{"id":36608,"date":"2014-07-04T13:01:19","date_gmt":"2014-07-04T17:31:19","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=36608"},"modified":"2014-07-05T00:51:00","modified_gmt":"2014-07-05T05:21:00","slug":"longina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/36608","title":{"rendered":"Longina"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">LONGINA<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">En el lenguaje misterioso de tus ojos<br \/>\nhay un tema que destaca: sensibilidad.<br \/>\nEn las sensuales l\u00edneas de tu cuerpo hermoso<br \/>\nlas curvas que se admiran despiertan ilusi\u00f3n.<br \/>\nEn la cadencia de tu voz tan cristalina,<br \/>\ntan suave y argentada de ignota idealidad,<br \/>\nque impresionado por todos tus encantos,<br \/>\nse conmovi\u00f3 mi lira y en m\u00ed, la inspiraci\u00f3n.<br \/>\nPor ese cuerpo orlado de belleza<br \/>\ntus ojos so\u00f1adores y tu rostro angelical<br \/>\npor esa boca de concha nacarada<br \/>\ntu mirada imperiosa y tu andar se\u00f1oril.<br \/>\nTe comparo con una santa diosa<br \/>\nLongina seductora cual flor primaveral<br \/>\nofrendando con notas de mi lira,<br \/>\ncon fibra de mi alma, tu encanto juvenil.<br \/>\nofrend\u00e1ndo con notas de mi lira,<br \/>\ncon fibra de mi alma, tu encanto juvenil.<\/p>\n<p><strong>La mujer que inspir\u00f3 la canci\u00f3n \u201cLongina\u201d<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_36610\" aria-describedby=\"caption-attachment-36610\" style=\"width: 150px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-36610\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2014\/07\/longina.jpg\" alt=\"LONGINA O\u00b4FARRIL\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/longina.jpg 150w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/longina-25x25.jpg 25w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-36610\" class=\"wp-caption-text\">LONGINA O\u00b4FARRIL<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>La dedicatoria\u00a0de un trovador\u00a0triste y sombr\u00edo\u00a0hall\u00f3\u00a0su inmortalidad, en el nombre\u00a0de una mujer\u00a0de piel\u00a0de \u00e9bano\u00a0 de belleza impresionante y de forma escultural.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Manuel Corona Raimundo. Autor\u00a0de la canci\u00f3n\u00a0Longina<\/p>\n<p>Se dice que la mujer\u00a0que inspir\u00f3\u00a0esa\u00a0canci\u00f3n\u00a0naci\u00f3\u00a0el 15 de marzo\u00a0de 1888, y que su nombre\u00a0completo\u00a0era Longina\u00a0O\u2019Farrill. Su figura constituy\u00f3\u00a0la fuente\u00a0de inspiraci\u00f3n\u00a0para el compositor cubano\u00a0Manuel Corona, uno\u00a0de los grandes de la<em>trova\u00a0tradicional\u00a0cubana<\/em>.\u00a0<strong>El nombre\u00a0<em>Longina<\/em>\u00a0es el titulo\u00a0de una creaci\u00f3n\u00a0musical que a trav\u00e9s\u00a0del tiempo\u00a0ha sido\u00a0considerada\u00a0como\u00a0una pieza\u00a0cl\u00e1sica\u00a0del cancionero\u00a0rom\u00e1ntico de Cuba.<\/strong><\/p>\n<p>Se cuenta\u00a0que la historia\u00a0comenz\u00f3\u00a0en 1918 cuando\u00a0Longina\u00a0(conoci\u00f3\u00a0en La Habana al trovador, nunca\u00a0imaginando\u00a0que la har\u00eda\u00a0famosa\u00a0para siempre. Tal encuentro\u00a0tuvo\u00a0lugar\u00a0en casa de Mar\u00eda\u00a0Teresa Vera, una de las grandes\u00a0de la trova. Ella los present\u00f3, y un rato\u00a0despu\u00e9s\u00a0Corona dijo\u00a0que iba\u00a0a escribirle\u00a0una canci\u00f3n. Se encontraron\u00a0nuevamente\u00a0en la misma\u00a0casa de Mar\u00eda\u00a0Teresa. \u00a0Era el 15 de octubre\u00a0de 1918 y celebraban\u00a0el onom\u00e1stico\u00a0de la cantante. \u00a0Corona entreg\u00f3\u00a0a su musa\u00a0la canci\u00f3n\u00a0que ella\u00a0le inspirara. Mar\u00eda\u00a0Teresa la cant\u00f3\u00a0enseguida, improvisadamente. Despu\u00e9s\u00a0ser\u00eda\u00a0su m\u00e1s\u00a0grande int\u00e9rprete.<\/p>\n<p><strong>En una cr\u00f3nica publicada en 1950 en el diario El Nacional, de Caracas, Nicol\u00e1s Guill\u00e9n, el gran poeta cubano, narra cuando conoci\u00f3 a Longina. \u00abEra hace 30 a\u00f1os una mujer de cuerpo flexible, negra, de altos senos y ojos relampagueantes. Hoy ha engordado, naturalmente, y la mirada brilla menos, pues los a\u00f1os no pasan en vano. Pero todav\u00eda da pruebas de que fue lo que fue.\u00bb<br \/>\nFue a causa de la muerte de su cantor, que la mulata Longina adquiri\u00f3 s\u00fabita actualidad. Escribe Guill\u00e9n lo que cont\u00f3 entonces la \u00abflor angelical\u00bb:<br \/>\n\u00abA la una de la ma\u00f1ana\u00a0 tocaron a mi puerta para darme la noticia de la muerte de Manuel, y eso me hizo una horrible impresi\u00f3n. Estaba y estar\u00e9 agradecida a \u00e9l. Corona ha muerto, pero la mujer que le inspir\u00f3 una de sus mejores canciones est\u00e1 viva y lo recordar\u00e1 sin cesar. En cierto modo \u00e9l me inmortaliz\u00f3. Hubiera querido estar a su lado en el instante en que lanz\u00f3 su \u00faltimo suspiro. Yo sab\u00eda que se hallaba enfermo, tuberculoso, y sab\u00eda tambi\u00e9n que no se cuidaba, que se hab\u00eda entregado a la bebida, sin importarle su estado f\u00edsico. Puedo decir que Corona se suicid\u00f3, porque si se hubiera cuidado un poco habr\u00eda vivido alg\u00fan tiempo m\u00e1s.\u00bb<br \/>\n\u2014\u00bfPara qu\u00e9 quiero vivir unos cuantos d\u00edas m\u00e1s, d\u00e1ndome cuenta de todo? El alcohol al menos me hace creerme bien y me permite compartir el tiempo que me queda con aquellos amigos y amigas de mi juventud\u2014,\u00a0 contestaba invariablemente el viejo trovador cuando alguien le ped\u00eda que abandonara \u00abel trago\u00bb.<br \/>\nMeses atr\u00e1s Guill\u00e9n lo hab\u00eda encontrado en uno de los cafetuchos situados frente a la Estaci\u00f3n Terminal. Al respecto escribe:<br \/>\n\u00abNo hablaba con \u00e9l hac\u00eda a\u00f1os, cuando la terrible enfermedad no hab\u00eda estragado su cuerpo.\u00bb. Lo vio\u00a0 \u00abflaco, flaqu\u00edsimo, los ojos hundidos, el ment\u00f3n en proa, la voz cavernosa.\u00bb<br \/>\n\u2014\u00bfNo te acuerdas de m\u00ed?\u2014, le pregunt\u00f3 el m\u00fasico.<br \/>\n\u2014Claro que me acuerdo, t\u00fa eres Corona.<br \/>\n\u2014Yo soy Corona, pero me muero. M\u00edrame c\u00f3mo estoy.<br \/>\nEntonces Guill\u00e9n lo invit\u00f3 a una copa, que bebi\u00f3 \u00e1vida, con mano temblorosa.<br \/>\n\u2014Un d\u00eda quiero verte. Me gustar\u00eda cantarte las viejas cosas. Yo soy el autor de Santa Cecilia y de Longina\u2014. \u00bfNo te acuerdas?<br \/>\nLa bohemia art\u00edstica de la convulsa capital cubana de principios de siglo, lo devor\u00f3. En ella creci\u00f3, cre\u00f3, compuso, recorriendo bares, caf\u00e9s y teatros. Su canci\u00f3n Mercedes lo elev\u00f3 en 1908 a la popularidad. Despu\u00e9s vendr\u00edan muchas otras: Santa Cecilia, Las flores del Ed\u00e9n, Aurora\u2026 Hasta llegar a Longina, su m\u00e1s inmortal composici\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>MANUEL CORONA<\/em><\/strong><br \/>\nCompositor y guitarrista-\u00a0 Naci\u00f3\u00a0en Caibarien, Las Villas, el 17 de junio\u00a0de 1880. \u00a0Se traslad\u00f3\u00a0junto a su familia\u00a0a La Habana en 1895 y ya entrado\u00a0el 1900 se dedic\u00f3\u00a0a la m\u00fasica\u00a0llevando\u00a0desde\u00a0ese momento\u00a0una vida\u00a0bohemia, siempre\u00a0acompa\u00f1ado\u00a0de su guitarra.<br \/>\n<em>En 1908 su canci\u00f3n\u00a0Mercedes<\/em>\u00a0lo eleva\u00a0a la popularidad\u00a0entrando\u00a0a formar\u00a0parte de los grandes\u00a0de la trova\u00a0cubana. \u00a0Agrega\u00a0entonces\u00a0obras\u00a0musicales como<em>Longina<\/em>,\u00a0<em>Santa Cecilia<\/em>,\u00a0<em>Doble inconsciencia<\/em>,\u00a0<em>Una mirada, Las flores\u00a0del Ed\u00e9n,<\/em>\u00a0Aurora, etc.<\/p>\n<figure id=\"attachment_36609\" aria-describedby=\"caption-attachment-36609\" style=\"width: 339px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-36609\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2014\/07\/aprende061.jpg\" alt=\"\u00a0La Trova\u00a0cubana: Alberto Villal\u00f3n, Sindo\u00a0Garay, \u00a0Manuel Corona y Rosendo Ruiz\" width=\"339\" height=\"243\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-36609\" class=\"wp-caption-text\">La Trova\u00a0cubana: Alberto Villal\u00f3n, Sindo\u00a0Garay, \u00a0Manuel Corona y Rosendo Ruiz<\/figcaption><\/figure>\n<p>Incursiona\u00a0en guarachas\u00a0inspiradas\u00a0en temas\u00a0de actualidad\u00a0cubana. Todas\u00a0piezas\u00a0musicales de gran \u00e9xito. Sin embargo, a pesar\u00a0del \u00e9xito\u00a0de sus obras\u00a0musicales, en un cuarto\u00a0oscuro\u00a0sumido\u00a0en la mayor pobreza\u00a0muere\u00a0el 9 de enero\u00a0de 1950 en La Habana,\u00a0<strong>olvidado\u00a0por muchos\u00a0de sus, en otros\u00a0tiempos,\u00a0<em>amigos<\/em>.<\/strong><br \/>\nAl entierro\u00a0asistieron: Sindo\u00a0Garay, Rosendo Ruiz, Tata\u00a0Villegas, Pancho Majagua, Longina y algunos\u00a0pocos\u00a0m\u00e1s. Gonzalo Roig\u00a0despidi\u00f3\u00a0el duelo\u00a0que se efectu\u00f3\u00a0en un cementerio de Marianao, La Habana, Cuba.<br \/>\n<strong>Aunque entre Manuel Corona y la bella\u00a0 mujer de piel oscura y cuerpo escultural\u00a0 no existi\u00f3 romance alguno,\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>??Longina O\u2019Farril quiso que al morir sus restos fueran\u00a0 llevados junto a la tumba del compositor que la hizo famosa.<br \/>\nSu deseo no fue cumplido hasta\u00a0 el\u00a0 a\u00f1o 1989, cuando se unieron ambos restos en el cementerio de Caibari\u00e9n, localidad costera del norte villaclare\u00f1o, tierra natal de uno de los cuatro grandes de la trova cubana.<\/strong><\/p>\n[youtube]https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=XjVnIDirXK8[\/youtube]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LONGINA<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":36609,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11,9],"tags":[],"class_list":["post-36608","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-secciones-de-colaboradores","category-dermatologia-y-arte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36608"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36608\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36609"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}