{"id":51901,"date":"2023-04-28T11:39:52","date_gmt":"2023-04-28T15:39:52","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=51901"},"modified":"2023-04-28T11:39:52","modified_gmt":"2023-04-28T15:39:52","slug":"relacion-medico-paciente-o-el-encuentro-medico-paciente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/51901","title":{"rendered":"Relaci\u00f3n M\u00e9dico Paciente o el Encuentro M\u00e9dico-Paciente"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_51903\" aria-describedby=\"caption-attachment-51903\" style=\"width: 535px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-51903 size-full\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2023\/04\/La-visita-del-doctor-de-Jan-Steen-copy.webp\" alt=\"\" width=\"535\" height=\"673\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/La-visita-del-doctor-de-Jan-Steen-copy.webp 535w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/La-visita-del-doctor-de-Jan-Steen-copy-382x480.webp 382w\" sizes=\"auto, (max-width: 535px) 100vw, 535px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-51903\" class=\"wp-caption-text\">\u00abLa visita del doctor\u00bb Jan Steen (1626 \u2013 1679)<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Rolando Hern\u00e1ndez P\u00e9rez<\/strong><\/p>\n<p>El poder de la palabra trata &#8212;entre otros asuntos humanos&#8212; de la magia de las palabras y en consecuencia del lenguaje. El lenguaje es un componente esencial de los procesos cognitivos; a partir de ellos construimos nuestros modelos mentales del mundo; en efecto, el lenguaje ejerce una decisiva influencia en el modo en que percibimos la realidad y respondemos ante ella.<\/p>\n<p>Ahora bien, hablar de <em>la magia de las palabras<\/em> exige, aunque sea someramente, una explicaci\u00f3n. Dem\u00e1s est\u00e1 decir que la especialidad que ejercemos no tiene por objeto de estudio la fulana \u201cmagia de la palabra\u201d; sin embargo, en cada lugar, en todo momento y en toda circunstancia oficiamos de magos.<\/p>\n<p>El lenguaje es una facultad esencialmente humana que se manifiesta a trav\u00e9s de sonidos. El lenguaje siempre ha sido una realidad oral que no necesita de la escritura para expresarse pero, s\u00ed necesita de un emisor y al menos de un oyente que, por razones convencionales, han acordado una relaci\u00f3n \u201cno forzosa\u201d entre un sonido y una significaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Justo, en ese acuerdo entre hablante y oyente con respecto a la significaci\u00f3n que tiene un sonido expresado por cualquiera de ellos, nace el poder m\u00e1gico de la palabra. De modo que la relaci\u00f3n entre el sonido -lo fonol\u00f3gico- y su significado es, como dicen los especialistas, \u201carbitrario\u201d, es una convenci\u00f3n, es un acuerdo.<\/p>\n<p>Por supuesto, detr\u00e1s de cada sonido articulado fonol\u00f3gicamente como palabra, o, mejor dicho, detr\u00e1s de esa facultad que llamamos lenguaje se ha dado, por una parte, un proceso evolutivo de las partes anat\u00f3micas de la fonaci\u00f3n y de las zonas del cerebro encargadas de procesar lo simb\u00f3lico y dar lugar a la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso no es un acto de magia producir, incluso, con una sola palabra y m\u00e1s a\u00fan con una frase corta diferentes estados de \u00e1nimos, diferentes estados reflexivos, experiencias m\u00edsticas y hasta el control de la voluntad y la racionalidad del hombre?<\/p>\n<p>Cabe referir aquella conocida an\u00e9cdota de un maestro del teatro universal quien lograba crear m\u00e1s de veinte significados diferentes de una misma frase, pronunci\u00e1ndola con tonos, inflexiones, pausas y \u00e9nfasis variados.<\/p>\n<p>El lenguaje verbal constituye una facultad exclusiva de la especie humana, siendo considerada como uno de los principales factores que nos distinguen de las dem\u00e1s criaturas.<\/p>\n<p>Sigmund Freud, por ejemplo, opinaba que la palabra es el instrumento b\u00e1sico de la conciencia humana y, como tal, tiene poderes muy especiales como \u00e9l mismo expuso:<\/p>\n<p>\u201cPalabra y magia fueron al principio una y la misma cosa, incluso hoy las palabras siguen reteniendo gran parte de su poder m\u00e1gico. Con ella podemos darnos unos y otros la mayor felicidad o la m\u00e1s grande de las desesperaciones, con ella imparte el maestro sus ense\u00f1anzas a sus disc\u00edpulos, con ella arrastra el orador a quienes les escuchan, determinando sus juicios y sus decisiones. Las palabras apelan a las emociones y constituyen, de forma universal, el medio a trav\u00e9s del cual influimos sobre nuestros cong\u00e9neres.\u201d<\/p>\n<p>Las relaciones interpersonales pueden ser de distintos tipos; algunas de car\u00e1cter superficial y otras de mayor complejidad como la que tiene lugar entre el m\u00e9dico y su paciente Esta relaci\u00f3n podr\u00eda describirse as\u00ed: el m\u00e9dico, en su condici\u00f3n de profesional debe estar dispuesto a brindar su ayuda en forma humanitaria y sensible al paciente independientemente de su origen \u00e9tnico, su credo religioso, su filiaci\u00f3n pol\u00edtica, su edad, su estatus socioecon\u00f3mico y cultural. Sobre este\u00a0\u201cpilar\u201d descansa el nivel de satisfacci\u00f3n de la atenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<p>Esta relaci\u00f3n ha estado presente en toda la historia de la medicina y, por supuesto, ha ido variando en el tiempo desde la mentalidad m\u00e1gica dominante en las sociedades primitivas hasta la mentalidad t\u00e9cnica que prevalece en los tiempos actuales.<\/p>\n<p>Las condiciones indispensables del m\u00e9dico en esta interrelaci\u00f3n las resumi\u00f3\u00a0<em>Hip\u00f3crates\u00a0<\/em>hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os cuando consider\u00f3 que el m\u00e9dico deb\u00eda reunir cuatro cualidades fundamentales: conocimientos, sabidur\u00eda, humanidad y probidad.<\/p>\n<p>El Encuentro M\u00e9dico- Paciente puede ser clasificado de diferentes formas, pero la m\u00e1s utilizada por su sentido pr\u00e1ctico es aquella que establece tres formas distintas.<\/p>\n<p>1) Relaci\u00f3n activo-pasiva \/ <em>Encuentro M\u00e9dico- Paciente<\/em>.<\/p>\n<p>2) Relaci\u00f3n de cooperaci\u00f3n guiada\/ <em>Encuentro M\u00e9dico-Paciente.<\/em><\/p>\n<p>3) Relaci\u00f3n de participaci\u00f3n mutua\/ <em>Encuentro M\u00e9dico-Paciente<\/em><\/p>\n<p>La relaci\u00f3n activo-pasiva es aquella que se establece con enfermos en estado de coma, o que se encuentran en una situaci\u00f3n que no les permite establecer una relaci\u00f3n m\u00e1s participativa, como es el caso del paciente con un edema agudo del pulm\u00f3n.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n cooperativa guiada es la que se establece con pacientes que est\u00e1n en condiciones de cooperar en su diagn\u00f3stico y tratamiento, como ocurre en algunas enfermedades agudas (neumon\u00eda, por ejemplo) y cr\u00f3nicas como la hipertensi\u00f3n arterial.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n de participaci\u00f3n mutua, no s\u00f3lo contempla el cumplimiento del tratamiento, sino el control en discusi\u00f3n frontal de situaciones y actitudes relacionadas con la causa y evoluci\u00f3n de la enfermedad.<\/p>\n<p>Aspectos relevantes de la relaci\u00f3n m\u00e9dico paciente:<\/p>\n<p>El m\u00e9dico debe estar consciente de que su relaci\u00f3n profesional interpersonal con el paciente debe estar caracterizada por:<\/p>\n<ul>\n<li>El respeto que inspira su investidura en una profesi\u00f3n de alto contenido social.<\/li>\n<li>La expectativa por parte de la poblaci\u00f3n de que manifieste un comportamiento adecuado a su alta responsabilidad.<\/li>\n<li>Su condici\u00f3n de piedra angular en la prestaci\u00f3n de un servicio de gran significaci\u00f3n humana como es promover o restablecer la salud.<\/li>\n<li>Demandar una constante disposici\u00f3n a la relaci\u00f3n de ayuda sin aspiraci\u00f3n de reciprocidad.<\/li>\n<li>Requerir del facultativo el planeamiento cuidadoso de cada una de sus acciones para evitar errores de grandes potencialidades iatrog\u00e9nicas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Resulta de suma importancia en el <em>Encuentro<\/em> <em>M\u00e9dico-Paciente<\/em> tener en cuenta las caracter\u00edsticas personales del m\u00e9dico y del paciente. Por parte del m\u00e9dico es fundamental que conozca su car\u00e1cter, sus debilidades, su nivel de informaci\u00f3n, hasta donde puede manejar una situaci\u00f3n determinada y cuando debe recurrir a otro colega.<\/p>\n<p>Otros aspectos a tener en cuenta en esta relaci\u00f3n son los objetivos que persiguen el paciente, el estado afectivo de ambos y la posici\u00f3n de cada uno. El m\u00e9dico como profesional &#8211;por lo general&#8211; es considerado por el paciente en una posici\u00f3n de superioridad, por lo que el m\u00e9dico debe con su actuaci\u00f3n equilibrar esta situaci\u00f3n. Otro aspecto fundamental en el <em>Encuentro<\/em> <em>M\u00e9dico-Paciente<\/em> \u00a0lo constituyen las v\u00edas de comunicaci\u00f3n. Esta comunicaci\u00f3n puede ser: verbal,\u00a0 la extraverbal por medio de gestos, expresiones faciales, el tacto, sobre todo al realizar el examen f\u00edsico y, por \u00faltimo, el instrumental utilizado como complemento.<\/p>\n<p>En la actualidad el <em>Encuentro M\u00e9dico-Paciente<\/em> es muy diferente a lo que ten\u00eda lugar a principios del siglo\u00a0xx, donde exist\u00edan profundos v\u00ednculos afectivos entre el m\u00e9dico general de aquella \u00e9poca y sus pacientes y familiares, lo cual lo convert\u00eda en un verdadero l\u00edder en la comunidad donde ejerc\u00eda. Hoy existen varias condiciones diferentes que han repercutido negativamente en esta relaci\u00f3n, entre ellas, el aumento considerable de la poblaci\u00f3n mundial; la desproporci\u00f3n entre la tasa de crecimiento de la poblaci\u00f3n y la baja oferta de m\u00e9dicos para esta poblaci\u00f3n en crecimiento; las pol\u00edticas de algunos pa\u00edses en donde el Estado reduce la inversi\u00f3n en salud p\u00fablica, entreg\u00e1ndola a consorcios privados que introducen la comercializaci\u00f3n en la atenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n ha convertido al paciente en un \u00abcomprador\u00bb, en un cliente con exigencias; y, a los m\u00e9dicos, en verdaderos \u00abvendedores\u00bb. De benefactor tradicional se ha convertido pr\u00e1cticamente en un enemigo del paciente y de la familia.\u00a0Esta situaci\u00f3n ha afectado profundamente la relaci\u00f3n medico-paciente , incrementando los errores m\u00e9dicos, violando los principios de la \u00e9tica m\u00e9dica y facilitando la participaci\u00f3n de abogados especializados en reclamaciones.<\/p>\n<p>Otra condici\u00f3n que est\u00e1 interfiriendo negativamente sobre la relaci\u00f3n m\u00e9dico paciente se expresa en el desarrollo tecnol\u00f3gico ocurrido en las \u00faltimas d\u00e9cadas, puesto que se ha distorsionado el ejercicio de la medicina con la falsa idea de que los nuevos recursos diagn\u00f3sticos y terap\u00e9uticos pueden sustituir el m\u00e9todo cl\u00ednico. Todos estos avances t\u00e9cnicos (la biotecnolog\u00eda, la inmunolog\u00eda molecular, la ingenier\u00eda gen\u00e9tica, la imagenolog\u00eda son de suma utilidad y de gran ayuda en el diagn\u00f3stico y tratamiento, pero nunca son ni ser\u00e1n sustitutos del m\u00e9todo cient\u00edfico.\u00a0Esta tecnificaci\u00f3n moderna con su endiosamiento, promovida por intereses econ\u00f3micos est\u00e1 distorsionando por completo la relaci\u00f3n m\u00e9dico paciente en sus aspectos fundamentales, a tal punto que algunos autores plantean que ya no es buena ni mala, sino que simplemente ha dejado de existir. Toda esta situaci\u00f3n ha ido cambiando la habilidad de diagnosticar por la realizaci\u00f3n de procedimientos y t\u00e9cnicas no siempre necesarias, creando frustraci\u00f3n y encono.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la actualidad el Encuentro M\u00e9dico-Paciente es muy diferente a lo que ten\u00eda lugar a principios del siglo\u00a0XX, donde exist\u00edan profundos v\u00ednculos afectivos entre el m\u00e9dico general de aquella \u00e9poca y sus pacientes y familiares, lo cual lo convert\u00eda en un verdadero l\u00edder en la comunidad donde ejerc\u00eda. Hoy existen varias condiciones diferentes que han repercutido negativamente en esta relaci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":51902,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-51901","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51901"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51901\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/51902"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}