00e9, especialmente aquellos con un s\u00edndrome de resistencia insul\u00ednica asociado.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/18342067?ordinalpos=2&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum\">Danby FW<\/a>.&nbsp; Acne and diet. Ann Dermatol Venereol. Jan;135(1):9-11, 2008<\/p>\n<p>2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/18194824?ordinalpos=4&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum\">Adebamowo CA, Spiegelman D, Berkey CS, Danby FW, Rockett HH, Colditz GA, Willett WC, Holmes MD.<\/a> Milk consumption and acne in teenaged boys. J Am Acad Dermatol. May;58(5):787-93,2008.<\/p>\n<p>3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/17900364?ordinalpos=2&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum\">Rich-Edwards JW, Ganmaa D, Pollak MN, Nakamoto EK, Kleinman K, Tserendolgor U, Willett WC, Frazier AL.<\/a> Milk consumption and the prepubertal somatotropic axis.Nutr J. Sep 27;6:28, 2007.<\/p>\n<p>4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Shills ME,Olson FA, Shike M, Ross AC. Modern Nutrition in Health and Disease. Williams &amp; Wilkins. USA 1999.<\/p>\n<p>5.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/sites\/entrez?Db=pubmed&amp;Cmd=Search&amp;Term=%22Mora%20S%22%5BAuthor%5D&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_DiscoveryPanel.Pubmed_RVAbstractPlus\">Mora S<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/sites\/entrez?Db=pubmed&amp;Cmd=Search&amp;Term=%22Gilsanz%20V%22%5BAuthor%5D&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_DiscoveryPanel.Pubmed_RVAbstractPlus\">Gilsanz V<\/a> Establishment of peak bone mass.<a href=\"javascript:AL_get(this,%20&#39;jour&#39;,%20&#39;Endocrinol%20Metab%20Clin%20North%20Am.&#39;);\">Endocrinol Metab Clin North Am.<\/a> Mar;32(1):39-63, 2003.<\/p>\n<p>6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Bachrach LK.Acquisition of optimal bone mass in childhood and adolescence. Trends Endocrinol Metab. Jan-Feb;12(1):22-8, 2001.<\/p>\n<p>7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/15886381?ordinalpos=3&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum\">Bischoff-Ferrari HA, Willett WC, Wong JB, Giovannucci E, Dietrich T, Dawson-Hughes B<\/a>.Fracture prevention with vitamin D supplementation: a meta-analysis of randomized controlled trials. JAMA May 11;293(18):2257-64, 2005.<\/p>\n<p>8.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Chevalley T, Rizzoli R, Hans D, Ferrari S, Bonjour JP. Interaction between calcium intake and menarcheal age on bone mass gain: an eight-year follow-up study from prepuberty to postmenarche. J Clin Endocrinol Metab. Jan;90(1):44-51, 2005<\/p>\n<p>9.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Chevalley T, Bonjour JP, Ferrari S, Rizzoli R.Influence of age at menarche on forearm bone microstructure in healthy young women. J Clin Endocrinol Metab. Apr 22, 2008.<\/p>\n<p>10.&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/11842945?ordinalpos=3&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum\">Frassetto L, Morris RC Jr, Sellmeyer DE, Todd K, Sebastian A.<\/a> Diet, evolution and aging&#8211;the pathophysiologic effects of the post-agricultural inversion of the potassium-to-sodium and base-to-chloride ratios in the human diet. Eur J Nutr. 40(5):200-13, 2001..<\/p>\n<p>11.&nbsp; Rovner AJ, O&#39;Brien KO. Hypovitaminosis D among healthy children in the United States: a review of the current evidence.Arch Pediatr Adolesc Med. Jun;162(6):513-9, 2008.<\/p>\n<p>12.&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/18499714?ordinalpos=4&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum\">Mouyis M, Ostor AJ, Crisp AJ, Ginawi A, Halsall DJ, Shenker N, Poole KE.<\/a> Hypovitaminosis D among rheumatology outpatients in clinical practice. Rheumatology (Oxford). May 22, 2008.<\/p>\n<p>13.&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/18376898?ordinalpos=10&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum\">Cherniack EP, Levis S, Troen BR.<\/a> Hypovitaminosis D: a widespread epidemic.Geriatrics. Apr;63(4):24-30, 2008.<\/p>\n<p>14.&nbsp; Lee WT, Jiang J. The resurgence of the importance of vitamin D in bone health.Asia Pac J Clin Nutr;17 Suppl 1:138-42, 2008.<\/p>\n<p>15.&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/18225968?ordinalpos=38&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum\">Fosnight SM, Zafirau WJ, Hazelett SE.<\/a> Vitamin D supplementation to prevent falls in the elderly: evidence and practical considerations. Pharmacotherapy 28(2):225-34, 2008.<\/p>\n<p>16.&nbsp; Maalouf J, Nabulsi M, Vieth R, Kimball S, El-Rassi R, Mahfoud Z, El-Hajj Fuleihan G. Short term and long term safety of weekly high dose vitamin D3 supplemmentation in school children.J Clin Endocrinol Metab Apr 29, 2008.<\/p>\n<p>17.&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/sites\/entrez?Db=pubmed&amp;Cmd=Search&amp;Term=%22Cappel%20M%22%5BAuthor%5D&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_DiscoveryPanel.Pubmed_RVAbstractPlus\">Cappel M<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/sites\/entrez?Db=pubmed&amp;Cmd=Search&amp;Term=%22Mauger%20D%22%5BAuthor%5D&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_DiscoveryPanel.Pubmed_RVAbstractPlus\">Mauger D<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/sites\/entrez?Db=pubmed&amp;Cmd=Search&amp;Term=%22Thiboutot%20D%22%5BAuthor%5D&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_DiscoveryPanel.Pubmed_RVAbstractPlus\">Thiboutot D<\/a>. Correlation between serum levels of insulin-like growth factor 1, dehydroepiandrosterone sulfate, and dihydrotestosterone and acne lesion counts in adult women.<a href=\"javascript:AL_get(this,%20&#39;jour&#39;,%20&#39;Arch%20Dermatol.&#39;);\">Arch Dermatol.<\/a> Mar;141(3):333-8, 2005.<\/p>\n<p>18.&nbsp; Aizawa H, Niimura M. Elevated serum insulin-like growth factor-I (IGF-I) levels in women with postadolescent acne. J Dermatol 22:249-52, 1995.<\/p>\n<p>19.&nbsp; Edmondson SR, Thumiger SP, Werther GA, Wraight CJ. Epidermal homeostasis: the role of the growth hormone and insulin-like growth factor systems. Endocr Rev. Dec;24(6):737-64, 2003.<\/p>\n<p>20.&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/17326004?ordinalpos=9&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum\">Zouboulis CC, Chen WC, Thornton MJ, Qin K, Rosenfield R.<\/a>Sexual hormones in human skin. Horm Metab Res. Feb;39(2):85-95,2007.<\/p>\n<p>21.&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/10997613?ordinalpos=10&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum\">Nestler JE.<\/a> Obesity, insulin, sex steroids and ovulation. Int J Obes Relat Metab Disord. Jun;24 Suppl 2:S71-73, 2000.<\/p>\n<p>22.&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/17448569?ordinalpos=4&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum\">Smith RN, Mann NJ, Braue A, M&auml;kel&auml;inen H, Varigos GA.<\/a> The effect of a high-protein, low glycemic-load diet versus a conventional, high glycemic-load diet on biochemical parameters associated with acne vulgaris: a randomized, investigator-masked, controlled trial. J Am Acad Dermatol. Aug;57(2):247-56, 2007.<\/p>\n<p>23.&nbsp; Smith R, Mann N, M&auml;kel&auml;inen H, Roper J, Braue A, Varigos G.&nbsp; A pilot study to determine the short-term effects of a low glycemic load diet on hormonal markers of acne: a nonrandomized, parallel, controlled feeding trial. Mol Nutr Food ResJun;52(6):718-26, 2008.<\/p>\n<p>24.&nbsp; Nilsson M, Holst JJ, Bj&ouml;rck IM. Metabolic effects of amino acid mixtures and whey protein in healthy subjects: studies using glucose-equivalent drinks.Am J Clin Nutr. Apr;85(4):996-1004,2007.<\/p>\n<p>25.&nbsp; Hoyt G, Hickey MS, Cordain L. Dissociation of the glycaemic and insulinaemic responses to whole and skimmed milk. Br J Nutr. Feb;93(2):175-7, 2005.<\/p>\n<p>26.&nbsp; Courant F, Antignac JP, Laille J, Monteau F, Andre F, Le Bizec B. Exposure assessment of prepubertal children to steroid endocrine disruptors. 2. Determination of steroid hormones in milk, egg, and meat samples. J Agric Food Chem. May 14;56(9):3176-84, 2008.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicaciones recientes plantean la relaci\u00f3n entre el consumo de leche como favorecedora de acn\u00e91-3. Adebamowo y col2 en un estudio prospectivo encontraron una asociaci\u00f3n positiva entre el consumo de leche descremada y acn\u00e9, en pacientes de sexo masculino de 9 a 15 a\u00f1os. En un estudio randomizado, Rich-Edwards y col3 demostraron en ni\u00f1os prepuberales&nbsp; el &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[53],"tags":[100],"class_list":["post-3132","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-nutricion-y-piel","tag-leche-y-acne"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3132","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3132"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3132\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}