{"id":40445,"date":"2015-07-17T11:55:41","date_gmt":"2015-07-17T16:25:41","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=40445"},"modified":"2015-07-17T20:26:03","modified_gmt":"2015-07-18T00:56:03","slug":"el-papel-del-dermatologo-en-las-psicodermatosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/40445","title":{"rendered":"El papel del dermat\u00f3logo en las psicodermatosis"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_40446\" aria-describedby=\"caption-attachment-40446\" style=\"width: 286px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/07\/la_loca.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-40446\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/07\/la_loca.jpg\" alt=\"La loca, 1822-1828, \u00f3leo sobre lienzo, Museo de Bellas Artes de Lyon.   Th\u00e9odore G\u00e9ricault (1791-1824)\" width=\"286\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/la_loca.jpg 500w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/la_loca-363x480.jpg 363w\" sizes=\"auto, (max-width: 286px) 100vw, 286px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40446\" class=\"wp-caption-text\">La loca, 1822-1828, \u00f3leo sobre lienzo, Museo de Bellas Artes de Lyon.<br \/> Th\u00e9odore G\u00e9ricault (1791-1824)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Con este art\u00edculo volvemos a llamar la atenci\u00f3n sobre el diagn\u00f3stico y el tratamiento efectivo de las enfermedades conocidas como psicodermatosis. Por ello nos referimos, fundamentalmente, al necesario manejo por parte del m\u00e9dico dermat\u00f3logo, de ciertos enfoques y pericias cl\u00ednicas en \u00e1reas de la siquiatr\u00eda, la psicolog\u00eda y la gama de f\u00e1rmacos pertinentes necesario para su manejo integral.<\/p>\n<p>M\u00e1s de una tercera parte de los pacientes que buscan tratamiento dermatol\u00f3gico tienen problemas de naturaleza psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p>La presencia de estos desajustes se atribuye a diversos or\u00edgenes, veamos: como causa primaria, o en ocasiones como s\u00edntoma de presentaci\u00f3n inicial.<\/p>\n<p>No obstante en algunos casos, se presentan como desencadenante de la sintomatolog\u00eda dermatol\u00f3gica o, secundario a un problema de piel visible que condiciona un s\u00edntoma psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Al respecto, si este no se identifica a tiempo transforma a la enfermedad cut\u00e1nea y psiqui\u00e1trica en un padecimiento cr\u00f3nico, recalcitrante, recidivante y de dif\u00edcil curaci\u00f3n, o en el peor de los casos incurable.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, muchos medicamentos de uso dermatol\u00f3gico pueden producir efectos adversos, como depresi\u00f3n, insomnio, angustia, etc., Igualmente, medicamentos de uso psiqui\u00e1trico pueden exteriorizar tambi\u00e9n manifestaciones adversas dermatol\u00f3gicas como las comunes erupciones acneiformes, alopecias e hiperpigmentaci\u00f3n, entre otras.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico dermat\u00f3logo debe estar familiarizado con las enfermedades psicodermatol\u00f3gicas, tanto en las manifestaciones cl\u00ednicas dermatol\u00f3gicas como psicol\u00f3gicas. De igual modo debe instruirse en los principios b\u00e1sicos del tratamiento farmacol\u00f3gico y psicol\u00f3gico, as\u00ed como en los diagn\u00f3sticos diferenciales y su impacto social y econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>El acercamiento a la dimensi\u00f3n psicol\u00f3gica del paciente, es de gran importancia, de manera que la exploraci\u00f3n psiqui\u00e1trica y particularmente la b\u00fasqueda de s\u00edntomas psic\u00f3ticos, as\u00ed como la investigaci\u00f3n sobre el uso de drogas recreacionales, antecedentes personales y familiares, son fundamentales en el manejo de estos pacientes.<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo la psicodermatolog\u00eda ha sido el resultado de la observaci\u00f3n e investigaci\u00f3n personal; de hecho, hace apenas tan solo algunas d\u00e9cadas que su inclusi\u00f3n dentro de los textos de dermatolog\u00eda y en el pensum de estudio de la especialidad dermatol\u00f3gica ha sido una realidad.<\/p>\n<p>La imposibilidad, por ahora, de demostrar a trav\u00e9s de un examen de sangre, linfa o de tejido la causa de la enfermedad psicodermatol\u00f3gica, se ha tornado en una disciplina de dif\u00edcil credibilidad para los m\u00e9dicos dermat\u00f3logos acostumbrados a comprobaci\u00f3n visible, palpable y mensurable de las enfermedades.<\/p>\n<p>Desde la d\u00e9cada de los setenta, los avances en los instrumentos de pesquisa que &#8212; al profundizar la observaci\u00f3n&#8212; los tornaban cada vez m\u00e1s sensible, en comparaci\u00f3n con el l aparato neurol\u00f3gico humano, llev\u00f3 a un cambio radical del conocimiento cient\u00edfico e hicieron de este campo un \u00e1rea de constante estudio e inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Realizar el diagnostico de una psicodermatosis y el subsiguiente empleo de un psicof\u00e1rmaco, o la utilizaci\u00f3n de unas t\u00e9cnicas psicol\u00f3gicas para su manejo y, en definitiva, la obtenci\u00f3n de la curaci\u00f3n de la enfermedad es un trabajo desafiante y complejo.<\/p>\n<p>Debemos siempre considerar la dualidad diagn\u00f3stica: la lesi\u00f3n dermatol\u00f3gica y el componente psicol\u00f3gico o psiqui\u00e1trico desencadenante del s\u00edntoma. Esta situaci\u00f3n est\u00e1 presente tanto en el campo dermatol\u00f3gico como en el psicol\u00f3gico\/psiqui\u00e1trico dificultando la efectividad del tratamiento en cada \u00e1rea, basado, fundamentalmente en que el dermat\u00f3logo no recibi\u00f3 informaci\u00f3n o conocimiento psiqui\u00e1trico y psicol\u00f3gico, o el psiquiatra no tiene entrenamiento en el diagn\u00f3stico de enfermedades dermatol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>En la clasificaci\u00f3n de la psicodermatolog\u00eda, existen los casos de enfermedades psicofisiol\u00f3gicas, psiqui\u00e1tricas primarias, psiqui\u00e1tricas secundarias; sensoriales con componente neurol\u00f3gico perif\u00e9rico y enfermedades en que el uso de psicof\u00e1rmacos pueden resolver el problema, como en el caso del prurito generalizado. Debemos recordar tambi\u00e9n que &#8212;para el diagn\u00f3stico de un cuadro con lesiones dermatol\u00f3gicas sugestivas, de una asociaci\u00f3n con componente psiqui\u00e1trico como el delirio parasitario&#8212; se debe excluir primero la enfermedad org\u00e1nica; por tanto, es necesario la investigaci\u00f3n exhaustiva apoyado con ex\u00e1menes complementarios y estudio histopatol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Los componentes psiqui\u00e1tricos asociados con el enfermo psicodermatol\u00f3gicos son generalmente la depresi\u00f3n, el delirio, los trastornos obsesivo-compulsivos y la ansiedad. La literatura cient\u00edfica reporta casos con diagn\u00f3stico de dermatitis facticia; luego, cl\u00ednica e histopatol\u00f3gicamente y bajo tratamientos psiqui\u00e1tricos de depresi\u00f3n las lesiones eran el resultado de la compresi\u00f3n de nervios cervicales sensitivos, como en el caso del prurito braquiorradial, adem\u00e1s, empeoraban en virtud de la profesi\u00f3n del paciente. Cuadro de delirio de par\u00e1sitos asociado con un trastorno metab\u00f3lico y neurol\u00f3gico central; liquen plano ungueal en tratamiento por varios a\u00f1os y las lesiones ungueales eran producidas por una onicotiloman\u00eda con un componente de ansiedad y de un trastorno obsesivo compulsivo. Cuadro de prurito generalizado con escoriaciones profundas y numerosas, comprometiendo la cara y cuello, tronco y extremidades, con un informe histopatol\u00f3gico revelaron ser linfoma de Hodgkin.<\/p>\n<p>En sentido general, el paciente con sospecha de una psicodermatosis deber\u00eda ser abordado de manera integral, siendo el m\u00e9dico internista bien formado y el dermat\u00f3logo pieza clave en esta investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este sentido, el m\u00e9dico dermat\u00f3logo debe conocer ampliamente los psicof\u00e1rmacos como las benzodiacepinas, antidepresivos y los antipsic\u00f3ticos, adem\u00e1s, su farmacocin\u00e9tica y farmacodinamia e interacciones medicamentosas.<\/p>\n<p>Por otra parte, el dermat\u00f3logo tambi\u00e9n debe tener un entrenamiento en lo que se pudiera llamar psicoterapia breve o primaria, hipnosis, biofeedback, t\u00e9cnicas de relajaci\u00f3n, meditaci\u00f3n consciente, etc.<\/p>\n<p>Desde esta tribuna hemos expresado nuestra preocupaci\u00f3n por el poco inter\u00e9s en el estudio de este campo de la dermatolog\u00eda; y es recientemente cuando este cap\u00edtulo es incorporado a la textos de estudio de la dermatolog\u00eda. Tambi\u00e9n resulta preocupante la falta de una consulta especializada en psicodermatosis en los centros de formaci\u00f3n de los nuevos profesionales de la dermatolog\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: x-large;\"><em>Debemos siempre considerar la dualidad diagn\u00f3stica: la lesi\u00f3n dermatol\u00f3gica y el componente psicol\u00f3gico o psiqui\u00e1trico desencadenante del s\u00edntoma<\/em><\/span><\/p>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">El m\u00e9dico dermat\u00f3logo debe estar familiarizado con las enfermedades psicodermatol\u00f3gicas<\/div>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">El paciente con sospecha de una psicodermatosis deber\u00eda ser abordado de manera integral<\/div>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":40446,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-40445","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40445","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40445"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40445\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40446"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40445"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40445"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40445"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}