{"id":40374,"date":"2015-07-03T09:02:54","date_gmt":"2015-07-03T13:32:54","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=40374"},"modified":"2015-07-04T12:06:44","modified_gmt":"2015-07-04T16:36:44","slug":"diferencias-genericas-medicos-hombres-vs-medicos-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/40374","title":{"rendered":"Diferencias gen\u00e9ricas: m\u00e9dicos hombres Vs m\u00e9dicos mujeres"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-40375 aligncenter\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/07\/doctor-vsdoctora620x340.jpg\" alt=\"doctor-vsdoctora620x340\" width=\"543\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/doctor-vsdoctora620x340.jpg 620w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/doctor-vsdoctora620x340-390x214.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 543px) 100vw, 543px\" \/><\/p>\n<p>Hoy d\u00eda en el que muchas Facultades de Medicina tienen igual cantidad de estudiantes de ambos sexos y algunas veces, a\u00fan m\u00e1s estudiantes del g\u00e9nero femenino que del masculino, es dif\u00edcil pensar que hasta finales del siglo XIX le estaba vedado a las mujeres estudiar nuestra profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Al igual que suced\u00eda con todas las carreras profesionales con estudios universitarios, y es que no se conceb\u00eda hasta hace poco m\u00e1s de un siglo que las mujeres pudiesen estudiar y luego ejercer las profesiones liberales.<\/p>\n<p>Esa fue una de las metas y reivindicaciones del movimiento feminista, lograda con mucho esfuerzo y en un lapso de muchos a\u00f1os. Aunque existen abundantes ejemplos desde la antig\u00fcedad de notables mujeres que ejercieron como curanderas y parteras, muchas de ellas pagaron muy caro por su supuesta osad\u00eda siendo objeto de implacables persecuciones, y acusadas -muchas veces injustamente-, de brujas y hechiceras terminaron quemadas vivas en la hoguera.<\/p>\n<p>Eventualmente la demonoman\u00eda fue \u201cmedicalizada\u201d y sus supuestas manifestaciones pasaron a ser consideradas como s\u00edntomas de enfermedades mentales (histeria, etc.)<\/p>\n<p><strong>Primeros m\u00e9dicos de la historia<\/strong><\/p>\n<p>La primera mujer que obtuvo el grado universitario de m\u00e9dico fue Dorotea Christiane Exleben-Leporin (1715-1762), de la peque\u00f1a ciudad prusiana de Quedlinburg, hija del m\u00e9dico local, quien pidi\u00f3 permiso al rey de Prusia, Federico El Grande, en 1740, para cursar sus estudios m\u00e9dicos en la Universidad de Halle, y despu\u00e9s de muchas vicisitudes (matrimonio, maternidad, etc.) finalmente obtuvo su t\u00edtulo en 1754. Esto no pas\u00f3 de ser un mero accidente \u2014un caso aislado en toda Europa-, pues careci\u00f3 de consecuencias ulteriores por muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los argumentos utilizados para impedir a las mujeres ejercer la medicina eran supuestamente espec\u00edficos a su g\u00e9nero, argumentos sin ning\u00fan peso, tales como la incapacidad mental y f\u00edsica debido a la menstruaci\u00f3n, falta de fortaleza f\u00edsica, incapacidad por el embarazo y lactancia, inferioridad mental debido a un cerebro de menor tama\u00f1o, y la queja habitual de que la labor m\u00e9dica arrebataba el sexo a la mujer.<\/p>\n<p>En el mundo de habla inglesa la primera mujer en recibir su doctorado en medicina fue la norteamericana, Elizabeth Blackwell (1821-1910), quien recibi\u00f3 su grado en el Geneva <em>College<\/em> en el Estado de Nueva York<\/p>\n<p>Sin embargo, para los venezolanos es interesante se\u00f1alar que el Dr. James Miranda Barry (1795-1865), graduado de m\u00e9dico en la Universidad de Edimburgo en 1812, precisamente en la \u00e9poca de mayor fama de esa Escuela de Medicina (all\u00ed acudi\u00f3, casi simult\u00e1neamente, a perfeccionar sus estudios m\u00e9dicos y en las ciencias b\u00e1sicas el gran m\u00e9dico venezolano Jos\u00e9 Mar\u00eda Vargas -1786-1854), realiz\u00f3 una brillante carrera profesional como m\u00e9dico militar (introdujo importantes reformas en el servicio), en diferentes colonias brit\u00e1nicas, que termin\u00f3 con el rango de inspector general (equivalente al de general), y s\u00f3lo al morir se puso en evidencia su sexo femenino.<\/p>\n<p>Existe amplia evidencia de una \u00edntima relaci\u00f3n con el general Francisco de Miranda (1750-1816), precursor de la independencia latino-americana, comenzando por su nombre de pila y la dedicatoria de su tesis doctoral, y Ruth Bowden (1915-2001, m\u00e9dico inglesa, profesora de anatom\u00eda de la Escuela de Medicina del Royal Free Hospital de Londres) ha ahondado m\u00e1s esta relaci\u00f3n atribuy\u00e9ndole a Miranda la paternidad de Barry (lo que queda plasmado en la reciente novela de Patricia Duncker \u2013 1951- ).<\/p>\n<p><strong>UNA CARRERA DEMANDADA POR AMBOS SEXOS<\/strong><\/p>\n<p>A\u00fan en mis d\u00edas de estudiante de medicina, cuando ya hab\u00eda un peque\u00f1o grupo de compa\u00f1eras de estudio, recuerdo los comentarios del querido y admirado profesor de anatom\u00eda, Jos\u00e9 Izquierdo, cuando dirigi\u00e9ndose (entre vera y broma) a las muchachas estudiantes les dec\u00eda que esperaba que no viniesen a \u201ccalentar sillas\u201d a la escuela de medicina, refiri\u00e9ndose directamente al hecho de que pensaba que muchas de ellas despu\u00e9s de graduarse (utilizando un \u201ccupo\u201d en el limitado acceso a los estudios m\u00e9dicos), para al casarse y tener hijos, abandonar el ejercicio de la medicina.<\/p>\n<p>La tendencia a nivel mundial es la de que la matriculaci\u00f3n en las escuelas de medicina los dos sexos se comportan como en la poblaci\u00f3n en general, mitad hombres, mitad mujeres. En Estados Unidos los ingresos a las escuelas de medicina por parte de las mujeres, aumentaron gradualmente del 30,8% el a\u00f1o 1981-1982 al 47,8% el a\u00f1o 2001-2002.<\/p>\n<p>La totalidad de m\u00e9dicos en los Estados Unidos se estima en 836.156, de los cuales 205.903 son mujeres, o sea el 24,6% (a\u00f1o 2001). Esta cifra ir\u00e1 desde luego aumentando progresivamente con los a\u00f1os, para llegar a la igualdad entre los sexos, algo que ya se observa en el rango de Profesor Asistente de las Facultades de Medicina, donde las mujeres ya ocupan el 50,1% de los cargos disponibles (contra el 10,7% en la jerarqu\u00eda de Profesor Titular).<\/p>\n<p>Es pues una paradoja del pasado, que encontr\u00f3 su correcci\u00f3n con el tiempo, ya que actualmente no existe quien abogue por una discriminaci\u00f3n del sexo femenino en lo que se refiere al estudio y ejercicio de la medicina, ni siquiera en un pa\u00eds musulm\u00e1n fundamentalista como Ir\u00e1n, que visitamos en 2001, encontrando un gran n\u00famero de muchachas (cubiertas las cabezas con sus pa\u00f1oletas negras, el \u201cshador\u201d) estudiando trabajando activamente en todos los hospitales.<\/p>\n<p>@kerdel_vegas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy d\u00eda en el que muchas Facultades de Medicina tienen igual cantidad de estudiantes de ambos sexos y algunas veces, a\u00fan m\u00e1s estudiantes del g\u00e9nero femenino que del masculino, es dif\u00edcil pensar que hasta finales del siglo XIX le estaba vedado a las mujeres estudiar nuestra profesi\u00f3n. Al igual que suced\u00eda con todas las carreras &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":40376,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-40374","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-de-bitacoramedica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40374","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40374"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40374\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40376"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}