{"id":31697,"date":"2013-06-07T08:37:08","date_gmt":"2013-06-07T13:07:08","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=31697"},"modified":"2013-06-08T07:38:28","modified_gmt":"2013-06-08T12:08:28","slug":"la-penicilina-el-gran-descubrimiento-de-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/31697","title":{"rendered":"La penicilina, el gran descubrimiento de la humanidad"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_31698\" aria-describedby=\"caption-attachment-31698\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-31698\" alt=\"Alexander Fleming\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2013\/06\/alexnder-fleming.jpg\" width=\"300\" height=\"220\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-31698\" class=\"wp-caption-text\">Alexander Fleming<\/figcaption><\/figure>\n<p>Uno de los m\u00e1s grandes descubrimientos del siglo xx y muy probablemente de la historia de la humanidad fue la Penicilina; sin duda, el crecimiento de la poblaci\u00f3n mundial, la libertad sexual y el aumento del promedio de vida de los habitantes de la tierra, de alguna forma, \u00a0es consecuencia de este descubrimiento y, por supuesto otro de los grandes alcances es su introducci\u00f3n en el tratamiento de las enfermedades infecciosas.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La penicilina, perfectamente podr\u00eda ser un marcador en la historia de las ciencias de la salud y en la historia del mismo hombre.<br \/> Nos preguntamos, cu\u00e1n pudo haber sido el impacto que produjo el descubrimiento de la penicilina en los hombres que en ese entonces dirig\u00edan las sociedades cient\u00edficas.<br \/> Seguramente muchos cient\u00edficos comprometidos en el desarrollo y la aplicaci\u00f3n inicial de esta mol\u00e9cula experimentaron un desmedido orgullo que los har\u00eda creerse de un poder singular capaz, incluso, de renunciar a sus convicciones religiosas.<\/p>\n<p>Otros, tal vez mirar\u00edan con humildad cient\u00edfica el descubrimiento y hasta sentir\u00edan cierto recelo en las consecuencias no deseables que acarrear\u00eda, con el correr de los tiempos, la aplicaci\u00f3n del medicamento.<br \/> Entre estos puntos de vista del \u00e1mbito cient\u00edfico y el reconocimiento de muchos individuos informados por el acontecer mundial se vendr\u00eda haciendo visible, en la sociedad, el alcance de este nuevo recurso terap\u00e9utico; los pacientes directamente beneficiados ser\u00edan los primeros en reconocer, por un lado, el privilegio de vivir en el tiempo en que las patolog\u00edas infecciosas ser\u00edan liquidadas, y por otro lado no dejar\u00edan de pensar en la fatalidad de aquellos que vivieron cuando a\u00fan no se dispon\u00eda de la penicilina. De all\u00ed que tampoco se puede pensar que a partir de este descubrimiento se obtuvo en las sociedades del planeta conciencia plena de la trascendencia de este hallazgo; solamente y en la medida en que se hac\u00eda patente el beneficio del medicamento la gente ir\u00eda convenci\u00e9ndose de la eficacia del producto y junto a ello asumiendo algunas conductas riesgosas confiando en la extinci\u00f3n de esas patolog\u00edas por el poder curativo de la penicilina. Es decir, no pudo haber ocurrido, en un mismo tiempo, un consenso un\u00e1nime en la sociedad acerca del beneficio del producto.<\/p>\n<p>Finalmente, y dado las consecuencias en la estructura molecular de ciertos agentes pat\u00f3genos debido a la aplicaci\u00f3n de la penicilina, cabe de nuevo la interrogante acerca de la validez absoluta de la racionalidad cient\u00edfica.<\/p>\n<p>En 1928 con el descubrimiento de la penicilina en el ST. Mary\u00b4s Hospital de Londres por Alexander Fleming de un hongo que contamin\u00f3 y destruy\u00f3 varios cultivos de <i>Staphylococcus<\/i>, se di\u00f3 el inicio de la era antibi\u00f3tica en la medicina. Por tratarse de hongos del tipo <i>Penicillum<\/i> <i>notatum<\/i>, Fleming decidi\u00f3 llamar al compuesto penicilina.<\/p>\n<p>No es hasta 10 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1938, que se logra desarrollar como agente terap\u00e9utico y solo hacia 1941 es posible acumular medicamento suficiente para iniciar ensayos cl\u00ednicos en pacientes afectados por <i>Streptococcus <\/i>y <i>Staphylococcus<\/i>. En 1942 se inicia la expansi\u00f3n y el desarrollo de antibi\u00f3ticos en los Estados Unidos, se alcanzaron grandes avances en su depuraci\u00f3n y uso cl\u00ednico en estudios realizados en la Universidadde Yale y en la Cl\u00ednica Mayo y, para 1943 ya se hab\u00edan tratado m\u00e1s de 200 pacientes con el nuevo producto. Despu\u00e9s en 1950 se logra la producci\u00f3n masiva del f\u00e1rmaco en los Estados Unidos y se llega a 150 toneladas en ese mismo a\u00f1o. En esa misma d\u00e9cada del 50 se crea la primera penicilina semisint\u00e9tica, fenoximetilpenicilina y hacia 1954 y 1959 se introduce la meticilina, primera de la generaci\u00f3n de antiestafiloc\u00f3cica.<\/p>\n<p>A finales de los a\u00f1os 60 comienza a usarse la carbenicilina y as\u00ed se da inicio a las penicilinas con propiedades anti-pseudom\u00f3nicas y ya desde los a\u00f1os 1984 se inicia el uso del \u00e1cido clavul\u00e1nico asociado a las penicilinas, comienza la era de los inhibidores de betalactamasas.<\/p>\n<p>En la dermatolog\u00eda quiz\u00e1s uno de los mayores aportes terap\u00e9uticos fue la introducci\u00f3n de la penicilina en el tratamiento de la s\u00edfilis; despu\u00e9s de 500 a\u00f1os de b\u00fasqueda, la problem\u00e1tica del tratamiento de la s\u00edfilis vir\u00f3 bruscamente \u201ccasi con la rapidez de una gui\u00f1ada\u201d cuando John Mahoney en 1943 logra con buenos resultados tratar cuatro pacientes con s\u00edfilis en Staten Island (uno de los cinco condado de New York) y expres\u00f3 prof\u00e9ticamente que: \u201csi una m\u00e1s extensa y prolongada experiencia confirma la impresi\u00f3n que se puede extraer del estudio piloto, una reconstrucci\u00f3n de la estructura de la terap\u00e9utica sifil\u00edtica, puede volverse necesaria\u201d. Los estudios han demostrado que el <i>Treponema pallidum<\/i> es uno de los agentes m\u00e1s penicilino sensibles conocidos, desapareciendo de las lesiones en un lapso de 12-18 horas post-administraci\u00f3n sist\u00e9mica, esto ha permitido simplificar y acortar el tratamiento.<\/p>\n<p>Otra dermopat\u00eda beneficiada con el tratamiento de la penicilina fue la buba, pian o frambesia, enfermedad infecciosa, cr\u00f3nica de distribuci\u00f3n tropical, introducida a Am\u00e9rica desde \u00c1frica, \u00a0causada por el Treponema <i>pallidum <\/i>variedad <i>pertenue<\/i>, cuya forma habitual de contagio es la transmisi\u00f3n directa inter-humana, particularmente en ni\u00f1os y adolescentes. La evoluci\u00f3n de la buba se hace de manera similar a la s\u00edfilis, m\u00e1s el car\u00e1cter no ven\u00e9reo de la buba, la ausencia de lesiones en mucosas en el per\u00edodo secundario, de lesiones cardiovasculares y del sistema nervioso central y de transmisi\u00f3n cong\u00e9nita, la diferencian de la s\u00edfilis&#8230;Es oportuno recordar que nuestro pa\u00eds (Venezuela) conjuntamente con Brasil en la d\u00e9cada de cincuenta llevaban la mayor prevalencia y despu\u00e9s en los a\u00f1os 60 y 70 disminuy\u00f3\u00a0 considerablemente casi hasta su extinci\u00f3n, pero ahora parece que esta re-emergiendo y pudiera convertirse en otra de de estas viejas enfermedades que surgen nuevamente.<\/p>\n<p>Otra enfermedad cuya evoluci\u00f3n cambi\u00f3 considerablemente con el advenimiento e introducci\u00f3n de la penicilina en el arsenal terap\u00e9utico del dermat\u00f3logo, fue la pinta; producida por el <i>treponema carateum<\/i> y fue relativamente com\u00fan en Am\u00e9rica central y del Sur; hoy gracias a la penicilina quedan muy pocos focos en el mundo de estas enfermedad. En los \u00a0Estados Barinas y Apure (Venezuela)\u00a0 encontramos peque\u00f1os reductos de esta estigmatizante enfermedad.<\/p>\n<p>Finalmente la s\u00edfilis end\u00e9mica o bejel, producida por el <i>Treponema<\/i> <i>pallidum <\/i>sub-especia <i>end\u00e9mica,<\/i> frecuente en los climas secos y c\u00e1lidos del norte de \u00c1frica, pen\u00ednsula ar\u00e1biga y sureste asi\u00e1tico, afecta m\u00e1s frecuentemente a adolescentes menores de 15 a\u00f1os; la lesi\u00f3n primaria suele pasar desapercibida, al contrario que la frambesia y pinta. Igualmente que las anteriores, esta enfermedad y su prevalencia ha quedado restringida a peque\u00f1os focos en \u00c1frica.<\/p>\n<p>Son incontable las experiencias en donde se us\u00f3 la Penicilina para tratar enfermedades dermatol\u00f3gicas algunas basadas en su etiolog\u00eda infecciosa pero otras sin base ya que se desconoc\u00eda la causa y la patogenia.<\/p>\n<p>Casi al un\u00edsono comenz\u00f3 a verse las reacciones al\u00e9rgicas tempranas y tard\u00edas que alertaron a los m\u00e9dicos de la \u00e9poca a un uso m\u00e1s racional; desde otro punto de vista muy tempranamente tambi\u00e9n se comenz\u00f3 a ver la resistencia bacteriana a la penicilina.<\/p>\n<p>Hoy despu\u00e9s de 85 a\u00f1os de su descubrimiento y 70 de su puesta en pr\u00e1ctica en la terap\u00e9utica m\u00e9dica podemos decir que este descubrimiento cambi\u00f3 el curso de la historia.<\/p>\n<p><b>Rolando Hern\u00e1ndez P\u00e9rez<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: x-large;\"><em>Uno de los m\u00e1s grandes descubrimientos del siglo xx y muy probablemente de la historia de la humanidad fue la Penicilina<\/em><\/span><\/p>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">La penicilina, perfectamente podr\u00eda ser un marcador en la historia de las ciencias de la salud y en la historia del mismo hombre<\/div>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">En la dermatolog\u00eda quiz\u00e1s uno de los mayores aportes terap\u00e9uticos fue la introducci\u00f3n de la penicilina en el tratamiento de la s\u00edfilis<\/div>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":31698,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,574],"tags":[],"class_list":["post-31697","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial","category-seccion-inicial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31697","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31697"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31697\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31698"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31697"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31697"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31697"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}