{"id":46470,"date":"2018-05-04T12:05:44","date_gmt":"2018-05-04T16:35:44","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=46470"},"modified":"2018-05-07T20:12:18","modified_gmt":"2018-05-08T00:42:18","slug":"alergia-alimentario-y-reacciones-cutaneas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/46470","title":{"rendered":"Alergia alimentario y reacciones cut\u00e1neas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-46472\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/alerigas-alimentarias.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"533\" \/><\/p>\n<p>Las alergias alimentarias son reacciones adversas mediadas inmunol\u00f3gicamente a los alimentos.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil diferenciar las alergias alimentarias de las intolerancias o de cualquier otra naturaleza.<\/p>\n<p>Cualquier prote\u00edna alimentaria puede desencadenar una respuesta al\u00e9rgica y hay evidencias respaldadas por la investigaci\u00f3n cient\u00edfica a una gran cantidad de alimentos; sin embargo, solamente un peque\u00f1o grupo de alimentos son responsables de estas reacciones inmunol\u00f3gicas con repercusi\u00f3n en piel y mucosas.<\/p>\n<p>Los huevos, la leche, los man\u00edes, la soja, el pescado, los mariscos, las nueces de \u00e1rbol y el trigo, son los alimentos m\u00e1s implicados y respaldados con pruebas de laboratorio; hay un grupo menos com\u00fan o mejor dicho menos conocidos de alergia alimentaria a la cascara de la manzana, cambures o bananas, mangos, carne de cerdo, carne vacuna y lechuga, entre otras.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-46471\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/alergia-alimentaria.png\" alt=\"\" width=\"172\" height=\"186\" \/>Los m\u00e9dicos dermat\u00f3logos, generalmente no pensamos en estos posibles causantes de reacciones cut\u00e1neas, probablemente porque en nuestra formaci\u00f3n de postgrado no se hizo hincapi\u00e9 o porque la incidencia de esta patolog\u00eda es cuantitativamente baja.<\/p>\n<p>Los signos y s\u00edntomas son muy variados y pueden presentarse desde una anafilaxia inducida por alimentos, hasta reacciones morbiliformes, escarlatiniforme urticarianas, principalmente y vesiculosas, hasta ampollares ocasionalmente.<\/p>\n<p>Entre las principales sintomatolog\u00eda hemos observado el prurito orofaringeo, angioedema (edema lar\u00edngeo); estridor, disfon\u00eda, tos seca, disnea, sibilancias, nauseas, v\u00f3mitos, diarrea, urticaria, inyecciones oculares, prurito ocular, edema conjuntival, edema periocular; congesti\u00f3n nasal, prurito nasal, rinorrea y estornudos repetidos; dolor abdominal importante, sensaci\u00f3n de fatalidad inmediata y hasta colapso cardiovascular.<\/p>\n<p>Es necesaria una adecuada y amplia historia cl\u00ednica, una lista completa de todos los alimentos sospechosos; se recomienda facilitarles listas de alimentos para que el paciente las se\u00f1ales y al mismo tiempo le sirve de recordatorio del posible agente implicado en su patolog\u00eda dermatol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Forma de preparar los alimentos &#8211; ingredientes cocidos, crudos, agregados, persevantes, conservantes &#8211; Cantidad m\u00ednima de alimentos necesarios para causar los s\u00edntomas.<\/p>\n<p>Reproducibilidad de los s\u00edntomas en la exposici\u00f3n a las comidas. Antecedentes personales o familiares de otras enfermedades al\u00e9rgicas, como el asma, dermatitis at\u00f3pica, urticaria cr\u00f3nica, etc.<\/p>\n<p>Factores que pueden potenciar o desencadenar la reacci\u00f3n al\u00e9rgica a los alimentos, por ejemplo el ejercicio, el fr\u00edo, calor, el estr\u00e9s, f\u00e1rmacos antiinflamatorios \u2013AINES- alcohol, cigarrillo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s es importante obtener una descripci\u00f3n detallada de cada reacci\u00f3n, incluyendo: ruta de exposici\u00f3n (ingesti\u00f3n, contacto con la piel, inhalaci\u00f3n) y dosis.<\/p>\n<p>Contacto con la piel: es muy importante en los lactantes y en la primera infancia.<\/p>\n<p>Momento del inicio de los s\u00edntomas en relaci\u00f3n con la exposici\u00f3n a los alimentos.<\/p>\n<p>Todos los s\u00edntomas observados y la gravedad de cada uno.<\/p>\n<p>Duraci\u00f3n de la reacci\u00f3n. Tratamiento proporcionado y respuesta cl\u00ednica al tratamiento.<\/p>\n<p>Reacciones m\u00e1s reciente.<\/p>\n<p>Evaluar el estado nutricional, los par\u00e1metros de crecimiento y los signos de otras enfermedades al\u00e9rgicas, ayudar\u00eda a descartar otras afecciones que pueden simular alergia alimentaria.<\/p>\n<p>En el diagnostico adem\u00e1s de la presentaci\u00f3n cl\u00ednica algunas pruebas de laboratorio pueden ayudar, como pruebas de anticuerpos espec\u00edficos contra inmunoglobulina E (IgE), los resultados positivos denotan principalmente sensibilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La prueba de pinchazo (prick test) esta es la prueba de detenci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan para la alergia a alimentos; generalmente se evita por el riesgo de producir reacci\u00f3n sist\u00e9mica. Prueba del parche parece prometedor, pero se necesitan estudios adicionales y no se recomienda en la pr\u00e1ctica de rutina. Nosotros usamos frecuentemente las restricciones alimentarias de alimentos sospechosos y las dietas de provocaci\u00f3n, esto \u00faltimo, con una buena historia cl\u00ednica, examen f\u00edsico y ex\u00e1menes de laboratorio no ayudar\u00eda en el diagnostico y manejo de este padecimiento que parece ser m\u00e1s frecuente de lo que creemos.<\/p>\n<p><strong>Rolando Hern\u00e1ndez P\u00e9rez<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cualquier prote\u00edna alimentaria puede desencadenar una respuesta al\u00e9rgica y hay evidencias respaldadas por la investigaci\u00f3n cient\u00edfica a una gran cantidad de alimentos; sin embargo, solamente un peque\u00f1o grupo de alimentos son responsables de estas reacciones inmunol\u00f3gicas con repercusi\u00f3n en piel y mucosas<\/p>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":46472,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-46470","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46470","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46470"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46470\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46472"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46470"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46470"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46470"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}