{"id":51358,"date":"2022-10-10T08:38:47","date_gmt":"2022-10-10T12:38:47","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=51358"},"modified":"2022-10-10T08:38:47","modified_gmt":"2022-10-10T12:38:47","slug":"dermatitis-cronica-debido-a-envenenamiento-por-aguamala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/51358","title":{"rendered":"Dermatitis Cr\u00f3nica debido a envenenamiento por aguamala"},"content":{"rendered":"<p><strong>Maria Cristina Di Prisco.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La frecuencia de las dermatosis ambientales, envenenamientos o irritaciones en la piel de los humanos producidos por aguamala y otras especies acu\u00e1ticas que entran en contacto con la piel humana han aumentado significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os debido al impacto del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p><strong>Discutiremos un caso cl\u00ednico publicado en la revista Dermatitis<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2022\/10\/IMG-20220929-WA0051-Picadura-de-aguamala-Dermatitis-sept-oct-2022.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-51359 size-large\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2022\/10\/IMG-20220929-WA0051-Picadura-de-aguamala-Dermatitis-sept-oct-2022-1024x903.jpg\" alt=\"\" width=\"618\" height=\"545\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/IMG-20220929-WA0051-Picadura-de-aguamala-Dermatitis-sept-oct-2022-1024x903.jpg 1024w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/IMG-20220929-WA0051-Picadura-de-aguamala-Dermatitis-sept-oct-2022-390x344.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/IMG-20220929-WA0051-Picadura-de-aguamala-Dermatitis-sept-oct-2022-768x677.jpg 768w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/IMG-20220929-WA0051-Picadura-de-aguamala-Dermatitis-sept-oct-2022.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 618px) 100vw, 618px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Una mujer joven presenta un brote cut\u00e1neo en dorso de mano derecha de 3 semanas de evoluci\u00f3n. La erupci\u00f3n comienza cuando una aguamala entr\u00f3 en contacto con su piel mientras ella estaba sumergida en el mar. Fue tratada con loratadina oral y crema de triamcinolona t\u00f3pica 0,1%. El examen f\u00edsico revel\u00f3 p\u00e1pulas eritematosas bien definidas e induradas y edematosas distribuidas en forma linear. Tres meses despu\u00e9s no hab\u00eda presentado mejor\u00eda y fue tratada con tacrolimus 0,1%, con mejor\u00eda. Sin embargo, presentaba erupciones recurrentes con dolor, prurito y eritema requiriendo de nuevo el tratamiento con tacrolimus. El cuadro de esta paciente es cr\u00f3nico, siendo esta presentaci\u00f3n muy poco com\u00fan.<\/p>\n<p>El envenenamiento con aguamala es una dermatitis ambiental frecuente. Los tent\u00e1culos de la aguamala contienen los nematoquistes con una mezcla compleja de toxinas venenosas, enzimas y ant\u00edgenos que son inyectados en la dermis de la v\u00edctima con posible diseminaci\u00f3n sist\u00e9mica. Localmente se produce dolor y prurito y una erupci\u00f3n p\u00e1pulo-eritematosa linear. Pudiendo aparecer s\u00edntomas sist\u00e9micos como v\u00f3mitos, diarrea y en casos extremos anafilaxis. Los casos cr\u00f3nicos pueden deberse a la persistencia de los nematoquistes en la dermis de la v\u00edctima. Pueden aparecer tambi\u00e9n lesiones de piel a distancia del sitio inicial de la picadura.<\/p>\n<p>En algunos casos poco frecuentes las lesiones pueden volverse cr\u00f3nicas debido a la persistencia de los nemoquistes en la dermis de la v\u00edctima que pueden seguir liberando toxinas si existe roce o fricci\u00f3n en esa zona de la piel y as\u00ed mantenerse los s\u00edntomas locales durante meses. En la fotograf\u00eda se muestran las lesiones de piel y la cronicidad y persistencia de ellas durante meses.<\/p>\n<p>Existen varias hip\u00f3tesis que explicar\u00edan porque esto ocurre. La primera es la persistencia de los nematoquistes en la dermis. En segundo lugar, ser\u00eda el desarrollo de reacciones de hipersensibilidad retardada y la tercera por reactividad cruzada de los ant\u00edgenos liberados.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil identificar la especie de la aguamala al momento del accidente, se hace principalmente por el conocimiento previo de cuales son las especies m\u00e1s comunes en la zona del accidente. En el caso cl\u00ednico que discutimos hoy, los autores sospechan que se trata de Chrysaora quinquecirrha, que es una especie del mar Atl\u00e1ntico, debido a la localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica y la permanencia de estas especies en las costas de Carolina del Norte. En el mar Caribe la especie predominante es Gambierdiscus sp.<\/p>\n<p>Estos accidentes han aumentado como resultado de un brusco cambio clim\u00e1tico en el mundo. Desde hace 2 d\u00e9cadas y debido a cambios ambientales producidos por el hombre se ha favorecido el crecimiento de las aguamalas. Debemos alertar sobre el impacto del cambio clim\u00e1tico sobre la salud del ser humano y del crecimiento de los accidentes con aguamalas y otras dermatosis ambientales.<\/p>\n<p><em>Jodi Y. So, and Golara Honari Chronic Dermatitis due to Jellyfish envenonation Dermatitis 33(5)p306 September\/October 2022<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La frecuencia de las dermatosis ambientales, envenenamientos o irritaciones en la piel de los humanos producidos por aguamala y otras especies acu\u00e1ticas que entran en contacto con la piel humana han aumentado significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os debido al impacto del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":51359,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-51358","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-dermatitis-de-contacto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51358","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51358"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51358\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/51359"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}