{"id":39300,"date":"2015-04-10T19:25:58","date_gmt":"2015-04-10T23:55:58","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=39300"},"modified":"2015-04-12T14:01:58","modified_gmt":"2015-04-12T18:31:58","slug":"como-los-medicos-dermatologos-deberiamos-abortar-los-pacientes-con-psicodermatosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/39300","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo los m\u00e9dicos dermat\u00f3logos deber\u00edamos abordar los pacientes con psicodermatosis?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/04\/editorial-369.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-39313 size-full\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/04\/editorial-369.jpg\" alt=\"editorial-369\" width=\"550\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/editorial-369.jpg 550w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/editorial-369-390x303.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Definitivamente la prevalencia de las enfermedades psicosom\u00e1ticas es mayor en pacientes dermatol\u00f3gicos que en individuos con otras patolog\u00edas, e incluso que en la poblaci\u00f3n general. En este sentido, la relaci\u00f3n entre el m\u00e9dico y el paciente es asunto de suma importancia en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, especialmente en la dermatolog\u00eda, donde los s\u00edntomas cut\u00e1neos estan frecuentemente asociados a problemas ps\u00edquicos, tal vez, por ser la piel el \u00f3rgano m\u00e1s extenso y por estar literalmente expuesto frente a nuestros sentidos, la vemos y la tocamos con nuestros propios ojos y con nuestras propias manos.<\/p>\n<p>En muchas enfermedades cut\u00e1neas primarias los factores ps\u00edquicos act\u00faan como detonante del cuadro y\/o de su agravamiento o perpetuaci\u00f3n en el tiempo; por otro lado enfermedades psiqui\u00e1tricas se pueden manifestar claramente con sintomatolog\u00eda dermatol\u00f3gica, &#8212;enfermedades psiqui\u00e1tricas secundarias al padecimiento de una enfermedad cut\u00e1nea&#8212; y, finalmente, enfermedades de la piel causadas o agravadas por psicof\u00e1rmacos y no olvidar los efectos psiqui\u00e1tricos de los medicamentos dermatol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Obviamente, los m\u00e9dicos dermat\u00f3logos que no tuvieron en su formaci\u00f3n de postgrado un entrenamiento en este campo de la medicina, como lo es la Psicodermatolog\u00eda, &#8212;tema varias veces abordado en nuestras editoriales anteriores y motivo de seminarios y talleres en los diferentes congresos y reuniones dermatol\u00f3gicas nacionales e internacionales&#8212; tendr\u00e1n mayor dificultad para entender y conducir a estos pacientes por la sendas de la curaci\u00f3n y sanaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aprovecho estas reflexi\u00f3n para alertar a los jefes y l\u00edderes de los postgrados, as\u00ed como a las autoridades sanitarias de los pa\u00edses de nuestra regi\u00f3n, priorizar estas necesidades en beneficio del paciente y de su entorno &#8212;familia&#8212; blanco vital, para conseguir los resultados satisfactorios en el manejo de estas patolog\u00edas. Creo que es hora de una revisi\u00f3n del pensum de estudio de los postgrados para prestar mayor atenci\u00f3n en estas disciplinas e incluirlas obligatoriamente en la programaci\u00f3n acad\u00e9mica de postgrardo.<\/p>\n<p>Frecuentemente algunos dermat\u00f3logos cuando nos referimos a estos pacientes usamos calificativos impropios y los rotulamos de \u201chist\u00e9ricos\u201d, \u201cquejosos\u201d, \u201cnerviosos\u201d, \u201ctienen de todo\u201d, \u201cle duele todo\u201d, \u201cpoliquejoso\u201d, etc, indicando que detectamos un problema y es apenas una defensa muy superficial como consecuencia de un profundo desconocimiento de este problema.<\/p>\n<p>Hip\u00f3crates dec\u00eda que al paciente hab\u00eda que verlo como un todo y no en una \u00fanica parte; su objeto de estudio era el paciente y no la enfermedad. El sustentaba que la enfermedad no depend\u00eda de la naturaleza de ella, m\u00e1s bi\u00e9n del paciente y de sus h\u00e1bitos de vida.<\/p>\n<p>El paciente de hoy no es el mismo al del siglo pasado, ni al actual; estamos frente a un paciente muy bien informado, consciente de sus derechos; vivimos la era de las comunicaciones y esto nos ha dado la tremenda oportunidad de tener m\u00e1s informaci\u00f3n de forma m\u00e1s cercana, f\u00e1cil, barata y segura, aunque esto \u00faltimo debemos verlo con discreci\u00f3n basado en la corroboraci\u00f3n y el buen juicio.<\/p>\n<p>Con este nuevo personaje dej\u00f3 de tener importancia el profesional de la medicina con actitudes paternalistas y con determinaciones impositivas. Se busca a un profesional dermat\u00f3logo con un perfil de mirada atenta a las necesidades del paciente y que consiga el equilibrio entre el uso de la tecnolog\u00eda y la humanizaci\u00f3n de sus actos. Sus grados de \u00e9xitos no est\u00e1 obligatoriamente relacionado al conocimiento almacenado, pero s\u00ed a la capacidad de manejo o mejor dicho al mejor instrumento terap\u00e9utico: la relaci\u00f3n entre el m\u00e9dico y el paciente.<\/p>\n<p>El efecto placebo es la evidencia m\u00e1s contundente y flagrante de la importancia pr\u00e1ctica de la emoci\u00f3n en esta relaci\u00f3n. La respuesta al placebo en las condiciones dermatol\u00f3gicas es superior al 30%, lo que refuerza la influencia de los factores ps\u00edquicos.<\/p>\n<p>Confiar en el m\u00e9dico es una parte vital del efecto placebo; en este sentido no solamente es el medicamento que \u00e9l prescribe, es su palabra, la forma como lo dice, es el mensaje que trasmite a trav\u00e9s de la palabra: la palabra y su fuerza.<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n al relato del paciente es fundamental, muchas veces nuestros pacientes salen desencantado de la consulta al decir \u201cpero ni siquiera me vio\u201d no levant\u00f3 la vista del escritorio\u201d no me toc\u00f3\u201d \u201cno me pregunt\u00f3\u201d ni siquiera sabe mi nombre\u201d \u201cno se acuerda cuando vine la \u00faltima vez\u201d \u201c no hace historia cl\u00ednica\u201d \u201c no sabe qu\u00e9 me mand\u00f3 la \u00faltima vez\u201d .Todas estas interrogante expresan y testifican la crisis de la relaci\u00f3n m\u00e9dico paciente en un mundo cada d\u00eda m\u00e1s materializado e inundado por tecnolog\u00edas m\u00e1s y m\u00e1s despersonalizadoras.<\/p>\n<p>Cuando el m\u00e9dico dermat\u00f3logo comienza con la entrevista debe estar consciente que estar\u00e1 frente a la complejidad de otro ser humano, debiendo despojarse de los preconceptos para intentar comprender y participar del mundo individual de su paciente.<\/p>\n<p>Por eso es necesario adquirir nuevos conocimientos en el \u00e1rea de la psicolog\u00eda, con su amplia gama de abordaje, as\u00ed como de psiquiatr\u00eda, antropolog\u00eda, sociolog\u00eda, filosof\u00eda, ling\u00fc\u00edstica, ampliando su sentido de humanidad y alargando su visi\u00f3n con informaciones importante para la pr\u00e1ctica cl\u00ednica.<\/p>\n<p>Escuchar, adem\u00e1s de ver y tocar, es fundamental para que se puedan percibir y evaluar los aspectos psicosociales del paciente, incluyendo la presencia de eventos estresantes con el potencial de actuar como desencadenante o agravante de sufrimiento, estructur\u00e1ndose una visi\u00f3n de la vida personal, familiar y social de los pacientes. El proceso de escuchar ofrece una abertura y reciprocidad que acostumbra ser muy valorizada por los pacientes.<\/p>\n<p>La entrevista nunca debe ser un acto m\u00e9dico mec\u00e1nico; ella es el principal instrumento de trabajo del psicodermat\u00f3logo. La habilidad del entrevistador es parte aprendida y parte intuitiva.<\/p>\n<p>Resultados terap\u00e9uticos extraordinario y efectivos dependen de la comunicaci\u00f3n entre m\u00e9dico terapeuta y el paciente; torn\u00e1ndose ese encuentro en un momento m\u00e1gico, esto es promoviendo transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La observaci\u00f3n de forma atenta de los gestos y de los movimientos del cuerpo, nos permite conocer e indagar sobre las emociones del paciente. Por medio de la neurociencia sabemos hoy d\u00eda que, algunas neuronas espec\u00edficas son activadas, las llamadas neuronas espejos en el \u00e1rea de los cortes pre frontal e insular del cerebro. A trav\u00e9s de ese mecanismo podemos descubrir las emociones delante de las expresiones no verbales. Por el lenguaje del cuerpo decimos muchas cosas a las personas que estan en nuestro entorno. Tambi\u00e9n nuestro cuerpo es, ante todo, un gran centro de informaci\u00f3n para nosotros mismos, expresa nuestro pensamiento, nuestras emociones y nuestras reacciones instintivas. Es un lenguaje que no miente, pues es el lenguaje de la vida. El entrenamiento para percibir las pistas del lenguaje no verbal puede ser hecho diariamente en la rutina de nuestra consulta m\u00e9dica; por ejemplo, la regi\u00f3n oculares es de inmensa importancia expresiva, pues revela, expresa entusiasmo, alegr\u00eda, des\u00e1nimo, tristeza, seriedad, rabia, etc. Los ojos son el espejo de la mente.<\/p>\n<p>El examen f\u00edsico es un punto de contacto fundamental m\u00e9dico paciente.<\/p>\n<p>A pesar de que el dermat\u00f3logo pueda hacer r\u00e1pidamente un diagn\u00f3stico cl\u00ednico importante con solo mirar r\u00e1pidamente al paciente, como por ejemplo una enfermedad de Hansen, herpes zoster, basocelular, lupus cut\u00e1neo, etc. es de vital importancia el examen f\u00edsico completo. Tocar al paciente, a la lesi\u00f3n de la persona, palpar cuidadosamente la regi\u00f3n, sentir las alteraciones del relieve, la temperatura, en fin, hacer una semiolog\u00eda minuciosa, desencadena el mito del toque transformador, operando en el psiquismo un efecto de cura, bien por el factor placebo o por desencadenar alg\u00fan tipo de reacci\u00f3n psicofisiol\u00f3gica, promueve sensaciones de cuidado y aumenta la confianza.<\/p>\n<p>Los m\u00e9dicos dermat\u00f3logos debemos volver a la medicina de la relaci\u00f3n m\u00e9dico paciente en donde escuchemos con todos los sentidos sus quejas y dolores, pero tambi\u00e9n toquemos, amasemos y hurguemos todos los relieves del tegumento aparentemente enfermo.<\/p>\n<p>Todo esto tiene un gran obst\u00e1culo, el tiempo, pero, por lo menos dispongamos algunos minutos m\u00e1s en aquellos pacientes que lo ameriten y que sus ojos gritan por ayuda y su piel nos abre la puerta para entrar, de alguna forma, en su problem\u00e1tica existencial.<\/p>\n<p><strong>Bliografia<\/strong><\/p>\n<p>1) Poot F, Sampogna F, Onnis L. Basic knowledge in psychodermatology. J Eur Acad Dermatol Venerolol JEADV. 2007; 21 (2) :227-34<br \/>\n2) Poot F. Doctor-patient relations in dermatology: obligations and rights for a mutual satisfaction. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2009; 23, 1233-39.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: x-large;\"><em>Definitivamente la prevalencia de las enfermedades psicosom\u00e1ticas es mayor en pacientes dermatol\u00f3gicos que en individuos con otras patolog\u00edas<\/em><\/span><\/p>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">Los m\u00e9dicos dermat\u00f3logos debemos volver a la medicina de la relaci\u00f3n m\u00e9dico paciente en donde escuchemos con todos los sentidos sus quejas y dolores<\/div>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">pero tambi\u00e9n toquemos, amasemos y hurguemos todos los relieves del tegumento aparentemente enfermo.<\/div>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":39313,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-39300","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39300"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39300\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39313"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}