{"id":52671,"date":"2024-10-04T13:55:01","date_gmt":"2024-10-04T17:55:01","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=52671"},"modified":"2024-10-05T08:52:27","modified_gmt":"2024-10-05T12:52:27","slug":"de-cuando-viajaron-mas-de-seis-millones-y-pico-de-venezolanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/52671","title":{"rendered":"De cuando viajaron m\u00e1s de seis millones y pico  de venezolanos"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_52672\" aria-describedby=\"caption-attachment-52672\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-52672\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2024\/10\/img_6855.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/img_6855.jpg 800w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/img_6855-390x390.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/img_6855-150x150.jpg 150w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/img_6855-768x768.jpg 768w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/img_6855-24x24.jpg 24w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/img_6855-48x48.jpg 48w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/img_6855-96x96.jpg 96w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/img_6855-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-52672\" class=\"wp-caption-text\">\u00abLas promesas del horizonte\u00bb Victor G. Fernandez \u2013 \u00d3leo, 60 X 80 cmts., 2022.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre las diferentes y preocupantes tragedias que genera la migraci\u00f3n venezolana, quisi\u00e9ramos detenernos &#8211;en primer lugar&#8211; en el duelo del \u00a0abuelo por la ausencia de sus hijos; y en la orfandad del nieto, cuando reclama la presencia de sus padres. Esta escena aumenta su dramatismo, cada vez que la abuela, creyendo consolar a su nieto, le miente: \u201c\u2026ya pronto vendr\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>Este caso que acabamos de referir se reproduce, en nuestro pa\u00eds, en decenas de miles de casos, desde hace siete u ocho a\u00f1os.<\/p>\n<p>Se trata, hasta el presente, de un duelo de car\u00e1cter complejo, sin soluci\u00f3n de continuidad y con visos de prolongarse indefinidamente si la actual crisis pa\u00eds persiste.<\/p>\n<p>Como ha de suponerse, no son estos dos miembros de un mismo hogar los que padecen esta separaci\u00f3n. Por lo menos dos m\u00e1s, podr\u00edan estar severamente afectados: el padre y la madre, y eventualmente alg\u00fan hermano.<\/p>\n<p>Tengo entendido que entre las causas que han generado la migraci\u00f3n venezolana estar\u00edan la econ\u00f3mica con sus variantes conexas, y la condici\u00f3n pol\u00edtica del migrante, en cuyo caso estar\u00edamos hablando de refugiados venezolanos que padecieron persecuci\u00f3n, c\u00e1rcel, maltratos psicol\u00f3gicos y en algunos casos torturas f\u00edsica.<\/p>\n<p>Esta elemental mirada a este aspecto de la migraci\u00f3n incluye tambi\u00e9n episodios postraum\u00e1ticos susceptibles de ser padecido por el migrante en su lugar de destino. Tal realidad,\u00a0\u00a0 nos da a entender que, para aquel venezolano que emprende proyectos en otras tierras, sus metas se tornar\u00e1n m\u00e1s dif\u00edciles de lo que son.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, tropezando de episodios en episodios, cargando limitaciones y estigmas, \u00a0va precariamente cubriendo su manutenci\u00f3n y la de su familia all\u00e1 en su patria.<\/p>\n<p>No est\u00e1 dem\u00e1s recordar, que este <em>v\u00eda crucis <\/em>se viene repitiendo a lo largo de varios a\u00f1os en un n\u00famero lamentablemente en ascenso.<\/p>\n<p>Una nueva generaci\u00f3n con alt\u00edsimas probabilidades de trastornos y de enfermedades mentales, que ponen en riesgo &#8211;en un mediano plazo&#8211; el potencial humano del pa\u00eds, podr\u00eda ser el futuro de esta traum\u00e1tica realidad. Las deficiencias nutricionales, las irregularidades en el cumplimiento de las inmunizaciones, la ausencia de una adecuada instrucci\u00f3n acad\u00e9mica, presagian el quiebre de una generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de lo anterior, de nuevo nos atrevemos advertir que, en cada migrante venezolano podr\u00eda reproducirse en su mente \u00a0el episodio critico que lo oblig\u00f3 a salir; desarrollando un <em>shock<\/em> postraum\u00e1tico \u201c\u2026desencadenado por una situaci\u00f3n aterradora, ya sea que la haya experimentado o presenciado\u201d. 1<\/p>\n<p>Otro s\u00edntoma frecuente en todo migrante es el desarraigo cuya causa no es otra como no sea la descontextualizaci\u00f3n; circunstancia desde \u00a0la cual est\u00e1 iniciando su nueva vida; por otro lado \u00a0este desarraigo tambi\u00e9n se vive \u00a0en la casi total desconexi\u00f3n con sus ra\u00edces, agravadas a\u00fan m\u00e1s cuando se enfrenta a un nuevo idioma y a otra cultura.<\/p>\n<p>En estos casos podr\u00eda sobrevenir una \u00a0neurosis y sus diferentes manifestaciones conductuales.<\/p>\n<p>Dado que es mayoritariamente \u00a0la clase pobre la que migra, a pie o en medios inseguros de transporte, aumenta la probabilidad \u00a0de contraer enfermedades transmisibles, sufrir accidentes, y ser objetos de violaciones de sus derechos, podr\u00edamos entonces \u00a0suponer que esta poblaci\u00f3n migrante constituye un grupo altamente vulnerable.<\/p>\n<p><strong>\u2026! y c\u00f3mo responde la piel!<\/strong><\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda el estr\u00e9s psicol\u00f3gico producido, en este caso, por la migraci\u00f3n forzada, es, entre otros, \u00a0el responsable de desencadenar respuestas fisiol\u00f3gicas perif\u00e9ricas.<\/p>\n<p>Aunque la reacci\u00f3n del \u00a0estr\u00e9s es expresi\u00f3n de las funciones adaptativas del organismo, puede en determinadas circunstancias causar o favorecer por s\u00ed mismo la instauraci\u00f3n de un proceso patol\u00f3gico.<\/p>\n<p>La activaci\u00f3n del eje hipot\u00e1lamo-hipofisario-adrenal, as\u00ed como la activaci\u00f3n del sistema nervioso simp\u00e1tico, producen &#8211;en situaciones de estr\u00e9s&#8211;, respuestas fisiol\u00f3gicas indeseables que pueden ocasionar enfermedades de la piel.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la experiencia migratoria forzada \u00a0en individuos con carencias org\u00e1nicas y psicosociales, \u00a0acarrea en ellos altas posibilidades de perder la salud f\u00edsica y mental. Insistimos, entre los factores de riesgo m\u00e1s determinantes suelen mencionarse la alimentaci\u00f3n deficiente, la menguada higiene personal, la automedicaci\u00f3n, todos ellos, subsumidos \u00a0en el estr\u00e9s migratorio del cual ya hemos referido algunos de sus aspectos relevantes.<\/p>\n<p>La complejidad de este fen\u00f3meno nos pone frente a un problema de tal magnitud que se hace indispensable la intervenci\u00f3n solidaria de los gobiernos y de las entidades humanitarias internacionales.<\/p>\n<p><strong>Dr. Rolando Hern\u00e1ndez P\u00e9rez<\/strong><br \/>\nM\u00e9dico Dermat\u00f3logo<\/p>\n<p>1 https:\/\/www.mayoclinic.org&gt;syc-\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La experiencia migratoria forzada \u00a0en individuos con carencias org\u00e1nicas y psicosociales, \u00a0acarrea en ellos altas posibilidades de perder la salud f\u00edsica y mental. 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