{"id":46998,"date":"2018-11-23T09:14:46","date_gmt":"2018-11-23T13:44:46","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=46998"},"modified":"2018-11-25T14:35:16","modified_gmt":"2018-11-25T19:05:16","slug":"la-triste-historia-del-descubrimiento-de-la-estreptomicina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/46998","title":{"rendered":"La triste historia del descubrimiento de la estreptomicina"},"content":{"rendered":"<div class=\"feature-img\"><a href=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2018\/11\/Streptomyces_griseus_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-46999\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2018\/11\/Streptomyces_griseus_1.jpg\" alt=\"\" width=\"601\" height=\"412\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Streptomyces_griseus_1.jpg 601w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Streptomyces_griseus_1-390x267.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Streptomyces_griseus_1-110x75.jpg 110w\" sizes=\"auto, (max-width: 601px) 100vw, 601px\" \/><\/a><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"mom-post-meta single-post-meta\"><span class=\"author vcard\"><span class=\"fn\"><a href=\"https:\/\/miradorsalud.com\/author\/irene\/\">Mirador Salud<\/a><\/span><\/span><\/div>\n<div class=\"mom-post-meta single-post-meta\"><time class=\"updated\" datetime=\"2012-06-19T06:39:04+00:00\">junio 19, 2012<\/time><\/div>\n<div class=\"entry-content\">\n<p>La\u00a0<a href=\"http:\/\/www.worldofmolecules.com\/drugs\/streptomycin.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">estreptomicina<\/a>, un antibi\u00f3tico que fue muy \u00fatil en el siglo pasado para tratar la tuberculosis, fue descubierta un 19 de octubre de 1943 por el estudiante de postgrado Albert Schatz, cuando cursaba su doctorado en la Universidad de Rutgers (EE.UU.) en Agricultura, en el laboratorio del famoso Dr. Selman A Waksman, a qui\u00e9n hasta la d\u00e9cada de los a\u00f1os noventa, le fue atribuido este descubrimiento.<\/p>\n<p>Es una historia muy triste, llena de controversias, que le trajo al joven Schatz sufrimiento, impedimentos para continuar con su trabajo cient\u00edfico y hasta tuvo que migrar a Chile para conseguir trabajo, en donde se dedic\u00f3 a la docencia.<\/p>\n<p>Aunque fue reivindicada la autor\u00eda del Dr. Albert Schatz a lo largo de su vida e incluso reconocida por la Universidad de Rutgers, no fue sino hasta hace unos d\u00edas cuando se muestra al p\u00fablico la prueba que define esta controversial historia. El corresponsal veterano y periodista brit\u00e1nico\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2012\/06\/12\/science\/notebooks-shed-light-on-an-antibiotic-discovery-and-a-mentors-betrayal.html?ref=health\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Peter Pringle<\/a>, qui\u00e9n se dedic\u00f3 varios a\u00f1os a recolectar informaci\u00f3n sobre el hecho, en abril de este a\u00f1o, publica su libro\u00a0<strong>Experiment eleven: Dark secrets behind the discovery of a wonder drug<\/strong>, editado por Walter &amp; Company, y all\u00ed relata los hechos.<\/p>\n<p>El descubrimiento lo hizo Albert Schatz, en el s\u00f3tano del Departamento de Microbiolog\u00eda de los Suelos de la universidad, bajo la tutor\u00eda y jefatura de Selman Abraham Waksman. El estudiante trabajaba con las actinobacterias o actinomicetas, bacterias que viven en los suelos en donde juegan un papel muy importante en la descomposici\u00f3n de la materia org\u00e1nica. A este grupo pertenecen los g\u00e9neros\u00a0<em>Streptomyces<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Micobacterium<\/em>. Muchas actinobacterias producen sustancias bactericidas, una de ellas es la actinomicina, el primer antibi\u00f3tico aislado por Selman Abraham Waksman en 1940.<\/p>\n<p>Tras interrumpir su postgrado porque fue reclutado a causa de la guerra, Schatz es enviado a un laboratorio de las Fuerzas Armadas de un hospital en Miami, donde palpa muy de cerca la muerte causada por infecciones, la m\u00e1s frecuente la tuberculosis. A los 5 meses le dan la baja y regresa a la universidad para terminar su doctorado, con la firme disposici\u00f3n de encontrar un antibi\u00f3tico para curar la tuberculosis y otras infecciones que no ced\u00edan al tratamiento con la penicilina o sulfonamidas, as\u00ed lo narra\u00a0<a href=\"http:\/\/www.guardian.co.uk\/education\/2002\/nov\/02\/research.highereducation\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver\u00f3nica Mistiaen<\/a>, en The Guardian (2002).<\/p>\n<p>El joven estudiante fue enviado a trabajar al s\u00f3tano, donde nunca fue visitado por su tutor, para evitar el contagio ya que utilizaba en sus experimentos la cepa muy virulenta y muy contagiosa que causaba la tuberculosis (<em>Mycobacterium tuberculosis<\/em>). Crec\u00eda las bacterias en c\u00e1psulas de petri y les agregaba las sustancias bactericidas para ver si inhib\u00edan el crecimiento del\u00a0<em>M. tuberculosis<\/em>.<\/p>\n<p>Para agosto de 1943, trabajaba con dos cepas bacterianas de\u00a0<em>Streptomyces griseus<\/em>, una proveniente del suelo y otra de un pollo.\u00a0El 19 de octubre de 1943, durante el desarrollo del\u00a0<strong>experimento 11<\/strong>, de all\u00ed el nombre del libro de Pringle, se dio cuenta de que ten\u00eda un nuevo antibi\u00f3tico derivado del\u00a0<em>Streptomyces griseus<\/em>, al que llam\u00f3 estreptomicina. El antibi\u00f3tico hab\u00eda funcionado contra el\u00a0<em>M. tuberculosis<\/em>. Luego procedieron con las pruebas de toxicidad y eficacia en animales y con los ensayos cl\u00ednicos en humanos, en los cuales participaron investigadores de la Cl\u00ednica Mayo en Rochester.<\/p>\n<p>Mientras el estudiante continuaba trabajando en el s\u00f3tano para producir la estreptomicina, Selman Waksman se dedic\u00f3 a visitar hospitales y dar conferencias en el mundo entero sobre su nuevo descubrimiento. Si bien Schatz aparece en las publicaciones, en su recorrido Waksman no mencionaba a su estudiante ni dec\u00eda que Schatz era el descubridor de la estreptomicina. A veces creaba confusi\u00f3n intencionalmente para tomarse el cr\u00e9dito, de manera que se fue creando una atm\u00f3sfera que le atribuy\u00f3 a Waksman este hallazgo que benefici\u00f3 tanto a la humanidad. La tuberculosis era considerada una enfermedad terrible hasta que apareci\u00f3 la estreptomicina.<\/p>\n<p>Cuando Schatz cae en cuenta de este grave error, trata de cambiar la situaci\u00f3n con su tutor pero no lo logra y deja la universidad. Cuando se da cuenta de que Waksman cobraba royalties por la patente, cuyos derechos pertenec\u00edan a ambos y supuestamente hab\u00edan sido donados a la universidad, hecho cierto a medias, Schatz decide emprender una demanda contra Waksman y la universidad para reclamar sus derechos.<\/p>\n<p>Este hecho trajo una imagen muy mala para la universidad y terribles consecuencias para el futuro de la carrera de Albert Schatz. Llegaron a un acuerdo extrajudicial donde se reconoc\u00eda la co-autor\u00eda de Schatz y le pagaron algo por los derechos de autor, pero el da\u00f1o ya estaba hecho. Pocos investigadores se alinearon con \u00e9l y el esc\u00e1ndalo impidi\u00f3 que consiguiera trabajo como cient\u00edfico en EE.UU. En la d\u00e9cada de los a\u00f1os sesenta se muda a Chile donde trabaja como profesor en la Universidad de Chile.<\/p>\n<p>En 1952, le otorgan el Premio Nobel a Waksman por su descubrimiento de la estreptomicina, un antibi\u00f3tico que salv\u00f3 muchas vidas en el mundo. Schatz reclama pero no es o\u00eddo por el comit\u00e9, quienes nunca reconocieron su error. En el discurso de aceptaci\u00f3n, Selman Waksman no mencion\u00f3 el nombre de su estudiante.<\/p>\n<p>Esto trae a la memoria, la ocasi\u00f3n cuando Enders, Weller y Robbins ganaron el Premio Nobel en 1954 por haber crecido el virus de polio en cultivo celular, lo que permiti\u00f3 el desarrollo de la vacuna de polio.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.nejm.org\/doi\/full\/10.1056\/NEJMp048202\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Enders<\/a>, el jefe del laboratorio en la Universidad de Harvard, cuando lo llaman de Estocolmo para comunicarle que hab\u00eda sido galardonado con el Nobel respondi\u00f3 que solo aceptar\u00eda si inclu\u00edan a quienes hab\u00edan realizado el trabajo\u2026 y fue complacido.<\/p>\n<p>La autor\u00eda de Schatz fue reconocida en 1991 con el trabajo de\u00a0<a href=\"http:\/\/www.guardian.co.uk\/education\/2002\/nov\/02\/research.highereducation\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Milton Wainwright<\/a>, qui\u00e9n decidi\u00f3 hurgar en esta historia y publicarla. Fue el primer reporte publicado sobre esta injusticia. En 1993, Schatz publica \u201c<a href=\"http:\/\/www.albertschatzphd.com\/?cat=articles&amp;subcat=streptomycin&amp;itemnum=001\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La verdadera historia del descubrimiento de la estreptomicina<\/a>\u201d y, en 1994, en el cincuentenario del descubriendo de la estreptomicina, la Universidad de Rutgers le concede su m\u00e1ximo galard\u00f3n, la medalla de Rutgers, a los 74 a\u00f1os; tras lo cual, Schatz comenz\u00f3 a trabajar por cambiar la historia de la estreptomicina en instituciones, internet, exposiciones y publicaciones. Por ejemplo, en ocasiones en internet rese\u00f1an: \u201ccon el tiempo le acreditaron a Albert Schatz el descubrimiento de la estreptomicina\u201d.<\/p>\n<p>Empero, Schatz ten\u00eda pensado, as\u00ed lo relata\u00a0<a href=\"http:\/\/www.guardian.co.uk\/education\/2002\/nov\/02\/research.highereducation\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver\u00f3nica Mistiaen<\/a>, escribir su historia. Pero hasta que conoci\u00f3 a Inge Auerbacher, una jud\u00eda nacida en Alemania que vivi\u00f3 el horror de \u201cLa noche de los vidrios rotos\u201d, no lo hizo. De hecho, esta biograf\u00eda fue publicada en 2006, un a\u00f1o despu\u00e9s de la muerte de Schatz ocurrida en enero de 2005, bajo el t\u00edtulo de Finding Dr. Schatz: The discovery of streptomycin and a life it saved.<\/p>\n<p>Inge Auerbacher es una sobreviviente del holocausto que vive en Nueva York. Es una investigadora con postgrado en bioqu\u00edmica y tiene varios libros publicados. Ella se entera por una publicaci\u00f3n en 1997, que Albert Schatz era co-descubridor de la estreptomicina, la droga milagrosa que la salv\u00f3 de la tuberculosis cuando trataba de sobrevivir en un campo de concentraci\u00f3n en Checoslovaquia. Ella relata en el pr\u00f3logo de su libro que siempre hab\u00eda querido conocer a Selman Walkman por haberle salvado la vida pero hab\u00eda muerto en 1973. En ese momento decide conocer a Schatz y nace una bella amistad que dio a luz el libro que relata la vida de ambos y donde, adem\u00e1s, investigadores y amigos le rinden un tributo a Schatz.<\/p>\n<p>Sin embargo, es ahora cuando se consigue la prueba que resuelve esta controversia.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2012\/06\/12\/science\/notebooks-shed-light-on-an-antibiotic-discovery-and-a-mentors-betrayal.html?ref=health\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Peter Pringle<\/a>\u00a0fue hasta los archivos de la biblioteca de la Universidad de Rutgers y con la ayuda de la especialista Erika Gorder encontr\u00f3 las notas de Schatz, donde aparece el experimento 11 con la descripci\u00f3n detallada de su hallazgo. Los cuadernos de Schatz que conten\u00edan estas notas fueron encontrados en las cajas junto a los documentos de Waskman, casi 70 a\u00f1os despu\u00e9s. El libro\u00a0<strong>Experiment eleven<\/strong>\u00a0narra el controversial incidente de la estreptomicina, su comercializaci\u00f3n y la injusticia cometida por el comit\u00e9 del Premio Nobel.<\/p>\n<p>El profesor e investigador de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, Peter Lawrence, qui\u00e9n escribi\u00f3 sobre esta controversia en la revista Nature en 2002, comenta en una rese\u00f1a del libro de Pringle publicada en la revista\u00a0<a href=\"http:\/\/www.mrc-lmb.cam.ac.uk\/PAL\/pdf\/experiment_eleven.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Current Biology<\/a>, que \u201cWaskman se merec\u00eda la co-autor\u00eda porque fue un l\u00edder, desarroll\u00f3 la l\u00ednea de investigaci\u00f3n sobre el asilamiento de los antibi\u00f3ticos del suelo antes de que llegara Schatz, fue el que organiz\u00f3 la colaboraci\u00f3n con los investigadores de la Cl\u00ednica Mayo para las obtener las cepas y hacer pruebas cl\u00ednicas y fue el que arregl\u00f3 la comercializaci\u00f3n del antibi\u00f3tico con Merck; Waksman hac\u00eda la pol\u00edtica y el joven Schatz la investigaci\u00f3n y purificaci\u00f3n del antibi\u00f3tico\u201d.<\/p>\n<p><strong>La verdad no se puede ocultar por siempre. El tiempo siempre se encarga de encontrarla, aunque sea despu\u00e9s de la muerte<\/strong>.<\/p>\n<p>Irene P\u00e9rez Schael<\/p>\n<p><em>Imagen de Streptomyces griseus fue tomada de Wikimedia Commons, bajo licencia Creative Commons Attribution-Share Alike 4.0 International<\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La\u00a0estreptomicina, un antibi\u00f3tico que fue muy \u00fatil en el siglo pasado para tratar la tuberculosis, fue descubierta un 19 de octubre de 1943 por el estudiante de postgrado Albert Schatz, cuando cursaba su doctorado en la Universidad de Rutgers (EE.UU.) en Agricultura, en el laboratorio del famoso Dr. Selman A Waksman, a qui\u00e9n hasta la d\u00e9cada de los a\u00f1os noventa, le fue atribuido este descubrimiento<\/p>\n","protected":false},"author":114,"featured_media":46999,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[626],"tags":[],"class_list":["post-46998","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-de-mirador-salud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/114"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46998"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46998\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46999"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}