{"id":52820,"date":"2025-01-31T06:35:31","date_gmt":"2025-01-31T10:35:31","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=52820"},"modified":"2025-01-31T07:57:30","modified_gmt":"2025-01-31T11:57:30","slug":"el-sistema-limbico-y-las-emociones-en-psicdermatologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/52820","title":{"rendered":"El Sistema l\u00edmbico y las emociones en Psicodermatolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Desde el punto de vista filogen\u00e9tico, &#8211;rama de la biolog\u00eda evolutiva que estudia las relaciones de parentesco entre los seres vivos&#8211; ; el sistema limbico, ubicado alrededor del t\u00e1lamo y debajo de la corteza cerebral, consta de varias estructuras cerebrales, complejas que incluyen: el fondo de saco, el hipocampo, la\u00a0circunvoluci\u00f3n\u00a0cingulada, la am\u00edgdala, la circunvoluci\u00f3n del hipocampo y partes del t\u00e1lamo, que\u00a0es el principal responsable de la vida afectiva.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-52821\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2025\/01\/editorial_509-1024x457.jpg\" alt=\"\" width=\"618\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/editorial_509-1024x457.jpg 1024w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/editorial_509-390x174.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/editorial_509-768x343.jpg 768w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/editorial_509-1536x686.jpg 1536w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/editorial_509-2048x914.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 618px) 100vw, 618px\" \/><\/p>\n<p>En la actualidad se sabe que el sistema l\u00edmbico est\u00e1 involucrado, junto con otras estructuras, en la formaci\u00f3n de la memoria, el control de las emociones, las motivaciones, diversos aspectos de la conducta, la iniciativa, la supervivencia del individuo y el aprendizaje.<\/p>\n<p>Por lo tanto, como especie, no somos una excepci\u00f3n, sino el resultado del desarrollo evolutivo, y en este punto, deber\u00edamos recordar que cuando los hom\u00ednidos &#8211;ejemplares que pertenecen al orden de los primates superiores\u2014 y que tienen al ser humano (Homo-sapiens) como la \u00fanica especie que sobrevive, justo es all\u00ed cuando empezamos a ver la expresi\u00f3n de tal desarrollo.<\/p>\n<p>Cuando los hom\u00ednidos comenzaron a formar sociedades m\u00e1s y m\u00e1s complejas, con multitud de individuos y una necesidad de planificaci\u00f3n mayor, es cuando se cree que nuestro grado de inteligencia se increment\u00f3 enormemente. Dentro de estas sociedades primitivas, el desarrollo de la inteligencia emocional &#8212; capacidad del individuo para conocer sus propias emociones&#8211; nos dotar\u00eda de un mayor recurso para reconocer sentimientos propios y de otros miembros de la sociedad. Tal proceso ser\u00eda posible gracias a la capacidad de nuestro cerebro de identificar, integrar y dar respuestas a los est\u00edmulos emocionalmente competentes que activan el \u00e1rea l\u00edmbica y cortical asociada a la respuesta emocional. Las emociones en estado puro aparecieron unos cientos de millones de a\u00f1os antes de que lo hiciese el hombre.<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n del sistema l\u00edmbico permiti\u00f3 la posibilidad de sentir y expresar emociones. El sistema l\u00edmbico interacciona de forma r\u00e1pida con el sistema hormonal y con el sistema nervioso aut\u00f3nomo, lo que permite a la emoci\u00f3n actuar s\u00fabita y repentinamente sobre nosotros, haci\u00e9ndonos sentir en nuestro cuerpo cambios f\u00edsicos, como latidos cardiacos acelerado, sudoraci\u00f3n, tono muscular aumentado, alteraciones en el flujo sangu\u00edneo y el sistema digestivo\u2026y estados cognitivos de felicidad o tristeza; y todo esto ocurre autom\u00e1ticamente , sin necesidad de pensar.<\/p>\n<p>El sistema l\u00edmbico se comunica mediante emociones, v\u00edsceras y s\u00edntomas ligados a \u00e9l, como las n\u00e1useas, sofocamientos , rabia , miedo, respiraci\u00f3n, pulso agitado, pena, conducta agresiva, contractura muscular, entre otros. Cuando insertamos en esta ecuaci\u00f3n a las funciones del c\u00f3rtex prefrontal es cuando los primates evolucionados podimos ser consciente de la emoci\u00f3n y elaborar sentimientos.<\/p>\n<p>De esta forma, nos encontramos a los humanos desarrollados, dotados con una capacidad de responder de forma autom\u00e1tica e inconsciente a los est\u00edmulos de nuestro entorno y con otras capacidades m\u00e1s evolucionadas, para racionalizar lo que sucede.<\/p>\n<p>Nuestro cerebro sano es como una especie de computadora muy inteligente y sensible; actos autom\u00e1ticos, inconscientes y racionales se combinan diariamente y moldean nuestra conducta.<\/p>\n<p>Ahora bien, en nuestra especialidad &#8211;la Dermatolog\u00eda&#8211;, diariamente nos enfrentamos a pacientes con psicopatolog\u00edas secundarias o primarias en mutua relaci\u00f3n con enfermedades dermatol\u00f3gicas. Dado que las mismas, como es l\u00f3gico se manifiestan en el \u00f3rgano m\u00e1s visible del cuerpo humano y literalmente frente a nuestros ojos, como lo es el vit\u00edligo, la psoriasis, el acn\u00e9, la alopecia, el melasma, el liquen plano, los canceres, adquieren cierta complejidad que remiten a lo subjetivo del paciente. Estas y otras afecciones de la piel secundarias, a un problema primario mental llevan a autoinflingirse da\u00f1o, como la ilusi\u00f3n parasitaria, la tricotiloman\u00eda, la dermatitis artefacto, entre otras; y las dinias, esas sensaciones subjetivas de ardor y\/o picor en diferentes parte del cuerpo. Es indispensable para el dermat\u00f3logo conocer y manejar su complejidad, a fin de lograr un exitoso tratamiento.<\/p>\n<p>Didier Anzieu, psicoanalista, fil\u00f3sofo franc\u00e9s, conocido por sus estudio sobre el autoan\u00e1lisis de Freud, &#8211;din\u00e1mica de grupo y del Yo piel&#8211;; resalt\u00f3 que las sensaciones cut\u00e1neas est\u00e1n presentes en el ser humano, incluso, hasta antes de su nacimiento, caracterizando la piel como un universo, rico, complejo en su neuroanatom\u00eda, fisiolog\u00eda y en las posibilidades de representaci\u00f3n del plano ps\u00edquico. Para \u00e9l, la piel es el \u00f3rgano sensitivo m\u00e1s vital, pues no es posible vivir sin el.<\/p>\n<p>Por tales caracter\u00edsticas, es natural que la piel sea el asiento de m\u00faltiples manifestaciones ps\u00edquicas, y por otra parte, muchos de los trastornos ps\u00edquicos repercuten frecuentemente en la piel.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico dermat\u00f3logo diariamente se enfrenta con situaciones en las que debe elegir entre dos opciones y, aunque resulte redundante, es necesario recordar que el dermat\u00f3logo debe tomar una decisi\u00f3n a favor de la soluci\u00f3n de la patolog\u00eda del paciente; al mismo tiempo debemos conocer profundamente la psicofarmacolog\u00eda de las sustancias empleadas en el manejo de la ansiedad, depresi\u00f3n y hasta de las psicosis ordinarias, por otro lado un comprensi\u00f3n profundo y extensa de las t\u00e9cnicas psicol\u00f3gicas que ayudan a entender y reparar estas patolog\u00edas frecuentes, en la consulta diaria de nuestros hospitales.<\/p>\n<p><strong>Rolando Hern\u00e1ndez P\u00e9rez<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El m\u00e9dico dermat\u00f3logo diariamente se enfrenta con situaciones en las que debe elegir entre dos opciones y, aunque resulte redundante, es necesario recordar que el dermat\u00f3logo debe tomar una decisi\u00f3n a favor de la soluci\u00f3n de la patolog\u00eda del paciente<\/p>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":52821,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-52820","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52820","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52820"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52820\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52821"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52820"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52820"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52820"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}