{"id":34078,"date":"2014-01-17T11:14:59","date_gmt":"2014-01-17T15:44:59","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=34078"},"modified":"2014-01-19T13:27:46","modified_gmt":"2014-01-19T17:57:46","slug":"344-ventana-molecular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/34078","title":{"rendered":"Priones: Prote\u00ednas funcionales transmisibles"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<a href=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2014\/01\/Ventana-Molecular.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-34079\" alt=\"SK2563\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2014\/01\/Ventana-Molecular.jpg\" width=\"310\" height=\"276\" \/><\/a><\/p>\n<p>Estimados amigos, colegas, lectores y p\u00fablico en general:<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Aprovecho la oportunidad de este primer art\u00edculo de 2014 para agradecerles el apoyo brindado y desearles un a\u00f1o prospero, lleno de deseos cumplidos, salud para disfrutarlo y trabajo conjunto para construir el pa\u00eds de todos. Felicidades.<\/p>\n<p><b>Priones: Prote\u00ednas funcionales transmisibles<\/b><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino pri\u00f3n es el acr\u00f3nimo de part\u00edcula proteica infecciosa. Inicialmente, fue utilizado por Stanley Prusiner (1982), para explicar la acci\u00f3n de un posible agente infeccioso proteico en la transmisi\u00f3n de un grupo de enfermedades relacionadas con des\u00f3rdenes degenerativos del tejido cerebral en una variedad de mam\u00edferos (Hip\u00f3tesis del pri\u00f3n)<b><sup>1,2<\/sup><\/b>. La aceptaci\u00f3n del comportamiento de prote\u00ednas como agentes infecciosos fue muy cuestionada, ya que la transmisibilidad de enfermedades asociadas a otros agentes infecciosos, tales como virus y bacterias, es producto de la informaci\u00f3n gen\u00e9tica encontrada en el DNA o RNA, mientras que por primera vez se postulaba la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n biol\u00f3gica sin la intervenci\u00f3n de los \u00e1cidos nucleicos.\u00a0<\/p>\n<p>Los priones est\u00e1n constituidos exclusivamente de una prote\u00edna celular normal, prote\u00edna pri\u00f3nica celular (PrP<sup>C<\/sup>), que se ha transformado en la forma \u201canormal infecciosa\u201d, llamada <i>Scrapie<\/i> (PrP<sup>Sc<\/sup>), debido a modificaciones post-traduccionales que generan cambios de la estructura de plegamiento de la prote\u00edna normal (normal: <span style=\"font-size: x-small;\"><em>alfa<\/em><\/span> h\u00e9lice; anormal: l\u00e1mina <span style=\"font-size: x-small;\"><em>beta<\/em><\/span>). Tales cambios est\u00e1n asociados a la formaci\u00f3n de placas amiloideas (A<span style=\"font-size: x-small;\"><em>beta<\/em><\/span>) que llevan a desordenes neurodegenerativos conocidos como encefalopat\u00edas espongiformes trasmisibles (TSE). En animales, tenemos como ejemplo la enfermedad degenerativa <i>Scrapie<\/i> descrita en ovejas y cabras, la cual genera una acci\u00f3n de rascado (prurito) en los animales, y la encefalopat\u00eda espongiforme en bovinos (EEB) o enfermedad de las vacas locas, mientras que en humanos, se han descrito la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob (CJD) y sus variantes (vCJD), entre otras.<\/p>\n<p>El hecho de que estos priones trasmitan informaci\u00f3n biol\u00f3gica, se multipliquen (\u201crepliquen\u201d) y muestren variabilidad es de gran inter\u00e9s biol\u00f3gico. La PrP<sup>C<\/sup> est\u00e1 codificada por el gen <i>PRNP<\/i>, localizado en humanos en el cromosoma 20 y en ovinos en el cromosoma 13, que tiene aproximadamente 233 amino\u00e1cidos y un peso molecular de 30 kDa, y se encuentra localizada en la membrana externa de las neuronas, desconoci\u00e9ndose su funci\u00f3n. La replicaci\u00f3n de estos priones ocurre mediante la autopropagaci\u00f3n de la forma PrP<sup>Sc<\/sup> a trav\u00e9s de la conversi\u00f3n autocatal\u00edtica de la PrP<sup>C<\/sup>. \u00a0Se desconoce el papel de ambas formas de prote\u00edna en los cambios neuropatol\u00f3gicos que se generan; sin embargo, la expresi\u00f3n de la prote\u00edna normal y su conversi\u00f3n es determinante.<b><sup>3<\/sup><\/b><\/p>\n<p>En general, los des\u00f3rdenes TSE producidos por priones pueden ser:<\/p>\n<p><b>a<\/b>. espor\u00e1dicos, como por ej. la enfermedad \u00a0CJD;<\/p>\n<p><b>b.<\/b> adquiridos por infecci\u00f3n, por ej. la enfermedad de kuru, producto de rituales de canibalismo en Papua, Nueva Guinea, y vCJD debido al consumo de carne bovina con encefalopat\u00eda; o<\/p>\n<p><b>c.<\/b> heredadas, producto de mutaciones o inserciones en la regi\u00f3n de codificaci\u00f3n de la prote\u00edna pri\u00f3nica celular (PrP<sup>C<\/sup>), ej. CJD familiar (fCJD) e insomnio familiar fatal (FFI).<b><sup>3<\/sup><\/b><\/p>\n<p>Algunas otros des\u00f3rdenes degenerativos descritos en humanos, como Alzheimer, Parkinson y Huntington, se encuentran asociados a alteraciones de plegamiento de otras prote\u00ednas distintas a las descritas como priones, con acumulaci\u00f3n de agregados amiloideos (deposiciones de p\u00e9ptidos) en el cerebro. Lo llamativo en estos casos es que tanto el proceso de alteraci\u00f3n del plegamiento molecular de prote\u00edna como su replicaci\u00f3n son similares a una prote\u00edna pri\u00f3nica; sin embargo, no ha sido demostrado que estos des\u00f3rdenes son determinados por priones.<b><sup>2<\/sup><\/b><\/p>\n<p>Estudios recientes muestran que no siempre los priones son part\u00edculas infecciosas causantes de enfermedad en un organismo; por el contrario, se ha demostrado que en algunos organismos pueden generar propiedades beneficiosas en t\u00e9rminos evolutivos. Un primer ejemplo ha sido descrito en levaduras, donde se han encontrado prote\u00ednas con caracter\u00edsticas de priones que act\u00faan como factores epigen\u00e9ticos, produciendo funciones beneficiosas heredables tales como por nuevos fenotipos metab\u00f3licos para el aprovechamiento de nutrientes en condiciones adversas.<b><sup>4,5 <\/sup><\/b>Un segundo ejemplo lo constituye la prote\u00edna mitocondrial MAVS, cuya agregaci\u00f3n a trav\u00e9s de los mecanismos descritos para priones, activa y propaga la cascada de se\u00f1alizaci\u00f3n antiviral relacionada con la respuesta inmune innata.<b><sup>6<\/sup><\/b><\/p>\n<p>Es probable que en diversos organismos, prote\u00ednas que sufren alteraciones de su plegamiento, generando flexibilidad en la alternancia de su estructura, sean m\u00e1s comunes de lo que se conoce en la participaci\u00f3n de procesos biol\u00f3gicos normales, adem\u00e1s de la generaci\u00f3n de patolog\u00edas en ciertas enfermedades degenerativas. Probablemente, formas alternativas de plegamiento de prote\u00ednas tienen ventajas evolutivas en la regulaci\u00f3n de funciones de importancia biol\u00f3gica, sin la necesidad de cambios en la informaci\u00f3n gen\u00e9tica. En el caso de levaduras, por ejemplo, constituyen un mecanismo r\u00e1pido de sobrevivencia a condiciones ambientales no propicias. La posibilidad de que estos cambios de plegamiento y transmisibilidad de prote\u00ednas tipo pri\u00f3n tengan repercusiones evolutivas es un planteamiento que requiere mayores aportes de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Referencias <br \/><\/b><\/p>\n<ol start=\"1\">\n<li><b>Prusiner SB (1994).<\/b> <a href=\"http:\/\/goo.gl\/9ezZcy\">http:\/\/goo.gl\/9ezZcy<\/a> <b><\/b><\/li>\n<li><b>Soto C (2012).<\/b> <a href=\"http:\/\/goo.gl\/Or0FZU\">http:\/\/goo.gl\/Or0FZU<\/a><b><\/b><\/li>\n<li><b>Aulic S. et al. (2013). <\/b><a href=\"http:\/\/goo.gl\/84jXRq\">http:\/\/goo.gl\/84jXRq<\/a> <b><\/b><\/li>\n<li><b>Halfmann R.\u00a0 et al. (2012). <\/b><a href=\"http:\/\/goo.gl\/ahZKx2\">http:\/\/goo.gl\/ahZKx2<\/a> <b><\/b><\/li>\n<li><b>Halfmann R.\u00a0 et al. (2014). <\/b><a href=\"http:\/\/goo.gl\/S9py0V\">http:\/\/goo.gl\/S9py0V<\/a><b><\/b><\/li>\n<li><b>Hou F. et al. (2011). <\/b><a href=\"http:\/\/goo.gl\/cgHnsQ\">http:\/\/goo.gl\/cgHnsQ<\/a> <b><\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Imagen tomada de\u00a0 \u00a9 MEDI-MATION LTD\/SCIENCE SOURCE; \u00a9 RUSSELL KIGHTLEY\/SCIENCE SOURCE<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Estimados amigos, colegas, lectores y p\u00fablico en general:<\/p>\n","protected":false},"author":57,"featured_media":34079,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11,446],"tags":[],"class_list":["post-34078","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-secciones-de-colaboradores","category-ventana-molecular"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/57"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34078"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34078\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34079"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}