{"id":46668,"date":"2018-06-22T11:23:00","date_gmt":"2018-06-22T15:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=46668"},"modified":"2018-06-25T21:19:26","modified_gmt":"2018-06-26T01:49:26","slug":"sanar-y-curar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/46668","title":{"rendered":"Sanar Vs. Curar"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-46676\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2018\/06\/Pedro_Lira_Nino_enfermo-1040x730.jpg\" alt=\"\" width=\"1040\" height=\"730\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Pedro_Lira_Nino_enfermo-1040x730.jpg 1040w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Pedro_Lira_Nino_enfermo-1040x730-390x274.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Pedro_Lira_Nino_enfermo-1040x730-768x539.jpg 768w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Pedro_Lira_Nino_enfermo-1040x730-1024x719.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1040px) 100vw, 1040px\" \/><\/p>\n<p class=\"p1\"><strong><span class=\"s1\">Podemos pensar que sanar y curar<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>son sin\u00f3nimos, sin embargo no pueden ser m\u00e1s diferentes.<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">A lo largo de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os de pr\u00e1ctica como m\u00e9dico en hospitales y cl\u00ednicas privadas he visto que puede haber sanaci\u00f3n sin curaci\u00f3n, as\u00ed como puede haber curaci\u00f3n sin sanaci\u00f3n. Hay pacientes con c\u00e1ncer que han sanado antes de morir, y su sanaci\u00f3n no ha impedido su muerte, y<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>hay pacientes que han curado de la enfermedad que les trajo al hospital, pero no han sanado: se van con sus preocupaciones, temores e intranquilidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">La sanaci\u00f3n es un proceso que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la curaci\u00f3n. Sanar implica la aceptaci\u00f3n<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>de lo que es,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>pero esta aceptaci\u00f3n no es, por una parte, una resignaci\u00f3n derrotista del paciente por la insuficiencia del recurso cl\u00ednico frente a la enfermedad, sino una percepci\u00f3n<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>menos traumatizada que el paciente se va haciendo de su patolog\u00eda. Esta nueva percepci\u00f3n, poco a poco, podr\u00eda<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>llevar al paciente a coexistir de forma \u201cpac\u00edfica\u201d con la enfermedad, es decir,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>aceptarla sin que ello incremente desajustes emocionales<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>sino, por el contrario, una posible disminuci\u00f3n del<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>estr\u00e9s<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>propio en muchas patolog\u00edas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Como es evidente<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>que uno de los primeros resultados visibles en el paciente, al aceptar la enfermedad,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>sea la disminuci\u00f3n de los niveles de estr\u00e9s y la posibilidad de<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>mantener un estado de tranquilidad por per\u00edodos m\u00e1s prolongados,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>he procurado durante muchos a\u00f1os de mi ejercicio optar, o mejor a\u00fan, privilegiar<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>el enfoque<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>de<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Sanaci\u00f3n; claro est\u00e1,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>en los casos en que se amerita esta disyuntiva.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 \u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"> Podemos perder una pierna y sanar, a pesar de que la pierna no se haya recuperado, y<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>nuestro cuerpo est\u00e9 impactado por la p\u00e9rdida y la dificultad para movilizarnos.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>No obstante, la aceptaci\u00f3n del episodio aminorar\u00e1 sustancialmente el trauma<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>que supone el desmembramiento. Y tambi\u00e9n, podemos pasar por el hospital e irnos de alta a casa, con nuestra enfermedad curada, pero sin haber sanado. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-46671\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2018\/06\/ed-429-2.png\" alt=\"\" width=\"274\" height=\"184\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/ed-429-2.png 274w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/ed-429-2-110x75.png 110w\" sizes=\"auto, (max-width: 274px) 100vw, 274px\" \/>La diferencia entre la sanaci\u00f3n y la curaci\u00f3n est\u00e1 en uno mismo, en lo que uno aprende acerca del proceso de la enfermedad y c\u00f3mo lo integra a su vida. La diferencia est\u00e1 en la aceptaci\u00f3n. La sanaci\u00f3n est\u00e1 en la mente. Se puede decir que se trata de un nuevo estado de conciencia que experimentar\u00e1<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>el paciente frente a la enfermedad; estado de conciencia que, en la mayor\u00eda de los casos, le permite, por una parte como ya lo hemos dicho, superar<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>el inevitable proceso traum\u00e1tico que acarrea toda enfermedad<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>y, por la otra parte, hacer cambios favorables en sus h\u00e1bitos y estilos de vida. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">A partir de la aceptaci\u00f3n que asume el paciente frente a<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>la enfermedad, generalmente se produce una inversi\u00f3n en la existencia del paciente: la patolog\u00eda deja de ser el epicentro de su vida, mientras que el mero hecho de tener y experimentar la vida<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>se convierte en su m\u00e1ximo valor. Lo que es igual a decir: \u201casumo la Vida como el Valor esencial de mi existencia\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>A grandes rasgos en qu\u00e9 consiste esto: en la afirmaci\u00f3n de ella misma, la Vida, por encima y pese a las dificultades que pudieran acaecer; independientemente de lo que el cuerpo est\u00e1 o no est\u00e1 haciendo, y de lo que suceder\u00e1.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">En mi pr\u00e1ctica como m\u00e9dico dermat\u00f3logo siempre trato de explicarle al paciente su padecimiento, sus posibles causas, los modo de presentaci\u00f3n,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>las complicaciones y formas de tratarlas. Esto es para m\u00ed, uno de los recursos que me ayudan a inducir en el paciente la aceptaci\u00f3n de la enfermedad: entender perfectamente la historia natural de la enfermedad y los diferentes m\u00e9todos para abordarla y manejarla y algunas veces curarla con f\u00e1rmacos o procedimientos.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Si no influimos, \u00a1o\u00edgase bi\u00e9n! en su pensamiento o conducta, es decir en su mente, en el modo como deber\u00eda percibir la enfermedad, estar\u00edamos haciendo una intervenci\u00f3n incompleta, probablemente no estar\u00edamos sanando.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"p1\"><em><span class=\"s1\">Aunque resulte un lugar com\u00fan<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>repetirlo, y aunque suene a redundancia<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>por aquello de subrayar lo obvio,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>confieso que siempre mantengo como convicci\u00f3n &#8212;al extremo de haberlo<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>hecho un principio&#8212; en<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>mi diaria pr\u00e1ctica m\u00e9dica inducir consciente o inconscientemente al paciente a que despliegue sus mecanismos innatos para la sanaci\u00f3n, sea cual fuere su patolog\u00eda. <\/span><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Podemos curar y no sanar y viceversa; pero la dosificaci\u00f3n equilibrada de esta<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>pr\u00e1ctica, seguro estoy, nos proporcionar\u00e1 una gran satisfacci\u00f3n tanto para el quebrantado paciente que sufre un dolor f\u00edsico, mental y moral, as\u00ed como para el m\u00e9dico o sanador.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>La satisfacci\u00f3n es a\u00fan mayor cuando, adem\u00e1s, logramos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>cambiar hacia pr\u00e1cticas y estilos saludables la vida del paciente.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Ahora bien, esa capacidad de sanar est\u00e1<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>presente en cada m\u00e9dico, al menos en estado potencial. Por tanto, deber\u00eda ser algo pendiente de desarrollar y manejar como los aspectos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>propios de su especializaci\u00f3n.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>No hay que olvidar que cuando hablamos de esta condici\u00f3n sanadora, tambi\u00e9n estamos hablando de cierto poder que poco a poco se va adquiriendo, de una capacidad persuasiva que a lo largo de la pr\u00e1ctica el m\u00e9dico va desarrollando. Y en este caso<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>es muy importante que desde la primera consulta, &#8212;que en rigor es el comienzo del tratamiento&#8212; se aborde al paciente desde esta perspectiva.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">En todo caso donde haya necesidad &#8212; por supuesto, a fin de favorecer al enfermo y no al desarrollo de la patolog\u00eda&#8212; de que \u00e9ste acepte convivir con la enfermedad de forma \u201cpac\u00edfica\u201d, deber\u00edamos emplear el enfoque de sanaci\u00f3n como el elemento unificador del tratamiento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Es esa capacidad<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>de poder sanar y no tanto curar, la condici\u00f3n por la que el<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>m\u00e9dico ha sido apreciado en el inconsciente colectivo de todas las sociedades y a lo largo de la historia, como un ser dotado con poderes especiales. <\/span><\/p>\n<p><strong>Rolando Hern\u00e1ndez P\u00e9rez<\/strong><\/p>\n<p><strong>Imagen:<\/strong><br \/>\n<em>El ni\u00f1o enfermo<\/em><br \/>\n<em>Autor: Pedro Lira,<\/em><em>\u00a0Chile, (1845-1912)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A lo largo de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os de pr\u00e1ctica como m\u00e9dico en hospitales y cl\u00ednicas privadas he visto que puede haber sanaci\u00f3n sin curaci\u00f3n, as\u00ed como puede haber curaci\u00f3n sin sanaci\u00f3n. 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