{"id":52946,"date":"2025-04-25T05:25:35","date_gmt":"2025-04-25T09:25:35","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=52946"},"modified":"2025-05-30T11:23:42","modified_gmt":"2025-05-30T15:23:42","slug":"colgajo-o-z-como-alternativa-para-cierre-de-defectos-en-cuero-cabelludo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/52946","title":{"rendered":"Colgajo O-Z como alternativa para cierre de defectos en cuero cabelludo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Mar\u00eda A. Alfaro (1), Daniela Berm\u00fadez (2), Julio Magliano (3)<br \/>\n<\/strong><em>1 M\u00e9dica residente, Unidad Acad\u00e9mica de Dermatolog\u00eda, Hospital de Cl\u00ednicas \u201cDr. Manuel Quintela\u201d, Montevideo, Uruguay.<br \/>\n<\/em><em>2 Dermat\u00f3loga m\u00e9dico quir\u00fargica, Asist. Unidad Acad\u00e9mica de Dermatolog\u00eda, Hospital de Cl\u00ednicas \u201cDr. Manuel Quintela\u201d, Montevideo, Uruguay<br \/>\n<\/em><em>3 Dermato?logo m\u00e9dico,cirujano de Mohs, Prof. Adj, Ca?tedra de Dermatologi?a, , Hospital de Cl\u00ednicas \u201cDr. Manuel Quintela\u201d, Montevideo, Uruguay<\/em><\/p>\n<p><strong>Correspondencia autor: <\/strong>Dra. Mar\u00eda Alfaro. Av. Italia 11600 Montevideo, Uruguay<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El cuero cabelludo es un tejido blando que recubre el cr\u00e1neo, cuya integridad funcional y anat\u00f3mica es fundamental para preservar la protecci\u00f3n neurol\u00f3gica y mantener la armon\u00eda facial. Est\u00e1 conformado por cinco capas anat\u00f3micas bien definidas: piel (epidermis y dermis), tejido subcut\u00e1neo con el plexo vascular subd\u00e9rmico, la galea aponeur\u00f3tica, tejido conectivo laxo y el periostio. (1)(2)(3)<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n de defectos en esta regi\u00f3n representa un desaf\u00edo quir\u00fargico por m\u00faltiples factores anat\u00f3micos y funcionales como el grosor de la piel (3 a 8 mm), la presencia de la galea aponeur\u00f3tica que limita la movilidad de los colgajos, la escasa disponibilidad de tejido circundante, la curvatura convexa del cr\u00e1neo y la presencia de cabello. (1)<\/p>\n<p>Entre las opciones de cierre se encuentran el cierre por segunda intenci\u00f3n, el cierre primario, colgajos locales (de avance, rotaci\u00f3n o transposici\u00f3n) e injertos.<\/p>\n<p>Los colgajos locales son t\u00e9cnica preferida cuando el cierre primario no es posible, dado que ofrecen la ventaja de preservar los fol\u00edculos pilosos, contribuyendo a un mejor resultado est\u00e9tico. (2)<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, se describe el caso de una paciente en quien se utiliz\u00f3 un colgajo O-Z para el cierre de un defecto en el cuero cabelludo.<\/p>\n<p><strong>Caso cl\u00ednico<\/strong><\/p>\n<p>Paciente de sexo femenino, de 32 a\u00f1os, procedente de Montevideo, sin antecedentes m\u00e9dicos relevantes. Consult\u00f3 en el servicio de Dermatolog\u00eda del Hospital de Cl\u00ednicas, Montevideo Uruguay, por una lesi\u00f3n en el cuero cabelludo, presente desde el nacimiento y asintom\u00e1tica, que presentaba aumento del tama\u00f1o en los \u00faltimos meses.<\/p>\n<p>Al examen f\u00edsico se observ\u00f3 una placa alop\u00e9cica, eritematosa, de 3,5 cm de di\u00e1metro mayor, ubicada en v\u00e9rtex de cuero cabelludo, de aspecto verrucoso, exudativo, con costra amarilla. Desde uno de sus extremos se extiende una proyecci\u00f3n digitiforme de 2,5 cm de longitud de similares caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p>Se decidi\u00f3 realizar una biopsia ex\u00e9resis de la lesi\u00f3n con sospecha cl\u00ednica de un tumor anexial, probable siringocistoadenoma papil\u00edfero versus carcinoma basocelular sobre nevo seb\u00e1ceo de Jadassohn. Figura 1.<\/p>\n<p>La resecci\u00f3n quir\u00fargica dej\u00f3 un defecto circular de aproximadamente 3,4 cm de di\u00e1metro, que fue reconstruido mediante un colgajo O-Z, logrando un excelente resultado funcional y est\u00e9tico. Figuras 3 y 4<\/p>\n<p>La anatom\u00eda patol\u00f3gica no demostr\u00f3 malignidades, y confirm\u00f3 la presencia de un nevo de Jadassohn asociado a hiperplasia ecrina.<\/p>\n<p><strong>Discusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El tama\u00f1o y la localizaci\u00f3n de la lesi\u00f3n son factores clave al planificar la reconstrucci\u00f3n del cuero cabelludo. Para defectos menores a 3 cm el cierre primario suele ser suficiente. Sin embargo, en defectos de mayor tama\u00f1o, o en zonas de alta tensi\u00f3n, los colgajos locales representan la opci\u00f3n preferida. (4) Entre los colgajos locales m\u00e1s usados se encuentran el colgajo O-Z, A-T, O-T, V-Y o el colgajo de Orticochea (\u00abbanana peel\u00bb) (2)(4)<\/p>\n<p>El colgajo O-Z,\u00a0 t\u00e9cnica de doble rotaci\u00f3n especialmente es \u00fatil para defectos circulares ubicados en \u00e1reas convexas como el v\u00e9rtex y la regi\u00f3n temporoparietal. Ofrece una soluci\u00f3n eficaz sin distorsionar las estructuras vecinas ni requerir resecci\u00f3n de tejido adicional. (5) Su nombre deriva de la forma del defecto circular en forma de \u201cO\u00bb y la disposici\u00f3n final de la sutura en forma de \u201cZ\u00bb, que se genera tras la rotaci\u00f3n de los 2 colgajos. El procedimiento se inicia con la marcaci\u00f3n del defecto primario circular y trazando dos incisiones curvas opuestas en sentido vertical. Cada colgajo debe tener una base de al menos 1.5 veces el di\u00e1metro del defecto para permitir una rotaci\u00f3n sin tensi\u00f3n excesiva. Posteriormente se realiza la disecci\u00f3n subcut\u00e1nea de ambos colgajos y se rotan en 90\u00b0 en direcciones opuestas hasta cerrar el defecto central. Finalmente, se realiza el cierre en dos planos, obteniendo una cicatriz en forma de zigzag con m\u00ednima distorsi\u00f3n est\u00e9tica. (4)(6)(7)<\/p>\n<p>Entre las ventajas el colgajo O-Z frente a otras t\u00e9cnicas de cierre, destacamos la escasa p\u00e9rdida de tejido adicional, preservaci\u00f3n de fol\u00edculos pilosos, m\u00ednima distorsi\u00f3n de estructuras adyacentes y una tasa de complicaci\u00f3n baja, de aproximadamente 3.4% .(6)(1)<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n: <\/strong>El colgajo O-Z es una t\u00e9cnica valiosa en la reconstrucci\u00f3n del cuero cabelludo, especialmente en \u00e1reas sometidas a alta tensi\u00f3n. Su dise\u00f1o permite distribuir la tensi\u00f3n, lo que es crucial para prevenir complicaciones como la isquemia y la necrosis. Al abordar defectos circulares en el cuero cabelludo, este colgajo no solo asegura una cobertura efectiva, sino que tambi\u00e9n conserva la est\u00e9tica del \u00e1rea tratada. (5)<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda :<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Desai, S. C., Sand, J. P., Sharon, J. D., Branham, G., &amp; Nussenbaum, B. (2015). Scalp reconstruction: an algorithmic approach and systematic review. <em>JAMA Facial Plastic Surgery, 17<\/em>(1), 56\u201366. https:\/\/doi.org\/10.1001\/jamafacial.2014.889<\/li>\n<li>Sokoya, M., Inman, J., &amp; Ducic, Y. (2018). Scalp and forehead reconstruction. <em>Seminars in Plastic Surgery, 32<\/em>(2), 90\u201394. https:\/\/doi.org\/10.1055\/s-0038-1642638<\/li>\n<li>Al Shetawi, A. H., Quimby, A., &amp; Fernandes, R. (2017). The cervicofacial flap in cheek reconstruction: A guide for flap design. <em>Journal of Oral and Maxillofacial Surgery, 75<\/em>(12), 2708.e1\u20132708.e6.<\/li>\n<li>Cao, A. C., et al. (2021). Use of the O?Z flap as an alternative to free tissue transfer for reconstruction of large scalp defects. <em>World Journal of Otorhinolaryngology &#8211; Head and Neck Surgery, 7<\/em>(3), 225\u2013231. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.wjorl.2021.04.006<\/li>\n<li>Lin, J., et al. (2022). Use of the O-Z flap to repair scalp defects after cancer tumor resection. <em>Journal of Craniofacial Surgery, 33<\/em>(3), 892\u2013894. https:\/\/doi.org\/10.1097\/SCS.0000000000008300<\/li>\n<li>Regula, C. G., Liu, A., &amp; Lawrence, N. (2016). Versatility of the O-Z flap in the reconstruction of facial defects. <em>Dermatologic Surgery, 42<\/em>(1), 109\u2013114. https:\/\/doi.org\/10.1097\/DSS.0000000000000588<\/li>\n<li>Luna, S. A., et al. (2015). O to Z flaps in facial reconstructions. <em>Anais Brasileiros de Dermatologia, 90<\/em>(2), 258\u2013260. https:\/\/doi.org\/10.1590\/abd1806-4841.20153258<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2025\/04\/colgajo-o-z-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-52947 size-full\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2025\/04\/colgajo-o-z-1.jpg\" alt=\"\" width=\"860\" height=\"698\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/colgajo-o-z-1.jpg 860w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/colgajo-o-z-1-390x317.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/colgajo-o-z-1-768x623.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 860px) 100vw, 860px\" \/><\/a>Fig 1: Se observa una placa alop\u00e9cica eritematosa de aproximadamente 3.5 cm de di\u00e1metro en la regi\u00f3n del v\u00e9rtex del cuero cabelludo, de aspecto verrucoso, exudativa y presencia de costra amarilla. Desde uno de sus extremos se extiende una proyecci\u00f3n digitiforme de similares caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2025\/04\/colgajo-o-z-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-52948 size-full\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2025\/04\/colgajo-o-z-2.jpg\" alt=\"\" width=\"780\" height=\"682\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/colgajo-o-z-2.jpg 780w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/colgajo-o-z-2-390x341.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/colgajo-o-z-2-768x672.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 780px) 100vw, 780px\" \/><\/a>Fig.3: Defecto quir\u00fargico circular posterior a ex\u00e9resis completa de la lesi\u00f3n, asociado a dos incisiones curvil\u00edneas en cada polo del c\u00edrculo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2025\/04\/colgajo-o-z-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-52949 size-full\" src=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2025\/04\/colgajo-o-z-3.jpg\" alt=\"\" width=\"872\" height=\"874\" srcset=\"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/colgajo-o-z-3.jpg 872w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/colgajo-o-z-3-390x391.jpg 390w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/colgajo-o-z-3-150x150.jpg 150w, https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/colgajo-o-z-3-768x770.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 872px) 100vw, 872px\" \/><\/a>Fig 4: Cierre de defecto quir\u00fargico final, donde se visualiza la cicatriz en forma de \u201cZ\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong>Mar\u00eda A. Alfaro, Daniela Berm\u00fadez, Julio Magliano<\/strong><br \/>\n<em>Unidad Acad\u00e9mica de Dermatolog\u00eda, Hospital de Cl\u00ednicas \u201cDr. Manuel Quintela\u201d, Montevideo, Uruguay.<\/em><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":52948,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-52946","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-caso-clinico-reto-terapeutico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52946","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52946"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52946\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52948"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52946"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52946"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52946"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}