{"id":41398,"date":"2015-11-27T09:30:24","date_gmt":"2015-11-27T14:00:24","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=41398"},"modified":"2015-11-27T17:51:27","modified_gmt":"2015-11-27T22:21:27","slug":"el-precio-de-las-canas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/41398","title":{"rendered":"El precio de las canas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-41399\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2015\/11\/editorial-382.jpg\" alt=\"editorial-382\" width=\"400\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/editorial-382.jpg 540w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/editorial-382-390x293.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>TRIACA*, esa poci\u00f3n m\u00e1gica que la Medicina utilizo por mas de diez siglos, es lo que muchos pacientes creen que uno lleva en el \u201ccarcaj\u201d. Si se ha ejercido la profesi\u00f3n con inter\u00e9s y m\u00edstica de trabajo, con constantes retos a los conocimientos ya adquiridos y por adquirir, sin aposentarse en lo tradicional pero apoy\u00e1ndose en las experiencias propias y ajenas confiables, entonces,\u00a0uno se convierte en referencia y ah\u00ed viene el compromiso!!!!<\/p>\n<p>Tener a\u00f1os y canas no son garant\u00eda de ser competente y de ninguna manera significa que se sabe todo de la especialidad, ni siquiera que se tiene el conocimiento suficiente para ejercer una Medicina basada en evidencia y no en solo la experiencia propia, que puede estar errada. Ya en nuestra cultura ser un venerable anciano no significa sapiencia; solo quedan las culturas orientales quienes siguen otorg\u00e1ndole al anciano un lugar privilegiado y de reconocimiento en la sociedad.<\/p>\n<p>El verdadero conocimiento se adquiere cuando el profesional m\u00e9dico ( en nuestro caso) reconoce que es ignorante en el tema ** y empieza a tener experiencia, no solo propia que muchas veces es emp\u00edrica pero no despreciable, sino experiencia apoyada en trabajos de investigaci\u00f3n.. Como dec\u00eda Kant, la experiencia es solo el comienzo del conocimiento: \u00abLa experiencia es, sin ninguna duda, el primer producto surgido de nuestro entendimiento al elaborar la materia bruta de las impresiones sensibles\u2026La experiencia es siempre informaci\u00f3n ya elaborada, puesto que lo que experimentamos depende de manera decisiva de nuestras propias capacidades de intuir (la sensibilidad) y pensar (el entendimiento)\u201d.***<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de esa b\u00fasqueda del conocimiento esta la raz\u00f3n que no tiene edad ya que se relaciona con el intelecto y nos conduce a la experiencia. Por lo tanto, no son solo las canas obtenidas de levantarse temprano, para abrir \u201cel negocio\u201d d\u00eda tras d\u00eda, recetando con el mismo discurso por a\u00f1os y cometiendo errores una y otra vez, esperando que alg\u00fan paciente adolescente le diga a su madre \u201cMam\u00e1 no me traigas mas con ese viejo\u201d<\/p>\n<p><strong>Que pienso yo que debe hacerse para mantenerse en la cresta de la ola <\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Estudie diariamente<\/li>\n<li>P\u00f3ngale coraz\u00f3n. Cada paciente es un reto, no solo debe d\u00e1rsele el mejor \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0conocimiento sino la sincera intenci\u00f3n de curarlo<\/li>\n<li>Sea autocr\u00edtico<\/li>\n<li>Intercambie conocimiento con sus pares<\/li>\n<li>El paciente debe sentir que esa receta se hizo \u00fanicamente para \u00e9l, no haga recetas de \u00a0computadora<\/li>\n<li>Sea eficiente en los pasos a cumplir delante del paciente: saludo, interrogatorio, examen f\u00edsico completo, tratamiento, evite una expresi\u00f3n adusta, maneje la cordialidad.<\/li>\n<li>Exprese una o dos opiniones sobre la persona, que ellos se lleven consigo un consejo de vida<\/li>\n<li>Sea solidario con los costos<\/li>\n<li>Tenga sentido com\u00fan<\/li>\n<li>Sepa retirarse de la profesi\u00f3n a tiempo<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>La experiencia bien llevada conduce a la sabidur\u00eda<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Citas<\/em><\/strong><\/p>\n<blockquote><p>*La\u00a0<strong>triaca<\/strong>\u00a0o\u00a0<strong>teriaca<\/strong>\u00a0(del\u00a0\u00e1rabe\u00a0<em>tiry?q<\/em>, del\u00a0lat\u00edn\u00a0<em>theriaca<\/em>\u00a0y del\u00a0griego\u00a0<em>??????<\/em>) era un preparado polif\u00e1rmaco compuesto por varios ingredientes distintos (en ocasiones m\u00e1s de 70) de origen vegetal, mineral o animal, incluyendo\u00a0opio\u00a0y en ocasiones carne de\u00a0v\u00edbora. Se us\u00f3 desde el\u00a0siglo III\u00a0a.\u00a0C., originalmente como\u00a0ant\u00eddoto\u00a0contra\u00a0venenos, incluyendo los derivados de mordeduras de animales, y posteriormente se utiliz\u00f3 tambi\u00e9n como medicamento contra numerosas enfermedades, siendo considerado una\u00a0panacea universal. Se populariz\u00f3 en la Edad Media, y durante muchos siglos se emple\u00f3 con variaciones en su formulaci\u00f3n, registr\u00e1ndose en las principales\u00a0farmacopeas\u00a0de la \u00e9poca hasta que perdi\u00f3 auge en los siglos XVIII y XIX. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Triaca\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Triaca<\/a><\/p>\n<p>** <a href=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/41039\">http:\/\/piel-l.org\/blog\/41039<\/a><\/p>\n<p><em>**<\/em><em>*<\/em><em>Enmanuelle Kant: Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u00a0<\/em>\u2014<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: x-large;\">La experiencia bien llevada conduce a la sabidur\u00eda<\/spam><\/p>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">Tener a\u00f1os y canas no son garant\u00eda de ser competente y de ninguna manera significa que se sabe todo de la especialidad<\/div>\n<div style=\"width: 48%; float: left;\" class=\"first column\">\nEl verdadero conocimiento se adquiere cuando el profesional reconoce que es ignorante en el tema y empieza a tener experiencia<\/div>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":41399,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-41398","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41398"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41398\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41399"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}