{"id":371,"date":"2007-04-27T12:01:42","date_gmt":"2007-04-27T16:01:42","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=371"},"modified":"2007-04-27T17:14:34","modified_gmt":"2007-04-27T21:14:34","slug":"a-una-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/371","title":{"rendered":"A una madre"},"content":{"rendered":"<p>Aguarda&nbsp;tu dulce espera,<\/p>\n<p>dulce espera, dulce ni\u00f1o,<\/p>\n<p>quien espera, desespera,<\/p>\n<p>cuando espera con cari\u00f1o,<\/p>\n<p><!--more--> <\/p>\n<p>Siempre esperar\u00e1s con ansia<\/p>\n<p>el fruto bien deseado.<\/p>\n<p>Tener tu ni\u00f1o en la Francia<\/p>\n<p>es la siembra de tu amado<\/p>\n<p>Que se deforme tu vientre,<\/p>\n<p>aunque tus senos sean peras,<\/p>\n<p>lucir\u00e1s ante la gente,<\/p>\n<p>con tu hermosa dulce espera.<\/p>\n<p>Ser madre es&nbsp;la bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>que natura dio a la mujer:<\/p>\n<p>la de amar y ver crecer<\/p>\n<p>ese fruto de su uni\u00f3n<\/p>\n<p>Y es el fruto de la&nbsp;uni\u00f3n<\/p>\n<p>la que las hace crecer<\/p>\n<p>y&nbsp;vivir en comuni\u00f3n<\/p>\n<p>por alguien a quien querer<\/p>\n<p>Bendiga Dios a ese ni\u00f1o<\/p>\n<p>y alumbre su porvenir<\/p>\n<p>que le rodee del cari\u00f1o<\/p>\n<p>en su camino a seguir<\/p>\n<p>Dulce ni\u00f1a, dulce m\u00eda<\/p>\n<p>Dulce el nombre de Mar\u00eda<\/p>\n<p>y bendito sea el d\u00eda<\/p>\n<p>del que te traer\u00e1 alegr\u00eda<\/p>\n<p><strong>Antonio Guzm\u00e1n F.<\/strong><\/p>\n<p>El autor envia este poema el&nbsp; 3 de abri del 2007 dedicado a una becaria, residente&nbsp; que fue a Paris a estudiar y quedo &nbsp;en Par\u00eds, luego de terminar su beca.<\/p>\n<p>Jaime Piquero Mart\u00edn en base al poema realiza un relato en prosa de las vicisitudes que pudiera tener la joven. Este relato es completado a la alim\u00f3n por el propio autor del poema Antonio Guzm\u00e1n<\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madre en&nbsp; Paris<\/strong><\/p>\n<p>Corr\u00eda el oto\u00f1o en Paris, el cielo pintaba en gris y en el <em>Quartier Latin<\/em>&nbsp; cerca de la orilla izquierda del Sena varias chicas, unas de piernas&nbsp; blancas, otras de muslos de \u00e9bano,&nbsp; inmigrantes,&nbsp; solicitas se dirigen a la monta\u00f1a de Santa Genoveva en b\u00fasqueda del saber, como tambi\u00e9n lo hace otra con un &nbsp;Kebab en una mano y al&nbsp; ristre orgullosa, un bebe.<\/p>\n<p>Madre del&nbsp;sur de las Am\u00e9ricas que trata de hacer su futuro,&nbsp; atender al ser reci\u00e9n salido de sus entra\u00f1as y&nbsp; una pareja sin trabajo, porque no domina la lengua gala, viviendo de lo poco que pueden conseguir con oficios a destajo y logrando verse solo al desvelo de la madrugadas.<\/p>\n<p>Sola, sin ning\u00fan hombro sobre qui\u00e9n reclinarse a mitigar su pena, llora&nbsp; a la vera de la fuente de Mar\u00eda M\u00e9dicis, en el <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/w\/index.php?title=Jard%C3%ADn_de_Luxemburgo&amp;action=edit\" title=\"Jard\u00edn de Luxemburgo\">Jard\u00edn de Luxemburgo<\/a>&nbsp; y a\u00f1ora volver a ver &nbsp;la Casa de la Independencia, la Catedral, el Palacio de Gobierno y la estaci\u00f3n del Ferrocarril<\/p>\n<p>All\u00e1 corre como&nbsp; ventisca la noticia de que estaba pre\u00f1ada y sola. Durante nueve azarosos meses vivi\u00f3 el tormento de las madres&nbsp; solteras, &nbsp;repudiada por su familia de ultramar, viviendo de lo poco que consegu\u00eda con&nbsp; trabajos que nadie quer\u00eda y saboreando a los apurones uno que otra ex\u00f3tica carne cortada entre giro y giro. Empecinada en forjar su futuro, deambula tambi\u00e9n los fr\u00edos pasillos del Hospital donde se mueve sin sueldo, tratando de salvar miserias humanas y llevarse el precioso tesoro del conocimiento para salvar indiecitos Guaranis<\/p>\n<p>Sus d\u00edas son intensos, a las 7.00 am ingresa al Hospital por Claude Vellefaux y a las 4:00 pm ya esta de rodillas limpiando la zona de servicios del Jard\u00edn de Luxemburgo. A las 8:00 recoge a su Beb\u00e9 y llega a su buhardilla de la Rue de Vaugirard a amamantarlo y esperar la medianoche a que venga su Jack.<\/p>\n<p>En la madrugada con la mirada en el carcomido techo con una p\u00e1lida bombilla bamboleante anhela terminar su formaci\u00f3n y regresar de las Francias triunfante a volver a oir los p\u00e1jaros choguis, a socorrerse debajo de los lapachos rosados y observar como los guaranies venden baratijas y frusler\u00edas, una manera disimulada de pedir limosnas, mientras que pueda socorrer a los necesitados y criar a su hijo en tierra buena.<\/p>\n<p>Ella sabe que en alg\u00fan momento quiz\u00e1s&nbsp; en el fondo del t\u00fanel del oscuro metro de la Salpeti\u00e9rre, hay una luz de esperanza, porque tiene amigos de ultramar que si saben cantarle al amor y a su maternidad. Sue\u00f1a en su dulce espera los alm\u00edbares que le &nbsp;deparar\u00e1 el futuro cercano, muchas manos compa\u00f1eras al regresar a su terru\u00f1o, el calor de su tierra y al deleite de escuchar por las calles las cadencias de su dulce idioma guaran\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Intento de explicar el poema de Antonio Guzm\u00e1n. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Jaime Piquero Mart\u00edn y Antonio Guzm\u00e1n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aguarda&nbsp;tu dulce espera, dulce espera, dulce ni\u00f1o, quien espera, desespera, cuando espera con cari\u00f1o,<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-371","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-dermatologia-y-arte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=371"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}