{"id":51187,"date":"2022-07-29T07:19:07","date_gmt":"2022-07-29T11:19:07","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=51187"},"modified":"2022-07-29T20:35:01","modified_gmt":"2022-07-30T00:35:01","slug":"dieta-en-el-acne-sirve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/51187","title":{"rendered":"Dieta en el acn\u00e9 \u00bfsirve?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-51188\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2022\/07\/dieta-acne.jpg\" alt=\"\" width=\"755\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/dieta-acne.jpg 755w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/dieta-acne-390x217.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 755px) 100vw, 755px\" \/><\/p>\n<p><strong>Jaime Piquero Martin<br \/>\n<em>Editor Piel Latinoamericana\u00a0<\/em><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Figura: Actualizaci\u00f3n de cuadro publicado en Fisiopatologia del acn\u00e9 Piquero-Mart\u00edn J,<\/p>\n<p>Herane MI, Nacha EN, Molina MT En Kaminsky A. Flores M y col. Acn\u00e9. Un enfoque global. Colegio Ibero-<br \/>\nLatinoamericano de Dermatolog\u00eda (CILAD) 2015<\/p>\n<p>En los a\u00f1os 70 cuando comenc\u00e9 a recorrer este gratificante camino profesional, por avatares de la vida me interes\u00f3 todo lo que ten\u00eda que ver con las enfermedades de la unidad piloseb\u00e1cea. Mis profesores me ense\u00f1aron que a los pacientes con Acn\u00e9 se les deb\u00eda indicar dieta; no comer chocolate, ni toda la comida llamada \u201cFast food\u201d.<\/p>\n<p>Desde antiguas civilizaciones la dieta se ha indicado en el tratamiento del Acn\u00e9.\u00a0Ya para la primera mitad del siglo XX se suger\u00eda evitar \u00abalimentos ricos en almid\u00f3n, chocolate, panecillos, fideos, papas, nueces y frituras\u00bb<\/p>\n<p>En 1969 aparece en JAMA un art\u00edculo sobre el chocolate, escrito por Fulton, Plewig y Kligman que ech\u00f3 por tierra todo aquello de la alimentaci\u00f3n y el Acn\u00e9, aunque personalmente nunca deje de creer en que una alimentaci\u00f3n sana y un tubo digestivo funcionante son indispensables en el control de la enfermedad.<\/p>\n<p>En el siglo XXI reaparecen investigaciones con respecto a la dieta y el Acn\u00e9 donde lo catalogan como \u201c<em>una enfermedad de poblaciones occidentales donde campea la alimentaci\u00f3n a base de az\u00facares, granos refinados, productos l\u00e1cteos, grasas y bebidas con alto contenido de az\u00facar<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Mas recientemente se incluye dentro de las enfermedades del s\u00edndrome metab\u00f3lico y uno de los objetivos del llamado \u201ccomplejo de Rapamicina\u201d (ver al pie) *.<\/p>\n<p>Actualmente el Acn\u00e9 se acepta como una de las enfermedades impulsadas por la civilizaci\u00f3n junto con el c\u00e1ncer, la obesidad y la diabetes mellitus, todas con un\u00a0componente gen\u00e9tico, asociado a otros factores que demuestran una fisiopatogenia multifactorial, Con respecto a la alimentaci\u00f3n se debe omitir todo lo que genere un alto \u00cdndice Glic\u00e9mico (IG), es decir, una ingesta alta de alimentos que se absorben r\u00e1pidamente y aumentan las concentraciones de glucosa y por ende de insulina en sangre. Esas dietas con alta carga glic\u00e9mica (CG) estimulan el factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1), que a su vez inducen la producci\u00f3n de andr\u00f3genos y la proliferaci\u00f3n de queratinocitos y sebocitos.<\/p>\n<p>Por otra parte, el consumo de leche y sus derivados tambi\u00e9n se han involucrado en la patogenia del Acn\u00e9. Su capacidad de aumentar los niveles de insulina y unirse al receptor de IGF-1 y de otras acciones a\u00fan no est\u00e1n totalmente explicados, pero parecen tener el potencial de exacerbar las lesiones.<\/p>\n<p><strong>Recapitulando<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Las investigaciones basadas en evidencia respaldan el papel de las dietas con alto \u00edndice glic\u00e9mico y los productos l\u00e1cteos (en particular, la leche entera, baja en grasa y descremada) como factores que exacerban el Acn\u00e9.<\/li>\n<li>Hay una clara evidencia que los pacientes que toman suplementos prote\u00ednicos y alimentos enriquecidos con complejo de vitamina B pueden tener lesiones de Acn\u00e9 o acneiformes.<\/li>\n<li>Hay poca evidencia en que el chocolate sin az\u00facar o leche sea un factor significativo en el desarrollo del Acn\u00e9, aunque su alta carga glic\u00e9mica y las investigaciones en las que se ha comprobado que son promotores de citoquinas proinflamatorias, dejan abierta la puerta para seguir su investigaci\u00f3n. Igual ocurre con una gran variedad de alimentos como frutas, verduras, alcohol, alimentos grasos y huevos entre otros, que se han relacionado con el acn\u00e9, pero no tienen a\u00fan una sustentaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los m\u00e9dicos debemos considerar los cambios en la dieta de los pacientes que ingieren alimentos y bebidas con alto \u00edndice glic\u00e9mico. Una dieta baja en carga glic\u00e9mica puede, no solo resolver el Acn\u00e9, sino tener un efecto positivo en otros factores que son de riesgo para la salud tales como enfermedades cardiovasculares, diabetes y algunos tipos de c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Particularmente pienso que hay una relaci\u00f3n estrecha entre la severidad del Acn\u00e9 y las modificaciones de la microbiota, tanto a nivel de la piel afectada, como en el eje intestino\/piel que actuar\u00eda, no produciendo, pero si exacerbando su gravedad. Este punto no ha sido totalmente aclarado y pienso que es la clave para explicar toda la injerencia de la dieta en el Acn\u00e9.<\/p>\n<p><strong>*Complejo Rapamicina:<\/strong> La rapamicina (sirolimus) es un inmunosupresor macr\u00f3lido que inhibe el target de la prote\u00edna quinasa de la rapamicina (mTOR) y prolonga la vida \u00fatil en animales de experimentacion. Algunos de los medicamentos antiacn\u00e9 tienen entre sus efectos farmacol\u00f3gicos, la atenuaci\u00f3n de la se\u00f1alizaci\u00f3n de Akt\/mTORC1 y la mejora de la transducci\u00f3n de se\u00f1ales de p53.<\/p>\n<p>Existen dos complejos que contienen mTOR: el complejo sensible a rapamicina (mTORC1), que se define por su interacci\u00f3n con la prote\u00edna raptor (regulatory-associated protein of mTOR), y un complejo insensible a rapamicina (mTORC2), que se define por su interacci\u00f3n con rictor (rapamycin-insensitive companion of mTOR).<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda sugerida<\/strong><\/p>\n<p><em>1.- Fulton JE, Plewig G, Kligman AM. Effect of Chocolate on Acne Vulgaris. JAMA. 1969;210(11):2071\u20132074.<\/em><br \/>\n<em>2.- Cordain L, Lindeberg S, Hurtado M, et al. Acne vulgaris: a disease of Western civilization. Arch Dermatol. 2002; 138:1584-1590.<\/em><br \/>\n<em>3.-Adebamowo CA, Spiegelman D, Berkey CS, et al. Milk consumption and acne in teenaged boys. J Am Acad Dermatol. 2008; 58:787-793.<\/em><br \/>\n<em>4.- Arias I. Dieta en Acne. En: Acne un enfoque global. Kaminsky A. Flores M y col. \u00b7 3 ed. CILAD 2015<\/em><br \/>\n<em>5.- Burris J, Shikany JM, Rietkerk W, et al. A low glycemic index and glycemic load diet decreases insulin-like growth factor-1 among adults with moderate and severe acne: a short-duration, 2-week randomized controlled trial. J Acad Nutr Diet. 2018; 118:1874-1885.<\/em><br \/>\n<em>6.- &#8211; Meixiong J, Ricco C , K Ho B Diet and acne: A systematic review JAAD Int 2022 Mar 29;7:95-112.<\/em><br \/>\n<em>7.- Conforti C , Agozzino M Emendato G , et al. Acne and diet: a review. Int J Dermatol. 2022 ;61(8):930-934.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Particularmente pienso que hay una relaci\u00f3n estrecha entre la severidad del Acn\u00e9 y las modificaciones de la microbiota, tanto a nivel de la piel afectada, como en el eje intestino\/piel que actuar\u00eda, no produciendo, pero si exacerbando su gravedad. Este punto no ha sido totalmente aclarado y pienso que es la clave para explicar toda la injerencia de la dieta en el Acn\u00e9.<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":51188,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-51187","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51187"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51187\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/51188"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}