{"id":42725,"date":"2016-06-24T15:15:02","date_gmt":"2016-06-24T19:45:02","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=42725"},"modified":"2016-06-25T06:55:44","modified_gmt":"2016-06-25T11:25:44","slug":"la-tranquila-desesperacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/42725","title":{"rendered":"La tranquila desesperaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2016\/06\/hopelessness-editorial-393.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-42726\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2016\/06\/hopelessness-editorial-393-1024x576.jpg\" alt=\"hopelessness-editorial-393\" width=\"618\" height=\"348\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/hopelessness-editorial-393-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/hopelessness-editorial-393-390x219.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/hopelessness-editorial-393-768x432.jpg 768w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/hopelessness-editorial-393.jpg 1191w\" sizes=\"auto, (max-width: 618px) 100vw, 618px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong><span lang=\"ES-MX\">Es inevitable permanecer indiferente ante la m\u00e1s grave crisis &#8211;<em>de los \u00faltimos ciento cincuenta a\u00f1os<\/em>&#8211; que est\u00e1 arrasando todos los \u00f3rdenes de la vida nacional, \u00a0y cuya \u00a0caracter\u00edstica\u00a0\u00a0principal\u00a0 es la rotunda incertidumbre que causa en todo venezolano que apenas se pregunte: &#8230;c\u00f3mo ser\u00e1 el d\u00eda de ma\u00f1ana?.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span lang=\"ES-MX\">A prop\u00f3sito de la\u00a0\u00a0incertidumbre, sabemos que tal situaci\u00f3n es uno de los factores m\u00e1s propensos a generar\u00a0 estr\u00e9s en el ser humano; si a ello le agregamos su car\u00e1cter recurrente y\u00a0 masivo, bien podemos afirmar que vivimos episodios en series de neurosis colectivas, fuente directa de innumerables patolog\u00edas en la psique social e individual.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-MX\">No se trata de que la crisis est\u00e1 liquidando a un sector determinado de la sociedad, sino a todo un pa\u00eds, incluyendo, de manera parad\u00f3jica \u00a0a los mismos afectos al r\u00e9gimen; \u00a0a los individuos socioecon\u00f3micamente blindados y protegidos por sus propios patrimonios; no son \u00fanicamente los sectores menos favorecidos del pa\u00eds los m\u00e1s amenazados; \u00a0repetimos, es toda una naci\u00f3n apretujada hacia el abismo, en ca\u00edda libre suicida o sicariada.<\/span><\/p>\n<p>Ahora bien, dado que la crisis es decididamente letal, se impone, como es l\u00f3gico, actuar con la urgencia del caso, pero ir\u00f3nicamente el tratamiento apropiado es impedido por quienes est\u00e1n obligados \u00a0a combatirla, entonces \u00a0no queda m\u00e1s que pensar y sentir \u00a0que tal crisis ha sido inducida e impuesta por la adicci\u00f3n al poder y a sus turbios intereses.<\/p>\n<p>No obstante, <span lang=\"ES-MX\">la magnitud de la crisis es de tal orden que no importa, en este momento, dar con las causas del caos, no solamente porque ya est\u00e1n harto esclarecidas sino por atender al instinto de conservaci\u00f3n de la vida misma.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-MX\">Cu\u00e1ntos decesos, cu\u00e1ntos enfermos, qu\u00e9 niveles de desnutrici\u00f3n en ni\u00f1os y adolescentes, qu\u00e9 magnitud tendr\u00e1 la neurosis social, a qu\u00e9 grado de desesperaci\u00f3n llegaremos si no se toman medidas que al menos dosifiquen el avance del mal, aunque sea para vivirlo, Dios nos libre, bajo <i>una tranquila desesperaci\u00f3n.<\/i><\/span><i><\/i><\/p>\n<p><span lang=\"ES-MX\">La urgencia de esta situaci\u00f3n obliga, &#8211;<em>pese al car\u00e1cter amenazador y violento que la mantiene<\/em>&#8211; \u00a0a optar por los recursos y estrategias que m\u00e1s r\u00e1pidamente ofrezcan una vuelta a la esperanza.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-MX\">No importa, incluso, que las medidas no obedezcan a un proyecto ponderado, a pol\u00edticas p\u00fablicas infalibles; no es hora para atender detalles, para enfrascarse en\u00a0\u00a0diagn\u00f3sticos y otros rigores de la ciencias sociales: por ejemplo, la entrega del producto m\u00e9dico oportunamente es lo que se impone en este triste momento y por lo menos durante un a\u00f1o, aun cuando siga desgraciadamente metiendo la mano la corrupci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>Estimados colegas y lectores perdonen <span lang=\"ES-MX\">\u00a0el tono cuasi desesperado de esta nota, aunque en \u00e9l subyace un llamado de conciencia para borrar esta crisis y sus circunstancias y, as\u00ed como muchos se han acostumbrado a la inseguridad, a la inflaci\u00f3n, al atropello y el discurso grotesco de los gobernantes, \u00a0cuid\u00e9monos de una actitud resignada ante una agresi\u00f3n a la salud p\u00fablica que tiene aristas de genocidios.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-MX\">Sirva el t\u00edtulo de estas notas, tomado de una composici\u00f3n del cantante argentino Gustavo Cerati, para ilustrar el riesgo de que asumamos una conducta resignada ante esta tr\u00e1gica\u00a0\u00a0realidad que envuelve al pa\u00eds.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es inevitable permanecer indiferente ante la m\u00e1s grave crisis -de los \u00faltimos ciento cincuenta a\u00f1os- que est\u00e1 arrasando todos los \u00f3rdenes de la vida nacional,  y cuya  caracter\u00edstica  principal  es la rotunda incertidumbre que causa en todo venezolano que apenas se pregunte: &#8230;c\u00f3mo ser\u00e1 el d\u00eda de ma\u00f1ana?<\/p>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":42726,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-42725","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42725"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42725\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42726"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}