{"id":53473,"date":"2026-09-07T17:38:16","date_gmt":"2026-09-07T21:38:16","guid":{"rendered":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=53473"},"modified":"2026-09-08T16:44:48","modified_gmt":"2026-09-08T20:44:48","slug":"la-saga-del-streptomyces-microbios-tierra-y-milagros-farmacologicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/53473","title":{"rendered":"La Saga del Streptomyces: Microbios, Tierra y Milagros Farmacol\u00f3gicos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Dr. Ricardo P\u00e9rez Alfonzo <sup>1<\/sup><br \/>\nDra. Jennifer Fr\u00edas <sup>2<\/sup><\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><em>Director del Programa de Postgrado de Dermatolog\u00eda, UCV \u2013 Instituto de Biomedicina \/ Hospital Vargas de Caracas. <\/em><\/li>\n<li><em>Adjunto Servicio Dermatolog\u00eda Instituto de Biomedicina \/ Hospital Vargas de Caracas.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Si existe un protagonista humilde pero infinitamente generoso en la historia de los medicamentos que salvan vidas cotidianamente en nuestras consultas, es sin duda el g\u00e9nero <strong><em>Streptomyces<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>Perteneciente al grupo de las actinobacterias, el <em>Streptomyces<\/em> es una bacteria grampositiva de crecimiento micelial que imita la apariencia morfol\u00f3gica de los hongos. Habita calladamente como sapr\u00f3fito en la tierra y entre la vegetaci\u00f3n. Sin embargo, detr\u00e1s de esa modesta vida microsc\u00f3pica en el mantillo terrestre se esconde la f\u00e1brica qu\u00edmica m\u00e1s portentosa del mundo microbiano. De sus miles de compuestos secundarios registrados, la ciencia m\u00e9dica ha extra\u00eddo herramientas vitales con efectos antif\u00fangicos, antibacterianos, antiparasitarios, antivirales, antineopl\u00e1sicos e inmunomoduladores.<\/p>\n<p>Es para nosotros, los venezolanos y latinoamericanos, un motivo de inmenso orgullo recordar la impronta indeleble que nuestra geograf\u00eda dej\u00f3 en esta epopeya cient\u00edfica. En 1947, el ilustre m\u00e9dico y cient\u00edfico venezolano <strong>Dr. Enrique Tejera Guevara<\/strong> aisl\u00f3, a partir de una muestra de suelo tomado de Caracas, el <em>Streptomyces venezuelae<\/em>, microorganismo pionero a partir del cual se logr\u00f3 sintetizar el cloranfenicol. Asimismo, de los sedimentos f\u00e9rtiles a orillas de nuestro majestuoso R\u00edo Orinoco, se cultiv\u00f3 en 1955 el <em>Streptomyces nodosus<\/em> en los laboratorios Squibb, del cual deriva la anfotericina B, baluarte indiscutible contra las micosis sist\u00e9micas m\u00e1s severas y la Leishmania.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la infectolog\u00eda, le debemos al <em>Streptomyces fradiae<\/em> la neomicina y al <em>Streptomyces erythreus<\/em> la eritromicina, pilar fundamental de los macr\u00f3lidos. De igual forma, el aislamiento del <em>Streptomyces griseus<\/em> por parte del Dr. Albert Schatz dio lugar a la estreptomicina, hallazgo reconocido con el Premio Nobel de Medicina en 1952, el primer aminogluc\u00f3sido que transform\u00f3 de manera radical el pron\u00f3stico y tratamiento de la tuberculosis diseminada. Su impacto se extiende con la misma fuerza hacia la oncolog\u00eda, donde las antraciclinas derivadas de diversas cepas de <em>Streptomyces<\/em>, entre las que destacan la daunorrubicina y la doxorrubicina, contin\u00faan siendo esquemas de primera l\u00ednea en la quimioterapia antineopl\u00e1sica.<\/p>\n<p>En el campo de la medicina traslacional, del laboratorio al paciente y la dermatolog\u00eda inflamatoria moderna, este g\u00e9nero bacteriano marc\u00f3 un hito revolucionario al dar origen a los inmunomoduladores macr\u00f3lidos e inhibidores de la calcineurina. El tacrolimus (FK 506) fue aislado en 1984 cerca del Monte Tsukuba en Jap\u00f3n por los investigadores T. Goto, T. Kino y H. Hatanaka a partir del <em>Streptomyces tsukubaensis<\/em>, acu\u00f1ando su nombre del acr\u00f3nimo <em>\u201c<strong>T<\/strong>sukuba <strong>ac<\/strong>rolide <strong>im<\/strong>mun<strong>os<\/strong>uppressant\u201d<\/em>, cuya aplicaci\u00f3n transit\u00f3 de la prevenci\u00f3n del rechazo en trasplantes alog\u00e9nicos al tratamiento t\u00f3pico de la dermatitis at\u00f3pica severa. Paralelamente, del <em>Streptomyces hygroscopicus var. ascomyceticus<\/em> deriva la ascomicina, a partir de la cual los laboratorios Novartis desarrollaron el pimecrolimus (SDZ ASM 981). Estrechamente emparentado con el tacrolimus por su dualidad inmunosupresora y antimic\u00f3tica, el pimecrolimus en crema al 1% transform\u00f3 el abordaje de la dermatitis at\u00f3pica y diversas dermatosis inmunomediadas, consolid\u00e1ndose como una alternativa eficaz y segura frente al uso prolongado de corticosteroides.<\/p>\n<p>De esa misma especie, el <em>Streptomyces hygroscopicus<\/em>, obtenido de las muestras de suelo en la remota Isla de Pascua (Rapa Nui), surgi\u00f3 la rapamicina o sirolimus. Inicialmente valorada por su potente actividad antif\u00fangica e inmunosupresora en la prevenci\u00f3n del rechazo de trasplantes, hoy la incorporamos a la terap\u00e9utica dermatol\u00f3gica sobre todo vascular. En formulaciones t\u00f3picas en gel o crema al 0.2%\u20130.4%, la rapamicina ha demostrado un \u00e9xito extraordinario en el tratamiento de los angiofibromas faciales en la esclerosis tuberosa, el manejo de malformaciones vasculares complejas recalcitrantes y el alivio de las manifestaciones cut\u00e1neas en la esclerodermia sist\u00e9mica.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el impacto antiparasitario de este g\u00e9nero ha transformado la salud p\u00fablica global. A partir de muestras de suelo obtenidas en 1978 por Satoshi ?mura en la Universidad de Kitasato, se aisl\u00f3 el <em>Streptomyces avermitilis<\/em> (o avermectinius), del cual se obtuvieron 8 sustancias producto de su fermentaci\u00f3n conocidas como las avermectinas. Posteriormente, el Dr. William Campbell evalu\u00f3 su extraordinaria actividad antiparasitaria en modelos animales de laboratorio, demostrando su condici\u00f3n de potente antihelm\u00edntico, insecticida y acaricida. Su derivado, la ivermectina, se convirti\u00f3 en una herramienta revolucionaria para reducir dr\u00e1sticamente la incidencia de enfermedades tropicales desatendidas como la filariasis linf\u00e1tica y la oncocercosis. Esta colosal haza\u00f1a cient\u00edfica devolvi\u00f3 la visi\u00f3n, la salud y la dignidad a millones de personas en todo el mundo, vali\u00e9ndoles a Satoshi ?mura y William Campbell el Premio Nobel de Fisiolog\u00eda o Medicina en 2015.<\/p>\n<p>Al reflexionar sobre la saga del <em>Streptomyces <\/em>en esta edici\u00f3n de agosto de <em>Piel Latinoamericana<\/em>, nos reencontramos con la esencia de nuestro ejercicio: el asombro ante la naturaleza y la gratitud hacia la investigaci\u00f3n cient\u00edfica nacional y mundial que convierte el medio ambiente en una fuente inagotable de recursos terap\u00e9uticos<\/p>\n<p>Referencias consultadas<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Rui, S., et al. (2025).<\/strong> <em>Biological activity of secondary metabolites of actinomycetes and their potential sources as antineoplastic drugs: a review.<\/em> Frontiers in Microbiology.<\/li>\n<li><strong>Schlimpert, S. &amp; Elliot, M. A. (2023).<\/strong> <em>The Best of Both Worlds\u2014Streptomyces coelicolor and Streptomyces venezuelae as Model Species.<\/em> Journal of Bacteriology.<\/li>\n<li><strong>Ait Assou, S. &amp; El Hassouni, M. (2025).<\/strong> <em>New Streptomyces-Derived Antibacterial Compounds Targeting Gram-Positive Bacteria: A Systematic Review.<\/em> The Scientific World Journal.<\/li>\n<li><strong>Espinosa, J., et al. (2021).<\/strong> <em>Streptomyces: \u00abLa vieja confiable\u00bb.<\/em> Desde el Herbario CICY.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong>Dr. Ricardo P\u00e9rez Alfonzo <sup>1<\/sup><br \/>\nDra. 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