{"id":41984,"date":"2016-03-18T11:34:37","date_gmt":"2016-03-18T16:04:37","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=41984"},"modified":"2016-03-18T20:34:04","modified_gmt":"2016-03-19T01:04:04","slug":"el-asombro-cientifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/41984","title":{"rendered":"El asombro cient\u00edfico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-42132\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2016\/03\/img-editorial-387-1.jpg\" alt=\"img-editorial-387-1\" width=\"429\" height=\"216\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img-editorial-387-1.jpg 665w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img-editorial-387-1-390x196.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img-editorial-387-1-660x330.jpg 660w\" sizes=\"auto, (max-width: 429px) 100vw, 429px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>El entendimiento humano<\/em><br \/>\n<em> no puede aprehender la verdadera ense\u00f1anza.<\/em><br \/>\n<em> Pero cuando dud\u00e9is<\/em><br \/>\n<em> y no entend\u00e1is<\/em><br \/>\n<em> gustosamente<\/em><br \/>\n<em> dialogar\u00e9 con vosotros.<br \/>\n<\/em><strong>Yoka Daisi Shodoka<\/strong><\/p>\n<p>En estos vertiginosos tiempos, algunos procesos terap\u00e9uticos ofrecen al asombrado profano ins\u00f3litas revelaciones.\u00a0No faltan los motivos de cr\u00edtica al respecto \u2014efectos secundarios o indeseables, mutaci\u00f3n, complicaciones, etc. &#8212;que complican m\u00e1s la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso quiero dar mi opini\u00f3n y testimonio sobre estos tratamientos que me han inquietado siempre y especialmente en esta \u00e9poca de mi vida cuando el conocimiento y la tecnolog\u00eda solamente me han aclarado algunas cosas.<\/p>\n<p>Confieso que no es otro sino ese, asombro, el sentimiento que ha venido aflorando en m\u00ed las veces que he sido testigo de terapias &#8212;no cient\u00edficas, aplicadas a algunas patolog\u00edas&#8212; donde la cl\u00ednica establecer\u00eda, entre otras pr\u00e1cticas, el riguroso empleo de f\u00e1rmacos minuciosamente dosificados, t\u00e9cnicas quir\u00fargicas y de otro \u00edndole para corregir esas dolencias.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s interesante que los motivos de cr\u00edtica sobre estos enfoques terap\u00e9uticos, es la existencia de la cr\u00edtica en s\u00ed; la cr\u00edtica en nuestra condici\u00f3n de m\u00e9dico y frente a estas terapias responde a un sentimiento de que algo falla y que el camino emprendido, a pesar de que la acci\u00f3n se desarrolla de forma consecuente, o precisamente a causa de ello, no conducir\u00e1 al objetivo deseado.<\/p>\n<p>Esta inquietud es com\u00fan a muchas personas, entre ellas, por supuesto, no pocos m\u00e9dicos. De todos modos, la unanimidad se rompe cuando de proponer alternativas se trata. Para unos la soluci\u00f3n est\u00e1 en la socializaci\u00f3n de la medicina, para otros, en la sustituci\u00f3n de la quimioterapia por remedios naturales y vegetales. Mientras unos ven la soluci\u00f3n de todos los problemas en la investigaci\u00f3n de las radiaciones tel\u00faricas, otros, por ejemplo, propugnan la homeopat\u00eda. Los acupuntores y algunos investigadores abogan por desplazar la atenci\u00f3n del plano morfol\u00f3gico al plano energ\u00e9tico de la fisiolog\u00eda. Si contemplamos en su conjunto todos los esfuerzos y m\u00e9todos extraacad\u00e9micos, observaremos, adem\u00e1s de una gran receptividad para toda la diversidad de m\u00e9todos, el af\u00e1n de considerar al ser humano en su totalidad como un ente f\u00edsico\u2013ps\u00edquico-social; incluso, un gran n\u00famero de estas disciplinan postulan el plano espiritual.<\/p>\n<p>Precisemos la idea: \u00bfC\u00f3mo explicar la cura, por ejemplo, de una lesi\u00f3n tipo placa tumoral, de bordes nacarados, con telangiect\u00e1sias en su superficie, sangrante, con dos a\u00f1os de evoluci\u00f3n, de 2 cm de di\u00e1metro, localizado en el brazo derecho, compatible cl\u00ednicamente con un carcinoma basocelular s\u00f3lido y corroborado con estudio histopatol\u00f3gico previo; repito, c\u00f3mo explicar\u00eda la cura en lapsos relativamente breves y sin la intervenci\u00f3n de otro medio que no haya sido el calor y frote de las manos sobre la parte afectada del mismo paciente, u otra persona que se hace llamar sanador.<\/p>\n<p>\u00bfComo se puede explicar la desaparici\u00f3n (ya con cinco a\u00f1os de sanaci\u00f3n) en un paciente de 27 a\u00f1os de edad con un cuadro cl\u00ednico, laboratorial, inmunonol\u00f3gico e histopatol\u00f3gico de s\u00edndrome de inmunodeficiencia adquirida, solo con la imposici\u00f3n del calor de las manos a trav\u00e9s de un sanador?<\/p>\n<p>Yo que fui medico tratante del primer caso y me mantuve haci\u00e9ndole seguimiento al segundo caso, a\u00fan no he logrado acopiar los diferentes elementos de juicio para explicarme las razones de estas dos sanaciones.<\/p>\n<p>Quiero ser enf\u00e1tico al afirmar que no estoy, en ning\u00fan modo, refiri\u00e9ndome ni mucho menos convalidando experiencias relacionadas expresamente con pr\u00e1cticas m\u00e1gicas. Probablemente estas pr\u00e1cticas sanadoras que he logrado observar est\u00e1n relacionadas con procedimientos de la medicina primitiva. En todo caso la historia de la medicina documenta terapias semejantes, raz\u00f3n por la cual no es un absurdo afirmar que tales terapias han existido a lo largo del tiempo y en diferentes lugares del planeta.<\/p>\n<p>Quiero partir de un razonamiento sencillo y muy personal que no es otro sino la debida atenci\u00f3n que deber\u00eda prestar a estos curiosos fen\u00f3menos justamente por razones de formaci\u00f3n cient\u00edfica; es decir, si dispongo de un instrumental cient\u00edfico para ahondar en diagn\u00f3sticos y tratamientos sobre patolog\u00edas investigadas y descritas por la literatura m\u00e9dica, de igual modo, ese mismo instrumental deber\u00eda conducirme a buscarle el porqu\u00e9 de la eficacia de esos \u201coscuros\u201d tratamientos, ajenos al m\u00e9todo cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Sin embargo, cabe igualmente subrayar dos consideraciones: una, que la observaci\u00f3n y el intento de explicar estos fen\u00f3menos &#8212;con, o fuera de los criterios cient\u00edficos&#8212; no significa estar en contra de la ciencia; y dos, que desde hace m\u00e1s de un siglo con el nacimiento del conocimiento cu\u00e1ntico, muchas nociones, enfoques y explicaciones sostenidas por la ciencia derivada de la mec\u00e1nica newtoniana, es decir la que a\u00fan seguimos en buena parte empleando, podr\u00edan caer en el campo de las \u201cverdades\u201d objetadas.<\/p>\n<p>A estas dos consideraciones le agregamos la preocupaci\u00f3n de grandes intelectuales contempor\u00e1neos como el fil\u00f3sofo alem\u00e1n Edmund Husserl quien en su libro La crisis de las ciencias europeas y la fenomenolog\u00eda trascendental ( 1954) critica la excesiva racionalizaci\u00f3n en la que est\u00e1 envuelta la vida moderna y, el error en concederle a las ciencias la exclusividad del conocimiento descartando a la vez otras v\u00edas para alcanzarlo. Ante estas consideraciones, podemos sentirnos m\u00e1s impelidos en buscar la raz\u00f3n, oculta o no, por la cual estas terapias, ajenas a la medicina basada en la evidencia, logran sanar.<\/p>\n<p>Hasta qu\u00e9 punto, nos preguntamos, el alcance de los principios cient\u00edficos que manejamos en la medicina actual y de este lado del planeta, es decir, aqu\u00ed en Occidente poseen el poder para explicar este tipo de fen\u00f3menos aparentemente fuera de la l\u00f3gica y de las leyes sobre la cual est\u00e1n montados nuestros saberes m\u00e9dicos; nos preguntamos.<\/p>\n<p>Dentro de lo poco que conozco e intuyo del saber derivado del estudio de la energ\u00eda, entiendo que la mec\u00e1nica y la f\u00edsica newtoniana se han quedado atr\u00e1s e insuficientes para explicar la estructura del universo, asimismo la materia, el tiempo y el espacio.<\/p>\n<p>Por ejemplo, con la Teor\u00eda de la Relatividad de Einstein la materia pasa, de ser una entidad s\u00f3lida como as\u00ed lo explicaba la f\u00edsica newtoniana, a ser energ\u00eda solidificada; es decir, materia y energ\u00eda son entidades afines, intercambiables. Asimismo, y dentro de estos nuevos enfoques de la f\u00edsica dados a finales del siglo xix y comienzos del xx, el universo y sus criaturas constituyen una constante interconexi\u00f3n de energ\u00eda, no existe elemento alguno inseparable, el universo es un todo que fluye y cambia constantemente.<\/p>\n<p>El ser humano y las otras criaturas vivientes no somos seres aislados de esta red energ\u00e9tica que es el universo. Somos constitutivamente energ\u00eda y actuamos desde la energ\u00eda; los \u00e1tomos que componen nuestro cuerpo son los mismos que estructuran el universo; el calor que se desprende del cuerpo forma parte de esa energ\u00eda creadora de materia que a su vez se estar\u00e1 reflejando en lo fisiol\u00f3gico. Procesos tan sutiles como el pensamiento tienen como base fisiol\u00f3gica un intercambio bioqu\u00edmico que es esencialmente energ\u00e9tico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAcaso, en la ra\u00edz de esos fen\u00f3menos de sanaci\u00f3n no estar\u00e1 actuando una energ\u00eda de una determinada frecuencia inducida hacia el restablecimiento de los equilibrios celulares que dar\u00e1n lugar a la cura y sanaci\u00f3n de algunas patolog\u00edas?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En estos vertiginosos tiempos, algunos procesos terap\u00e9uticos ofrecen al asombrado profano ins\u00f3litas revelaciones.<br \/>\nNo faltan los motivos de cr\u00edtica al respecto \u2014efectos secundarios o indeseables, mutaci\u00f3n, complicaciones, etc. &#8212;que complican m\u00e1s la situaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":42132,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-41984","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41984","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41984"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41984\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42132"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41984"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41984"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41984"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}