{"id":36933,"date":"2014-08-01T11:02:16","date_gmt":"2014-08-01T15:32:16","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=36933"},"modified":"2014-08-03T12:52:41","modified_gmt":"2014-08-03T17:22:41","slug":"la-etica-en-la-investigacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/36933","title":{"rendered":"La \u00c9tica en la Investigaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-36934 \" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2014\/08\/imagen-editorial.jpg\" alt=\"imagen-editorial\" width=\"325\" height=\"312\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/imagen-editorial.jpg 450w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/imagen-editorial-390x374.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/imagen-editorial-25x25.jpg 25w\" sizes=\"auto, (max-width: 325px) 100vw, 325px\" \/>Quiero traer a este foro dermatol\u00f3gico el tema de la \u00e9tica y su consecuente alcance bio\u00e9tico. Tema a veces olvidados durante la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y el ejercicio m\u00e9dico en general, particularmente en estos escenarios contempor\u00e1neos tan signados por intereses econ\u00f3micos y de figuraci\u00f3n en la escena cient\u00edfica mundial.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Recordaremos tres hechos emblem\u00e1ticos que tuvieron lugar en tres \u00e9pocas y lugares diferentes configurando, a la vez, una franca y notoria violaci\u00f3n de todos los derechos del ser humano y en consecuencia la carencia frontal de toda \u00e9tica.<\/p>\n<p>El trabajo de Oslo (1-2) fue un largo estudio prospectivo realizado entre 1890 y 1910 sobre personas infectadas con s\u00edfilis, pero no tratadas, durante un per\u00edodo de seguimiento de 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Aproximadamente una cuarta de las personas infectadas tuvieron, al menos, una reca\u00edda de s\u00edfilis secundaria, sobre todo durante el primer a\u00f1o . Cerca del 15% de los infectados desarrollaron s\u00edfilis benigna tard\u00eda como gomas cut\u00e1neos (70%), \u00f3seos (10%) y mucosos 10% .<\/p>\n<p>La s\u00edfilis cardiovascular se describi\u00f3, aproximadamente, en un 14% en los hombres y 8% en las mujeres; y la neuros\u00edfilis en un 10% en el grupo de los hombres y 5% en el de las mujeres. En conjunto, murieron como resultado de la s\u00edfilis no tratada el 17% de los hombres y el 8% de las mujeres.<\/p>\n<p>En 1932 la s\u00edfilis era una epidemia preponderante en las comunidades rurales del sur de Estados Unidos. Consecuentemente, las autoridades\u00a0crearon un programa especial de tratamiento para esta enfermedad en el hospital de Tuskegee-Alabama, la \u00fanica instituci\u00f3n asistencial para personas de raza negra que exist\u00eda hasta entonces en los Estados Unidos. Debido a esto, la secci\u00f3n de enfermedades ven\u00e9reas del PHS (Servicio P\u00fablico de Salud) de los Estados Unidos, decide llevar a cabo un estudio sobre la evoluci\u00f3n de la s\u00edfilis (1932-1972). Esta investigaci\u00f3n fue financiada con fondos federales y se plante\u00f3 como un estudio sobre el curso natural de la enfermedad en la persona. Para alcanzar este objetivo, fueron seleccionados cuatrocientos varones de raza negra infectados con s\u00edfilis, y doscientos hombres varones de raza de raza negra sanos, como grupo control. Su objetivo principal era comparar la salud y longevidad de la poblaci\u00f3n sifil\u00edtica no tratada con el grupo control, y as\u00ed observar su evoluci\u00f3n (3-4) Los sujetos enfermos y seleccionados para el estudio (3-4) no se les trat\u00f3 su enfermedad, sin embargo se les ofrecieron algunas ventajas materiales, adem\u00e1s no se les inform\u00f3 acerca de la naturaleza de su enfermedad y solo se les dijo que ten\u00edan la sangre mala. (5)<\/p>\n<p>La experimentaci\u00f3n nazi consisti\u00f3 en una serie de pruebas m\u00e9dicas, en numerosos prisioneros, realizadas en los campos de concentraci\u00f3n durante la Segunda Guerra Mundial. Fue otro hecho que marc\u00f3 la franca violaci\u00f3n de los Derechos Humanos. Los prisioneros, mayormente jud\u00edos de toda Europa, pero tambi\u00e9n gitanos, prisioneros sovi\u00e9ticos y alemanes, discapacitados, homosexuales, fueron coercionados a participar pero nunca hubo un consentimiento informado. Por lo general, el experimento result\u00f3 fallido y llevaron a muchos de estos hombres y mujeres a la muerte o a la desfiguraci\u00f3n o discapacidad permanente y, por tanto, tales pr\u00e1cticas son consideradas ejemplo de tortura m\u00e9dica.<\/p>\n<p>Uno de los m\u00e9dicos cient\u00edficos m\u00e1s controvertidos fue Josef Mengele, quien dirigi\u00f3 experimentos en el campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz<\/p>\n<p>Consideramos que los principios \u00e9ticos son parte fundamental de la investigaci\u00f3n y del trabajo m\u00e9dico en general, no solo en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica propiamente dicha sino tambi\u00e9n durante el ejercicio del acto m\u00e9dico; asimismo, deben estar ligados, \u00edntima e inseparablemente, al ejercicio de la medicina en todos sus aspectos.<\/p>\n<p>Los comit\u00e9s de \u00e9ticas en nuestras instituciones deben abarcar tres aspectos b\u00e1sicos de la investigaci\u00f3n, sobre todo cuando se les solicita la aprobaci\u00f3n de un trabajo con seres humanos: el \u00e1rea tem\u00e1tica, es decir el tema, la metodolog\u00eda y la \u00e9tica. M\u00e1s a\u00fan, la concepci\u00f3n de la investigaci\u00f3n debe ir m\u00e1s all\u00e1 de los principios b\u00e1sicos reglamentarios y considerar el entorno particular en cada situaci\u00f3n y sus posibles implicaciones. A este enfoque global y m\u00e1s amplio se le conoce como bio\u00e9tica.<\/p>\n<p>Infelizmente no siempre se ha considerado necesario hacer la evaluaci\u00f3n bio\u00e9tica de la investigaci\u00f3n. De hecho, las reglamentaciones que establecen tener en cuenta los derechos humanos de los sujetos de investigaci\u00f3n y los deberes de los investigadores y de las instituciones con dichos sujetos, son relativamente recientes, en buena parte son resultado de los juicios a los crimines cometidos por m\u00e9dicos nazis a prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>El Tribunal Internacional Militar que juzg\u00f3 a veinte m\u00e9dicos acusados de asesinato y tortura en los campos de concentraci\u00f3n, adem\u00e1s de conducir el juicio, consider\u00f3 aspectos m\u00e1s amplios con respecto a la forma correcta de conducir la investigaci\u00f3n en los seres humanos. Esto llev\u00f3 a que en agosto de 1947 se promulgara una serie de principios sobre la investigaci\u00f3n en humanos conocida como el C\u00f3digo de N\u00faremberg (6-7).<\/p>\n<p>Entonces, bas\u00e1ndose en este c\u00f3digo, la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica Mundial estableci\u00f3, en el a\u00f1o 1954, los principios \u00e9ticos para la investigaci\u00f3n en humanos, que evolucionaron hasta dar lugar, en la XVIII\u00a0Asamblea M\u00e9dica Mundial en 1964, a la declaraci\u00f3n de Helsinki (6-7-8) ratificada en varias oportunidades, la \u00faltima en 1996 en Sud\u00e1frica.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1966, la Asamblea General de las Naciones Unidas adopt\u00f3 el pacto internacional sobre derechos civiles pol\u00edticos, que estableci\u00f3 varios principios importantes como normas internacionales, entre ellos el art\u00edculo 7: \u201cNinguna persona ser\u00e1 sujeta a tortura o a castigo o tratamiento cruel o inhumano o degradante. En particular, ninguna persona ser\u00e1 sujeta sin su libre consentimiento a experimentaci\u00f3n m\u00e9dica o cient\u00edfica\u201d<\/p>\n<p>A partir de los a\u00f1os sesenta, los Institutos Nacionales de salud (NIH), la Administraci\u00f3n de drogas y Alimentos (FDA) y otras entidades de los Estados Unidos y del mundo, as\u00ed como el Consejo para la Organizaci\u00f3n Internacional de Ciencias M\u00e9dicas (CIOMS) y la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), han adoptado y ampliado estos elementos fundamentales, con lo cual dieron lugar a los principios \u00e9ticos que determinan actualmente la investigaci\u00f3n cuando involucra a los sujetos humanos. En particular, en 1982 y en raz\u00f3n de las circunstancias especiales en los pa\u00edses en desarrollo con respecto a la aplicabilidad del c\u00f3digo de N\u00faremberg y de la Declaraci\u00f3n de Helsinki, el CIOMS y la OMS expidieron la propuesta para unas gu\u00edas internacionales destinadas a la investigaci\u00f3n biom\u00e9dica donde se involucre a seres humanos.<\/p>\n<p>Es nuestra obligaci\u00f3n \u00e9tica, como humanos y m\u00e9dicos, llevar al m\u00e1ximo la vigilancia y cumplimiento de estos c\u00f3digos y gu\u00edas para reducir a la m\u00ednima expresi\u00f3n los riesgos. Este concepto se basa en el axioma hipocr\u00e1tico conocido como primum non nocere, es decir que los riesgos de los sujetos de investigaci\u00f3n sean razonables en relaci\u00f3n a los beneficios esperados.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os la hiperinformaci\u00f3n y la facilidad para su difusi\u00f3n a trav\u00e9s de plataformas como Internet nos debe alertar &#8212;para no ser se\u00f1alados por la generaciones futuras nos coloquen en esa lista negra de la historia &#8212;de los abusos y crueldades de la medicina.<\/p>\n<p>Las escuelas de medicina y los postgrados del pa\u00eds deben incorporar esta disciplina de bio\u00e9tica en los pensum de estudio de manera pr\u00e1ctica y definitiva; ojal\u00e1 que los directores de postgrados de Venezuela y del resto de pa\u00edses que visitan y participan en este foro m\u00e9dico latinoamericano, como es Piel-L Latinoamericana, nos cuenten sus experiencias.<\/p>\n<p><em><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/em><br \/>\n<em>1) Bruusgaard E.Ober das Schicksal der nich spezifisch behandelten Luetiker, Arch Dermatol Syph. 1929; 157:309<\/em><br \/>\n<em>2) Gjestland T. The Oslo study of untreated syphilis an epidemiologic investigation of the natural course of syphilis infection based on a restudy of the Boeck-Bruusgaard material. Act Derm Venereol, 1955; 35 (34, Suppl: 1-368<\/em><br \/>\n<em>3) Jones, JH. Free Press; New York: 1981. Bad blood: the Tuskegee syphilis experiment.<\/em><br \/>\n<em>4) Reverby SM. More than Fact and Fiction. Cultural Memory and the Tuskegee Syphilis Study. Hastings Center Report. 2001; 31: 22-28.<\/em><br \/>\n<em>5) Gracia D. Profesi\u00f3n m\u00e9dica, investigaci\u00f3n y justicia sanitaria. El B\u00faho. Santa Fe de Bogot\u00e1 1998.<\/em><br \/>\n<em>6) Shuster, E. \u201cFifty years later: the significance of the Nuremberg code\u201d. En: N.Engl. J. Med., 1997; 337:1436-40<\/em><br \/>\n<em>7) Wigodsky, H. y Hoppe, S.K. \u201cHumans as Research Subjects\u201d En: Thomasma, D.C., Kushner, T., eds. Brith to death . Cambridge. Cambridge University Press; 1996.p 259-69<\/em><br \/>\n<em>8) World Medical Association. \u201c Declaration of Helsinki\u201d En. JAMA, 1999; 277:925-6.<\/em><\/p>\n<p>Rolando Hern\u00e1ndez P\u00e9rez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: x-large;\"><em>La \u00e9tica y su consecuente alcance bio\u00e9tico<\/em><\/span><\/p>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">Es nuestra obligaci\u00f3n \u00e9tica, como humanos y m\u00e9dicos, llevar al m\u00e1ximo la vigilancia y cumplimiento de estos c\u00f3digos y gu\u00edas para reducir a la m\u00ednima expresi\u00f3n los riesgos<\/div>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">Las escuelas de medicina y los postgrados del pa\u00eds deben incorporar esta disciplina de bio\u00e9tica en los pensum de estudio de manera pr\u00e1ctica y definitiva<\/div>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":36936,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-36933","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36933"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36933\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36936"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}