{"id":34489,"date":"2014-01-31T20:01:11","date_gmt":"2014-02-01T00:31:11","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=34489"},"modified":"2014-02-01T12:31:46","modified_gmt":"2014-02-01T17:01:46","slug":"algunas-distorsiones-de-la-antinomia-juventud-vejez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/34489","title":{"rendered":"Algunas distorsiones de la antinomia juventud-vejez"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-34490\" alt=\"El-retrato-de-Dorian-Gray-500x357 (2)\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2014\/01\/El-retrato-de-Dorian-Gray-500x357-2.jpg\" width=\"400\" height=\"286\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/El-retrato-de-Dorian-Gray-500x357-2.jpg 500w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/El-retrato-de-Dorian-Gray-500x357-2-390x278.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><br \/><em>\u201cEl problema de la juventud es que ya no pertenecemos a ella\u201d Salvador Dal\u00ed<br \/><\/em><em>\u201cLa vejez no es m\u00e1s que una variada acumulaci\u00f3n de juventudes\u201d Rolando Hernandez P\u00e9rez<\/em>\u00a0<\/p>\n<p>El culto a la condici\u00f3n de ser joven, vendido como un valor de esta sociedad contempor\u00e1nea occidental, es evidente y creciente.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>De all\u00ed la proliferaci\u00f3n de ofertas de esa gran industria de la est\u00e9tica corporal en donde los m\u00e9dicos dermat\u00f3logos tenemos participaci\u00f3n; producto de una larga formaci\u00f3n y profundo conocimiento de la biolog\u00eda de uno de los \u00f3rganos m\u00e1s comprometidos en este proceso: la piel, prometiendo la recuperaci\u00f3n de las condiciones propias de la juventud y la permanencia de \u00e9stas por un tiempo mayor.<\/p>\n<p>Estas disciplinas en las que se apoyan estas promesas, basadas en un mejor conocimiento de la fisiolog\u00eda y fisiopatolog\u00eda de la piel y de los procesos de envejecimiento, deben ser aplicadas, en el mejor de los casos, por m\u00e9dicos o por personal especializado bajo la supervisi\u00f3n de \u00e9stos.<\/p>\n<p>No obstante, su uso frecuentemente cae en manos de personas no expertas, inspiradas en el deseo de conformar un oficio desde estas pr\u00e1cticas, y en el peor de los casos de lucrar indebidamente, lo cual, como es l\u00f3gico, no conduce a los resultados deseados, tal como ocurri\u00f3 con aquel pol\u00edtico y periodista venezolano de la cuarta, quinta y tal vez hasta de la sesta rep\u00fablica, cuya expresi\u00f3n facial plastificada, es un vivo ejemplo de estos accidentes.<\/p>\n<p>Rechazo al hombre viejo<\/p>\n<p>En el continente americano es frecuente la subvaloraci\u00f3n al hombre viejo, como tambi\u00e9n es caracter\u00edstico el culto a la juventud. Dos instancias que estructuran la vida suelen en estos tiempos estar enfrentadas. El hombre mayor \u2013 el abuelo \u2013 poseedor de la experiencia y la sabidur\u00eda, el hombre apto para la orientaci\u00f3n pedag\u00f3gica familiar, estorba en los hogares contempor\u00e1neos. \u00bfDe qu\u00e9 fuente surgir\u00e1 entonces la tradici\u00f3n familiar como valor formativo para las nuevas generaciones?, \u00bfacaso ser\u00e1 la televisi\u00f3n, el cine, las redes sociales o simplemente el Internet el ductor o conductor de estas nueva generaciones en esta era de las cybercomunicaciones? \u00bfProbablemente estar\u00edamos viendo el nacimiento de un hombre nuevo con otros valores?<\/p>\n<p>Normalmente se entiende a la vejez &#8211;cuando se llega a ella, y despu\u00e9s de haber transitado con sensatez la vida&#8211; como aquella fase de la existencia humana donde ya se ha decantado el juicio y la condici\u00f3n humana ha madurado hacia la plenitud. Esta acumulaci\u00f3n de valores que se alcanza en esta etapa, no ser\u00e1 nunca un atributo de la juventud.<\/p>\n<p>Visto este planteamiento podemos admitir junto con la sabidur\u00eda popular que cada \u00e9poca en la vida del hombre tiene su esplendor: por un lado la vitalidad impetuosa de la juventud pero generalmente carente de la experiencia debida y por el otro, la fuerza del hombre viejo expresada en su sabidur\u00eda y no en su vitalidad.<\/p>\n<p>El aumento de los asilos para ancianos es proporcional al de los gimnasios, cl\u00ednicas de est\u00e9ticas, spa y productos para devolver, retener o recuperar la juventud.<\/p>\n<p>Este desmesurado culto a ser joven y a rechazar el envejecimiento adquiere dimensiones de una problem\u00e1tica de salud p\u00fablica; justamente la falta de madurez \u2013asociada al envejecimiento- dispara a centenares de personas j\u00f3venes a someterse a esclavizantes m\u00e9todos para exaltar el f\u00edsico, poniendo en riesgo su propia salud y de hecho su aspecto y car\u00e1cter juvenil, convirtiendo la jovialidad en neurosis.<\/p>\n<p>Por su parte, es tal la influencia de este fen\u00f3meno propio de la psicolog\u00eda social contempor\u00e1nea y son tantas las distorsiones derivadas de la antinomia juventud-vejez que, el hombre viejo tambi\u00e9n ha sido atra\u00eddo hacia ese gran mito de creer que mediante la medicina est\u00e9tica, como recurso o medio para obtener una apariencia de joven, lograr\u00e1 alcanzar asimismo una conciencia de joven y con ello cierto sentido de felicidad.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda los m\u00e9dicos dermat\u00f3logos en su consulta diaria atendemos frecuentemente pacientes que desean recuperar esa juventud exterior perdida, siendo la piel el \u00f3rgano m\u00e1s grande o extenso del organismo \u2013disculpen los inmun\u00f3logos, pues ellos dicen que es el sistema inmunol\u00f3gico- tenemos literalmente una lectura a trav\u00e9s de de las arrugas, lentigos, perdida de la textura y color de la piel, etc. de ese fen\u00f3meno que es consecuencia de condiciones internas y externas del hombre.<\/p>\n<p>Por otra parte los muy j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes tambi\u00e9n buscan en el m\u00e9dico dermat\u00f3logo ayuda para esconder o eliminar los defectos dados por la naturaleza.<\/p>\n<p>El dermat\u00f3logo debe tener un equilibrio casi perfecto para reconocer y ponderar la armon\u00eda a trav\u00e9s del orden anat\u00f3mico, de la simetr\u00eda y hasta de la precisi\u00f3n del rostro y del cuerpo como un todo, adem\u00e1s, muchas veces cuando no se puede conseguir esa armon\u00eda, debemos ser suficientemente sincero para persuadir elocuentemente y de esta manera intentar convencer a nuestro paciente y devolverle la tranquilidad y benepl\u00e1cito al paciente y hasta su entorno social, el cual muchas veces es el responsable de una buena parte de ese sufrimiento y consternaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Rolando Hern\u00e1ndez P\u00e9rez<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: x-large;\"><em>El culto a la condici\u00f3n de ser joven, vendido como un valor de esta sociedad contempor\u00e1nea occidental, es evidente y creciente<\/em><\/span><\/p>\n<div style=\"width: 48%; 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