{"id":41145,"date":"2015-11-06T15:01:50","date_gmt":"2015-11-06T19:31:50","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=41145"},"modified":"2015-11-07T17:22:28","modified_gmt":"2015-11-07T21:52:28","slug":"mi-rostro-es-horrible-y-nadie-me-cree-estoy-enfermo-no-estoy-loco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/41145","title":{"rendered":"Mi rostro es horrible y nadie me cree, estoy enfermo no estoy loco"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-41146\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/11\/vigorexia2.jpg\" alt=\"vigorexia2\" width=\"345\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/vigorexia2.jpg 418w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/vigorexia2-390x362.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 345px) 100vw, 345px\" \/>El trastorno dism\u00f3rfico corporal no solamente puso en duda aquel dicho que daba por cierto que la condici\u00f3n de feo en el hombre pod\u00eda ocasionar goce en la mujer y por tanto orgullo, en este, de ser \u201c\u2026como el oso\u2026\u201d; sino que &#8212;y all\u00ed est\u00e1 lo lamentable&#8212;- se llev\u00f3 por delante el sosiego y buena parte de la salud mental de algunas personas. De modo que gracias a este padecimiento queda en sospecha que ser feo: \u00a1No paga\u2026!<\/p>\n<p>Ahora bien, el problema se complica porque en realidad no se trata de una fealdad f\u00edsica que desarmonizara y hasta volviera aparatoso el aspecto f\u00edsico del hombre &#8212;-casos en los que el desarrollo de la conciencia y otras virtudes de la evoluci\u00f3n humana se encargar\u00edan de\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 aminorar&#8212;&#8212; sino de un trastorno de percepci\u00f3n de s\u00ed mismo que experimentan algunos individuos.<\/p>\n<p>Veamos el siguiente caso:<\/p>\n<p>Camilo Sebasti\u00e1n es un adolescente de 17 a\u00f1os de edad, natural y procedente de Barinas e hijo de padres canarios quienes llegaron a Venezuela hace 40 a\u00f1os y criaron una familia de dos varones con muchos sacrificio y restricciones, ambos padres muy autoritarios y severos.<\/p>\n<p>Camilo va a la consulta por supuestas manchas blancas y oscuras en su cara y una deformidad de la nariz que dif\u00edcilmente se ve; adem\u00e1s de m\u00faltiples cicatrices atr\u00f3ficas e hipertr\u00f3ficas en las mejillas como consecuencia de un acn\u00e9 severo que sufri\u00f3 algunos a\u00f1os atr\u00e1s, que tampoco vemos a simple vista.<\/p>\n<p>El paciente llam\u00f3 varias veces tratando de concertar una cita lo m\u00e1s pronto posible; tanto fue su insistencia que se present\u00f3 a la\u00a0\u00a0Emergencia de la cl\u00ednica conminando al m\u00e9dico para que llamara al dermat\u00f3logo de guardia, y as\u00ed fue como me encontr\u00e9 a un paciente fototipo I, ansioso, sudoroso\u00a0\u00a0y lo primero que me dijo fue: \u201c<em>usted es el octavo m\u00e9dico que consulto y vengo porque todas las personas me dicen que usted me solucionar\u00e1 mi problema<\/em>\u201d. \u00a0Inmediatamente me muestra con el \u00edndice y de forma impulsiva\u00a0\u00a0sus \u201cdefectos\u201d, es decir, las casi imperceptibles\u00a0manchas en su cara y la deformidad de la nariz de forma repetitiva y cargado de una gran ansiedad, triste porque nadie le cree. Camilo vino acompa\u00f1ado con su novia quien a su momento se\u00f1alaba que estaba loco.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una atenta observaci\u00f3n y de haber escuchado con mucho esmero el relato, paso a examinarlo y, realmente alcanzo a ver min\u00fasculos signos a los que \u00e9l insistentemente se refiere cual si fuesen lesiones severas en su rostro.<\/p>\n<p>Creo que estamos frente a un paciente con un trastorno dism\u00f3rfico corporal, que es un caso relativamente com\u00fan; el mismo consiste en una percepci\u00f3n distorsionada de la imagen corporal; en el fondo se trata de una anomal\u00eda imaginaria que motiva una preocupaci\u00f3n exagerada de la apariencia personal pese a lo insignificante del\u00a0defecto corporal presente como en este caso.<\/p>\n<p>Recientemente el trastorno dism\u00f3rfico corporal ha sido reconocido como un s\u00edndrome espec\u00edfico, con caracter\u00edsticas aut\u00f3nomas; forma parte entonces del espectro que engloba los trastornos obsesivo-compulsivo; incluso podr\u00eda relacionarse tambi\u00e9n con el espectro\u00a0\u00a0de las enfermedades afectivas. No obstante, las conclusiones definitivas sobre esas relaciones son a\u00fan limitadas por el poco conocimiento sobre la etiopatogenia del trastorno obsesivo corporal.<\/p>\n<p>Estos pacientes creen firmemente en su deformidad, se perciben sencillamente feos o poco atractivos. En realidad, el tal defecto que condiciona la apariencia es m\u00ednimo o inexistente, esa distorsi\u00f3n cognitiva se torna en una obsesi\u00f3n, y los pensamientos causan estr\u00e9s y se hacen dif\u00edcilmente controlables, ocupando el individuo gran parte de su tiempo con estas falsas ideas sobre su aspecto f\u00edsico.<\/p>\n<p>Con frecuencia el defecto suele ser, a una distancia normal, inaparente al m\u00e9dico\u00a0\u00a0dermat\u00f3logo\u00a0\u00a0durante\u00a0\u00a0la entrevista; caso contrario a lo desbastador como es percibido y experimentado por el paciente dentro de una ansiedad estresante que lo lleva, de modo irracional, a una b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n en la apariencia.<\/p>\n<p>Para diferenciar a los trastornos dism\u00f3rficos corporales\u00a0\u00a0de las quejas normales de los pacientes con aparente patolog\u00eda dermatol\u00f3gica, que son comunes en la poblaci\u00f3n general,\u00a0\u00a0debe observarse que este trastorno causa un estr\u00e9s significativo en el funcionamiento cotidiano. Es m\u00e1s com\u00fan que esta preocupaci\u00f3n comprometa \u00e1reas de la cara, cuero cabelludo, pelos,\u00a0\u00a0cejas, orejas, gl\u00fateos, genitales\u00a0\u00a0y principalmente nariz, sin embargo cualquier parte del cuerpo puede ser foco de preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los pacientes refieren una evidente incapacidad para bloquear los pensamientos sobre la percepci\u00f3n del defecto como tambi\u00e9n dificultad en controlar tal obsesi\u00f3n, que puede tornarse m\u00e1s intensa bajo presi\u00f3n\u00a0\u00a0o cuando comparten situaciones en donde ser\u00e1n m\u00e1s observados, como una actividad social cualquiera.<\/p>\n<p>Intentan, reiteradamente, disminuir el estr\u00e9s usando estrategias que generalmente tienen poca o ning\u00fan resultado beneficioso o exitoso. Los comportamientos m\u00e1s comunes son la reafirmaci\u00f3n de la apariencia\u00a0\u00a0mediante la observaci\u00f3n constante a trav\u00e9s de un espejo o superficies reflectantes, como vidrios, etc.,\u00a0para certificar que est\u00e1n normales o aceptables; el camuflaje del defecto con el cabello, los maquillajes, los lentes oscuros o ropas que ocultan; el control de la\u00a0\u00a0posici\u00f3n del cuerpo para evitar que el \u201cdefecto\u201d sea observado;\u00a0\u00a0cuidados personales excesivos en salones de bellezas, con cambios del corte y color de los cabellos, por ejemplo; o la utilizaci\u00f3n de maquillajes excesivos, tratamientos dermatol\u00f3gicos\u00a0\u00a0repetidos, bronceamiento artificial, dietas, arreglo de u\u00f1as, etc.<\/p>\n<p>Frecuentemente puede presentarse una sobreposici\u00f3n (<em>ovelap<\/em>) entre trastornos dism\u00f3rfico corporal,\u00a0\u00a0escoriaciones patol\u00f3gicas y la tricotiloman\u00eda, pero las motivaciones son distintas.<\/p>\n<p>Los pacientes con trastornos dism\u00f3rficos corporales responden bien y de entrada con los antidepresivos tipo ISRS (inhibidores de la recaptaci\u00f3n de serotonina)\u00a0como la fluoxetina, fluovoxamina, proxetina, sertralina, citalopram y escitalopram\u00a0y tambi\u00e9n a los antidepresivos tric\u00edclicos. Se recomienda tratamiento reeducativo con el objeto de ense\u00f1ar al paciente obsesivo a conocer sus s\u00edntomas, aproximarse a las tareas de la vida real y crearle un contacto sano con las personas que le rodean; tambi\u00e9n se ha intentado enfocar la terapia: a) luchando contra ansiedad, mediante la administraci\u00f3n de ansiol\u00edticos, neurol\u00e9pticos , o incluso, una cura de sue\u00f1o; b) tratando la personalidad subyacente con timoanal\u00e9pticos y c) modificaci\u00f3n de la estructura neur\u00f3tica con terapia anal\u00edtica.<\/p>\n<p>Los pacientes responden al tratamiento disminuyendo las preocupaciones, relajando el inc\u00f3modo y acartonado y disminuyendo el comportamiento\u00a0ritual\u00edsticos; adem\u00e1s de la importante mejor\u00eda al participar con mayor seguridad en los asuntos sociales y laborales. El defecto sigue not\u00e1ndose, es raro que no se perciba m\u00e1s, pero generalmente no causa la incomodidad que exist\u00eda anterior al tratamiento. Es fundamental la presencia de un m\u00e9dico psiquiatra en un servicio de dermatolog\u00eda, como apoyo inmediato que la interconsulta en otro servicio, piso o hasta en otro hospital.<\/p>\n<p>Pero \u00a1ojo!, el caso contrario tambi\u00e9n podr\u00eda acarrear anormalidades en la conducta; me estoy refiriendo a cierto cultivo exagerado de la buena apariencia f\u00edsica, una modalidad obsesiva de narcisismo con la nueva expresi\u00f3n en lo que ahora se denomina metrosexual, conducta que motiva a un individuo a permanecer contempl\u00e1ndose horas frente a un espejo, admirando o modificando su apariencia f\u00edsica. Para esta patolog\u00eda tambi\u00e9n hay penicilina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: x-large;\">El trastorno dism\u00f3rfico corporal consiste en una percepci\u00f3n distorsionada de la imagen corporal<\/spam><\/p>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">Estos pacientes creen firmemente en su deformidad, se perciben sencillamente feos o poco atractivos<\/div>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">Para diferenciar a los trastornos dism\u00f3rficos corporales  de las quejas normales de los pacientes con aparente patolog\u00eda dermatol\u00f3gica<\/div>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":41146,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-41145","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41145","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41145"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41145\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41146"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41145"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41145"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41145"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}