{"id":39028,"date":"2015-02-27T14:20:48","date_gmt":"2015-02-27T18:50:48","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=39028"},"modified":"2015-02-27T22:25:23","modified_gmt":"2015-02-28T02:55:23","slug":"los-emigrantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/39028","title":{"rendered":"Los Emigrantes*"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_39029\" aria-describedby=\"caption-attachment-39029\" style=\"width: 299px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-39029\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/02\/ed367.jpg\" alt=\"Las tres carabelas de colon. Jes\u00fas Helguera, artista mexicano\" width=\"299\" height=\"377\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-39029\" class=\"wp-caption-text\">Las tres carabelas de colon. Jes\u00fas Helguera, artista mexicano<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote><p>\u201c<em>Octubre de 1908, calor intenso, Juli\u00e1n pens\u00f3 en Julia, Encarna, Consuelo, su hijo o hija que nacer\u00eda sin su presencia, sus padres y toda la gente querida que hab\u00eda dejado atr\u00e1s, hab\u00eda llegado a Am\u00e9rica y era el comienzo de su ascenso como individuo y como familia, hab\u00edan llegado junto a \u00e9l generaciones de Mart\u00edn que dejar\u00edan sus ganas de trabajar, cerebro y alma por toda la eternidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Luego de despedirse de todos los amigos que hab\u00eda hecho en el barco, bajo con su hatillo de pocas pertenencias y, se hosped\u00f3 en una peque\u00f1a habitaci\u00f3n en el barrio El Almendral que renac\u00eda luego de los embates del terremoto de un a\u00f1o antes. Al d\u00eda siguiente luego de recorrer la villa pregunt\u00f3 d\u00f3nde se reun\u00edan los espa\u00f1oles en esa tierra, le se\u00f1alaron el local del Centro Asturiano. Se present\u00f3 con su mejor traje y sombrero segoviano y con la mejor dicci\u00f3n que puede tener un castellano de origen y ancestros, se anuncio.<\/em><\/p>\n<p><em>Buenas tardes se\u00f1ores<\/em><\/p>\n<p><em>El grupo de hombres que discut\u00edan, de c\u00f3mo pod\u00edan hacer para encontrar a alguien que pusiera orden en esa anarqu\u00eda de reconstrucci\u00f3n de Valpara\u00edso (Chile), de golpe y porrazo se les presenta ese individuo de talla peque\u00f1a, rubio, de ojos como dos cielos, aparecido de la nada.<\/em><\/p>\n<p><em>Al un\u00edsono le preguntan,<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfY qui\u00e9n es usted?<\/em><br \/>\n<em> &#8211; Julian Martin y Pascual, Constructor<\/em>\u201d **<\/p><\/blockquote>\n<p>Am\u00e9rica es igual a inmigraci\u00f3n; todas esas personas provenientes de todas las latitudes, se enraizaron en estas tierras, dejaron su simiente y la han forjado. Todos sus descendientes de segunda, tercera o cuarta generaci\u00f3n son americanos; no espa\u00f1oles, italianos, portugueses o de cualquier parte, como hab\u00edan sido sus ancestros, son ahora americanos identificados con el terru\u00f1o donde se arraigaron.<\/p>\n<p>Ahora sus hijos, est\u00e1n emigrando, siguiendo el trayecto de sus padres, abuelos o bisabuelos a la inversa: en muchas partes como en Venezuela la emigraci\u00f3n es en b\u00fasqueda de seguridad social, econ\u00f3mica y f\u00edsica, llevan lo aprendido en nuestros pa\u00edses, dejar\u00e1n en cualquier sitio nuestra cultura y educaci\u00f3n. En esos pa\u00edses ellos ser\u00e1n inmigrantes, pero sus hijos ser\u00e1n espa\u00f1oles, colombianos, paname\u00f1os, norteamericanos o de mil sitios donde se radiquen.<\/p>\n<p>Parangonando al gran poeta venezolano Andres Eloy Blanco en su poema \u201cLos hijos infinitos\u201d ***:<\/p>\n<p>\u201c<em>Y cuando se tienen dos hijos se tienen todos los hijos de la tierra<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Puedo decir,<\/p>\n<p>\u201c<strong>cuando un hijo emigra a otro pa\u00eds, se van todos los hijos de todos los padres\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Citas<\/strong><\/p>\n<p><em>* Este editorial est\u00e1 escrito con el mismo esp\u00edritu que el editorial \u201c<a href=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/35373\" target=\"_blank\">Las guerras civiles y la di\u00e1spora de los talentos<\/a>\u201d edici\u00f3n 349, publicado el 28 de Marzo del 2014\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>** P\u00e1rrafo tomado del cap\u00edtulo 4 de la novela \u201cEl buscador de terremotos\u201d, autores Jaime Piquero Martin y Carlos Alberto Martin LaRiva En prensa<\/em><\/p>\n<p><em>***\u00a0Poema \u201cLos hijos infinitos\u201d de Andres Eloy Blanco<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n[youtube width=\u00bb550&#8243; height=\u00bb395&#8243;]https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=pTOrcIjZ9wY[\/youtube]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: x-large;\"><em>Cuando un hijo emigra a otro pa\u00eds, se van todos los hijos de todos los padres<\/em><\/span><\/p>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">Am\u00e9rica es igual a inmigraci\u00f3n; todas esas personas provenientes de todas las latitudes, se enraizaron en estas tierras, dejaron su simiente y la han forjado<\/div>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">En esos pa\u00edses ellos ser\u00e1n inmigrantes, pero sus hijos ser\u00e1n espa\u00f1oles, colombianos, paname\u00f1os, norteamericanos o de mil sitios donde se radiquen<\/div>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":39029,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-39028","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39028"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39028\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39029"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}