{"id":33493,"date":"2013-11-08T05:01:16","date_gmt":"2013-11-08T09:31:16","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=33493"},"modified":"2013-11-09T05:28:00","modified_gmt":"2013-11-09T09:58:00","slug":"poesia-y-prosa-ed-341","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/33493","title":{"rendered":"Poesia y Prosa Ed.341"},"content":{"rendered":"<p><em>En esta edici\u00f3n publicamos dos aportes de la Dra. Martha Mini\u00f1o, un poema Agua y Luna y un relato corto Margarita, carolina, Arco iris<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p align=\"center\"><b>AGUA Y LUNA<\/b><\/p>\n<p align=\"center\">Por Martha Mini\u00f1o<\/p>\n<p align=\"center\">Para Jos\u00e9 D\u00b4andrade<\/p>\n<p align=\"center\">13-10-13<\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\">La Luna le ba\u00f1a,<\/p>\n<p align=\"center\">llena con retazos su alma,<\/p>\n<p align=\"center\">y ella coquet\u00e1ndole le responde,<\/p>\n<p align=\"center\">no ves que de amor estoy llena?<\/p>\n<p align=\"center\">La suave luz se sumerge en ella,<\/p>\n<p align=\"center\">y le agita el alma,<\/p>\n<p align=\"center\">le revuelve el esp\u00edritu,<\/p>\n<p align=\"center\">avergonzada clama,<\/p>\n<p align=\"center\">no ves que cada d\u00eda m\u00e1s te quiero?<\/p>\n<p align=\"center\">La Luna sigue su coqueto caminar,<\/p>\n<p align=\"center\">entre las nubes se mueve y roza,<\/p>\n<p align=\"center\">un suave mirar, que en ella se refleja,<\/p>\n<p align=\"center\">nuevamente ella, turbia y turbada le reclama,<\/p>\n<p align=\"center\">por qu\u00e9 te vas altanera ?<\/p>\n<p align=\"center\">Desde lo alto le mira,<\/p>\n<p align=\"center\">ella avergonzada le sigue,<\/p>\n<p align=\"center\">busc\u00e1ndola y moj\u00e1ndose en si misma,<\/p>\n<p align=\"center\">quiere alcanzarle, pero loca es su carrera,<\/p>\n<p align=\"center\">interminable el caminar, el correr,<\/p>\n<p align=\"center\">tal vez no pueda mas,<\/p>\n<p align=\"center\">s\u00f3lo dejar que sus rayos de nuevo se sumerjan,<\/p>\n<p align=\"center\">que la ba\u00f1en toda e iluminen,<\/p>\n<p align=\"center\">le quiebren el alma,<\/p>\n<p align=\"center\">estalle en miles de destellos,<\/p>\n<p align=\"center\">que se refleje ella mil y una vez,<\/p>\n<p align=\"center\">y luego podr\u00e1 continuar,<\/p>\n<p align=\"center\">que en ese manantial donde reposa,<\/p>\n<p align=\"center\">la Luna y el Agua nuevamente se volver\u00e1n a besar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><b>COLORES<\/b><\/p>\n<p align=\"center\">Por Martha Mini\u00f1o<\/p>\n<p align=\"center\"><b>Margarita<\/b><\/p>\n<p>Margarita era un ser especial, o al menos, eso pensaban todos, dulce, de suave presencia y hermosa cara. Parec\u00eda irradiar luz propia como un sol, no es de extra\u00f1ar que sus flores preferidas fuesen los girasoles y que todo lo amarillo giraba en torno a ella, su pelo, sus ojos color miel y los alegres vestidos de diferentes tonos del color del sol.<\/p>\n<p>Sonrisa a mano y nunca un no de respuesta, siempre dispuesta, siempre amable. Sus amarillas trenzas recogidas sobre su nuca le daban un aire angelical, tampoco es de extra\u00f1ar que fuese la reina de los festivales y de muchas fiestas; en la escuela y la secundaria brillaba con luz propia y aunque no era buena en las calificaciones, si lo era en las relaciones. Todos le quer\u00edan y el que menos le apreciaba.<\/p>\n<p>Y as\u00ed de amarillo sigui\u00f3 su horizonte, amarillos los colores, en cadenciosa monoton\u00eda, sin sombras ni luces, escasos contrastes, un camino que muchos se lanzaron a predecir y comentar, que tal vez muchos lograron acertar.<\/p>\n<p>Pues si, aparentemente si, Margarita llev\u00f3 una vida aburrida, sin cambios ni colores chillones, su siempre sonrisa la llev\u00f3 a todos lados, pero sin aparentemente nunca darse cuenta de lo vac\u00eda y mon\u00f3tona que era su existencia.<\/p>\n<p>Pero no todo era amarillo y sonrisas, tras esa mirada de ni\u00f1a coqueta y traviesa se escond\u00edan colores m\u00e1s profundos, diferencias m\u00e1s divertidas, o tal vez cambios m\u00e1s chillones y peligrosos.<\/p>\n<p>Margarita pose\u00eda su propios colores internos que a nadie ense\u00f1aba y con quien nadie compart\u00eda.<\/p>\n<p>Nadie nunca supo de ese ser doble que habitaba en ella y que nunca os\u00f3 a asomarse por el brillo de sus amarillos ojos, nadie jam\u00e1s lo pens\u00f3, tampoco imagin\u00f3.<\/p>\n<p>Y as\u00ed amarilla, vestida y viviendo una amarilla existencia pasaron muchos colores, muchas vidas, muchos a\u00f1os sin nunca dejar salir el oscuro ser que dentro de ella habitaba.<\/p>\n<p>Ser que quer\u00eda ser rojo, negro, verde, azul, marr\u00f3n, de colores fuertes y violentos, nunca pasteles, que hiriesen la vista, que no la acariciaran, que recordaran el miedo, e inspirasen rechazo, colores que ahuyentasen y que oscureciesen todo ser, toda presencia.<\/p>\n<p>Tampoco Margarita sospechaba de la metacromasia que viv\u00eda dentro de ella y que dirig\u00eda su amarilla existencia, y sigui\u00f3 viviendo su amarillo vivir y su diario recorrer de la vida, sin cambios y sin sorpresas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><b>Carolina<\/b><\/p>\n<p>Carolina naci\u00f3 para sufrir, para sufrir a solas, acumular dolor y estoica, continuar con una aparente sonrisa y cara de triunfadora que no se da por vencido jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Su color eran el blanco y el azul, cielo y nubes, agua y espuma, por los que se deslizaba cuando caminaba por la playa, o dejaba que sus pies se ba\u00f1asen en el puerto.<\/p>\n<p>Blanca e ins\u00edpida su vida cuando no hab\u00eda dolor, pero el dolor lleg\u00f3 a ser una constante, por lo que le abandon\u00f3 y opt\u00f3 solo por el azul para hacer su vida m\u00e1s tolerable.<\/p>\n<p>Abandonada en vida por sus padres, para ellos s\u00f3lo era una figura importante a la hora del \u00e1lbum familiar de fotos o la presencia obligada en las reuniones y actos de la sociedad. Su madre, de aparente color blanco, en realidad era gris, gris de m\u00faltiples tonos que pod\u00edan estallar y regarse desparramados a su alrededor y cubrirle por entero, hiriendo su ser. Sus hermanos mantuvieron su blanco vivir y no se percataban de ella, nadie ten\u00eda contrastes ni sombras, todos se fund\u00edan sin perspectivas, paralelos entre si.<\/p>\n<p>Y pasaron muchos soles, muchas nubes y muchas aguas azules, Carolina un d\u00eda se lanz\u00f3 a los colores de la vida e inici\u00f3 una loca carrera de relaciones, que apenas terminaban en el siempre interminable y aburrido gris que siempre le hab\u00eda rodeado. Nunca pudo cambiar los colores de su existencia y a pesar de rodear su cuerpo con los cueros de otros no lograba dejar de ser azul y que el gris de siempre se retirase.<\/p>\n<p>Y un d\u00eda le conoci\u00f3, le pint\u00f3 colores que nunca hab\u00eda so\u00f1ado o creado, le dibuj\u00f3 im\u00e1genes nunca antes por ella vista y se entreg\u00f3 a \u00e9l. Pero como colorida pi\u00f1ata explot\u00f3 y dej\u00f3 de ser y nuevamente se encontr\u00f3 en el p\u00e1ramo, largo e interminable del azul y gris aburrido de su vida.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 sola con sus sue\u00f1os azules y empez\u00f3 a buscar los retazos blancos de las nubes para poder adornar su frente y ver desde otra perspectiva.<\/p>\n<p>Y sentada sola, sin ansias de vivir y con pocos colores ya extenuados y desperdigados a sus pies la encontr\u00f3.<\/p>\n<p align=\"center\"><b>ARCOIRIS<\/b><\/p>\n<p>Margarita entr\u00f3 casi sigilosamente en su vida, sin decir palabras, se fue colando silenciosamente en su existencia. Carolina apenas se percat\u00f3 hasta que el brillo de los d\u00edas le hirieron los ojos y el sol se reflej\u00f3 en su cara y su cuerpo, cuando sinti\u00f3 la tibieza del sol y c\u00f3mo las sombras empezaron a moverse a su alrededor.<\/p>\n<p>Todo empez\u00f3 a tomar forma, a deslizarse, a tener presencia, a ser palpables y no meras sombras oscuras e inquietas que llenaban la habitaci\u00f3n. Los d\u00edas corrieron, los segundos no los pod\u00eda contar y su pecho empez\u00f3 a hincharse, su coraz\u00f3n se aceleraba y no sab\u00eda por qu\u00e9, pero luego comprendi\u00f3 que el sol y\u00a0 la amarilla presencia de Margarita alimentaban su vida.<\/p>\n<p>Sin saber por qu\u00e9 ni c\u00f3mo ansiaba y suspiraba por sus colores, beb\u00eda de ellos hasta saciarse, pero ella al ver tanto azul y tanto blanco coquetamente le esquivaba y sal\u00eda y desaparec\u00eda de su vida, para luego retornar bullosamente con todos sus amarillos.<\/p>\n<p>Y del amarillo y el azul entre ambas surgi\u00f3 el verde, luego los naranjas, pues su amistad creci\u00f3 y cont\u00f3 con rojos momentos, le sucedi\u00f3 el violeta y m\u00e1s luego, escarlata, verde esmeralda, a\u00f1il, y entre ambas se vieron un d\u00eda pintando sus colores juntas y del blanco de sus caras y pechos surgieron cada uno de los colores, que iluminaron la habitaci\u00f3n, y se proyect\u00f3 al cielo, que les recibi\u00f3 en una enorme banda de colores que ilumin\u00f3 el d\u00eda tras la pesada lluvia.<\/p>\n<p>Pero los colores oscuros y violentos de Margarita le aprisionaban el pecho y llegaban a herir a la temblorosa y emocionada de Carolina, a quien abandonaba herida, sola en la soledad de sus grises d\u00edas y con los azules sue\u00f1os rotos y desperdigados a sus pies.<\/p>\n<p>Y as\u00ed pasaron los a\u00f1os, llenos de coloridos d\u00edas y alternos con el gris y azul de las sombras. Cada cual tom\u00f3 su rumbo y su camino y empez\u00f3 a tejer sus propios matices, sin saber c\u00f3mo resultar\u00eda el lienzo final de sus d\u00edas.<\/p>\n<p>Y Margarita, ya ella toda amarilla y cargada de otros colores, hijos, marido, hogar, profesi\u00f3n, se encontraron frente a frente, sin colores, pues fue de noche y las sombras se encargaron de ocultarlo todo, de no revelar nada y mantener el blanco y negro como escudo y como m\u00e1scaras, para no dejar transparentar un pasado que ambas ahora lamentaban, hab\u00edan dejado atr\u00e1s, y con el sus colores, sus pasiones y sus alegr\u00edas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta edici\u00f3n publicamos dos aportes de la Dra. 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