{"id":40756,"date":"2015-09-11T09:05:42","date_gmt":"2015-09-11T13:35:42","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=40756"},"modified":"2015-09-12T17:42:21","modified_gmt":"2015-09-12T22:12:21","slug":"comprendiendo-el-indice-ultravioleta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/40756","title":{"rendered":"Comprendiendo el \u00edndice ultravioleta"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_40760\" aria-describedby=\"caption-attachment-40760\" style=\"width: 519px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/1drv.ms\/1K3hVdM\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-40760\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/09\/solmaforo.jpg\" alt=\"solmaforo\" width=\"519\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/solmaforo.jpg 640w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/solmaforo-390x294.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 519px) 100vw, 519px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40760\" class=\"wp-caption-text\">Puede ver presentaci\u00f3n de la conferencia haciendo clic en esta imagen<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los dermat\u00f3logos hemos aprendido a dividir la radiaci\u00f3n solar en diferentes longitudes de onda (luz visible, radiaci\u00f3n infrarroja, radiaci\u00f3n ultravioleta). Tambi\u00e9n conocemos que existen diferentes factores que influyen en la cantidad de radiaci\u00f3n ultravioleta que puede recibir la piel en un d\u00eda determinado: nubes, mediod\u00eda, nieve, arena, altitud, etc.<\/p>\n<p>Sin embargo, la poblaci\u00f3n general percibe el sol como un todo y no manejan adecuadamente los factores que puedan alterar la cantidad de radiaci\u00f3n que reciben realmente. En la b\u00fasqueda de una herramienta que permita fotoeducar y que conlleve a la fotoprotecci\u00f3n, se cre\u00f3 el <strong>\u00cdndice ultravioleta solar mundial (IUV)<\/strong>.<\/p>\n<p>El IUV es el fruto de una labor internacional de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, en colaboraci\u00f3n con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial, la Comisi\u00f3n Internacional sobre Protecci\u00f3n contra la Radiaci\u00f3n no Ionizante y la Oficina Federal Alemana para la Protecci\u00f3n contra la Radiaci\u00f3n. Desde su primera publicaci\u00f3n en 1995, se han realizado varias reuniones internacionales de expertos con el fin de armonizar la forma de comunicar el IUV y mejorar su uso como instrumento educativo para fomentar la protecci\u00f3n solar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es el \u00edndice UV solar mundial?<\/strong><\/p>\n<p>Es una medida de la intensidad de la radiaci\u00f3n UV solar en la superficie terrestre. El \u00edndice se expresa como un valor superior a cero, y cuanto m\u00e1s alto, mayor es la probabilidad de lesiones cut\u00e1neas y oculares y menos tardan en producirse esas lesiones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son las categor\u00edas?<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-40757\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/09\/solmaforo-1.jpg\" alt=\"solmaforo-1\" width=\"396\" height=\"148\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/solmaforo-1.jpg 396w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/solmaforo-1-390x146.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 396px) 100vw, 396px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se determina?<\/strong><\/p>\n<p>Se puede medir la radiaci\u00f3n UV a trav\u00e9s de dos equipos que luego se programan para proporcionar el IUV directamente:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Espectrofot\u00f3metro: <\/strong>mide la intensidad UV individual (preciso, caro, mantenimiento complejo)<\/li>\n<li><strong>Filtros UV: <\/strong>mide la intensidad UV en un intervalo amplio (menos costoso, inestable, errores)<\/li>\n<\/ul>\n<p>Tambi\u00e9n puede calcularse o hacer predicciones, conociendo el ozono y la nubosidad. La ecuaci\u00f3n fue desarrollada por la Comisi\u00f3n Internacional sobre Iluminaci\u00f3n para el eritema inducido por la radiaci\u00f3n UV en la piel humana, sin embargo es compleja su comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Como ejemplo pr\u00e1ctico: <\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Inicialmente se debe conocer los niveles de ozono pronosticados. Diariamente los sat\u00e9lites miden el ozono y estos datos se utilizan para pronosticar los niveles de ozono del d\u00eda siguiente en distintos lugares del pa\u00eds.<\/li>\n<li>A continuaci\u00f3n se recurre a un modelo para determinar la cantidad de radiaci\u00f3n UV que llega a la superficie terrestre con una longitud de onda de entre 290 y 400nm (que representa el espectro total de longitud de onda UV), teniendo en cuenta la hora del d\u00eda (mediod\u00eda solar), el d\u00eda del a\u00f1o y la latitud. En el ejemplo se prev\u00e9n niveles de radiaci\u00f3n UV (incidencia) para cada longitud de onda en un lugar determinado. Luego esta informaci\u00f3n se pondera de acuerdo con la manera en que la piel humana responde a cada longitud de onda (es importante concentrarse en la protecci\u00f3n contra aquellas longitudes de onda que son perjudiciales para la piel). Para cada longitud de onda, se multiplica el nivel real de radiaci\u00f3n entrante por la ponderaci\u00f3n. Estas radiaciones ponderadas se suman, lo cual arroja un valor que representa el efecto total que tendr\u00e1 la radiaci\u00f3n UV sobre la piel en un d\u00eda determinado. En nuestro ejemplo, el total es <strong><u>280<\/u><\/strong> (60 + 130 + 90).<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-40758\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/09\/solmaforo-2.jpg\" alt=\"solmaforo-2\" width=\"494\" height=\"104\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/solmaforo-2.jpg 494w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/solmaforo-2-390x82.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 494px) 100vw, 494px\" \/><\/li>\n<li>Se debe ajustar de acuerdo a la nubosidad. Si el cielo est\u00e1 despejado, es posible que el 100% de la radiaci\u00f3n UV solar llegue a la superficie terrestre, proporci\u00f3n que baja al 89% cuando el cielo est\u00e1 parcialmente nublado, al 73% con el cielo pr\u00e1cticamente cubierto y al 31% con el cielo completamente cubierto. En el ejemplo se us\u00f3 cielo pr\u00e1cticamente cubierto <strong><u>0,73<\/u><\/strong>.<\/li>\n<li>En la superficie, la radiaci\u00f3n UV experimenta un aumento de alrededor del 6% por cada kil\u00f3metro que nos elevemos sobre el nivel del mar. Si asumimos que el lugar de nuestro ejemplo se encuentra a 1 kil\u00f3metro de altitud, debemos realizar el siguiente c\u00e1lculo:<br \/>\n<strong><strong>280 x 0,73 x 1,06 = 216,7<\/strong><\/strong>&nbsp;<\/li>\n<li>Una vez ajustado a la altitud y la nubosidad, este valor se divide por un factor de conversi\u00f3n de 25 y se redondea al n\u00famero entero m\u00e1s cercano. Esto produce un valor que oscilar\u00e1 entre el 0 (cuando no hay luz solar) y una cifra cercana al 15. El valor resultante es el \u00edndice UV. Por lo tanto, el \u00edndice UV de la ciudad de nuestro ejemplo ser\u00eda:<br \/>\n<strong>216,7 \/ 25 = 8,7; redondeado a 9<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Actualmente, el c\u00e1lculo del \u00edndice UV no contempla los efectos de las variaciones del reflejo seg\u00fan la superficie (arena, agua, nieve, etc.), los agentes contaminantes de la atm\u00f3sfera o la bruma.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se relaciona con la fotoprotecci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-40759\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/09\/solmaforo-3.jpg\" alt=\"solmaforo-3\" width=\"501\" height=\"246\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/solmaforo-3.jpg 562w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/solmaforo-3-390x192.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 501px) 100vw, 501px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Enlaces de interes:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.uvawareness.com\/\" target=\"_blank\">www.uvawareness.com<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=YY13Fok_K80\" target=\"_blank\">UV-Index &#8211; What it is and how to measure it.\u00a0<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=FT9NgpSajFU\" target=\"_blank\">SunSmart UV Index Campaign 30 sec.<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=_a10uLMrUN8\" target=\"_blank\">ClimateBits: UV Index.<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Los dermat\u00f3logos hemos aprendido a dividir la radiaci\u00f3n solar en diferentes longitudes de onda (luz visible, radiaci\u00f3n infrarroja, radiaci\u00f3n ultravioleta). Tambi\u00e9n conocemos que existen diferentes factores que influyen en la cantidad de radiaci\u00f3n ultravioleta que puede recibir la piel en un d\u00eda determinado: nubes, mediod\u00eda, nieve, arena, altitud, etc. Sin embargo, la poblaci\u00f3n general &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":95,"featured_media":40757,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[613],"tags":[],"class_list":["post-40756","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-arte-y-ciencia-en-fotodermatologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40756","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/95"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40756"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40756\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40756"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40756"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40756"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}