{"id":47003,"date":"2018-11-23T09:18:31","date_gmt":"2018-11-23T13:48:31","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=47003"},"modified":"2018-11-25T20:11:09","modified_gmt":"2018-11-26T00:41:09","slug":"434-venta-molecular-en-la-piel-de-individuos-sano-coexisten-celulas-normales-y-tumorales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/47003","title":{"rendered":"En la piel de individuos sanos coexisten c\u00e9lulas normales y tumorales"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2018\/11\/Ventana-Molecular-434-figura.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-47004\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2018\/11\/Ventana-Molecular-434-figura.jpg\" alt=\"\" width=\"638\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Ventana-Molecular-434-figura.jpg 638w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Ventana-Molecular-434-figura-390x265.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Ventana-Molecular-434-figura-110x75.jpg 110w\" sizes=\"auto, (max-width: 638px) 100vw, 638px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La capa m\u00e1s externa de la piel, la epidermis, forma una barrera protectora donde redes gen\u00e9ticas complejas mantienen y conectan procesos tales como la diferenciaci\u00f3n celular, actividades enzim\u00e1ticas y uniones celulares, entre otros. La interrupci\u00f3n en estas redes afecta el equilibrio entre la proliferaci\u00f3n y diferenciaci\u00f3n de los queratinocitos, lo que resulta en un deterioro de la funci\u00f3n de barrera, generando en algunos casos, ej. por exposici\u00f3n al sol o a luz UV, cambios en el material gen\u00e9tico, mutaciones, que podr\u00edan conducir a carcinog\u00e9nesis de la piel como melanoma, carcinoma de c\u00e9lulas basales o de c\u00e9lulas escamosas.<strong><sup>1,2,3<\/sup><\/strong><\/p>\n<p>La forma en que se acumulan mutaciones som\u00e1ticas en las c\u00e9lulas normales, por ej. la piel, es fundamental para comprender el potencial desarrollo de c\u00e1ncer de piel; sin embargo, poco se comprende al respecto. Algunos procesos generan mutaciones, a una velocidad constante, a lo largo de la vida en todos los individuos y el n\u00famero de estas mutaciones en una c\u00e9lula, atribuible a estos procesos, ser\u00e1 proporcional a la edad cronol\u00f3gica de la persona.<\/p>\n<p>Estudios donde se llev\u00f3 a cabo la secuenciaci\u00f3n gen\u00e9tica de genes asociados a c\u00e1ncer en biopsias de pacientes sanos, demostr\u00f3 que la piel normal contiene un n\u00famero inesperadamente alto de mutaciones asociadas con c\u00e1ncer. Este estudio revel\u00f3 que cada c\u00e9lula en la piel facial normal tiene muchas mutaciones, principalmente causadas por la exposici\u00f3n a la luz solar. De hecho, se demostr\u00f3 que alrededor del 25 por ciento de las c\u00e9lulas de la piel en muestras de personas sin c\u00e1ncer portaban al menos una mutaci\u00f3n asociada al c\u00e1ncer. Las c\u00e9lulas portadoras de estas mutaciones formaron grupos de c\u00e9lulas, conocidas como clones, que crecieron aproximadamente el doble del tama\u00f1o de los clones normales, pero ninguna de ellas se hab\u00eda transformado en cancerosa.<\/p>\n<p>Sorprendentemente, los m\u00faltiples genes relacionados con c\u00e1ncer parecen estar bajo una fuerte selecci\u00f3n positiva incluso en la piel fisiol\u00f3gicamente normal, incluidos la mayor\u00eda de los factores clave de carcinomas cut\u00e1neos.<strong><sup>4,5<\/sup><\/strong>\u00a0 Se deduce de estos estudios que en la piel de cualquier persona que se ha expuesto al sol de forma regular durante a\u00f1os, coexisten poblaciones de c\u00e9lulas\u00a0 normales y una alta carga de c\u00e9lulas portadoras de\u00a0 mutaciones oncog\u00e9nicas, sin que estas \u00faltimas necesariamente generen c\u00e1ncer de piel. Lo anterior sugiere la existencia de mecanismos que son capaces de mantener la funcionabilidad de la piel aun en presencia de c\u00e9lulas portadoras de mutaciones que podr\u00edan comprometer su funcionamiento.<\/p>\n<p>Un estudio reciente donde se utilizaron ratones intervenidos gen\u00e9ticamente para modelar las c\u00e9lulas mutadas observadas en la piel humana, muestra por primera vez la coexistencia en la piel de c\u00e9lulas normales y mutantes. El estudio se enfoc\u00f3 en el gen P53, considerado un supresor de tumores y el gen con mayor frecuencia de mutaci\u00f3n en c\u00e1ncer humano. La mayor\u00eda de las mutaciones de P53 en c\u00e1ncer son mutaciones puntuales, que llevan a la expresi\u00f3n de la prote\u00edna p53 mutante (mutp53). La prote\u00edna p53 normal tiene un papel cr\u00edtico en la supresi\u00f3n de tumores.<strong><sup>6,7<\/sup><\/strong><\/p>\n<p>Los resultados muestran que la activaci\u00f3n de la prote\u00edna p53 mutada, permiti\u00f3 a las c\u00e9lulas portadoras de la mutaci\u00f3n crecer m\u00e1s r\u00e1pidamente que las normales y que se diseminaran en el tejido de la piel de los ratones; sin embargo, despu\u00e9s de seis meses la piel volvi\u00f3 a la normalidad y no hubo diferencia visual entre la piel normal y la piel mutante. Adem\u00e1s, se evalu\u00f3 el papel de la exposici\u00f3n al sol de las mutaciones de las c\u00e9lulas de la piel; los resultados evidencian que una dosis muy baja de luz ultravioleta (por debajo del nivel de quemadura solar) en ratones con P53 mutado, permiti\u00f3 un crecimiento m\u00e1s r\u00e1pido de las c\u00e9lulas mutadas, alcanzando el nivel de crecimiento observado a los seis meses en clones sin radiaci\u00f3n UV en solo unas pocas semanas. Sin embargo, a pesar del mayor crecimiento estas c\u00e9lulas mutadas no desarrollaron c\u00e1ncer, aun despu\u00e9s de nueve meses de exposici\u00f3n. Estos resultados sugieren que m\u00faltiples mecanismos limitan la proliferaci\u00f3n de progenitores mutados P53 , manteniendo as\u00ed la integridad epid\u00e9rmica.<strong><sup>7,8<\/sup><\/strong><\/p>\n<p>Por primera vez, se demuestra que las c\u00e9lulas mutadas en la piel crecen para formar clones que compiten entre s\u00ed. Muchos de estos clones mutantes se pierden del tejido en esta competencia ya que solo sobreviven los m\u00e1s aptos, lo cual se asemeja a la selecci\u00f3n de especies que se produce en la evoluci\u00f3n. Mientras tanto, el tejido de la piel es resistente y funciona normalmente mientras est\u00e1 controlado por c\u00e9lulas mutantes que compiten entre s\u00ed y probablemente por otros procesos biol\u00f3gicos no definidos aun. De igual forma, los resultados ponen en evidencia la posibilidad que la piel normal en los seres humanos es m\u00e1s resistente al c\u00e1ncer de lo que se pensaba anteriormente.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Mohania D., et al. 2017. Ultraviolet Radiations: Skin Defense-Damage Mechanism. Adv Exp Med Biol. 996:71-87. doi: 10.1007\/978-3-319-56017-5_7T<\/li>\n<li>Liu-Smith F, et al. 2017. UV-Induced Molecular Signaling Differences in Melanoma and Non-melanoma Skin Cancer. Adv Exp Med Biol. 996:27-40. doi: 10.1007\/978-3-319-56017-5_3<\/li>\n<li>Darido C. et al. 2016. The role of barrier genes in epidermal malignancy<strong>. <\/strong>Oncogene (2016) 1 \u2013 8 doi:10.1038\/onc.2016.84<\/li>\n<li>Alexandrov, L.B. et al. 2015. Clock-like mutational processes inhuman somatic cells. Nat. Genet. 47, 1402\u2013140,doi:10.1038\/ng.3441<\/li>\n<li>Martincorena, I. et al. 2015. Tumor evolution. High burden and pervasive positive selection of somatic mutations in normal human skin. Science 348, 880\u2013886<\/li>\n<li>Yue et al. 2017. Mutant p53 in Cancer: Accumulation, Gain-of-Function, and Therapy. J Mol Biol 429:1595\u20131606, doi.org\/10.1016\/j.jmb.2017.03.030<\/li>\n<li>Murai K. et al. 2018. Cell Stem Cell 23:1\u201313 Epidermal Tissue Adapts to Restrain Progenitors Carrying Clonal p53 Mutations. DOI:\u00a0<a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.1016\/j.stem.2018.08.017\">10.1016\/j.stem.2018.08.017<\/a><\/li>\n<li>Wellcome Trust Sanger Institute. 2018. Skin is a battlefield for mutations. ScienceDaily. ScienceDaily, 27. <a href=\"http:\/\/www.sciencedaily.com\/releases\/2018\/09\/180927145420.htm\">www.sciencedaily.com\/releases\/2018\/09\/180927145420.htm<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Imagen es tomada de la referencia 3, Darido et al. 2016, puede estar sujeta a derechos de autor<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La forma en que se acumulan mutaciones som\u00e1ticas en las c\u00e9lulas normales, por ej. la piel, es fundamental para comprender el potencial desarrollo de c\u00e1ncer de piel; sin embargo, poco se comprende al respecto<\/p>\n","protected":false},"author":57,"featured_media":47004,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[446],"tags":[],"class_list":["post-47003","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-ventana-molecular"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47003","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/57"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47003"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47003\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47004"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47003"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47003"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47003"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}