{"id":44642,"date":"2017-05-12T14:10:24","date_gmt":"2017-05-12T18:40:24","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=44642"},"modified":"2017-05-14T00:45:43","modified_gmt":"2017-05-14T05:15:43","slug":"microorganismos-que-alteran-la-mente-el-impacto-de-la-microbiota-intestinal-en-el-cerebro-y-el-comportamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/44642","title":{"rendered":"Microorganismos que alteran la mente: el impacto de la microbiota intestinal en el cerebro y el comportamiento"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2017\/05\/flora-intestinal1.jpg-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-44643\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2017\/05\/flora-intestinal1.jpg-21.jpg\" alt=\"\" width=\"525\" height=\"312\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/flora-intestinal1.jpg-21.jpg 525w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/flora-intestinal1.jpg-21-390x232.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Un creciente n\u00famero de investigaciones se han publicado, desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, en torno al tema de la microbiota intestinal, un ecosistema microbiano, que literalmente habita en el sistema digestivo humano.<\/p>\n<p>La difusi\u00f3n masiva de informaci\u00f3n relacionada con este tema ha despertado el inter\u00e9s del p\u00fablico, en general. Por lo tanto, la idea de que las bacterias que habitan en el intestino influyen en la salud de las personas no es una novedad. Cada vez m\u00e1s personas saben que estos microbios influyen en los procesos digestivos e inflamatorios, en la obesidad, las alergias, y el metabolismo. Sin embargo, lo que no muchos conocen es que estos microorganismos tambi\u00e9n se comunican con el sistema nervioso central y, por lo tanto, pueden impactar las funciones del cerebro y regular el comportamiento humano.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.nature.com\/nrn\/journal\/v13\/n10\/full\/nrn3346.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Estudios<\/a> realizados en animales de experimentaci\u00f3n han revelado que la microbiota intestinal desempe\u00f1a un papel importante en la regulaci\u00f3n de la ansiedad, el estado de \u00e1nimo, el dolor y las funciones cognitivas. Por lo tanto, el concepto emergente del <strong>eje microbiota-intestino-cerebro<\/strong> sugiere que la modulaci\u00f3n de las bacterias intestinales podr\u00eda ser una estrategia novedosa en el manejo de algunos trastornos del sistema nervioso central.<\/p>\n<p>Es importante resaltar que muchos art\u00edculos cient\u00edficos utilizan el t\u00e9rmino <strong>microbioma<\/strong> para referirse al genoma colectivo de los microorganismos, que residen en un determinado nicho como, por ejemplo, el intestino, mientras que el concepto de <strong>microbiota<\/strong> hace alusi\u00f3n a las bacterias propiamente dichas. Sin embargo, de acuerdo con las definiciones originales ambos t\u00e9rminos se consideran pr\u00e1cticamente sin\u00f3nimos.<\/p>\n<p>Aun cuando los microorganismos que integran la microbiota en los humanos se encuentran en todas las zonas del cuerpo expuestas al medioambiente como la piel, los ojos, la boca, las fosas nasales, la gran mayor\u00eda de las bacterias habitan en el intestino grueso, donde se estima que viven entre 500 y 1.000 especies.<\/p>\n<p>El cuerpo humano contiene 10 veces m\u00e1s c\u00e9lulas microbianas que humanas.<\/p>\n<p>Sin embargo, <strong>la microbiota humana solamente representa de entre 1 a 3% de la masa corporal total<\/strong> y, en algunos casos, podr\u00eda alcanzar un peso de hasta 1.400 gramos. Esto se debe a que <strong>las c\u00e9lulas bacterianas son mucho m\u00e1s peque\u00f1as que las humanas<\/strong>. Por otra parte, <strong>el n\u00famero total de genes asociados al microbioma excede al n\u00famero total de genes humanos en una relaci\u00f3n 100 a 1<\/strong>.<\/p>\n<p>La microbiota esta compuesta por microorganismos que coexisten en armon\u00eda y simbiosis con sus anfitriones humanos, gracias a un proceso de integraci\u00f3n que se ha consolidado a lo largo de la evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los microorganismos que integran la microbiota intestinal desempe\u00f1an una serie de funciones \u00fatiles para el hu\u00e9sped como la producci\u00f3n de vitaminas (biotina y vitamina K) y la prevenci\u00f3n del crecimiento de bacterias pat\u00f3genas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, <strong>las bacterias intestinales beneficiosas digieren tanto la <a href=\"https:\/\/miradorsalud.com\/comer-poca-fibra-aumenta-el-riesgo-de-enfermedad-cardiovascular\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">fibra insoluble<\/a> como el <a href=\"https:\/\/miradorsalud.com\/el-almidon-resistente-podria-reducir-el-riesgo-de-cancer-colorrectal\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">almid\u00f3n resistente<\/a><\/strong>, que pasan intactos al col\u00f3n y forman varios compuestos que incluyen gases y <strong>\u00e1cidos grasos de cadena corta como el butirato<\/strong> que, a su vez, alimentan a las c\u00e9lulas del colon.<\/p>\n<p>Estudios realizados en modelos de ratas que presentaban <strong>colitis ulcerativa<\/strong> han demostrado que los \u00e1cidos grasos de cadena corta como el butirato juegan un papel importante en el mantenimiento de la integridad de la barrera intestinal.<\/p>\n<p>Por otra parte, los desequilibrios severos de la composici\u00f3n de la microbiota intestinal y de la colecci\u00f3n de genes que la integran (microbioma) est\u00e1n asociados a la <a href=\"https:\/\/miradorsalud.com\/mi-obesidad-mi-diabetes-mis-microbios\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">obesidad<\/a>.<\/p>\n<p><strong>El az\u00facar y las grasas afectan la microbiota y las funciones cognitivas<\/strong><\/p>\n<p>Un <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0306452215004480\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">estudio reciente<\/a> realizado por un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Oreg\u00f3n, EE.UU., revel\u00f3 que las dietas con alto contenido de az\u00facar y de grasas provocan cambios en las bacterias intestinales, los cuales se asocian, en gran medida, a un deterioro significativo de la \u201cflexibilidad cognitiva\u201d, que se podr\u00eda definir como la capacidad de adaptarse y ajustarse a situaciones cambiantes.<\/p>\n<p>Igualmente, los autores encontraron que las dietas ricas en az\u00facar se asociaban a un deterioro de la memoria a corto y largo plazo.<\/p>\n<p>Estos resultados son consistentes con los hallazgos de otros estudios sobre el impacto que tienen las dietas con alto contenido de grasas y az\u00facar en la funci\u00f3n cognitiva y el comportamiento y sugieren que algunos de estos problemas de aprendizaje y memoria podr\u00edan estar relacionados con los cambios que este tipo de alimentaci\u00f3n produce en la microbiota intestinal.<\/p>\n<p>El estudio que nos ocupa ser\u00e1 publicado en la edici\u00f3n impresa de la revista <em>Neuroscience<\/em>, el 6 de agosto de 2015.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n se realiz\u00f3 con ratones macho de 2 meses de edad. A un grupo de roedores le asignaron, al azar, una dieta alta en grasas (42% de grasa, 43% de hidratos de carbono), a otro una dieta alta en az\u00facar (12% de grasa, 70 % de hidratos de carbono, principalmente az\u00facares) y al grupo control le ofrecieron una comida normal y balanceada.<\/p>\n<p>Los ratones han demostrado ser un buen modelo de investigaci\u00f3n para estudiar t\u00f3picos pertinentes a los seres humanos como el envejecimiento, la memoria espacial, la obesidad y otros problemas.<\/p>\n<p>Antes de la intervenci\u00f3n diet\u00e9tica y 2 semanas despu\u00e9s, los investigadores analizaron las heces de los ratones con el fin de establecer la composici\u00f3n de sus bacterias intestinales.<\/p>\n<p>La memoria a corto y largo plazo y la flexibilidad cognitiva de los ratones fueron evaluadas antes y despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n diet\u00e9tica, a trav\u00e9s de la prueba del laberinto en agua, para monitorear los cambios en su funci\u00f3n mental y f\u00edsica. Igualmente, estudiaron la respuesta de los roedores ante los objetos nuevos y en las tareas de localizaci\u00f3n. Adem\u00e1s, analizaron el impacto de las dietas en los diversos tipos de bacterias intestinales.<\/p>\n<p>Los ratones que consumieron dietas con alto contenido de grasa o de az\u00facar experimentaron, al cabo de cuatro semanas, una reducci\u00f3n del desempe\u00f1o de varias pruebas que med\u00edan las funciones f\u00edsicas y cognitivas, en comparaci\u00f3n con los roedores que consumieron una dieta normal. Uno de los cambios m\u00e1s significativos fue el deterioro de la flexibilidad cognitiva, que es la capacidad de buscar una soluci\u00f3n alternativa, cuando no se puede hacer algo a lo que se est\u00e1 acostumbrado.<\/p>\n<p>Los autores explicaron, a trav\u00e9s de un ejemplo muy ilustrativo, el significado del concepto de flexibilidad cognitiva: \u201cPiense que esta conduciendo en una ruta que le es muy familiar, algo que usted est\u00e1 acostumbrado a hacer. Entonces, un d\u00eda la calle est\u00e1 cerrada y usted debe encontrar una v\u00eda nueva para llegar a su casa\u201d.<\/p>\n<p>\u201cUna persona con altos niveles de flexibilidad cognitiva podr\u00eda adaptarse de inmediato al cambio y buscar\u00eda una alternativa. Podr\u00eda escoger, sin mayores problemas, la mejor v\u00eda alterna posible para llegar a su destino y recordar\u00eda usar la misma ruta a la ma\u00f1ana siguiente. Si la flexibilidad cognitiva esta deteriorada, la situaci\u00f3n podr\u00eda transformarse en un largo, lento y estresante regreso a casa\u201d, se\u00f1alan los autores.<\/p>\n<p>El equipo de investigadores considera que la reducci\u00f3n de las capacidades cognitivas que se observ\u00f3 en el grupo de ratones que consumieron dietas ricas en grasa o az\u00facar fue una consecuencia de las alteraciones en la composici\u00f3n de las bacterias intestinales.<\/p>\n<p>Ambas dietas se vincularon al aumento de un tipo de bacterias conocidas como <strong><em>Clostridiales<\/em><\/strong> y una reducci\u00f3n de las bacterias llamadas <strong><em>Bacteroidales<\/em><\/strong>. Estos cambios de la composici\u00f3n de la microbiota se asociaron significativamente a la reducci\u00f3n de la flexibilidad cognitiva.<\/p>\n<p>Los ratones alimentados con la dieta de alto contenido de az\u00facar experimentaron los mayores crecimientos de bacterias <em>Clostridiales<\/em> y las reducciones m\u00e1s acentuadas de las <em>Bacteroidales<\/em>. Estos hallazgos se \u00a0asociaron a un mayor declive de la flexibilidad cognitiva.<\/p>\n<p>Los autores se\u00f1alan que \u201clas bacterias pueden liberar compuestos que act\u00faan como neurotransmisores, estimulan los nervios sensoriales, el sistema inmunol\u00f3gico y afectan a una amplia gama de funciones biol\u00f3gicas. No estamos seguros exactamente que mensajes se est\u00e1n enviando, pero estamos rastreando las v\u00edas y los efectos\u201d.<\/p>\n<p>Un ejemplo de c\u00f3mo las bacterias intestinales pueden interactuar con el cerebro lo revel\u00f3 un <a href=\"http:\/\/www.cell.com\/cell\/abstract\/S0092-8674%2815%2900248-2?_returnURL=http%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0092867415002482%3Fshowall%3Dtrue\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">estudio<\/a> publicado en la revista <em>Cell<\/em>, en abril de 2015. Los investigadores, del Instituto de Tecnolog\u00eda de California (Caltech) en Pasadena, EE.UU., encontraron que <strong>ciertas bacterias intestinales influyen en la producci\u00f3n de serotonina<\/strong>, un neurotransmisor responsable de mantener el equilibrio del estado de \u00e1nimo.<\/p>\n<p>La serotonina es probablemente mejor conocida como una sustancia qu\u00edmica, que afecta las emociones y la conducta y cuyo desequilibrio contribuye con el desarrollo de la depresi\u00f3n. Sin embargo, es menos conocido el hecho de que el 90% de la serotonina perif\u00e9rica se produce en el intestino.<\/p>\n<p>El objetivo de este estudio fue investigar c\u00f3mo las bacterias intestinales y el sistema nervioso se comunican entre s\u00ed.<\/p>\n<p><strong>El eje microbiota-intestino-cerebro<\/strong> es una red de comunicaci\u00f3n bidireccional entre el sistema nervioso central y el tracto gastrointestinal. La serotonina funciona como un neurotransmisor clave en ambos terminales de esta red. Las evidencias se\u00f1alan el papel cr\u00edtico que desempe\u00f1a la microbiota intestinal en la regulaci\u00f3n del funcionamiento normal de este eje.<\/p>\n<p>Los hallazgos de este estudio sugieren que una gran cantidad de la serotonina que se encuentra en el cuerpo es producto de la interacci\u00f3n entre ciertas bacterias intestinales y las c\u00e9lulas del hu\u00e9sped.<\/p>\n<p>Actualmente, existe un <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/gbb.12109\/abstract;jsessionid=F9A259194D111B1544816067055A05B7.f04t02\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">c\u00famulo de evidencias<\/a> que respaldan la interacci\u00f3n hu\u00e9sped-microbiota en pr\u00e1cticamente todos los niveles de complejidad, que van desde la comunicaci\u00f3n directa entre las c\u00e9lulas humanas y las bacterias hasta mecanismos de se\u00f1alizaci\u00f3n a distancia que involucran otros \u00f3rganos y el sistema nervioso central.<\/p>\n<p>Por lo tanto, el concepto emergente del <strong>eje microbiota-intestino-cerebro<\/strong> sugiere que la modulaci\u00f3n de las bacterias intestinales mediante intervenciones como el consumo de dietas saludables, que contengan muy bajo contenido de grasas perjudiciales, de carbohidratos refinados y, sobre todo, de az\u00facar a\u00f1adida, podr\u00edan influir positivamente en las funciones cognitivas y la memoria.<\/p>\n<p>Por otra parte, estudios previos sugieren que la ingesta de alimentos con propiedades de<a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC4410136\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"> prebi\u00f3ticos<\/a> y <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC3839572\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">probi\u00f3ticos<\/a> inducen cambios favorables en la composici\u00f3n de la microbiota intestinal y podr\u00edan incluirse como parte de una estrategia novedosa en el manejo de algunos trastornos relacionados con el <a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/content\/108\/38\/16050\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">estr\u00e9s<\/a> como la depresi\u00f3n, la ansiedad, el s\u00edndrome del intestino irritable y los trastornos del neurodesarrollo como el <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC3897394\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">autismo<\/a>.<\/p>\n<p>Cultivar una microbiota intestinal saludable podr\u00eda contribuir con una buena salud mental.<\/p>\n<p>Dra. Berdjouhi Tsouroukdissian<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un creciente n\u00famero de investigaciones se han publicado, desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, en torno al tema de la microbiota intestinal, un ecosistema microbiano, que literalmente habita en el sistema digestivo humano.<\/p>\n","protected":false},"author":114,"featured_media":44643,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[626],"tags":[],"class_list":["post-44642","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-de-mirador-salud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44642","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/114"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44642"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44642\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44643"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}