{"id":48016,"date":"2020-03-06T07:00:48","date_gmt":"2020-03-06T11:30:48","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=48016"},"modified":"2020-03-06T08:47:21","modified_gmt":"2020-03-06T13:17:21","slug":"los-trastornos-de-angustia-en-dermatologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/48016","title":{"rendered":"Los trastornos  de angustia en dermatolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-48017\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2020\/03\/angustia.jpg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"312\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/angustia.jpg 512w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/angustia-390x238.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/p>\n<p>Los problemas de ansiedad o de angustia, en general, conducen a ciertos trastornos de la piel &#8211;y en anexos cut\u00e1neos&#8211; tanto en su origen como en su evoluci\u00f3n. Por este motivo, el m\u00e9dico dermat\u00f3logo debe saber diagnosticarlos y tratarlos para conseguir soluciones m\u00e1s cient\u00edficas a estos padecimientos dermatol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>La angustia es un fen\u00f3meno ubicuo que experimentan, de una u otra forma, todos los seres humanos. No es en s\u00ed mismo un trastorno, ya que la mayor parte de los hombres la padecer\u00e1n en alg\u00fan momento de su existencia. En principio, el fen\u00f3meno de la angustia emerge cuando la persona se siente amenazada en su salud, por ejemplo, en una enfermedad f\u00edsica o en su integridad ps\u00edquica como pudiera ser un conflicto mental.<\/p>\n<p>En otras palabras, surge con la vivencia de una amenaza al equilibrio personal: desde situaciones que van de un episodio banal a situaciones extremas como un accidente grave. La angustia aparece entonces como un primer s\u00edntoma que enciende las alarmas sobre el peligro inminente. Por esta raz\u00f3n, no es esencialmente patol\u00f3gica, sino que act\u00faa como una se\u00f1al que permite al sujeto concientizar una situaci\u00f3n de peligro y tomar las medidas oportunas para protegerse.<\/p>\n<p>Sin embargo, en ocasiones la angustia aparece en el contexto de una enfermedad y en diferentes situaciones espec\u00edficas:<\/p>\n<p>a) Acompa\u00f1ando a determinadas y variadas enfermedades dermatol\u00f3gicas como, por ejemplo, en la psoriasis, el acn\u00e9, la alopecia precoz, la dermatitis at\u00f3pica, el melasma, la ros\u00e1cea, el fotoenvejecimiento, la genodermatosis y otros trastornos no relacionados con enfermedades de la piel como la diabetes, la epilepsia, la hipertensi\u00f3n arterial, el lupus, la artritis reumatoidea, etc.,<\/p>\n<p>b) Acompa\u00f1ando a ciertas enfermedades ps\u00edquicas como la depresi\u00f3n, los trastornos obsesivos, la esquizofrenia, etc.<\/p>\n<p>c) Como respuesta a circunstancias externas estresantes que pueden provocar una reacci\u00f3n de angustia en cualquier persona sana, siempre y cuando el est\u00edmulo desencadenante sea suficientemente intenso. Generalmente, est\u00edmulos leves pueden provocar reacciones de angustia en personas sensibles con personalidad neur\u00f3tica y ansiosa y, por el contrario, las personas estables, poco ansiosas y con bajo umbral de neuroticismo precisan est\u00edmulos muy potentes para desarrollar una reacci\u00f3n de angustia, y<\/p>\n<p>d) Cuadros cl\u00ednicos en los que la angustia se sit\u00faa como fen\u00f3meno patol\u00f3gico primario, sin relaci\u00f3n con enfermedad m\u00e9dica o psiqui\u00e1trica ni situaci\u00f3n ambiental estresante; estos \u00faltimos se conoc\u00edan como neurosis de angustia, mientras que en la actualidad se presentan como dos trastornos diferenciados :<\/p>\n<p>1) Ansiedad generalizada, relacionada con conflictos personales o externos no ligados a la herencia, pero s\u00ed a una personalidad ansiosa y neur\u00f3tica ya proclive a reaccionar desproporcionadamente a las circunstancias externas.<\/p>\n<p>2) Crisis de angustia o ataque de p\u00e1nico, concepto originario de la terminolog\u00eda norteamericana, que se relaciona con una ansiedad end\u00f3gena, aut\u00f3noma, independiente de est\u00edmulos ambientales, de base neurobiol\u00f3gica y basada en la vulnerabilidad gen\u00e9tica y en antecedentes familiares de crisis de angustia.<\/p>\n<p>Los trastornos de angustia est\u00e1n relacionados directamente con un viejo concepto que es el de la personalidad neur\u00f3tica, ya que en la medida en que un paciente tiene un \u00edndice m\u00e1s elevado de \u00e9sta, es m\u00e1s probable que padezca un trastorno de angustia o ansiedad, en especial de ansiedad generalizada. En principio la personalidad neur\u00f3tica es un concepto dimensional, puesto que no hay sujeto con y sin este tipo de personalidad, sino que existe un continuum que se desplaza desde personas con muy bajo grado de neuroticismo, hasta otras con un elevado umbral y, por otra parte, un importante n\u00famero de pacientes intermedios.<\/p>\n<p>El neuroticismo, que puede medirse con varias pruebas y cuestionarios psicol\u00f3gicos, expresa una intensa conflictividad interna que provoca un mal control de la vida instintiva y afectiva, con los consiguientes problemas intraps\u00edquicos e interpersonales: inseguridad, sentimientos de inferioridad, y tendencia a la culpa, as\u00ed como profunda frustraci\u00f3n son rasgos del neur\u00f3tico.<\/p>\n<p>La rigidez, sin variaciones de las mismas pautas de conducta, es un mecanismo de protecci\u00f3n que emplean estos pacientes para que nuevos est\u00edmulos no perturben su escasa y precaria seguridad, aunque a costa de un empobrecimiento existencial.<\/p>\n<p>En general, la angustia se manifiesta por s\u00edntomas ps\u00edquicos y som\u00e1ticos : nerviosismo, tensi\u00f3n, irritabilidad, inquietud y agobio, preocupaci\u00f3n, insomnio de conciliaci\u00f3n, pesadilla, llanto por impotencia ( que tranquiliza), sensaci\u00f3n de amenaza en relaci\u00f3n con miedo a padecer una enfermedad som\u00e1tica grave o enfermedad mental irreversible, son algunos de los s\u00edntomas ps\u00edquicos. La disregulaci\u00f3n de los sistemas nerviosos vegetativo y neuroendocrino por hiperactivaci\u00f3n inespec\u00edfica del sistema nervioso central explica los s\u00edntomas f\u00edsicos representados por palpitaci\u00f3n, taquicardia, ahogo, cansancio, mareo, opresi\u00f3n tor\u00e1cica, anorexia o bulimia, sequedad de la boca, n\u00e1useas , v\u00f3mitos, estre\u00f1imiento o diarrea, poliuria, distermia, cansancio muscular, trastorno de la funci\u00f3n sexual; todo esta sintomatolog\u00eda puede manifestarse de forma aguda (crisis de angustia) o permanente (angustia o ansiedad generalizada)<\/p>\n<p>El m\u00e9dico dermat\u00f3logo debe estar preparado en lo intelectual como en lo emocional para poder avizorar precozmente esta situaci\u00f3n y diagnosticarla como una patolog\u00eda primaria o secundaria a otra enfermedad y conocer ampliamente los recursos farmacol\u00f3gicos \u2013 psicofarmacol\u00f3gico, psicol\u00f3gicos y psicoterap\u00e9uticos para su manejo, control y soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por este motivo en los postgrados y residencias de dermatolog\u00eda debemos preparar y entrenar a los m\u00e9dicos, que se forman en esta subespecialidad, para la conducci\u00f3n exitosa frente a estos casos.<\/p>\n<p><strong>Rolando Hern\u00e1ndez P\u00e9rez<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El m\u00e9dico dermat\u00f3logo debe estar preparado en lo intelectual como en lo emocional para poder avizorar precozmente esta situaci\u00f3n y diagnosticarla como una patolog\u00eda primaria o secundaria a otra enfermedad y conocer ampliamente los recursos farmacol\u00f3gicos \u2013 psicofarmacol\u00f3gico, psicol\u00f3gicos y psicoterap\u00e9uticos para su manejo, control y soluci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":48017,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-48016","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48016"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48016\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}